Sonic Blast 2018: La crónica express

Otro año más viajamos a Moledo de Minho para asistir al festival de stoneradas varias referente en el noroeste peninsular, que este año además presentaba un sold-out ya en la venta anticipada (los dos años anteriores se habían agotado pero en taquilla).

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Este año el Sonic Blast me pillaba en medio de las vacaciones del curro, así que tras un viaje combinando tren y coche estábamos en Moledo tempranito para pillar las pulseras y meternos en el escenario de la piscina. Bajo un sol de justicia entrábamos con los últimos acordes de los psicodélicos old-school portugueses Solar Corona. Sorprendía lo lleno que estaba el escenario de la piscina para las horas tempranas que eran y nos costó hacernos un hueco con cierta visibilidad desde donde ver y escuchar el stoner instrumental de los también portugueses Desert’Smoke, una banda muy en la onda de Karma to Burn pero con algún toque avant-garde y que, como anécdota, comentaron que se habían conocido años atrás en este festival. Les siguió una banda que, para mi, fue una de las grandes sorpresas del festival a pesar de haber tenido problemas con el sonido en el arranque de su actuación, un grupo de Algeciras llamado Atavismo. Su sonido recoge la esencia del viejo rock andaluz de los años 60-70 pero añadiendo elementos más psicodélicos, fusionando con total naturalidad la influencia de Triana o Smash con la música de The Doors o los primeros Pink Floyd. img_20180810_155448_276Tras eso tuvimos que irnos a realizar las gestiones para entrar en nuestro alojamiento, lo que nos dejó sin ver a los rockeros espaciales portugueses Astrodome, aunque me comentaron que fueron de lo mejorcito que pasó en esta edición por el escenario de la piscina.

Ya a las seis de la tarde volvíamos al escenario grande para la descarga brutal de los Conan. Su sonido, que ellos definen como “caveman battle doom“, es denso, lastimoso, agónico, sucio y arrastrado. Bajo aquel calorazo esa combinación que practican entre doom y sludge se convierte en toda una experiencia épica mientras te preguntas cómo puede resistir la voz de Jon Davis una hora de concierto desgañitándose de esa forma. Una pura demostración de fuerza doom-metalera donde hasta nos adelantaron algún tema del álbum que lanzarán el mes que viene. Tras un cambio donde ya se empezaban a acumular minutos de retraso salieron los italianos Ufomammut, otros veteranos de la escena doom/sludge europea, con casi 20 años de trayectoria y 8 largos a sus espaldas. Su estilo es más técnico que el de Conan, con más cambios de ritmo y estructuras más complejas pero logrando crear atmósferas igual de densas y opresivas. Subyugaron al público con su propuesta aplastante y fuerza destructiva, como un titán aplastando a la propia humanidad.img_20180810_192950_197 Tras dos horas de doom metal tocaba un cambio que refrescara un poco al público y Nebula eran el encaje perfecto para esta situación por su sonido más rockero. Tras haberse deshecho en 2009 parecía que Eddie Glass no tenía interés en recuperar a esta vieja máquina de hacer stoner rock, pero en 2017 anunciaba su retorno a los escenarios siendo este verano de 2018 su regreso a Europa. Sin nada nuevo que presentar repasaron sus grandes éxitos mientras Glass se convertía en el centro de todas las miradas con su energía desenfrenada sobre el escenario.

Los minutos de retraso seguían acumulándose y  los daneses Causa Sui aparecían en el escenario con 20 minutos de retraso. Pero cuando la psicodelia de influencias krautrock de los escandinavos empieza a sonar todo se olvida, su concierto es una experiencia instrumental evasiva, un auténtico viaje musical que actúa sobre tu cerebro como una droga liberadora. Llenaron de color musical el ambiente con sus impresionantes jams y su destreza y virtuosismo como instrumentistas. Pero tras su concierto el cansancio del viaje y de las horas de festival comenzaba a hacer mella y el retraso acumulado no ayudaba, así que me recogí sin ver a Samsara Blues Experiment ni a Mantar.

El segundo día madrugamos para poder disfrutar del directo de la que, para mi, es la mejor banda estatal con la etiqueta metal del último lustro: The Wizards. Su combinación entre epic doom, heavy y proto metal suena genial en disco, pero es que en directo saben defender esa propuesta con una ejecución impecable y una gran presencia escénica. Geniales los vascos.img_20180811_134610_407-animation Les seguían en el escenario de la piscina los tripeiros Talea Jacta, un dúo que apuesta por la fusión entre electrónica, world music y psicodelia para crear una experiencia instrumental evasiva. Ya desde lejos y mientras comíamos pudimos escuchar el sludge metal trallero a lo Crowbar de unos Greengo que me quedó pena de no haber podido disfrutar más a fondo.

Con los últimos acordes de los psicodélicos griegos Naxatras llegábamos preparados para la recta final cargada de stoner del segundo día de festival. The Atomic Bitchwax saltaban a una hora al escenario que para mi, por su trayectoria, era tal vez demasiado temprana. Para mi su disco debut es uno de los pináculos del stoner y su bajista y cantante Chris Kosnik toda una bestia de los escenarios. Culminaban su gira Europea de presentación de su disco Force Field en el Sonic Blast y encendieron a toda la asistencia con su stoner hard rockero, repasando sus clásicos con versión de Deep Purple incluida. Provocaron los primeros pogos y crowdsurfings de la tarde, demostraron tablas, talento y valía sobre el escenario y dejaron al público caliente y con ganas de más rock.img_20180811_192659_631 Y con la papeleta de tener que tocar tras el conciertazo de The Atomic Bitchwax pero con la ventaja de tener ya al público enardecido saltaron a escena los griegos 1000Mods. Dos canciones necesitaron para dejar claro que con su stoner desértico de regusto a Kyuss la fiesta iba a seguir a tope ¿El mejor concierto del festival? Podría admitir discusión entre si fueron ellos, Causa Sui o The Atomic Bitchwax, pero desde luego sí fue el concierto que mantuvo al público más enloquecido y animado.

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El proto-metal setentero de los germanos Kadavar era la siguiente entrega, una banda que en los últimos años ha logrado hacerse un nombre dentro de la escena de los riffs pesados. Músicos de gran técnica y marcada influencia de Black Sabbath, completaron un concierto muy bueno y cumpliendo muy bien teniendo que tocar tras dos conciertazos tan brutales como los de sus predecesores. Aquí os dejo uno de los vídeos de elgranguru666, en cuyo canal podéis encontrar documentos audiovisuales de algunos conciertos más de esta edición (y de muchos otros festivales)

Se acercaba el final del festival y arrancaba la recta final con otra de las bandas más esperadas, los Earthless llegaban a Portugal tras unos años de parón y descanso para presentar su nuevo trabajo, editado con Nuclear Blast. Si bien pensaba que se mandarían un concierto íntegramente instrumental intercalaron un par de temas cantados, pero fueron las largas jams psicodélicas con solos de la vieja escuela recorriendo pentatónicas las que marcaron su actuación. La clausura del festi llegaría de la mano de unos viejos conocidos tanto del festival como de los lectores de este blog: el hard rock setentero de The Black Wizards cerraba una edición más del Sonic Blast, y es que no podían no presentar su …What The Fuzz? y no pasar por la que es su segunda casa.

Y así acababa la edición de 2018, con más público que nunca, mostrando la buena salud del festival, con grandes aciertos como poner rampas y escaleras para acceder a la zona elevada a la derecha del escenario o la reubicación de barras y puesto de merchandising, pero abriendo algunos interrogantes al respecto de logística y crecimiento para la próxima edición ¿Es viable mantener el escenario de la piscina con tanta gente? ¿Por qué se hicieron este año tantas colas para salir del recinto? ¿No debería iluminarse mejor la zona de las letrinas? ¿Hay alguna solución para que el área donde están los puestos de comida esté mejor organizada? Esperamos comprobar todo eso en el Sonic Blast 2019

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El Bandcamp de la Quincena: The Heartwood Institute – Secret Rites

Un manto de oscuridad se cierne sobre nosotros en esta calurosa mañana de verano, este Secret Rites encapota los cielos.

Es posible que el nombre de The Heartwood Institute no te diga mucho, se trata de un proyecto musical de electrónica oscura que lleva muy activo, publicando múltiples EP, singles y discos desde 2015. Nos llegan desde Cumbria, en el norte de Inglaterra y nos trae a un veterano de la música electrónica: Jonathan Sharp.

Sharp tiene a sus espaldas una larga carrera que comienza a principios de los años 90, usando durante estos años los alias de Bio-Tek, Datura, Gunhed, Lashtal, New Mind, Nova, Psionic, Tyrophex 14, VENTZodiac, lo que complica un poco seguirle la pista y seguir sus múltiples cambios de estilo, ya que aunque se ha movido siempre dentro de la música electrónica ha orbitado entre géneros más agresivos, como en sus inicios con New Mind allá por 1991, acercamientos a sonoridades góticas como en Cyber-Tec y el puro industrial con Hexedene.

The Heartwood Institute

Inspirado por lo gris de los cielos de su ciudad, lo agreste de sus montes y por el cine de terror italiano de los 70 y las películas de folk horror inglesas de esa misma época (valga como ejemplo esa portada cargada de brujería que se ha currado Nick Taylor, de Spectral Studio) en este Secret Rites no encontraremos la agresividad de antaño, no veremos ese sonido industrial intenso y machacón. Con este proyecto, este The Heartwood Institute, lo que encontramos es música electrónica old-school ambiental y oscura, más en la onda de una banda sonora de Lucio Fulci cargada de sintetizadores analógicos.

The Heartwood Insitute nos ofrece en este trabajo un paseo por universos y ambientes inquietantes, música que mantiene una tensión constante y una oscuridad perpetua.  Un viaje al lado más oscuro de la mente de Jonathan Sharp.

El Bandcamp de la Quincena: Lewis Floyd Henry – Mashups LP Volume #1

Nos ponemos urbanos, nos ponemos callejeros y nos vamos a las calles de Londres para esta entrega de El Bandcamp de la Quincena.

Ya sabéis que yo soy de los que están hartito y mucho de las bandas tributo que andan por este mundo vampirizando la obra de otra gente para hacer caja, eclipsando a la chavalada (y no tan chavalada) que intenta sacar adelante un proyecto propio. Pero tampoco es ser hater por ser hater, siempre añado una coletilla “Si al menos hicieran alguna cosa creativa, interesante y distinta con las versiones, ir más allá de ser una fotocopia, la cosa cambiaría.” Y aquí tenemos un ejemplo de eso, de alguien haciendo versiones pero haciendo algo que va más allá de clavarlas. En este Mashups LP Volume #1 los clásicos del rock y del hip hop se dan la mano de manera obscena y descarada.

Lewis Floyd Henry Mashups

Si alguien quiere hablar de “autenticidad” con el señor Lewis Floyd Henry lo lleva complicado. Este hombre se lleva ganando la vida como artista urbano una larga temporada, tocando en las calles de Londres cuando no está de gira por recintos más cómodos y apropiados. Al igual que nuestro amigo Billy Lobster, Lewis Floyd Henry es una banda de un solo hombre. Si Walt Whitman decía que contenía multitudes dentro de si Lewis Floyd contiene un power trío, hace ruido como tres pero es uno solo, se encarga de la guitarra, de la batería, canta y toca la harmónica. En su ya larga discografía suele moverse por la revisión de finales de los sesenta, maridando blues eléctrico, psicodelia y folk rock, picando de Captain Beefhart, Nick Drake, los primerizos Rolling Stones, los dos Becks (tanto Jeff como el más joven que no es Jeff) y, sobre todo, un Jimi Hendrix que es tanto influencia musical como estética, pero en esta entrega de mashups orbita entre el rock duro y el metal mezclado con sus referentes del hip hop.

¿Es rapear Juicy de Notorius BIG en medio del Ace of Spades de Motorhead un sacrilegio? Alguno dirá que sí, pero ¿estamos para defender esto con ortodoxia religiosa? ¿Acaso las siglas AC/DC no casan bien con las de ODB? Pero fusionar rap y rock tampoco es que sea tan raro, ¿no? Ya lo hicieron Anthrax con Public Enemy o Aerosmith con Run DMC, ya hubo una explosión del rap-metal en los 90 ¿Pero rapear por encima de un tema de Nick Drake? Lo curioso es que realmente suena bien, hasta mi madre lo bailaba mientras escribo esto.

La producción es mínima, si me dicen que lo ha grabado con el mismo ampli de 30 watt con el que se le ve en Youtube tocando en la calle me lo creo. ¿Es este Mashups LP Volume #1 una obra maestra o revolucionaria? No, pero es un experimento gamberro muy divertido. No es lo que recomendaría como primer opción para acercarse a su música, ahí diría que mejor empezar con Sonic Rodeo, pero sí como un muy buen recurso para pinchar en una fiesta.

El Bandcamp de la Quincena: The Brosas – A Terra Nos Olhos

En el mes de junio tuve el blog bastante abandonado porque se me juntaron estudios y trabajo pero ya estamos de vuelta para darle caña a esto. Hacía tiempo que no comentaba discos, pero ya tengo una listilla en el tintero y desde luego que esta pieza de buen rocanrol desde A Mariña no iba a faltar.

De The Brosas ya hablamos más de una vez por aquí y ya comentamos en esta sección su primer disco: rock desenfrenado y macarra en gallego, divertido pero con un innegable compromiso político, con un mensaje abiertamente comunista e independentista, con mala hostia cuando hace falta y con un humor inteligente y retranqueiro cuando salen por ese lado. Se tomaron un tiempo y el grupo estuvo parado muchos meses, pero los dioses del rocanrol nos han escuchado y finalmente están de vuelta, esperemos que para mucho tiempo.

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Aunque puedes escuchar las seis pistas aquí de A Terra Nos Olhos, no está disponible todavía la edición para descarga digital, por lo que si quieres comprar el disco hoy por hoy solo puedes hacerlo en vinilo. Ha sido editado por el mítico sello underground compostelano Lixo Urbano, grabado y masterizado por Hevi en los estudios Laboratório Soyuz y cuenta con un tremendo portadón de Xaime Miranda (al que alguno conoceréis por ser uno de los responsables de videoclips tan brutales como este).

En cuanto al sonido de este trabajo hay que empezar hablando de evolución. A Terra Nos Olhos muestra una evolución respecto a su primera entrega. Si antaño su sonido oscilaba entre nombres como Motorhead, Plasmatics, Zeke, Matanza, The Exploited o los primeros Nashville Pussy con  el tiempo han ido rebajando el nivel de saturación en sus distorsiones, quitando algunos de los elementos más metal y hardcore y acercándose más al punk rock escandinavo de los inicios de bandas como Turbonegro o Hellacopters o hasta de los míticos Dictators de Ross the Boss. Han cambiado, sí, pero de una forma coherente y sin perder su esencia, no por moda sino por simple evolución.

En resumen, A Terra Nos Olhos es un caramelo que no puedes dejar pasar, una  buena pirula de puro rocanrol.

 

El Bandcamp de la Quincena: Vítor Bacalhau – Cosmic Attraction

Vamos con una crítica que lleva meses en el tintero y que nos lleva de viaje al soleado sur de Portugal.

Si sois lectores asíduos de este blog el nombre de Vítor Bacalhau no es resultará totalmente desconocido, pues en un artículo que hice hace unos meses sobre rock portugués aparecía mencionado este guitarrista y vocalista. En el pasado mes de noviembre publicó este Cosmic Attraction, su segundo disco, que vamos a repasar a continuación.

Vítor Bacalhau

Innovación y experimentación no son palabras que uno vaya a pronunciar cuando se asoma a la música de este disco, aquí todo es clásico, todo sigue una fórmula de probada eficacia que tanto nos gusta a algunos. La formación es el siempre efectivo power-trio, con Vítor Bacalhau como voz, guitarra y frontman y acompañado por João Ventura a la batería y Luis Trinidade al bajo. De cálida distorsión, el guitarreo nos transporta a un viaje donde el rock y el blues se cogen de la mano en un maridaje cargado de energía vital. El disco pasa de momentos de espasmódica violencia como en la incial Happy Man, piezas más cadenciosas y sudorosas como en Old Soul,  ritmillo boogie para Let your soul go free, rendiciones bastante heavy-Deep-Purple-ianas en los temas Cosmic Attraction y Walk Through Fire, guiños al gospel en la íntima Shooting Star o un pecadillo más pegadizo, modernete y catchy en Dirty Little Girl que casi podría recordar a White Stripes o The Black Keys. Para los que ya conocían su primer disco y lo disfrutaron será una alegría ver que, a pesar de ser un poco más enérgico y oscuro en esta entrega, en líneas generales sigue la misma onda.

No se va por las ramas el grupo en este disco de temas directos y de sonoridad clásica que rápidamente trae aromas a los guitarristas del género más destacados de los últimos años, un sonido que es deudor de la etapa bluesera de Gary Moore, del omnipresente Joe Bonamassa, del Eric Sardinas más conservador o del lado más rockero de Stevie Ray Vaughan, que a ratos nos recuerda a formaciones como The Georgia Satellites, The Black Crowes o The Fabulous Thunderbirds.

Lo dicho, no hay que redescubrir el fuego ni reinventar la rueda, a veces, muchas veces, lo que vale es hacer bien lo que se quiere hacer, y Vítor Bacalhau lo hace en este Cosmic Attraction. Músico prometedor y disco interesante para seguidores del género que busquen nuevas bandas.

El Bandcamp de la Quincena: Hypnos – GBG Sessions.

Desde Suecia nos llega esta semana el disco a reseñar en el Bandcamp de la Quincena.

Publicado el pasado 20 de abril por el sello The Sign nos llega una nueva entrega de esta banda de Göteborg, un disco de 2018 pero que suena como si hubiera sido compuesto y grabado 40 años atrás.

Hypnos GBG

Formados en el año 2013 estos Hypnos no tardaron en llamar la atención del sello Crusher Records, publicando dos LP y un 7” con ese sello. Ahora nos traen esta nueva entrega, estas GBG Sessions, donde regraban cinco de esos temas en directo desde un estudio y añaden alguna novedad y alguna sorpresa.

El disco se abre con las dos canciones nuevas: Aint no Fool y Border Patrol, dos piezas cuyo sonido nos transporta a los inicios de la NWOBHM, a un heavy metal primitivo, veloz y melódico, ¿Como la primera entrega de sus compatriotas Enforcer? Mmmmm, no, con un espíritu similar pero en su caso más rockero. Las guitarras podrían estar sacadas del primer disco de Iron Maiden o de los momentos más heavies de Thin Lizzy y la voz suena como una mezcla entre Bruce Dickinson y el Joey Tempest de la época más metalera de Europe. Tras eso llegan las revisiones de sus temas antiguos con piezas como Hands of Evil, donde su sonido se acerca a los Judas Priest de los años 70, una Looking Out donde la velocidad se duplica para ofrecernos una pieza de rocanrol heavirulo y desenfrenado a la Girlschool o temas como Nightmares, The Mountain o 1800 donde el blues se hace con el mando y hasta coquetean con la psicodelia, por una parte con mucho de sus compatriotas Graveyard y por otro con cierto aire a Wishbone Ash en esas dobles guitarras. Como sorpresa final, una versión de Gimme, Gimme, Gimme de Abba, que ya parece obligatorio que todo grupo sueco haga una versión de sus compatriotas eurovisivos (este mismo tema también había sido metalizado previamente por Yngwie Malmsteen)

Se trata de una grabación un poco rara el sacar un directo desde un estudio, pero supongo que tendrá algo que ver con el cambio de sello. En cualquier caso, una buena colección de temas para introducirse en el universo de estos Hypnos.

El Bandcamp de la Quincena: Windhand / Satan’s Satyrs – Split

La entrega de esta semana en El Bandcamp de la Quincena nos lleva a darnos un repaso por el catálogo de Relapse para escuchar lo que nos traer de nuevo dos bandas importantes de la escena stoner-doom de Virginia.

Allá por 2015 recibíamos un discazo por parte de los Windhand: Grief’s Infernal Flower. Sus vecinos Satan’s Satyrs, también virginianos, publicaron ese mismo año Don’t Deliver Us. Y tras eso más de dos años de silencio discográfico por parte de ambas bandas, periodo por otra parte no exento de giras y demás presentaciones en directo. Pero ya echábamos en falta algo de material nuevo de ambos grupos, por lo que este pequeño aperitivo conjunto resulta más que jugoso.

Windhand Satan's Satyrs

En total son cinco temas para completar algo más de media hora de música. Arranca con las dos piezas de Windhand, con su sonido mezcla de doom metal, indie pop y dark folk siguiendo totalmente la onda de Grief’s Infernal Flower: Old Evil es una pieza de seis minutos dirigida por un riff pesado que nos lleva a una atmósfera evocadora de pasajes de magia negra, mientras que la monolítica Three Sisters nos ofrece un viaje musical de trece minutos donde fragmentos melancólicos y atmosféricos se combinan con partes más metaleras y sabbathicas.

Tras esos veinte minutos de oscurantismo místico llegan los tres temas de Satan’s Satyrs, con un espíritu más a lo Venom, más “heavy rock party” con extra de Satán que otra cosa. Su sonido orbita entre Witchfinder General, Orange Goblin y Turbonegro, una suerte de híbrido que podríamos bautizar como Stoner Glam. Arrancan con Alucard Ad 2018, una versión regrabada de uno de sus temas antiguos. Reconozco que es un temazo, una pieza sublime de rock sucio y macarra con un tremendo riff monumental, pero también es cierto que es ya la tercera vez que la regraban… casi con cada cambio importante en la formación han hecho una versión nueva de este tema. La seguirán la más heavy Succubus y el rocanrol de alma bluesera y extra de desenfreno de Ain’t that lovin’ you baby.

Material nuevo para los seguidores de ambos grupos y a su vez una muestra significativa del sonido de ambos para aquellos que lo desconozcan. Una entrega más que recomendable este split.