Encontrar y matar procesos zombie en Linux

No sólo hay zombies en la ficción, también pululan por tu sistema Linux. Tranquilo, la pantalla de tu portátil no se cerrará de golpe mordiéndote la mano y convirtiéndote en un extra de peli de Romero, se trata de un estado en el que pueden entrar algunos procesos secundarios, que aunque terminan se mantienen en la tabla de procesos hasta que termina el principal, ocupando algo de memoria. No son especialmente problemáticos ni consumen mucho, aunque si un programa deja varios procesos hijo por ahí sueltos puede ser un problema para la RAM.

¿Cómo puedo listar los procesos en estado zombie en mi equipo?

Es sencillo. Usando el comando ps podemos listar todos los procesos presentes en la tabla de procesos. Uno de los valores que tendremos en la salida de ps es el estado del proceso, que será Z para los procesos zombie. Por lo tanto, el siguiente comando listará todos los procesos zombie:

ps aux | grep 'Z'

¿Cómo eliminamos un proceso zombie?

En si no podemos matar un proceso zombie con el comando kill porque ya está muerto, la única opción sería hacerlo a través del proceso padre. Para eso necesitamos saber el pid del padre, por lo que haremos la búsqueda de procesos zombie de está forma:

ps ef | grep 'Z'

La tercera columna de la respuesta tendrá el id del proceso padre de nuestro proceso zombie. Para forzar la eliminación de estos procesos hijo zombificados usamos el siguiente comando:

kill -s SIGCHLD pid_del_proceso_padre
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Añadir un pdf a un sitio web usando la librería pdf.js

Que por mayo era por mayo… cuando vimos cómo incrustar un pdf dentro de un sitio web usando HTML5. ¿El problema? Que requiere que el navegador tenga una extensión para visualizar este formato, cosa que puede resultar problemática con algunos dispositivos móviles, por ejemplo. ¿Alternativas? Pues Mozilla nos proporciona una: pdf.js

Existen más librerías, pero la de Mozilla es software libre, funciona en todos los navegadores modernos y no experimenta problemas graves ni de seguridad ni de rendimiento.

¿Cómo sería el marcado HTML para empezar? Pues algo así:

<script src="//mozilla.github.io/pdf.js/build/pdf.js"&gt;</script&gt;

<h1&gt;EJEMPLO DE PDF.JS</h1&gt;

<canvas id="canvas_pdf"&gt;</canvas&gt;

Básicamente son indispensables dos elementos: la línea donde cargamos la ruta de la librería y una etiqueta canvas dentro de la que se cargará el pdf, con un id definido para trabajar con ella cómodamente.

¿El necesario código javascript?

// Primero ponemos la ruta del fichero pdf.
var url = '//nuestraruta/fichero.pdf';

// Debemos especificar la ruta de worker.js (en este caso será la de github)
PDFJS.workerSrc = '//mozilla.github.io/pdf.js/build/pdf.worker.js';

// Carga del pdf asíncrona
var loadingTask = PDFJS.getDocument(url);
loadingTask.promise.then(function(pdf) {
  console.log('PDF cargado');

  // Carga la primera página
  var pageNumber = 1;
  pdf.getPage(pageNumber).then(function(page) {
    console.log('Page loaded');

    var scale = 1.5;
    var viewport = page.getViewport(scale);

    // Prepara el cambas según el tamaño que definimos en las variables
//scale y viewport
    var canvas = document.getElementById('canvas_pdf');
    var context = canvas.getContext('2d');
    canvas.height = viewport.height;
    canvas.width = viewport.width;

    // Pinta el PDF en el canvas
    var renderContext = {
      canvasContext: context,
      viewport: viewport
    };
    var renderTask = page.render(renderContext);
    renderTask.then(function () {
        console.log('Todo Correcto');
      });
  });
}, function (reason) {
  // Pinta el error en casode que se de
  console.error(reason);
});

Problema de Parada (o problema de Halting)

Vamos con un poco de teoría de la computación ¿Qué es el problema de paro, de parada o de Halting? Consiste en determinar si existe una máquina de Turing capaz de determinar si cualquier Máquina de Turing se va a detener o no. Dada una máquina de Turing M y una palabra w se determinará si M acabará en un número finito de pasos usando w como dato de entrada.

El problema es indecidible, según el propio Turing ninguna máquina de Turing puede resolverlo. Es decir, no puede existir un programa genérico que demuestre que todos los programas del mundo terminan, se puede hacer para un programa concreto pero no existe la solución general.

Existen varias demostraciones de por qué es indecidible, vamos a ver una demostración escrita en javascript.

Imaginemos que alguien escribe una función f que recibe como parámetros una función y sus argumentos, y que tiene un código capaz de comprobar si esta se detendrá o no.

var f = function (funcion, argumentos) { ... }; // Aquí iría un código correcto que supuestamente calcularía si la máquina para o no

Vamos a suponer que esa función está correcta, funciona y nos devuelve true si el programa termina, y false si caería en un bucle infinito. Entonces podríamos usarla como subrutina dentro de otra función más grande llamada g como la que viene a continuación:

var g = function (funcion) {
//Pasamos en el parámetro funcion la función y sus argumentos 
  if (f(funcion,funcion)) {
    while (true); //esto provoca un bucle infinito
  }
  else {
    return false;
  }
}

Esto vendría a decir que g(funcion) termina siempre y cuando funcion(funcion) nunca termina.

Entonces ¿qué ocurre si la pasásemos a la función g como parámetro su propio código? Es decir ¿qué pasa si g evalúa a g? Pues que llegamos a una contradicción: g(g) termina siempre y cuando g(g) nunca termina. Por tanto, al llevarnos a una paradoja dicho algoritmo no puede existir.

Musiqueando 9: Especial Sonic Blast 2019 (20190812)

Esta entrega va completa del Sonic Blast Moledo 2019, como ya es tradicional en el último lustro en este blog. Por seguir con las tradiciones los vídeos están sacados del canal de elgranguru666 quien documentó algunos de los conciertos de esta edición y donde podéis ver más vídeos que los aquí incrustados.

El jueves 8 llegaba al festival del “sun, beach, surf and heavy riffs”, pero el “sun” estaba oculto tras unos nubarrones de oscuro gris que te quitaban las ganas de “beach” y “surf” y que te hacían temer por cómo se desarrollaría lo de los “heavy riffs”. La previsión de lluvia obligaba a la organización a prescindir del icónico escenario de la piscina pasando todos los grupos al escenario principal. Tras escuchar de lejos y de fondo a unos muy interesantes Jesus The Snake (recomiendo profundizar en la trayectoria de esta banda) y tras un rato de relax nos encaminamos varios colegas hacia el escenario con la intención de ver a las suecas MaidaVale… y ahí nos encontramos con el primer punto negro del festival: bajo un intenso chaparrón el concierto no comenzaba, pasaban los minutos, arreciaba el temporal de viento y agua y allí no aparecía nadie. Tras 45 minutos de espera sobre la hora planificada, y tras la confirmación de uno de los técnicos de sonido de que literalmente no sabían a qué hora estaría el grupo, nos fuimos a nuestro alojamiento a cambiarnos la ropa empapada. Lógicamente no estoy diciendo que la organización tenga la culpa de que llueva ni de que el viento provocase retrasos en los vuelos de varios grupos, pero sí creo que visto el panorama y sabiendo que el grupo llegaría tarde (porque MaidaVale publicaron en su facebook que su vuelo se había retrasado y que no podrían llegar antes de las cinco en ningún caso) avisar al público de que habría un parón hasta que la banda pudiese llegar y se calmase un poco el tiempo habría sido lo lógico: había megafonía, había una pantalla encendida en el escenario y había redes sociales. Al final por cambiarnos la ropa y volver al recinto cuando se reanudó el festival, unos 100 minutos después de la hora planificada originalmente, solo pudimos escuchar un tema de las suecas. Tras ellas los fantásticos japoneses de Minami Deutsch hicieron un concierto muy corto, solo tres temas que apenas llegaron a la media hora seguramente recortado en un intento de reducir el retraso que se acumulaba. Rápidamente salían a escena The Devil and the Almighty Blues con su sonido psicodélico, bluesero y pesado estilo Clutch pero con un intenso toque de oscuridad y humedad de su Noruega natal, firmaron un concierto de nivel notable aunque creo que también algo más corto de lo esperado por el retraso que intentaban recortar. Seguíamos por tierras escandinavas, por su vecina Suecia, con Lucifer, el grupo de proto-metal setentero del legendario Nicke Andersson (batería de Entombed, guitarra/voz en Hellacopters, batería y voz en los efímeros pero icónicos Super$hit666 ¿se puede ser más mítico?) y su pareja la vocalista Johanna Sadonis (cantante de los tristemente olvidados y nunca bien ponderados The Oath, que tristemente solo duraron un disco). El concierto comenzaba repasando su segundo y más reciente trabajo mientras la lluvia se hacía más intensa, durante su versión del Snowblind de Black Sabbath puse en una balanza mi devoción por el señor Andersson, que estaba destilando clase tras los parches, y el riesgo de catarrazo por seguir mojándome así… y será cosa de la edad pero huí cobardemente a medio concierto, con mucho pesar y paso ligero para no mojarme más. Segundo cambio de ropa empapada y a esperar a que se calmase el tiempo cenando y comentando los primeros bolos vistos. Cuando paró la lluvia me había perdido a Monolord y ya comenzaban Earthless, quienes se marcaron un concierto que me pareció más ameno que el del año anterior, no se si por estar menos agotado yo o porque realmente sus largas jams salvajemente psicodélicas estuvieron en esta edición más inspiradas. Cerraron su concierto invitando a Nicke Andersson a tocar con ellos City Slang, una versión de Sonic’s Rendezvous Band que ya había versionado en su día con los Hellacopters. Tras ellos seguramente el grupo al que le tenía más ganas de esta edición: Graveyard. Su setlist se nutrió principalmente de su último trabajo, Peace, y de su obra más querida y reconocida, Hisingen Blues, del que recuperaron hitos como el tema título, The Siren o la mítica Uncomfortably Numb. Su añejo y rudo blues rock siempre resulta un regalo a través de la voz de Joakim Nilsson. Acabó el día con los portugueses Solar Corona ya casi a las tres de la mañana, una combinación de stoner y space rock con guitarras cargadas de efectos y el añadido de un saxo que dota de gran originalidad al grupo.

Kaleidobolt

Viernes 9, la lluvia nos da una tregua y solo nos deja unos puntuales chaparrones mañaneros. Mientras comemos escuchamos de fondo a los más que recomendables O Bom O Mau e o Azevedo con su fusión entre surf y psicodelia y, tras ellos, el stoner con enérgicos dejes punk de la banda de Braga Mr. Mojo. Los destrozos del viento del día anterior provocaron que el icónico escenario de la piscina permaneciera cerrado también ese día tocando de nuevo todos los grupos en el escenario principal. Al recinto subí puntual para disfrutar de unos de los pioneros del stoner ibérico: los andaluces Viaje a 800, una banda que lleva activa en el mundillo de la música pesada y psicodélica desde principios de los 90, de depurada ejecución técnica estuvieron sobresalientes en el plano instrumental llevando al público a levitar por dimensiones paralelas (aunque por veces en sus letras sea una banda que me cojea bastante). Con un volumen atronador, puede que la banda que sonó más alta en toda la edición, les siguieron los finlandeses Kaleidobolt que presentaban su reciente trabajo Bitter, publicado en mayo, fusionando complejos elementos de jazz y rock progresivo con descargas más agresivas de rock psicodélico de inspiración retro, alumnos de unos King Crimson a los que rindieron homenaje con una versión extremadamente personal de 21st Century Schizoid Man para cerrar su show. No me fijé en los cambios en los horarios anunciados a través del Facebook del festival y decidí aprovechar el siguiente concierto para buscar una sudadera para protegerme del frío nocturno y comer algo. Pensaba que me perdería parte de Stoned Jesus pero resultó que estos habían intercambiado su posición con Belzebong, por lo que me quedé sin escucahr casi entero el concierto de los polacos, con gran pesar. Tras ellos el refrescante combo entre hard rock y heavy metal macarra y motero de los británicos Orange Goblin puso una nota de color en el festival, repitiendo un enérgico espectáculo como el que dieran dos años atrás en ese mismo escenario, repasando temas de todas sus épocas como Red Tide Rising, Some you Win Some you Lose o Demon’s Whip y rindiendo tributo a sus amados Mötörhead con una versión de No Class. Tras el fiestón de Orange Goblin llegaban unos Stoned Jesus que también repetían en el festival y que realizaron un concierto bastante irregular. Creo que los polacos eligieron un set list demasiado pausado tras la avalancha de rocanroleo anterior y que la coñita del guiño al tan cacareado nuevo tema de Tool durante I am the Mountain arruinó, por lo menos para mi, el que creo que es el tema más destacable de esta banda. Era la cuarta vez que les veía y creo que la que menos me gustó, aunque intentaron levantar los ánimos cerrando con uno de sus temas más directos y sencillos, Here Comes the Robots, yo ya me había venido abajo. Me recogí y el concierto de los quebequeses Dopethrone lo escuché ya desde cama, no soy gran fan de su brutal sludge metal pero reconozco que sonaron bastante enérgicos y que ejecutaron muy bien sus temas. Cuando salía del recinto percibí el otro gran problema de esta edición: la zona de las letrinas apestaba, los baños estaban extremadamente sucios y la empresa contratada para la instalación y mantenimiento de los mismos no se había molestado lo mínimo en limpiar. Una falta imperdonable para un festival de esta trayectoria, con varios años ya a la espalda y que este año encaraba su primera edición de tres días.

Viaje a 800

Y llegaba el sábado 10, por fin el sol asomaba entre las nubes y por fin escenario de la piscina. No llegué a escuchar más que apenas dos temas de Maggot Heart, la nueva banda de Linnéa Olson, quien fuera compañera de Johanna Sadonis de Lucifer en la banda The Oath, que presentaba su reciente trabajo Dusk to Dusk donde el heavy metal y el hard rock se dan la mano con el post-punk en una oscura conjunción. La fiesta en la piscina seguía con los mexicanos Cardiel, un power-duo de sludge metal con dejes punk, hardcore y hasta dub en cuyo directo destaca la impresionante presencia y energía de la batería Samantha Ambrosio. Les siguieron los italianos Giöbia para dar carpetazo al escenario pequeño, una veterana banda con más de 20 años de carrera a sus espaldas que tocaba por primera vez en Portugal y que navega entre el space-rock y el sonido kraut de finales de los 60, creando cortinas de sonidos evasivos con los que hacer viajar a la audiencia. Tocaba moverse al escenario grande para la gran traca final del festi. Arranca el post-metal instrumental de zapatilla blanca con dejes progresivos de los madrileños Toundra que hicieron que el público moviera sus cabezas a ritmo fúnebre. Tras ellos volvían también a Moledo los californianos Sacri Monti, presentando nuevo disco donde mantienen su pasión por la psicodelia de corte setentero y donde a base de guitarrazos cargados de fuzz y chaparrones de teclado nos desgranaron los temas de su segundo trabajo, Making Room for the Magic Hour. El doom metal wiccano de Windhand nos llevaba a un relajado paseo por devaneos de satanismo jipi envueltos en sus hipnóticos riffs de guitarra para completar un show tremendamente sólido que habría sido la banda sonora perfecta para un orgía salpicada de magia negra. Les seguían las leyendas del sludge metal Eyehategod desde Nueva Orleans: Jimmy Bower es un grande capaz de crear algunos de los riffs más cabrones del planeta, el batería Aaron Hill es otra tremenda bestia y el cantante Mike Williams aunque es bastante bocachancla en su interacción con el público, puede que como secuela de tantos años de exceso, es la única voz que puede uno imaginar para sus completamente desquiciados y caóticos temas cargados de cambios. Concierto brutal, pero yo diría que corto pues quedaron casi 50 minutos vacíos hasta la hora programada para la salida de Om. El grupo que nació como power-duo y proyecto paralelo de la base rítmica de los legendarios Sleep es ahora un trío donde el legendario Al Cisneros (es mi señor, nada me falta) se lleva el centro del escenario como bajista-vocalista, acompañado de un excepcional Emil Amos que ya hace más de una década que tomó el relevo de Chris Hakius en el grupo. Completa la formación el multiinstrumentista Lichens, quien se encarga de los coros, percusión, sintetizadores o algún instrumento de cuerda según el tema. Durante más de hora y media ofrecieron una experiencia evasiva al público a través de su sonido donde el drone y el doom se dan la mano con sonoridades minimalistas, sinfónicas o folclóricas orientales, indias o mediterráneas. A ratos cerré los ojos y me dejé llevar. Al acabar su concierto me recogí y a Domkraft les escuché ya desde la cama.

Eyehategod

Vamos con el resumen final. Empezamos con los puntos negativos: no avisar a tiempo de los retrasos del primer día por la lluvia, el exceso de celo del personal de seguridad que provocó colas largas por situaciones tan surrealistas como no dejar entrar a una persona con dos plátanos y, por encima de todo, la suciedad y el olor literalmente putrefacto en la zona de los baños. Tampoco habría estado de más una carpa dado que la lluvia se sabía más que probable con dos semanas de antelación, pero no se si era viable técnica y económicamente en ese recinto, aunque deberían tomar nota por si el año que viene se plantea similar.

Los puntos positivos: el cartel como siempre elaborado con un excelente criterio y variado dentro de un género definido, el ambiente tanto por parte de la gente del pueblo como del resto del público, la cerveza Imperial Porter del festival, que era un pelín cara pero deliciosa y con un ligero toque tostado a café (la IPA no llegué a probarla porque siempre que preguntaba en la barra me decían que ya estaba agotada) y los vales de bebida más chulos que haya visto nunca en ningún evento (Iommi manda, punto). 


Hasta aquí lo que ha dado de sí esta edición del Sonic Blast

Manifesto polo Software Libre na Educación Galega.

Boas días, ides ter que desculpar a falta de movemento no blogue neste verán pero xa podo asegurarvos que o outono vai vir moi enérxico.

O motivo da publicación de hoxe é que fai uns días atopei este manifesto polas redes promovido por varias asociacións galegas de Software Libre, que dende o primeiro momento quixen apoiar. Sempre fun e sempre serei defensor do uso de software libre na administración e na educación, por motivos que xa mostrei neste artigo fai anos. E non so na administración e na educación galegas, penso que a lóxica e o sentido común dictan que toda a Unión Europea debería sumarse a isto. É sinxelo ver, despois do intento de boicot de Trump á chinesa Huawei, o problema tan grande que implica depender en Europa de software forncecido por empresas estadounidenses.

De seguido cópiovos o texto do mesmo:

Polo Software Libre na Educación Galega

O tecido social, asociativo e empresarial do software libre galego queremos amosar a nosa preocupación ante a decisión do Goberno galego de implantar software privativo no ensino público e o dispendio económico de 13,5 millóns de euros en licenzas de código pechado. Malia o publicado na prensa sobre a gratuidade da implantación de software ofimático, ambos acordos recentes, están claramente vinculados desde o punto de vista da planificación. Isto traerá consecuencias, dificultando a interoperabilidade dos sistemas e obstaculizando o uso de estándares abertos na Administración pública.

O convenio asinado entre a Conselleira de Educación, a directora da AMTEGA (Axencia para a Modernización Tecnolóxica de Galicia) e a presidenta de Microsoft España afecta ao tecido produtivo das TIC: incrementa a dependencia tecnolóxica dos futuros profesionais e mingua a súa capacidade de investigación, autoaprendizaxe e adaptación ás ferramentas do mercado, capacidade básica agardada en perfís profesionais tecnolóxicos. Como primeiro aspecto criticable, temos que dicir que o texto do convenio non é público, polo que non podemos deixar de lado preocupacións sobre o seu alcance, garantías e conveniencia. O alumnado de formación profesional informática será instruído nas plataformas privativas de Microsoft®. Isto provocará un efecto contaxio nas nosas empresas TIC converténdoas en consumidoras de tecnoloxía no canto de ser produtoras, por non falar da súa extensión ao ámbito directo das familias.

As empresas de software libre en Galicia son referentes no contexto TIC español. Isto débese en boa medida á capacidade de contar con profesionais cunha formación ampla e coas vantaxes que ofrece o código aberto. Esta tecnoloxía socialmente aberta permite que o alumnado poida investigar en profundidade as ferramentas informáticas innovando novos usos e funcionalidades. Ademais permítelle aos docentes propor metodoloxías innovadoras na aula, como a aprendizaxe baseada en retos ou proxectos. Esta forma de traballar logra recrear a forma de traballo das empresas, mentres que coas solucións privativas non é posíbel adestrarse en desenvolvemento.

O proceso de formación debe garantir que o alumnado acade pericias que posteriormente lle permitan adaptarse de xeito sinxelo á evolución das ferramentas do mercado, fomentar a súa capacidade de autoaprendizaxe para a vida real, polo que o argumento de incorporar no proceso formativo as versións máis novidosas do software privativo, é unha vía morta, antes ben, mingua a capacitación do alumnado nas destrezas altamente valoradas no tecido empresarial galego en xeral, e no sector TIC en particular.

Asemade da preocupación polo almacenamento ou explotación dos datos de perfís persoais dos nosos menores que poida chegar a facer unha multinacional estranxeira, os investimentos en ferramentas de software privativo representan unha lápida para o futuro do alumnado, xa que os desinvestimentos en servizos de software libre representan unha degradación da creación de emprego nas empresas galegas que no futuro poderán empregar ao actual alumnado. Polo contrario, os investimentos en software privativo deixan ás empresas autóctonas como revendedoras de produtos cunhas ínfimas marxes de negocio, repercutindo a maior parte do investimento nas multinacionais estranxeiras e non xerando riqueza local. O investimento en software privativo para a ensinanza aboca o alumnado de vocación tecnolóxica a unha migración forzada, e polo tanto, un apoio ao terríbel proceso de descapitalización que sofre Galicia, ademais de frear o desenvolvemento do tecido empresarial tecnolóxico local.

As asociacións Aberteo, AGASOL, Asociación Informática Amigus, Bricolabs, Comunidade o Zulo, Ghandalf, GPUL, Nova Escola Galega, Proxecto Trasno, Recuncho Maker e Xeopesca, instamos a Xunta de Galicia a desbotar o acordo asinado con Microsoft ao ser prexudicial para a sociedade galega. Ademais convidamos á Consellería de Educación e á AMTEGA a ter cantas reunións sexan necesarias para afortalar a implantación de tecnoloxías libres.

Se estades dacordo coa posición do manifesto podedes sumarvos a apoialo a través desta ligazón.

Cinco extensiones para GNOME muy útiles

Una de las cosas que han hecho que GNOME sea uno de los entornos de escritorio más populares para Linux es la posibilidad de instalar extensiones que nos permiten ampliar sus funcionalidades. Desde aquí os voy a recomendar 5:

Clipboard Manager: Una aplicación de gestión de portapapeles avanzada que te permitirá tener disponible varios elementos copiados o cortados a la vez para luego gestionarlos, similar al app GPaste.

Dash To Dock: Si eres un nostálgico de Unity o has migrado a Linux desde un equipo de Apple puedes usar esta extensión que agrega un dock a tu escritorio en el que podrás anclar las aplicaciones que más uses.

Easy Screencast: Una extensión que te permite grabar lo que pasa en tu escritorio de forma sencilla e intuitiva. Esto puedes hacerlo con un programa externo también, pero la ventaja de esta extensión es que es muy ligera.

Pomodoro Timer: Te permitirá organizar tu tiempo programando una serie de periodos de tiempo de actividad y de descanso en tu trabajo, de forma que puedas estar centrado al 100% en tu tarea sin preocuparte de mirar en el reloj cuánto tiempo llevas en ello.

Refresh WiFi Connections: Realmente solo es útil para usuarios con portátil que cambien bastante de ubicación, si ese es tu caso puede que te interese esta extensión que refresca las conexiones inalámbricas a tu alcance para que se conecte de forma automática, sin tener que hacerlo manualmente.

Musiqueando 8 (20190720)

Este Musiqueando llega con retraso, pero ya sabéis que yo en julio suelo publicar poco porque es el mes en el que suelo meterme algún curso entre pecho y espalda intensivamente porque no trabajo por las tardes.

Este año no tocaba Resu pero sí Ortigueira y su Festival Internacional do Mundo Celta, que para esta edición contaba con un programa musical de excepción, cumpliéndose 41 años desde la primera entrega del evento. Por trabajo no pude ir el jueves, aunque me comentaron que Gwendal no flaquearon, como es habitual, y que la Yuki Kojima Band resultó una agradable sorpresa desde Japón entre los finalistas del concurso Runas. Para el viernes llegaba con la gasolina justa tras madrugón, oficina y bus pero al final solo me perdí a la última banda, Project Smok. Me quedé encantado con el conciertazo de la Anxo Lorenzo Band, ofreciendo un tremendo directo con jam incluida, y disfruté la fusión de folk con jazz o rock de los irlandeses Moving Hearts, quienes estuvieron precedidos por la tradicional Escola de Gaitas de Ortigueira quienes dieron un concierto cargado de colaboraciones. El sábado, tras la banda de gaitas bretona Bagad Kerlenn Pondi y el espectáculo de danza de la Dominic Graham School los míticos Shooglenifty no fallaron con su fusión de folk con elementos más eléctricos y, a ratos, electrónicos. Les siguieron Flook, ingleses muy sólidos en una línea más tradicional, y unos virtuosos Beltaine desde Polonia, cuyo sonido folk pica de elementos pop, fueron el cierre perfecto para ese tercer día. De nuevo por obligaciones laborales me tenía que volver y no puedo contar nada del domingo ya que me levanté demasiado tarde para ver los desfiles. Como críticas constructivas a la organización haré dos: deberían buscar una fórmula para incentivar la reutilización de vasos en las barras que reduzca el número de residuos y no estaría mal empezar los conciertos una hora más temprano para no tener problemas de retrasos en el horario disfrutando de tiempo suficiente para los cambios. Por lo demás ha sido una edición notable. (El vídeo que adjunto no es de este año, pero ilustra bien el directo Shooglenifty)

El 16 de julio de 2012 el teclista más grande de la historia del rock, Jon Lord, nos dejaba. Tenía 71 años y llevaba casi un año retirado de la música en directo batallando contra un cáncer. Lord comenzó su carrera como músico de sesión muy joven, mudándose a Londres en 1959. Tras ganar fama grabando en estudio con diversos grupos y tras un par de intentos de lanzar proyectos personales como Santa Barbara Machine Head o The Artwoods llegaría en 1968 su gran momento cuando se convierte en uno de los miembros fundadores de Deep Purple, banda en la que estaría presente en todas sus formaciones hasta 2003. Entre medias también militaría en los primeros discos de Whitesnake, montaría el grupo de funk-rock Paice,Ashton & Lord y se labraría una carrera como compositor realizando diversos trabajos orquestales donde la música clásica se daba la mano con el rock y otros músicas populares contemporáneas, siendo además pionero en la fusión de orquestas sinfónicas con bandas de rock con su Concerto For Group and Orchestra que grabó en 1969 con Deep Purple y la Royal Philarmonic Orchestra. Tras dejar Deep Purple cansado del ritmo de las grandes giras se mantendría activo tanto como compositor como realizando pequeñas giras con otra gente veterana como Anni-Frid Lyngstad (ex ABBA), Jimmy Barnes y Bob Daisley (en la banda The Hoochie Coochie Men con la que tocaba estándares de blues) o giras con sus trabajos orquestales acompañado de cantantes de la talla del famoso actor de musicales Steve Balsamo.

Segundo disco de los californianos Sacri Monti,  del que ya avanzamos un tema hace unos meses en otro Musiqueando, al fin a la venta: Waiting Room for the Magic Hour. En menos de un mes espero estar viendo cómo lo presentan en Moledo en el Sonic Blast, si ninguna desgracia lo impide. ¿Qué nos presentan aquí? Pues evolución sin revolución: han cambiado lo justo desde la primera entrega para no repetirse pero manteniendo su esencia de revival musical de los 60-70, aunque ahora los elementos progresivos y de jam-band, como si hubieran añadido un extra de Can y de King Crimson al sonido de su primer trabajo. Tal vez haya perdido algo de frescura respecto a su primera entrega al estar conformado por temas más largos y con mayor carga de psicodelia, complejidad y efectos de space-rock, lo que por otra parte lo puede hacer también más interesante para un público menos rockero pero más ávido de experimentación y saturación en el campo instrumental. La apuesta por el sonido más pesado y experimental de los setenta es clara y patente y la sensación old-school está muy lograda.

Si Quentin Tarantino quisiera dirigir un remake de Alentejo Sem Lei (serie que le encantaría si alguien se la hiciese llegar) seguramente la banda sonora caería en manos de O Bom, O Mau eo Azevedo. Formación natural de Porto, nacidos en 2015, se presentan en formato cuarteto y se mueven entre el surf californiano y el western, elaborando una música instrumental donde las influencias de gente como Link Wray, Dick Dale, The Ventures o The Tornadoes se rodea de alguna ligera influencia más oscura y psicodélica, logrando un sonido 100% banda sonora de la Familia Munster más que disfrutón. Hasta el momento cuentan con un EP aunque ya hay nuevos temas en el horno. Otros que estarán presentes en el Sonic Blast 2019 inaugurando algún día el escenario de la piscina y que merecen una buena escucha.