El Bandcamp de la quincena: Moon Coven – Moon Coven (08/01/2017)

El primer disco de este 2017 para El Bandcamp de la quincena nos llega desde las siempre frías tierras suecas, un país que parece tener una cantera inagotable de talentos musicales. Así que para inaugurar el año vamos con el disco homónimo de Moon Coven.

Lo primero que le viene a uno a la cabeza ¿estos Moon Coven de quién vienen siendo familia? Pues son de Malmö de toda la vida y como buenos suecos son un grupazo que tras dos singles previos publicados allá por 2014 nos presentaban a finales del recién terminado 2016 su primer y homónimo LP. Y voy a empezar la crítica rosmando, como buen blogger cascarrabias que soy: con lo chulas que fueron las portadas de sus entregas anteriores la de este LP es un claro bajón.

Moon Coven

Y esa mala crítica al diseño de la portada es lo único malo que voy a decir de esta banda, porque el resto del trabajo está más que fetén: riffs pesados y ambientes hipnóticos, voces lacónicas que desgranan las letras con suavidad por encima de un muro de sonido, notas pegajosas que impregnan tu piel… si vienes buscando un rollo stoner/doom esta gente te lo da en generosas cantidades. El uso de tres (sí, tres) guitarras parece ser una de las claves para lograr ese sonido con extra de peso y saturación por parte de este quinteto.

Al contrario que otras bandas de la escena de sueca (como los referentes Graveyard o Witchcraft) estos Moon Coven no van de rollo revival setentero sino que apuntan a un sonido que, si bien bebe de los seminales Black Sabbath, Blue Cheer y Pentagram; los empareja más con las atmósferas y el sonido de Windhand, Holy Mount o Uncle Acid and the Deadbeats, sobre todo por el estilo vocal tan etéreo.

Empezamos el año con un buen trabajo de stoner/doom. Como siempre a estas alturas estamos cargados de ilusiones… a ver cómo progresa este 2017. Al menos la buena música no nos faltará.

El Bandcamp de la quincena: Jamie Fifthring – The Pilgrimage (25/12/2016)

Feliz día de la resaca post-cumple de Lemmy (aka Navidad por algunos descreídos). Aunque parecería que lo lógico en este caso sería hablar de un disco con toneladas de distorsión NO VA A SER ASÍ. Nos volvemos a Ferror  (sí, acabado en R) en El Bandcamp de la Quincena, tierra que siempre nos trae cosas interesantes (muchas veces también terroríficas, pero hoy vamos con las interesantes).

Para repartir sabiduría de vaquero no hace falta nacer en Nashville ni que en tu familia lleven cuatro o cinco generaciones llamándole a alguien Hank Williams, ni siquiera tienes que aparecer en The Grand Ole Opry. Aquí Jamie Fifthring nos demuestra que el oeste de Europa es también buen lugar para cultivarlo, a fin de cuentas Galicia práticamente haría frontera con los EEUU… con un océano por medio, claro, pero si te pones a nadar en línea recta acabas tocando tierra americana.

Jamie Fifthring The Pilgrimage

Más allá de estas divagaciones sobre marcos, límites y fronteras nos encontramos con un trabajo excelente, con canciones elaboradas con arte y mimo, con atención al detalle. The Pilgrimage, publicado en este 2016 que ya agoniza fue el segundo trabajo de Jamie Fifthring tras el LP debut Torches in the Alley, y el primero con banda ya que su debut se lo había grabado él solito, a lo Juan Palomo. Añado que a día de escribir esta entrada se está realizando una campaña de captación de fondos en Verkami para financiar el tercer trabajo, segundo larga duración, del cantautor ferrolano y su banda.

The Pilgrimage ofrece una peregrinación a prados verdes, sensación de gotas de rocío en la nuca, aire fresco y sin polución, conducir entre la nieve en el paisaje de un film de los Cohen, los grandes espacios abiertos que retrata S. Craigh Zahler en Bone Tomahawk, bañarse en pelotas en un río en verano… son canciones que cuando entran por el oído bajan hacia las tripas, música de verdad, de un artista que dice algo porque tiene algo que decir. Cuatro temas (más uno) donde rehacen dos del primer disco con nuevos arreglos para formar un EP que se va por encima de los 20 minutos. Canciones que parecen beber de las fuentes de alternativos de los 90 como Elliot Smith o Blind Melon y que debería gustar a los que disfrutan de propuestas actuales del panorama folk como Austin Lucas, Emily Barker, Chuck Ragan o hasta de los inicios de Mumford & Sons (antes de que se tornaran unos cansinos).

¿Puede continuar el legado de Pete Seeger y Woody Guthrie más allá de las fonteras americanas? El talento no conoce fronteras, por mucho que algunos se empeñen en que sí. Algunos se escandalizarán cuando vean a un japonés tocando flamenco o a una caboverdiana bailando una muiñeira. Yo prefiero disfrutar la música, y disfruto de este discazo de Jamie Fifthring.

 

 

Lista de reproducción celtibérica

Vamos con una listilla de temas provenientes del estado español sin caer en la etiqueta rancia de “rock estatal” (vamos que no hay Marea ni Platero ni Extremoduro porque no me ha salido del testículo derecho). Originalmente la idea era hacer una lista ordenada cronológicamente, pero después preferí dejar un orden que fuera algo más coherente en el lado musical. Así, a botepronto, 35 temas tirando mucho del archivo de RTVE y dejándome fuera alguna honrosa mención:

Ale, disfrutad de la historia esta.

El Bandcamp de la Quincena: Electric Citizen – Higher Time (27/11/2016)

El primer disco que se comentó en la sección El Bandcamp de la Quincena no era de mi colección personal, lo había adquirido previamente en un crowdfunding. En este caso la situación es similar, este discazo no está entre mi librería de Bandcamp porque acabó llegando a mis manos en otro formato y por otros medios, pero está disponible para su escucha y adquisición.

Electric Citizen llegan desde los Estados Unidos, desde Cincinnati, una ciudad mediana (tiene equipo de baseball profesional, durante años también lo tuvieron de la NBA y hay dos campus universitarios) en el lluvioso y aburrido estado de Ohio. Una población que está a la vez hermanada con Tijuana y con Munich era claramente el caldo de cultivo para el nacimiento de una de las bandas de stoner más potentes de la actualidad. Todavía no tienen el nombre de Red Fang, de acuerdo, pero todo se andará.

Electric Citizen

El impacto de este Higher Time para mi fue tremendo, tanto que al poco de adquirirlo se había colado ya en mi selección de 200 discos indispensables. Con un matrimonio al frente, al estilo de Nashville Pussy, nos presentan una colección de temas donde el doom metal, la psicodelia y el hard rock se combinan con exquisita precisión. El peso musical se carga sobre los hombros del guitarrista Ross Dolan, padre de la tremenda colección de riffs, arreglos y punteos que dan forma a este disco. La literatura va de la mano de Laura Dolan, excepto en el tema Higher Time donde adaptan un poema previamente escrito por Ross. Laura también es quien nos hipnotiza con su voz y su presencia escénica, toda una frontwoman. Completan la banda Randy Proctor al bajo y Nate Wagner a la batería formando una más que competente base rítmica que dan el peso necesario a los riffs y voces de los Dolan. Para la grabación además han contado con dos teclistas: Andrew Highley y Yusef Quota, que dan el necesario toque setentero a base de mantas de Hammond y moog. La producción va a cargo de Brian Olive, un músico reputado ganador de un Grammy al lado del mítico Dr. John y con mucho nombre en la escena garagera de Ohio.

Los temas de la banda se acerca mucho al rock más clasicote en sus arreglos, mostrando una evolución muy marcada desde la publicación de su previo disco Sateen, de 2014. La experiencia de girar junto a bandas del calibre de Pentagram, Wolfmother o Fu Manchu les ha catapultado hacia su madurez musical. Su sonido para mi les emparejaría con bandas como Spiritual Beggars, con un cierto deje a los Black Sabbath de finales de los 70 (los infravalorados Technical Ecstasy y Never Say Die) o incluso a la gente más “ruidosa” de la época como MC5, Steppenwolf y Grand Funk Railroad, y también con algún deje del sonido alternativo de los Detroit Cobras, PJ Harvey 0 John Spencer Blues Explosion.

La colección de temas de este Higher Time no puede ser más completa, 10 canciones de las que me cuesta destacar o defenestrar algún tema, manteniendo un nivel muy alto en cada composición, sin dejar caer su hipnótico guitarreo. En serio, no sabría decirte qué elegiría como single, la regularidad es la seña de identidad del disco. ¿Hard Rock? ¿Psicodelia? ¿Stoner? ¿Heavy metal? ¿Rock clásico? Un poco de cada una de esas etiquetas para conformar este trabajo redondo.

Mi conclusión: uno de los discos del año que tienes que pillarte ya. Lo agradecerás.

 

El Bandcamp de la quincena: Earthless – From the Ages (13/11/2016)

Nos volvemos a San Diego en El Bandcamp de la Quincena, la patria de nuestros queridos Sacri Monti, y vamos con un disco que ya tiene una edad y corre a cargo de una de las bandas seminales de la nueva psicodelia americana, además de compañeros de sello de los antes citados: Earthless

Si te digo Mario Rubalcaba es posible que pienses que hablo del sobrino del que fuera ministro del Interior, vicepresidente y posteriormente candidato del PSOE. Pero no, te hablo de un skater profesional que, tras su retirada a principios de los 90, se convirtió en uno de los batería más activos de su ciudad. Es posible que relaciones su nombre con el punk: Rocket from the Crypt, The Black Heart Procession, Hot Snakes, Black Flag o la superbanda de veteranos del hardcore punk Off! forman parte de su currículum. Pero entre medias y desde 2001 se encarga de los parches en la banda Earthless junto al bajista Mike Eginton y el guitarrista Isaiah Mitchell.

Este From the Ages data de principios del 2013 y hasta el momento es el último largo de los Earthless, que no hace mucho han publicado un split con Harsh Toke titulado Acid Crusher. El susodicho disco llegaba tras seis años de espera desde la publicación Rhythms from a Cosmic Sky, publicado en mayo de 2007, que a pesar de la publicación de un directo y varios split se hizo larga a sus fans.

Earthless From the Ages

El sonido de Earthless bebe del hard rock, el rock psicodélico y el krautrock, de las bandas de los 70 que fueron inspiración y padres del stoner como Pentagram, Flower Travelin’ Band, Blues Creation y los omnipresentes Black Sabbath, de germanos como Magma o Amon Düül II y hasta un toque de jazz fusión en algunas partes. Su amor por la psicodelia, sus largos desarrollos instrumentales y su estilo basado en la improvisación hace que la JPT Scare Band sea otra referencia fundamental.

Lo que en From The Ages nos ofrecen es más de una hora de improvisación psicodélica repartida entre sólo cuatro temas: las iniciales Violence of the Red Sea (ojito la bajista en esta), Uluru Rock, la cortita Equus October (no es que un tema de cinco minutos y medio sea generalmente lo que llamamos “corto”, pero en este disco sí lo es) y la apoteosis final en una From the Ages que se va por encima de la media hora.

¿Un disco de rock psicodélico instrumental con temas largos? A más de uno le espantará el concepto o pensará “qué coñazo“. Quien así lo prejuzgue mal obrará y se perderá una pieza de buen rock que de aburrido no tiene nada, todo lo contrario, es un disco intenso con un trabajo para quitarse el sombrero tanto en lo rítmico como en las partes de guitarra, en las que Isaiah Mitchell destaca por méritos propios.

Ya tiene un tiempo, pero si todavía no has escuchado este From the Ages va siendo hora de que le pegues una escucha.

 

Graham Bonnet Band – Santiago de Compostela 05/11/2016

Vamos con una minicrónica del conciertillo/conciertazo que se marcó ayer la Graham Bonnet Band, aka Graham Bonnet y Señora. Sólo unas líneas que ya se encargarán los colegas de Pelletier Horror de contarlo fetén.

A los teloneros, Aquelarre, no los conocía. Allá en la sala no logré sacar mucha más información aparte de su procedencia: son vigueses. Literalmente suenan a banda española del catálogo de Locomotive Music de finales de los 90-principios de los dosmiles.

En cuanto al señor Bonnet la impresión general fue buena, con sus luces y con sus sombras. Decía aquel comentarista latino “Cuidado, que este sabe, cuidado que Milla sabe” y con Bonnet pasa lo mismo, perro viejo con muchos años de escenario y de no probarlo. Se recorrió muchos de los grandes hitos de su carrera haciendo hincapié en el Down To Earth del que sonaron cinco temas: Eyes of the World y All Night long, con las que abrió, Love’s no friend, un Since you’ve been gone  que le quedó fetén y levantó a todo el público y Lost in Hollywood para despedirse de la audiencia. Entre medias hubo tiempo de recordar también su paso por MSG con piezas como Assault Attack, sus años de boss de Malmsteen y Vai en Alcatrazz o su muchas veces olvidado e infravalorado disco en solitario Line Up, del que sonaron SOS y esa tremenda pieza de hard rock que es Night Games. Así que haciendo un balance la cosa quedaría así:

Contras (empiezo por lo malo):

  • Los coros pregrabados ya son un mal de estos días que asumimos que ocurrirá con la mayor parte de bandas ochenteras, pero llevar los teclados pregrabados y disparados en un grupo donde van a sonar en todos los temas es bastante cutre. Mr Bonnet, estírese y contrate a alguien que le toque las teclas.
  • Lógicamente la edad no perdona y con 68 años hubo algunos temas donde los años pesaron.
  • No es un contra propiamente dicho, pero me faltó que metiera algún temilla de Impelliteri y alguna más del No Parole de Alcatrazz (Hiroshima mon Amour o Too young to Die, too drunk to live habrían estado más que fetén)

Pros (lo bueno, lo fetén)

  • A pesar de lo reseñado arriba se marcó un set list completito, con temas de múltiples etapas y sin meter material de otros vocalistas.
  • Carisma y simpatía por un tubo sobre las tablas, y luego se bajó a firmar y sacarse fotos con todo el que quisiera.
  • Obviando la falta de teclista la banda muy bien. Al italo-brasileño Conrado Pesinato le tocaba un buen marrón, comerse los solos de Blackmore, Schenker, Moody, Vai o Malmsteen, un tremendo repóker de guitarristas del que salió airoso con gran talento aunque con algo de abuso del tapping. El batería parece ser que había sido contratado a última hora por tener lesionado al habitual pero cumplió sin fisuras. Beth-Ami Heavenstone se desempeñó también muy sobriamente en el puesto de bajista, atizándole unas buenas copillas de whisky entre tema y tema.
  • Aunque en algún tema se hizo evidente que los años pesaban no recurrió al rastrero truquito de ponerle el micro constantemente al público, y de hecho tampoco bajó el tono de los temas.
  • Bonnet ni lleva bisoñé ni subió a ningún telonero a que le cantara el Burn. Eso le da unos puntos más de dignidad sobre otros ex-vocalistas de Rainbow. Sigue con su clásico tupé de James Dean, sus eternas gafas y su corbata (nos faltó sólo la americana en tonos pastel), una marca de la casa, una de las estéticas más personales del heavy metal.

Yo, por mi parte, ya puedo decir que he visto a todos los cantantes de Rainbow a pesar de no haber visto nunca a Rainbow (con Black Sabbath me pasa lo mismo). No fue un concierto que diga “me cambió la vida” pero disfruté de una buena noche de buen hard rock/heavy metal clásico a cargo de la banda de Graham Bonnet y señora. Doy por bien invertida la entrada.