El Bandcamp de la Quincena: Black Mirrors – Funky Queen

Nos vamos a Bélgica esta semana en El Bandcamp de la Quincena.

Este año el Monolithic Fest abandona Compostela y se va a la localidad portuguesa de Barcelos. La parte mala para mi es que lo tengo menos cómodo y la buena es que tengo una excusa para acercarme a Portugal, que siempre mola. El cartel tiene mucha cosa fina como los DeWolff, nuestros siempre queridos The Black Wizards o estos Black Mirrors que nos ocupan hoy.

Black Mirrors

Este Funky Queen publicado en marzo de 2017 por Napalm Records era el segundo trabajo de estos belgas, formado por tres temas propios y una versión, y de nuevo producido por ellos mismos. Tres temas propios con sonidos muy variados: la inicial Funky Queen, pegadiza y hasta bailable, ejemplo de catchy tune. La conjunción de blues, hard rock y stoner en The Mess, dando lugar a un tema intenso y directo de estribillo coreable. Y finalmente el tema más largo e intenso para cerrar el disco, la noventera Canard Venger Masqué que oscila entre la repetición maníaca del stoner y la energía más punk del rock alternativo de los 90. Como segunda pista una versión de Kick Out The Jams de los MC5 que, la verdad, considero que sin estar mal representa el momento más flojo del disco.

El sonido del grupo navega a golpes entre los 70 y los 90, picando a veces de Grand Funk Railroad, a golpes de Jimi Hendrix, a bocaditos de Queens of The Stone Age y a ratos muy largos de Soundgarden. La voz de Marcella di Troia ha sido comparada con Janis Joplin, pero yo le veo un tono menos agrio que la acerca más a Mariska Veres de Shocking Blue.

En resumen, tres temas muy potentes y con potencial de cañonazos en directo. Muchas ganas de poder ver a esta gente.

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El Bandcamp de la Quincena: Priest – New Flesh.

Este frío fin de semana nos vamos a tierras todavía más frías, a Suecia para degustar una pieza de pop oscuro de escuela ochentera:

Este New Flesh está siendo objeto de debates controvertidos: alabado por algunos y despedazado otros. Hay una cosa que nunca entendí de la llamada prensa metalera, y es la manía de ponerse a reseñar discos cuya estilo queda fuera del campo estilístico en el que se centran pero de los que hablan porque en ellos participan músicos con un pasado ligado a esos géneros. Siempre me pregunté por qué revistas como Kerrang o Heavy Rock comentaban los discos de Blackmore’s Night si jamás lo harían con Pentangle o Fairport Convention. Y lo peor es que generalmente daban calificaciones bajas a esos discos por no encajar en los cánones metaleros. Pues eso está pasando con este debut de los Priest, muchas malas críticas provienen de gente que no dice que el disco sea malo sino que simplemente no es un disco metalero. ¿Por qué tendría que serlo? Según ellos, porque es un proyecto del ex-miembro de Ghost conocido como Alpha y donde, además, colabora también el teclista Airghoul.

Priest

Pues no, puede que en Priest haya ex-miembros de Ghost pero musicalmente están muy lejos. Aunque este disco podría explicar la selección de temas para el EP Popestar, puesto que el sonido apuesta más por un pop ochentero oscuro y cargado de sintetizadores, muy en la línea de aquellos Dead Soul que habían acompañado a los Ghost como teloneros en su gira europea de 2015.

Priest 2

Entre el synthwave y el darkwave, Priest continúan explotando la pasión por lo ochentero de los suecos desarrollando un sonido que encajaría perfectamente en un club de Gotemburgo a mediados de los 80 o en una fiesta con látigos y trajes de látex. Claro que ahí encajaría también muy bien la estética del propio grupo. Ya el medio tiempo cargado de sintetizadores y órganos que abre el disco, The Pit, deja claro hacia donde quiere moverse la banda. The Cross, Private Eye, la oscura y bailable Nightmare Hotel, la experimental Virus o la balada History in Black marcan otros puntos destacables de este disco donde no dejan de picar entre distintas tendencias electrónicas. ¿Depeche Mode? Deme cuarto y mitad ¿Eurythmics? ¿Pet Shop Boys? ¿Ultravox? Descárguemelos detrás, junto al galpón ¿Kraftwerk? Ok, hace falta un punto más serio ¿Sisters of Mercy? ¿Cruxshadows? Añaden unos gramos de oscuridad al sonido muy necesarios. El resultado en general es muy variado, desde piezas oscuras, pasando por canciones con arreglos minimalistas y llegando hasta temas muy radiables y catchy. Tal vez ese sea el mayor mérito del disco, lo variado que puede llegar a ser sin perder coherencia dentro de la onda del propio álbum.

¿Entonces vale la pena pergarles una oída a estos Priest? Pues si te gusta el palo synthwave o si eres de los que todavía dice “siniestro” en lugar de “gótico” seguro que sí, seguro que les sacas jugo. ¿Y si soy fan de Ghost? Pues ahí no te garantizo nada, aunque alguna influencia común hay, como es lógico, Priest poco tiene que ver musicalmente con ellos. Para mi, un disco notable que gustará a aquellos que no sientan repulsión hacia los sintetizadores y que conservan capítulos de Corrupción en Miami en VHS.

 

El Bandcamp de la Quincena: Comus – Out of the Coma.

Esta semana vamos con un disco que ya tiene unos años, pero que yo descubrí hace poco. Nos ponemos folkies este domingo.

Comus son una banda muy veterana, fundada en 1968 y activa en su primera encarnación hasta 1974. En esa etapa publicaron dos discos: el esencial First Utterance y el también excelente To Keep from Crying. Tras eso desaparecieron y la banda parecería definitivamente enterrada durante años. Durante los 90 algunas bandas reivindicarían el legado de Comus, siendo Mikael Åkerfeldt de Opeth uno de sus más grandes defensores, incluyendo referencias a canciones del First Utterance en algunos de sus temas. Cuentan que el propio Åkerfeldt fue responsable de convencer a Roger Wootton y Bobbie Watson de devolver la vida al grupo. En 2005 llegaba a las tiendas una caja que recopilaba mucho material del grupo y que traía su sonido a una nueva generación. Y así, en 2008 y sin hacer mucho ruido los Comus se reunían para tocar en un festival sueco para grabar un DVD en directo y, ya en 2009, dar su primer concierto en suelo británico 37 años después de su última presentación. Tras más conciertos ganando repercusión decidirían grabar nuevo material, y eso nos llevaría al disco que tenemos entre manos.

Out of the Coma salía a la luz en 2012 y traía nuevo material de la banda 38 años después de su última entrega: tres canciones nuevas, grabadas en estudio, y un largo tema en directo inédito rescatado de uno de sus conciertos de los 70. Uno podría tomarse como algo decepcionante que tras tantos años para su siguiente disco sólo compongan tres temas, que en total suman algo más de 22 minutos de nueva música, pero la primera escucha borra toda sombra de decepción: cada canción es una pieza de orfebrería musical finamente arreglada, cuidada con detalle y mimo, cargada de locura y perfeccionismo. Sí, son solo tres temas, ¡Pero qué tres temas! Las voces masculina y femenina armonizándose, trepando como una enredadera por tu oído en todos los temas, dando el contraste de lo bello y angelical con lo brutal y mundano. Los ambientes logrados a través de las combinaciones melódicas de guitarras, violines e instrumentos de viento nos trasladan a paisajes aterradores propios de un película de horror rural inglesa. La percusión cuasi ritual en temas como Out of the Coma o The Sacrifice bien podría ser la banda sonora del clásico The Wicker man. Y en The Return hasta nos insertan un  pasaje más jazzero en medio de una pieza de folk preciosista, en la que de golpe unos susurros nos llevan a un ambiente de bosque hechizado o casa maldita.

comus

El tema que cierra el disco es una pieza de 15 minutos, como ya dije arriba rescatada de uno de sus conciertos de 1972, titulada The Malgaard Suite. En este caso hay que reconocer que el sonido de la grabación desluce el tema, a fin de cuentas es un bootleg de principios de los 70, poco se puede hacer en producción para arreglarlo. Podrían haberlo regrabado, pero por otra parte habría perdido valor documental por tratarse de una pieza grabada por aquella formación con Lindsay Cooper tocando el fagot (posteriormente se uniría a proyectos como los míticos Henry Cow o las reivindicativas Feminist Improvising Group y grabaría flautas y oboes en el sobrasaliente Hergest Ridge de Mike Oldfield).

El sonido de Comus combina folk, rock progresivo y psicodelia. En una primera escucha mi impresión es que sonaban como si Luar Na Lubre practicaran ritos de magia negra puestos de setas. Podría compararlos con los Straws por su folk progresivo, pero en Comus hay una vena más oscura, como si Pentangle se dieran la mano con The Velvet Underground o The Doors, casi como si fueran el punto intermedio entre dos de sus legendarios contemporáneos, como si ellos fueran lo que hay entre Black Sabbath y Fairport Convention, lo que quedaría justo en medio. Sus letras y ambientes oscuros son más propios de una banda de metal que de una de folk.

La recomendación de hoy no es solo este Out of the Coma, la recomendación es que hagáis todo lo posible por escuchar todos los discos de estos Comus, una decisión de la que no os arrepentiréis.

El Bandcamp de la Quincena: Naxatras – II

A la cuna de la civilización nos lleva esta semana El Bandcamp de la Quincena:

Este jueves llegaban las primeras confirmaciones para el Sonic Blast 2018 y uno de los cuatro grupos confirmados era este trío psicodélico griego, que cuenta con dos largos, un EP y un single. El disco que nos ocupa, II, es obviamente el segundo, publicado en abril de 2016.

Naxatras

El grupo fue fundado en 2012 en Salónica pero su sonido e influencias son totalmente setenteras. De hecho afirman grabar todo de forma analógica y en directo en el estudio, cosa que puede apreciarse en una grabación que no tiene apenas retoques y postproducción. Y es que su energía y estilo encaja con esto perfectamente, siendo una jam-band en toda regla, un grupo de esa raza que gusta de improvisar y extenderse. Nos presentan una intro seguida de cinco piezas, de las cuales cuatro son instrumentales. Con un sonido cargado de fuzz y sobre la base rítmica formada por el batería Kostas Harizanis y el bajista John Vagenas, que también se encarga de las voces, se explayan los riffs y arreglos del guitarrista John Delias. El grupo juega con sonoridades psicodélicas, funk, stoner, jazz, space rock y hasta con elementos del folclore balcánico y de oriente medio, con una vibración muy Blaak Heat.

Valga como ejemplo de lo antes afirmado el tema Garden of the Senses donde el grupo arranca con una melodía de corte oriental y desarolla durante diez minutos un tema que podría estar firmado por los geniales germanos de Colour Haze. En Sisters of the Sun podremos escuchar la voz de Vagenas, que siendo sinceros no es el fuerte del grupo pero que a su vez nos deja un toque garage a The Brian Jonestown Massacre. En otros temas como en The Great Atractor o Proxima Centauri incorporan sonoridades jazzeras, casi acariciando el sonido de los clásicos griegos de principios de los 70 Aphrodite’s Child, comandados por Demis Roussos y Vangelis.

Una banda prometedora que publicará nuevo material en 2018 y que espero poder disfrutar este verano. Un disco denso por su producción cruda y por sus largos temas instrumentales, pero con mucha chicha, ideal para freaks del género.

 

El Bandcamp de la Quincena: IMARi ToNES – Jesus Wind

En El Bandcamp de la Quincena de esta semana vamos con algo altamente freak, altamente freak y con regusto a heavy metal clásico. Y así damos por cerrada la sección para este 2017, ya que la próxima entrega nos pilla con 2018 despertando.

IMARi ToNES son una banda ya veterana, con varios discos en su haber y que practican un heavy metal melódico de marcada influencia clásica, con puntos de hard rock o hasta de pop. Son originarios de la ciudad de Yokohama, capital de la prefectura de Kanagawa… y son una banda de metal cristiano. Sí, una banda de metal cristiano japonesa. Aunque Japón es un país mayoritariamente sintoista y budista, el cristianismo tiene mayor penetración de lo que podemos llegar a pensar en la isla nipona: fue introducido en el siglo XVI por los católicos portugueses, que por entonces se instalaban en el Pacífico ocupando Macao, Timor Oriental o Bombai, y expandido posteriormente por los jesuítas y franciscanos españoles. Posteriormente, a principios del siglo XVII, el culto católico en Japón fue prohibido y perseguido hasta el siglo XIX, cuando el inicio de la era Meiji derrogó esa prohibición, que volvería temporalmente durante la II Guerra Mundial. Y de este contexto, de cristianismo como una religión minoritaria y perseguida en el pasado, nace también el sonido de estos IMARi ToNES, que se definen a si mismos como la primera banda de metal cristiano de Japón.

Jesus Wind

Fuera de la cuestión religiosa y centrándonos más en lo musical, Jesus Wind es el disco más metalero en la trayectoria de esta banda que firma ya 15 álbumes. La mención a Stryper no por evidente es menos justificada en este caso, como también lo es, por los modos del frontman Tak con la guitarra, hablar de Van Halen o de Quiet Riot. La influencia del pop asiático combinada con sonoridades más heavies también tienen un deje de B’z o Janne Da Arc, y en los temas más cañeros el peso de los míticos nipones Loudness no falta. Como buen grupo de metal asiático, su desempeño instrumental es impecable, con un metal muy de guitar-hero, dejando el foco en el virtuosismo en los solos y arreglos de guitarra del antes citado Tak, quien toma también las labores de vocalista. La base rítmica, formada por el bajista Hassi y el batería Jake, es sólida y se permite algún guiño complejo y progresivo en algún tema, un poco del palo de los también cristianos King’s X. Como curiosidad, en uno de sus anteriores trabajos el productor fue nada menos que el mítico Sascha Paeth.

En este Jesus Wind nos encontramos 15 cortes donde el heavy de temas como la inicial Jee-You, Repent o Bushido se dan la mano con canciones con sensibilidades más pop como The Peace, God’s People o la final New Jerusalem. IMARi ToNES afirman que este Jesus Wind es un recorrido por el pasado, presente y supuesto futuro de la historia de la espiritualidad y la religión en el país del Sol Naciente.

El concepto “metal cristiano japonés” resulta chocante, sobre todo desde una óptica occidental, pero más allá de cuestiones religiosas Jesus Wind es un buen trabajo de heavy metal, algunos dirían que hasta es divino.

El Bandcamp de la Quincena: MCC [Magna Carta Cartel] – The Demon King

Esta semana con El Bandcamp de la Quincena nos vamos a las frías tierras suecas, a hablar de una banda prometedora que desapareció durante un tiempo pero que ahora está de vuelta para alegría de muchos seguidores.

Hace unos meses Martin Persner acababa con el anonimato de los Ghost. Tras una salida que podríamos definir como “borrascosa” en verano de 2016, admitió públicamente haber sido durante siete años el guitarrista Ω y, ya de paso, desenmascaró a Tobias Forge como el Papa Emeritus (cosa que era un secreto a voces en el mundillo musical). Y también aprovechó para anunciar el regreso de estos Magna Carta Cartel, obviamente sin contar con Forge en la presente formación, presentar el single Sway y confirmar el lanzamiento de este EP titulado The Demon King.

Magna Carta Cartel habían nacido en 2006 y ya contaban con dos registros discográficos: el EP Valint Visions Dawn de 2008 y el LP Goodmorning Restrained, que sólo apareció en formato digital. La aparición de Ghost dejó el grupo en hiato durante 8 años y las tensiones y disputas tanto creativas como económicas lo han vuelto a sacar a flote. En mayo de 2017 finalmente veía la luz este EP formado por 5 temas.

MCC The Demon King

Algunos definen el sonido de MCC como indie pop, pero en este EP los derroteros se mueven más, creo, por el pop sinfónico y progresivo. Desde luego que si vas buscando un deje más metálico como el de Ghost no lo encontrarás. El arranque con el tema título The Demon King destila influencias de los Pink Floyd de los 80 por todos sus poros, Persner no oculta en ningún momento su devoción por David Gilmour y arranca con una canción que perfectamente podría haber sido cantada por Kate Bush. Sway, un tema antiguo que han regrabado con nueva letra, arranque con un rasgueo de guitarra y una línea vocal propia de los REM para dejar paso a una melancólica melodía de guitarra con marcado acento shoegaze.  Los temas se centran principalmente en la guitarra y los sintetizadores, encargados de crear tanto las melodías como las atmósferas, el bajo es prácticamente inexistente y la batería extremadamente sencilla, aunque los temas tampoco piden una más compleja. El tercer tema, Turn, es otra canción recuperada de las demos y modificada y, seguramente, sea el tema que más pueda recordarte a Ghost, con un riff un pelín más pesado que el del resto de composiciones, un sintetizador oscuramente ochentero y la batería más intensa del álbum. En Jennifer abrazan el folk al más puro estilo Lindisfane y acaban el EP con una instrumental, Mayfire, donde se hace más patente el halo de Mike Oldfield, una influencia que en todo caso impregna todo el disco. Tal vez sean las líneas vocales el punto débil del disco, faltando un gran cantante (lo que podría haber aportado Forge, pero era evidente que el horno para bollos no estaba).

En resumidas cuentas, el regreso de MCC con este The Demon King, publicado por Lövely Records (en cuyo catálogo está todo el material del grupo), nos ofrece pop elaborado al detalle, minimalista, con atmósferas delicada y melodías de guitarra compuestas con mimo. Un trabajo cortito pero donde cada minuto cuenta mucho para nuestro disfrute.

El Bandcamp de la Quincena: The Wizards – Full Moon in Scorpio (26/11/2017)

Esta semana nos hacemos una escapadita a Euskadi para paladear uno de sus más deliciosos platos: una ración completa de buen heavy rock, cocinado al viejo estilo de los 70 y aliñado con un poco de épica.

Wizards gif

¿Habéis visto Wizards, de Ralph Bashki? Es una peli fantástica de animación de 1977 que nos sitúa en un mundo futuro post-nuclear donde los humanos supervivientes a la guerra se han convertido en mutantes degenerados, donde diversas criaturas fantásticas han surgido de las entrañas de la tierra para ocupar las regiones libres de radiación (sí, los creadores de Hora de Aventuras seguro que la vieron como diez o doce millones de veces) y donde los pueblos libres están amenazados por las ansias del poder totalitario. Un mundo donde la magia se da la mano con la tecnología militar pre-apocalíptica y donde se nos presenta el clásico relato de enfrentamiento entre fuerzas del bien y del mal.

¿A qué viene el párrafo de arriba? A que la música de estos chavalotes de Bilbao va muy en sintonía con las sensaciones que transmite esa película. En la música de The Wizards podríamos usar muchas etiquetas: hard rock, heavy metal, doom metal, epic doom, proto-metal, metal setentero, stoner, occult rock... y podría darte una idea aproximada, pero no puedes prejuzgarlos en base a rígidos etiquetados. Ellos tienen momentos en los que rinden pleitesía a la oscuridad de Black Sabbath y Pentagram, tienen otros donde se acercan más al rock de Blue Oyster Cult, los primeros Kiss o Thin Lizzy, y por momentos las líneas vocales nos acercan a los primeros trabajos de Danzig o a Ian Atsbury de los esenciales The Cult. Un sonido pesado, épico y setentero que les emparentaría directamente con bandas contemporáneas como Orchid y The Sword.

Full Moon in Scorpio

Este Full Moon in Scorpio es el segundo larga duración de The Wizards y salió hace unos meses al mercado, a principios del verano, aunque se comenzó a grabar en abril de 2016 en los euskaldunes estudios Gaua y se ha masterizado en los estudios de Jessie Cannon en New Jersey. Han contado con la producción y los arreglos de Dean Rispler, que también toca la guitarra en un tema, y para el artwork no se la han jugado y han apostado por una garantía de trabajo profesional como es Branca Studio.

El disco se abre con dos cañonazos hardrockeros setenteros como Avidya y Calliope (Cosmic Revelations), un tema donde la voz nos lleva a una versión metalizada del Sonic Temple. Con Odinist cambian de tercio y se van a unos terrenos más heavies entre Cirith Ungol y la NWOBHM, un sonido que también muestran en Who are you, Mr Gurdjieff?. Stardust por su parte se muestra como un tema de cadencia pesada, una composición larga y épica que, junto con la final When we were gods nos muestra  claramente la influencia del primer Danzig sobre esta banda, mientras temas como Leaving the past behind (en el que cuentan con la colaboración de toda una leyenda como Ross The Boss) o Halftones to Eternity  encajan más en la onda del primer proto-doom setentero.

Un disco muy completo Full Moon in Scorpio, redondo, muy bien elaborado y finalizado. Un trabajo que guiña el ojo a ese olde 70’s heavy metal pero sin caer en la copia ni en lo repetitivo. Entre tanta banda que ahora pretende mostrarse como “auténtica” y “con raíces” estos The Wizards son una deliciosa píldora de realidad.