Além do Minho: Siete bandas portuguesas que seguramente te estás perdiendo.

El otro día comentaba con un amigo que el estado-nación a veces crea una barrera difícil de saltar. En el estado español cuesta pensar en Portugal: a la hora de hacer negocios, a la hora de internacionalizar empresas, a la hora de plantear viajes vacacionales… Conozco a gente que cuando un grupo viene de gira a la península ignora las fechas en tierras lusas y acaba gastando un día de vacaciones en el curro para ir a Madrid, a ver un jueves a una banda que tocaba en Porto el sábado, una fecha que le convenía más en una ciudad que está más cerca. Pero la frontera, mental más que física o realmente cultural, para muchos está ahí.

Para la prensa musical española esa frontera también está muy presente, rara vez se habla de bandas portuguesas en ella. Dulce Pontes tuvo un cierto éxito mainstream en España a principios de los dosmiles, The Gift en el mundillo indie son importantes y en el metalero Moonspell son la banda portuguesa más conocida, aunque algunos recordarán también a Tarántula por un acuerdo de distribución que habían firmado con Locomotive Music y que les llevó a un par de festivales en España. Y finalmente nos queda la escena del metal extremo, donde sí que ha habido tradicionalmente más contacto y más flujo de bandas, al menos para la conexión concreta entre Galicia y Portugal, no siendo extraño poder escuchar a gente como Sacred Sin, Holocausto Caníbal, Dead Meat o Alcoholocaust, y siendo el SWR Barroselas un festival de referencia para todo fan de los géneros más brutales del noroeste peninsular. Como poco a poco también está convirtiéndose en referente el Sonic Blast para todo amante del stoner y la psicodelia,  y como lo han sido también durante años el NÓS Alive o Paredes de Coura para el público más pop.

En general parece que todo acaba en lo arriba citado. Bueno, a menos que seáis lectores de este blog donde la presencia de grupos portugueses es más habitual. Ya sea por mi tendencia política a un federalismo iberista, porque estudio portugués o por mi interés constante en ver nuevas bandas en directo, el caso es que me encanta saltar esa frontera. Y aprovechando estos días libres de los que dispongo he decidido preparar un pequeño artículo centrado en bandas portuguesas que, a pesar de ser muy interesantes, parecen pasar desapercibidas para la prensa musical del reino felipista. Un poco en la onda de los artículos que anteriormente había hecho sobre bandas gallegas. He intentado picar un poco entre varios géneros, aunque los lectores veteranos sabéis que dentro de mi eclecticismo hay una cierta línea coherente.

The Black Wizards: Una banda de la que ya hemos hablado varias veces en este blog y estamos viendo crecer. Con los 70 siempre entre ceja y ceja han ido pasando del protometal de su primer disco, Lake of Fire, a un sonido más psicodélico y setentero en …What the Fuzz?, girando por Europa para presentar ambos discos. Es un grupo para el que sólo tengo buenas palabras: su rock duro de tintes retro da la talla tanto en directo como en estudio, apoyándose en la destreza del cuarteto como instrumentistas y en la madurez de sus composiciones. Un caudal creativo donde el magisterio de Cream, Ten Years After, Jefferson Airplane, Black Sabbath o Grand Funk Railroad nos hacen pensar que los setenta están más vivos que nunca.

Billy Lobster: A lagosta do blues, el alter ego del músico portugués de ascendencia moldava Pavel Racu, se marca un “Juan Palomo” con su banda. Él se lo guisa, él se lo come. Guitarra en mano, micro en boca y batería a sus pies, no necesita más banda, él se encarga de todo para regalarnos un blues eléctrico y cargado de distorsión. Un blues honesto, sincero, auténtico, crudo, muy desnudo, directo. Su disco Boogie on the Fly, del que ya hablamos por aquí, es la mejor muestra de lo que te estoy contando. Esta sí que es honestidad brutal, y no la del Calamaro.

Lâmina: Lâmina no son sutiles, no son frágiles. Su stoner-doom es pesado y sólido, directo, el equivalente sonoro a darte de morros contra un bloque de hormigón. Sus canciones se construyen sobre riffs primitivos y monolíticos y ritmos de batería intensos y obsesivos. En su último trabajo, Lilith (que ya reseñamos por aquí) se nos muestran como dignos continuadores de la esencia que parieron en los 90 bandas como Monster Magnet, Melvins y, en general, todos aquellos que intentan alargar el legado musical comenzado en los 70 por Black Sabbath o Pentagram. Metal pesado de verdad, con raíces y mala leche, directo al grano para deleite del oído y perjuicio de las cervicales de sus creyentes.

Midnight Priest: Si algo ha quedado claro pasados casi 40 años del comienzo de la NWOBHM es que el heavy metal clásico, por muchos altibajos por los que pase, acaba perviviendo. El hard rock de pelos cardados, la depresión grunge, el un-metal korneado, el power metal bombástico de orquestas pregrabadas… se los lleva el viento mientras siguen apareciendo bandas clasicotas en el underground metalero. En caso de que el norcoreano y el cowboy irascible de la Casa Blanca se líen a petardazos nucleares sólo sobrevivirán al holocausto las cucarachas, los tardígrados y un centenar de bandas con elásticos de rayas y chalecos de parches. Midnight Priest son de esa raza de bandas, comenzaron siendo más speedicos y cantando en portugués, como una suerte de Running Wild de la costa atlántica. Hoy por hoy se han tornado más maidenianos y cantan en inglés desde su segundo larga duración, Midnight Steel. Aunque pienso que la banda ganaba mucha frescura cuando cantaban el portugués siguen siendo una muy buena banda de heavy metal a la que seguir la pista, con la que cabecear un rato como maníacos.

 

Quinta do Bill: Una banda veterana y de las más exitosas en Portugal. Fundada hace 30 años, publicaron su primer disco hace 25 y desde aquella han sumado varios discos de oro a su trayectoria, siendo un grupo que allí suele gozar de mucha presencia mediática, con sus singles en rotación constante por las radios. Su estilo folk rock con tintes pop de profunda influencia estadounidense, muy en la onda de Garth Brooks, te podría llevar a pensar que vienen del propio Nashville si no fuera porque cantan en portugués. Uno de sus temas más exitosos, Filhos da Nação, se convertiría en 2003 en el himno extraoficial del Porto de Mourinho, con la letra convertida en Filhos do Dragão. En 2013, también en Porto, darían un concierto para más de 100.000 personas en la Avenida dos Aliados y, en 2016, repetirían otro concierto masivo en dicha plaza para las fiestas del 25 de abril. Este 2017, durante su trigésimo aniversario, en Galicia han sido condecorados con el premio aRi[t]mar a la mejor canción en portugués.

Vircator: Entre el post-metal y el progresivo se mueven los Vircator, una banda de cuyo primer disco ya os hablamos por aquí y cuyo segundo trabajo, Sar-i-Sang fue publicado el pasado mes de septiembre. Su música atmosférica y compleja hace viajar al oyente por paisajes marcianos envuelto en ondas de amor cósmico, intercalando pasajes etéreos y psicodélicos con intensos crescendos de energía metalera. Un género que algunos etiquetarían de metal intelectual o de banda para mesarse las barbas mientras se degusta un café, pero también una propuesta musical con profundidad y criterio, densa pero no por ello aburrida.

Vítor Bacalhau: Liderando a un power trío cargado de buen blues rock eléctrico, el sureño (del sur de Portugal, no de los USA, que os veo venir) Vítor Bacalhau no pretende disimular la influencia del último Gary Moore, del Albert King más eléctrico, del siempre presente Jimi Hendrix y, de forma más que evidente, de Joe Bonamassa. Hace nada que ha publicado su último disco, Cosmic Atraction, una excelente pieza de blues rock más que disfrutable, con aroma a gasolina quemada y sabor a bourbon de Kentucky. No se pierde en pajas mentales, va al grano, no vuelve a inventar la rueda porque no hay que inventarla, esta ya gira tal y como está, como giran los grandes discos de los grandes guitarristas que le influencian. Un buen disco y un buen guitarrista.

Monolithic Fest 2017: la previa

Queda una semana para la segunda edición del Monolithic Fest, y al igual que hicimos con la primera (que os resumimos aquí) vamos a ir calentando con una listilla de reproducción recogiendo temas de las seis bandas participantes. Así veréis qué os espera el próximo día 11 de marzo en Compostela.

 

Monolithic Fest 2017

La polémica y no definitiva lista de bajistas

Seguimos con las polémicas y no definitivas listas, tras la de discos esenciales, la de directos, la de guitarristas y la de baterías. Ahora vamos con la de bajistas. De nuevo, como siempre digo, sin orden concreto (más allá del top 5, que sí son mis cinco favoritos y la razón de que toque este instrumento, así que les dejo en negrita)

  • Neil Murray
  • Geddy Lee
  • Geezer Butler
  • Victor Wooten
  • John Entwistle
  • Bob Daisley
  • Jaco Pastorius
  • Stanley Clarke
  • Marcus Miller
  • Andy Fraser
  • Jonas Hellborg
  • Victor Bailey
  • Pete Way
  • Flea
  • Phil Lynott
  • Dennis Dunaway
  • John Paul Jones
  • Nibbs Carter
  • Carol Kaye
  • Dale Peters
  • Glenn Hughes
  • Berry Oakley
  • Doug Wimbish
  • Doug Pinnick
  • Bootsy Collins
  • Larry Graham
  • Tal Wilkenfeld
  • Chris Squire
  • Gary Thain
  • George Porter Jr.
  • Donald “Duck” Dunn
  • Scott Reeder
  • Tevor Dunn
  • Roger Glover
  • Rudy Sarzo
  • Juan Alderete//John Alderete
  • John Deacon
  • Les Claypool
  • Pepe Bao
  • Esperanza Spalding
  • Robert “Kool” Bell
  • T.M. Stevens
  • Rhonda Smith
  • Jimmy Bain
  • Sean Malone
  • Tim Commerford
  • Greg Lake
  • Noel Redding
  • John Wetton
  • Jack Bruce

Y para entreteneros, os dejo este vídeo que recopila varias líneas de bajo míticas y reconocibles

El Bandcamp de la quincena: The Brosas – The Brosas (01/06/2016)

Tenéis que disculparme, pero llevo un mes mogollón de ocupado, este finde estuve terminando una mudanza y tuve que posponer El Bandcamp de la Quincena. Pero ya está aquí la esperada entrega

El nombre de The Brosas ya os sonará, os hablé de su primera maqueta en el primer especial de grupos gallegos, y también os comenté que habían publicado este trabajo en el segundo. No se trata de un disco nuevo, lo grabaron allá por 2012 y empezó a distribuirse en 2013 de mano de la discográfica compostelana Lixo Urbano. De hecho participaron en el concierto del vigésimo aniversario del sello y aparecieron en el recopilatorio que se editó para la ocasión.

La banda llegaba desde A Mariña lucense cargada de distorsión y mala leche: 12 temas nuevos y alguno recuperado de su primera maqueta, como Verme o Krasny Bor (una revisión del tema Borderline de su primera entrega, con la letra cambiada). Alguien definió su sonido como “o fillo que nunca tiveron Lemmy e Wendy O. Williams” y otros han usado la etiqueta “Motörpunk“.

El sonido del grupo navegaría entre la agresividad de unos The Exploited, la simpleza directa de Zeke, el rock and roll primitivo y garrullo de los primeros Nashville Pussy y momentos donde sube la caña inspirados por Motörhead o incluso por bandas más garrulas como AntiCimex o Wolfbrigade, sin olvidarse de la diversión del rock escandinavo de Turbonegro o Hellacopters.

The Brosas

La portada rinde homenaje a uno de los grandes autores gallegos del siglo XX: Castelao, basándose en uno de sus diseños.

Como ya dije, la grabación tiene su tiempo así que muchos ya estamos deseando que nos traigan material nuevo para comprobar cómo evoluciona la banda. Pero para amenizar la espera nada mejor que una buena ración de este rock and roll con conciencia proletaria.

Música de raza rocanrolera

Vamos con otra lista de youtube, que había tiempo que no metía ninguna. Esta la he titulado De Raza Rocanrolera, ya que son 25 temas de solistas que tuvieron o siguen teniendo carreras largas y respetadas en el rock and roll, sin estar en el escalón del megaestrellato de AC/DC, Springsteen, Bowie, Dylan o Metallica (aunque alguno podría objetar que Neil Young sí lo está… pero no pude resistirme a incluirlo) a niveles de ventas o de fama “mainstream”, pero sí que están en lo más alto a nivel de reconocimiento por parte de otros artistas o del público más especializado en ese campo.

En resumen, música de raza rocanrolera hecha por artistas de raza rocanrolera.

Música en femenino para este 8 de marzo

Para el guitarrista que me afirmó que las mujeres eran peores con ese instrumento que los hombres.

Para el personaje que pronunció aquello de “las mujeres carecen de sensibilidad para apreciar el metal“.

Para los que, cuando pinchaba videoclips, me decían¿por qué pones a esa si está vieja/no está buena?“.

Para los que en cada concierto en el que una mujer ocupaba el escenario no paraban de comentar su físico en lugar de sus aptitudes musicales.

Para los que ven el sexismo en otros pero no en su propia casa.

Para los que dicen quedesde que tienen derecho al voto ya no hace falta un Día de la Mujer“.

Y desde luego, para todas las mujeres que han tenido que aguantar y sufrir la desigualdad sólo por pertenecer a su sexo. Y para todas las personas que saben que cambiar eso requiere de un esfuerzo conjunto los 365.

Para todas esas personas, tened un combativo 8 de marzo. Os dejo una banda sonora para este día, yo la he recopilado pero ellas la tocan:

El bandcamp de la quincena: The Black Wizards – Lake of Fire

Portugal, tan cerca, tan lejos. Al menos para el fan español rockero/metalero medio, que parece que, por obra y gracia de la prensa musical tradicional, vive más cerca de Finlandia, Alemania o los EEUU que del país vecino.

Para un fan gallego es más rápido y barato acercarse a Porto que a Madrid haciendo uso del coche o incluso del autobús y la posible barrera idiomática no es acusada (es fácil hacerse entender incluso no sabiendo ni papa de portugués), pero hay quien sigue planteándose como primera opción Barcelona o Madrid frente a cruzar la frontera del Miño.

No podría hacer un análisis profundo del circuito underground portugués porque tampoco lo conozco con profundidad, pero sí da la impresión de ser más activo que el español, o al menos que el gallego. Tienen festivales muy especializados, como el SWR Barroselas dedicado a las tendencias más extremas del metal, el Sonic Blast más orientado a la psicodelia, el doom y el stoner o el Amplifest en una rama más alternativa. Y tienen una buena cantidad de bandas muy interesantes pero de las que en España rara vez se oye hablar. No sólo estos The Black Wizards que hoy nos ocupan, también otras bandas como Vircator, Lâmina o Astrodome (que probablemente acaben saliendo en este blog también). Si os suenan sus nombres es porque probablemente los leísteis en mi crónica del Sonic Blast 2015 (este año creo que tocará repetir).

Como ya os decía, a esta banda la conocí viéndola en directo. Tocaban muy temprano en el escenario pequeño y allí me senté a verlos con mi girafa de Super Bock. En la primera canción ya me había enamorado: espíritu setentero, riffs pesados y fuzz a tope. Al frente del grupo Joana Brito, te la podría describir como la hija que nunca engendraron juntos Grace Slick y Tony Iommi, derrochaba carisma y presencia. Y el otro guitarra, Paulo Ferreira, tampoco le daba mal. En la batería otra mujer, Helena Peixoto, aportaba una buena dosis de empuje y contundencia y abría un debate sobre cual era la mejor batería femenina del festi: ella o la batería de Lâmina. Sobre el bajista que vi en aquel concierto no puedo deciros si era el que grabó este disco o la anterior demo, sólo que cumplió muy bien su trabajo aportando el extra de peso necesario para los temas, con un sonido cálido pero distorsionado.

¿Qué nos ofrecen The Black Wizards en su Lake Of Fire? Bueno, lo primero que verás es un bonito artwork obra del artista Vasco Duarte, y como te decía arriba fuzz, psicodelia, pasión por el blues rock más contundente de finales de los 60 y principios de los 70.

Lake of Fire - The Black Wizards

El nombre de Black Sabbath es evidente, desde luego, al pensar en una banda así. Aunque su distorsión es más saturada que la que usaba el colega Iommi y a mi me trae más a la cabeza nombres como Blue Cheer, los primeros trabajos de Grand Funk Railroad o Sir Lord Baltimore. Incluso en algún momento mencionaría la influencia de Ten Years After, Cream o Jimi Hendrix (escucha el tema Lake of Fire que te he dejado arriba). Si queremos comparar con una banda más actual creo que Kadavar sería lo primero que me vendría a la cabeza.

El deje retro para nada te creas que le resta garra y contundencia a su sonido, o que hace que la banda no suene actual. Todo lo contrario, ofrecen un sonido muy fresco sin renunciar a sus raíces más old school.

El disco lo componen ocho cortes en una línea muy homogénea, sin sorpresas o grandes saltos estilístico entre un tema y otro: hacen muy bien lo que hacen y saben hacer y no se lanzan a otrs aventuras. Desde la inicial Pain hasta el cierren con Fallen Leaves la banda ofrece lo mismo: riffs densos, atmósferas pesadas, tempos lentos: como la primera birra después del trabajo, como el sexo en tu tienda de campaña tras una noche de festival, algo que hay que hacer con calma y deleitándose. A pesar de contener sólo 8 canciones no se trata de un trabajo para nada corto, ya que se trata de composiciones bastante largas, oscilando entre los 6:23 que dura el segundo tema, I don’t mind (la canción más corta del disco) y los 10:17 de Wicked Brain, el corte más largo, oscuro y funerario del álbum, 100% primeros Black Sabbath. Y aunque se trate de un trabajo compositivamente homogéneo tampoco peca de repetitivo como otras bandas del estilo, ofreciendo esos pequeños detallitos compositivos que dan vidilla y color a las canciones.

Para amantes del rock duro más pesado y denso Lake of Fire será una delicia, un disco debut que debería meter a esta banda en tu lista de “gente a la que tener en cuenta a medio plazo“. No te voy a vender que The Black Wizards son the next big thing, desde luego, pero si tienes la oportunidad de acercarte a su directo no deberías dudar. Y desde luego lo que no puedes perdonar es darle una escucha entera a este disco.

The man who sold the world

No hace mucho teníamos que decir “hasta la vista” a Lemmy y hoy otra leyenda del rock and roll se nos va: David Bowie. Al igual que el fornido bajista de Motorhead, lo hace por culpa de un cáncer y pocos días después de su cumpleaños. Acababa de publicar su último disco hace sólo un par de días.

Con 22 años Bowie lograba colarse en el top 5 británico con Space Oddity, un clásico tan universal que hasta los hermanos Calatrava se atrevieron a parodiar en un país que tradicionalmente ha repudiado el rock más clásico. Con 25 era el rey del glam escondido tras la piel del alienígena Ziggy Stardust. A los 27 dejaba esa faceta abrazando el funk y el soul con Diamond Dogs y convirtiéndose luego en The Thin White Duke. Acabaría los 70 compartiendo piso con Iggy Pop en Berlín, sumergidos en el mundillo artístico. En los 80 firmaba hits como Let’s Dance o el Under Pressure en colaboración con otras leyendas como Queen, y además afianzaba su carrera como actor: El Ansia, Absolute Beginners, Laberinto, La Última Tentación de Cristo, Twin Peaks… Tras todo eso Bowie ya era una leyenda, ya estaba por encima del bien y del mal.

David Bowie nos ha dejado antes de tiempo, pero siempre tendremos su voz para recordarnos que todos podemos ser héroes, aunque sea por un día.

Resumiendo 2015 (películas, discos, comics, series…)

El año va tocando su fin y he pensado que lo mejor sería hacer una listilla recopilando lo más destacable del año en los temas que más interesan en este blog.

Sobre basket no vamos a hablar, no porque no haya sido un tema interesante sino porque ya hice un tweet-resumen del año, así que podéis leerlo y damos paso a otros temas.

Empezamos por el terreno televisivo. He de admitir que todavía no he visto ni la segunda temporada de Fargo ni El Hombre en el Castillo, a pesar de venir ambas recomendadas por gente con mucho criterio. Con Fargo decidí esperar por si pasaba lo mismo que con True Detective, que llegaba una temporada del horror, pero todo el mundo ha dicho que hasta supera a la primera. En el caso de El Hombre en el Castillo ya sabéis que Dick para mi es religión y ese es uno de mis libros de cabecera, así que le tenía miedo. A principios de 2016 caerán ambas. De las que sí he visto voy a recomendar tres, y empezaré por Daredevil. Tenía miedo de que fuera un Smallville, pero dentro del genero superheroico es todo un must, una serie muy sólida, muy bien filmada, con buenos guiones y con un respeto absoluto por el espíritu del comic. Y sigo con el eje Marvel/Netflix, pues Jessica Jones (que todavía no he terminado) también me está encantado. Es un pelín más light que en los comics, pero el reparto es excelente, destacando David Tennant como un villano que podría ser el hijo bastardo de JR y Rash Al’Ghul. Y para terminar la ronda de recomendaciones nada como el espectáculo y la pura diversión descerebrada de Ash vs Evil Dead. Porque Raimi nos demuestra que hacer un producto de puro entretenimiento no implica hacer una mierda, y nos regala una joya que cualquier fan de la saga adorará. Añadiré, para camaradas fans de Dr Who, que la novena temporada ha sido mucho mejro que la octava, y que si alguien tenía dudas sobre Capaldi ahora sí que deberían haber desaparecido.

ash-vs-evil-dead

En cuanto al cine estoy más desaparecido, y no porque no haya visto mucho sino porque casi todo el que he visto ha sido muy clásico. De nuevo tengo tres en la cabeza, y muy distintas. Arrancaría con Mad Max: Furia en la carretera. Y digo lo mismo que dije sobre Ash vs Evil Dead: se puede hacer un espectáculo divertido sin renunciar a la calidad. El guión lo puedes escribir en tres post-its, pero el ritmo de la narración, la fotografía, la cuidada elaboración de los detalles… una película de acción como hace años que no se hacía. Viramos hacia algo más denso con la fantasía retrofuturista rusa de Qué difícil es ser un Dios. Se trata de un filme cenagoso, desagradable, que no entra ligero pero que es una verdadera joya, que se adentra donde Juego de Tronos no se atreve a acercarse. Técnicamente es de 2014, pero no fue presentada fuera de Rusia hasta 2015, así que la incluyo. Y acabo confesando, pecado pecado, que no he visto Kingsman: Servicio Secreto, y me han dicho que debería estar mi top3, pero por no columpiarme (y porque no tendré tiempo de verla hasta 2016 seguro) voy a darle la tercera plaza a Sicario, de Dennis Villeneuve.Buena peli de acción con mi compañero de ojeras Benicio del Toro.

Qué difícil es ser un dios

En el campo del arte secuencial también he estado más dedicado a los clásicos, de hecho mi primera recomendación no sería un comic nuevo sino una reedición que he adquirido recientemente: El Cid Integral, de Antonio Hernández Palacios. Épicas aventuras medievales finamente dibujados, inteligentemente guionizadas (y eso que el tema, en España, podría dar lugar a tremendas aberraciones) y al fin reeditadas. Una pena que sólo llegaran a sacarse 4 números. No me he atrevido a hincarle el diente a la aventura de Corto Maltés a cargo de Pellejero y Díaz Canales, dos grandes autores pero metiéndose a trabajar con un mito bajo la alargada sombra de Pratt. No dudo que será un comic genial, pero yo todavía no he sido capaz de superar los prejuicios que me hacen mirarlo como a una potencial blasfemia. Me ha sorprendido una pequeña joyita de DC Comics: Bombshells. Una miniserie que reimagina a varias heroínas (y a alguna villana) combatiendo al nazismo en la II Guerra Mundial, algo así como Wonder Woman meets Rossie the Riveter. Añado que Image, la editorial que en los 90 pretendió ser el icono de una nueva generación y la alternativa a Marvel y DC en el terreno superheroico, goza de una salud excelente y nos ha dejado muy buen material este año, material entre el que se encuentra Huck, una historia sobre aceptación, sobre integración pero también sobre superhéroes, algo así como si Ron Howard hiciera su versión de Superman.

Wonder Woman Bombshells

Me voy a mi arte preferido, la música. Ha sido un gran año en lo musical, tanto con veteranos publicando buenos discos (UFO, Michael Schenker, Pentagram, Motorhead, Toto, Pink Floyd) como con bandas de nueva hornada (Blues Pills, Kadavar, Ghost, Night Demon). Quedarme con tres será difícil, así que lo haré con un puñadito, y arranco con Night Demon, una banda que se ha marcado un disco impresionante de buen heavy metal titulado Curse of the Damned, que destila espíritu NWOBHM a lo Tank o Raven por los cuatro costados. El trío germano Kadavar nos regalaba otro de sus sabbathicos álbumes, titulado Berlin, y yo me los perdía en el Resu por culpa del horario de los buses (grupo pendiente para ver en directo en 2016). Y siguiendo con gente sabbathica los portugueses The Black Wizards, liderados por la carismática Joana Brito, nos traían el que ha sido mi disco favorito procedente de la península: Lake of Fire. Sin dejar el rollo retro de bandas contemporáneas también recomendaría los devaneos entre la flauta jethrotulliana con un guitarreo más cañero de Wucan en su último trabajo Sow the Wind. La vieja escuela demostró estar más viva que nunca y yo le di una buena cantidad de vueltas al Toto XIV, una joya de impecable factura como todos los trabajos de estos mitos del AOR estadounidense, y al A Conspiracy of Stars de UFO, un disco que me confirma que las ideas no se les han acabado a estos legendarios británicos (posteriorme certifiqué que en directo tampoco flaquean cuando visitaron Compostela). Pero si hay un triunvirato que para mi marcó este año serían Imelda May, Pentagram y Ghost. La irlandesa se coronó definitivamente como la reina actual del rock and roll, con su gira más multitudinaria para presentar Mayhem (publicado en 2014)  y que pude disfrutar con un conciertazo coincidiendo con las fiestas del Apostol en Compostela. Las huestes de Bobby Liebling encabezaron el cartel del Sonic Blast, donde nos quedó claro que Bobby es un crack, que Pentagram tiene una buena ristra de temazos para llenar un set list de ensueño y que el grupo en directo es muy sólido a pesar del deterioro físico de su frontman, y su último disco, Curious Volume, mantiene intacto el espíritu de la banda. Y sobre Ghost sólo diré dos cosas: han sacado el mejor disco que he escuchado este año y han dado el mejor concierto que he visto también este año. Meliora es un genial batiburrillo donde Bathory se dan la mano con Queen, Mercyful Fate se morrean con Pet Shop Boys y los Beatles copulan con Unleashed. Un disco del que no te diré que haya un solo tema que me parezca malo (pensaba que Mummy Dust era la más floja, pero luego en directo es un cañonazo) y que contiene varios singles de mucha pegada, además de una verdadera joya como es He Is, una canción que me tuvo obsesionado durante días. Y sobre su directo sólo diré que es sublime hasta el último detalle:puesta en escena, ejecución de los temas, selección del set list… si hasta es la primera banda a la que veo jugar con el olor de la sala, que ambientaron con incienso para dar un ambiente más sacramental. Para cerrar el recorrido musical destaco también a el Natural Behaviour de Sandford Music Factory como lo que más me ha gustado de la producción gallega, junto al Gods of Heaven and Earth de los vigueses Supa Scoopa, y acabaría citando el Live de los suecos Blues Pills como mejor disco en directo del año.

Emeritus III Ghost live

En lo tecnológico parece que el smart-watch no acaba de penetrar con la fuerza que algunos le suponían, aunque sus ventas han crecido desde la irrupción de Apple en el negocio. Y algo así ha pasado con las bases de datos No-SQL, que decían que eran “the next big thing” pero todavía no acaban de entrar con fuerza entre los desarrolladores (aunque yo me esté mirando algo de MondoDB). Lo que sí ha crecido es la popularidad de Arduino y Raspberry Pi, con comunidades de desarrolladores cada vez má asentadas, y con más empresas interesándose por el tema (incluso la BBC se suma y resucita el BBCMicro como un miniordenador barato para proyectos educativos). También se ha recuperado el interés por las gafas de realidad virtual, existiendo hasta alternativas low cost. El negocio sufrió un impacto tremendo por la compra de la gigante de la virtualización EMC por parte de la más gigante todavía DELL, que ve que la venta de portátiles  y sobremesa cae y busca nuevas vías de negocio, provocando la mayor operación de compra de la historia en términos económicos. Microsoft por su parte se ha dado cuenta de que Windows 8 era una mierda que no gustaba a nadie y ha sacado Windows 10, pero si hay algo que esté cambiando en Redmond es la mentalidad, y tras la salida de Ballmer la empresa de la mano de Nadella busca ir más hacia la venta de servicios que de licencias, dando a su vez una imagen de mentalidad más abierta (si hasta hay una versión de Visual Studio que se puede usar en Linux). Por cierto, que las criptomonedas que algunos gafapastas daban por muertas en 2014 han pegado un subidón de nuevo este año, pero sobre todo es interesante ver que algunas entidades bancarias poderosas están invirtiendo en estudiar el tema.

BBC Micro

Y como todos los años hemos perdido a algunos de nuestros ídolos: El gran Terry Pratchett, el entrañable “Spock” Leonard Nimoy, el legendario maestro del terror Christopher Lee, el jugón Meadowlark Lemon de los Globetrotters, el nunca bien ponderado Saza y, como no, Philthy Animal Taylor y el gran Lemmy Kilmister, dejando a Eddie “Fast” Clarke como el único miembro superviviente de la formación mítica de Motorhead de los primeros 80. (Edito para añadir que Ian Murdock, fundador del proyecto debian, parece que también ha fallecido, según leo en diversas noticias)

Y con esto terminamos nuestro tour por 2015. A ver cómo viene 2016, esperemos que mejor, o por lo menos no peor. Aunque siempre le podemos aplicar lo que decía Violencia Rivas