El Bandcamp de la Quincena: Comus – Out of the Coma.

Esta semana vamos con un disco que ya tiene unos años, pero que yo descubrí hace poco. Nos ponemos folkies este domingo.

Comus son una banda muy veterana, fundada en 1968 y activa en su primera encarnación hasta 1974. En esa etapa publicaron dos discos: el esencial First Utterance y el también excelente To Keep from Crying. Tras eso desaparecieron y la banda parecería definitivamente enterrada durante años. Durante los 90 algunas bandas reivindicarían el legado de Comus, siendo Mikael Åkerfeldt de Opeth uno de sus más grandes defensores, incluyendo referencias a canciones del First Utterance en algunos de sus temas. Cuentan que el propio Åkerfeldt fue responsable de convencer a Roger Wootton y Bobbie Watson de devolver la vida al grupo. En 2005 llegaba a las tiendas una caja que recopilaba mucho material del grupo y que traía su sonido a una nueva generación. Y así, en 2008 y sin hacer mucho ruido los Comus se reunían para tocar en un festival sueco para grabar un DVD en directo y, ya en 2009, dar su primer concierto en suelo británico 37 años después de su última presentación. Tras más conciertos ganando repercusión decidirían grabar nuevo material, y eso nos llevaría al disco que tenemos entre manos.

Out of the Coma salía a la luz en 2012 y traía nuevo material de la banda 38 años después de su última entrega: tres canciones nuevas, grabadas en estudio, y un largo tema en directo inédito rescatado de uno de sus conciertos de los 70. Uno podría tomarse como algo decepcionante que tras tantos años para su siguiente disco sólo compongan tres temas, que en total suman algo más de 22 minutos de nueva música, pero la primera escucha borra toda sombra de decepción: cada canción es una pieza de orfebrería musical finamente arreglada, cuidada con detalle y mimo, cargada de locura y perfeccionismo. Sí, son solo tres temas, ¡Pero qué tres temas! Las voces masculina y femenina armonizándose, trepando como una enredadera por tu oído en todos los temas, dando el contraste de lo bello y angelical con lo brutal y mundano. Los ambientes logrados a través de las combinaciones melódicas de guitarras, violines e instrumentos de viento nos trasladan a paisajes aterradores propios de un película de horror rural inglesa. La percusión cuasi ritual en temas como Out of the Coma o The Sacrifice bien podría ser la banda sonora del clásico The Wicker man. Y en The Return hasta nos insertan un  pasaje más jazzero en medio de una pieza de folk preciosista, en la que de golpe unos susurros nos llevan a un ambiente de bosque hechizado o casa maldita.

comus

El tema que cierra el disco es una pieza de 15 minutos, como ya dije arriba rescatada de uno de sus conciertos de 1972, titulada The Malgaard Suite. En este caso hay que reconocer que el sonido de la grabación desluce el tema, a fin de cuentas es un bootleg de principios de los 70, poco se puede hacer en producción para arreglarlo. Podrían haberlo regrabado, pero por otra parte habría perdido valor documental por tratarse de una pieza grabada por aquella formación con Lindsay Cooper tocando el fagot (posteriormente se uniría a proyectos como los míticos Henry Cow o las reivindicativas Feminist Improvising Group y grabaría flautas y oboes en el sobrasaliente Hergest Ridge de Mike Oldfield).

El sonido de Comus combina folk, rock progresivo y psicodelia. En una primera escucha mi impresión es que sonaban como si Luar Na Lubre practicaran ritos de magia negra puestos de setas. Podría compararlos con los Straws por su folk progresivo, pero en Comus hay una vena más oscura, como si Pentangle se dieran la mano con The Velvet Underground o The Doors, casi como si fueran el punto intermedio entre dos de sus legendarios contemporáneos, como si ellos fueran lo que hay entre Black Sabbath y Fairport Convention, lo que quedaría justo en medio. Sus letras y ambientes oscuros son más propios de una banda de metal que de una de folk.

La recomendación de hoy no es solo este Out of the Coma, la recomendación es que hagáis todo lo posible por escuchar todos los discos de estos Comus, una decisión de la que no os arrepentiréis.

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El mejor quinteto histórico NBA posible sin all-stars

Ayer hablaba en Twitter sobre lo infravalorado que parece estar Damian Lillard que este año, en las segunda ronda de votaciones para el All-Star, aparecía octavo entre los exteriores del oeste por detrás de Lonzo Ball a pesar de promediar 25 puntos, 6.5 asistencias y 4.8 rebotes. El año pasado se quedo fuera del All-Star y de los quintetos NBA con unos números de 27 puntos, 5.9 asistencias y 4.9 rebotes.

Darle vueltas a si algún jugador con esos números se quedó alguna vez fuera del partido de las estrellas me llevó a divagar con otras cuestiones y se me ocurrió ¿cual sería el mejor quinteto histórico posible formado por jugadores que nunca pisaran un All-Star? No es el caso de Lillard, que ya lo disputó en dos ocasiones, y además no he querido incluir jugadores activos ya que es posible que muchos lo disputen alguna vez a lo largo de su carrera. Tras un rato pensando, esta es mi selección:

  • Rod Strickland: El número 19 del draft de 1988 tuvo un comienzo irregular en los Knicks, pero tras ser traspasado a San Antonio mediada su segunda campaña comenzó a rendir a gran nivel. Se mantuvo 17 temporadas en activo promediando 13.2 puntos, 7.3 asistencias y 1.5 robos, pero durante sus mejores años, su prime, sus números eran de 16.4 puntos, 8.9 asistencias y 1.8 robos. Con 31 años, en 1998, lideró la NBA en asistencias cuando jugaba en Washington, promediando unas nada despreciables 10.5 por partido y superando los 17 puntos también de media, pero a pesar de eso jamás fue nominado para jugar un All-Star.Rod Strickland
  • Jalen Rose: Uno de los míticos Fab-Five de la universidad de Michigan, jugó 13 temporadas en la NBA promediando 14.3 puntos, 3.5 rebotes y 3.8 asistencias. Sus inicios fueron duros con pocos minutos en Denver y en su inicio en Indiana, siendo un jugador de explosión tardía que hasta los 26 años no comenzaría a destacar como profesional, ganando a los 27 el premio al jugador más mejorado de la NBA. En su prime llegó a promediar 18.5 puntos, 4.2 rebotes y 4.2 asistencias y su envergadura le permitiría defender varias posiciones exteriores, pudiendo intercalar momentos como base, escolta o alero.Michigan Fab Five
  • Toni Kukoč: La Pantera Rosa tuvo la suerte de estar siempre bien rodeado y así consiguió ganarlo todo (le faltó el Oro Olímpico, pero puede consolarse con dos platas). A lo largo de su carrera el alero croata formó parte de varios equipos de leyenda: lideró a la Jugoplastika que dominó el basket europeo a finales de los 80, formó parte de la última selección de la Yugoslavia socialista que apabulló en el mundial de 1990 y durante su periplo NBA fue parte de los Bulls del 72-10 y del segundo threepeat. Se retiró con unos números de 11.6 puntos, 4.2 rebotes y 3.7 asistencias, coronándose en 1996 también como mejor sexto hombre. Si tomamos los datos de su prime se iría a 14.1 puntos, 4.8 rebotes. 4.2 asistencias y 1 robo en menos de 30 minutos, casi siempre saliendo del banquillo.Kukoc y Radja
  • Lamar Odom: Ensombrecido por la sordidez que le ha perseguido en los últimos años, con presencias tóxicas como la de ese oscuro personaje que parece ser su padre, ausente durante muchos años en su vida pero reaparecido cuando el chico empezó a ganar millones en la NBA, o el séquito de la familia Kardashian con todo lo que ese famoseo cutre implica, que sumadas a la inestable cabeza de este jugador, que ya había tenido problemas con las drogas previamente, acabaron cortando su carrera prematuramente y casi su vida. Algunos chavales piensan en él como “ese ex jugador que casi se muere en un sórdido burdel de una sobredosis“, obviando sus dos anillos con los Lakers, su premio a mejor sexto hombre en 2011, su bronce Olímpico en 2004 o su oro en el Mundobasket 2010. Se mantuvo 14 temporadas con promedios de 13.3 puntos, 8.4 rebotes y 3.7 asistencias, y en su prime andaba por los 14.6 puntos, 8.9 rebotes y 4 asistencias, y siempre remodelando su juego: de point-forward en sus  inicios en aquellos Clippers que tanto prometían a cuatro de gran movilidad en Miami y Lakers y finalmente a chico para todo de Phil Jackson, saltando desde el banquillo para realizar diversas funciones. Lamar Odom
  • Arvydas Sabonis: Cuentan que cuando Sabonis decidió finalmente recalar en Portland el general manager del equipo pidió opinió al médico de la plantilla, y que este le contestó que con la cantidad de lesiones que mostraban sus radiografías podría solicitar la plaza de parking para personas discapacitadas en el aparcamiento del pabellón. A pesar de eso decidieron ficharle y en poco tiempo se convertiría en un favorito de la grada gracias no solo a su gran juego sino también a su carisma. Con 31 años debutaba en la NBA y acabó segundo en las votaciones para novato del año y para mejor sexto hombre. Las lesiones limitaban sus minutos en cancha pero, a pesar de eso, se retiraría con unos números de 12 puntos, 7.3 rebotes, 2.1 asistencias y 1.1 tapones. En este caso hablar de su prime es complejo, ya que llegó a la NBA cuando este había pasado, pero si tomamos los datos de sus cinco primeras campañas allí los números se irían a 13.7 puntos, 8.4 rebotes, 2.2 asistencias y 1.2 tapones. Clyde Drexler pensaba que si Sabonis hubiera saltado a la NBA en el ’89, cuando le permitieron jugar fuera de la URSS, aquellos Blazers habrían logrado ser una dinastía con varios anillos. La carrera del lituano siempre tendrá esa incógnita, ese “¿y si…?“, ¿y si las lesiones no hubieran recortado tanto su movilidad?,¿y si hubiera dado el salto directo a Portland sin la escala en Valladolid y Madrid? Todo son conjeturas, claro.Arvydas Sabonis

Hoy por hoy este sería mi contento. He querido incluir solo jugadores a los que pude ver jugar bastante, por lo que dada mi edad la cosa va de mediados de los 90 en adelante. En el tintero se quedaron algunos como Marcus “Samurai” Camby, Ron Harper o Brent Barry que bien podrían haber entrado en la lista ¿Cual sería vuestro quinteto de jugadores que nunca llegaran a ser All-Star?

Mostrar asteriscos en la consola de Mac o de Linux al escribir una contraseña

Una de las cosas que más despistan cuando se empieza a trabajar con la línea de comandos de sistemas operativos basados en UNIX es que al poner una contraseña no se muestra nada. La parte buena es que si tenemos a alguien mirando por encima de nuestros hombros no le damos una pista de la longitud de nuestra contraseña, la mala es que no sabemos si hemos tecleado mal. Pero ¿se puede hacer que muestre unos asteriscos cuando la introducimos? Se puede:

Lo primero, editar el fichero de sudoers:

sudo visudo

Lo siguiente, buscar la línea que pone esto:

Defaults        env_reset

Lo tercero, modificar la línea para que luzca así:

Defaults        env_reset,pwfeedback

Esto funciona en la mayoría de linux modernos y en los Mac con OS X superior al 10.8, así que si quieres esta ayuda visual seguramente podrás disfrutarla.

Linux: crear una contraseña aleatoria simple

Hemos visto un par de formas de generar claves aleatorias en Linux. Vamos a ver otra que no es especialmente compleja. No es lo más seguro para generar una serie de claves aleatorias ni da un resultado especialmente recordable, pero para un apuro te permite salir del paso en la consola cualquier distribución y sin instalar software:

date|md5sum

Tan simple como esto: tomamos la fecha en tiempo UNIX y le aplicamos la función de resumen md5.

El Bandcamp de la Quincena: Naxatras – II

A la cuna de la civilización nos lleva esta semana El Bandcamp de la Quincena:

Este jueves llegaban las primeras confirmaciones para el Sonic Blast 2018 y uno de los cuatro grupos confirmados era este trío psicodélico griego, que cuenta con dos largos, un EP y un single. El disco que nos ocupa, II, es obviamente el segundo, publicado en abril de 2016.

Naxatras

El grupo fue fundado en 2012 en Salónica pero su sonido e influencias son totalmente setenteras. De hecho afirman grabar todo de forma analógica y en directo en el estudio, cosa que puede apreciarse en una grabación que no tiene apenas retoques y postproducción. Y es que su energía y estilo encaja con esto perfectamente, siendo una jam-band en toda regla, un grupo de esa raza que gusta de improvisar y extenderse. Nos presentan una intro seguida de cinco piezas, de las cuales cuatro son instrumentales. Con un sonido cargado de fuzz y sobre la base rítmica formada por el batería Kostas Harizanis y el bajista John Vagenas, que también se encarga de las voces, se explayan los riffs y arreglos del guitarrista John Delias. El grupo juega con sonoridades psicodélicas, funk, stoner, jazz, space rock y hasta con elementos del folclore balcánico y de oriente medio, con una vibración muy Blaak Heat.

Valga como ejemplo de lo antes afirmado el tema Garden of the Senses donde el grupo arranca con una melodía de corte oriental y desarolla durante diez minutos un tema que podría estar firmado por los geniales germanos de Colour Haze. En Sisters of the Sun podremos escuchar la voz de Vagenas, que siendo sinceros no es el fuerte del grupo pero que a su vez nos deja un toque garage a The Brian Jonestown Massacre. En otros temas como en The Great Atractor o Proxima Centauri incorporan sonoridades jazzeras, casi acariciando el sonido de los clásicos griegos de principios de los 70 Aphrodite’s Child, comandados por Demis Roussos y Vangelis.

Una banda prometedora que publicará nuevo material en 2018 y que espero poder disfrutar este verano. Un disco denso por su producción cruda y por sus largos temas instrumentales, pero con mucha chicha, ideal para freaks del género.

 

Utilizar sudo sin contraseña

Arracamos 2018 con más Linux ¿Se puede configurar el sistema para no tener que poner la contraseña cuando invoquemos un comando precedido de sudo? Sí, se puede. ¿Se debe? No, eso debilita la seguridad y no es nada recomendable. ¿Entonces no se puede? Sí, se puede pero no se debe.

La cosa es editar el fichero /etc/sudoers utilizando el siguiente comando:

sudo visudo

Una vez lo estemos editando buscamos la línea que pone root ALL=(ALL) ALL y debajo añadimos la siguiente, cambiando nuestro_usuario por el nombre de usuario que corresponda.

nuestro_usuario ALL=(ALL) NOPASSWD: ALL

También podemos aplicarlo a grupos, para ello debemos poner el símbolo % seguido del nombre del grupo:

%nuestro_grupo ALL=(ALL) NOPASSWD: ALL

Y otra opción es permitirlo sólo a un comando, o serie de comandos. En ese caso cambiamos el ALL que va después de NOPASSWD por el comando en cuestión. En el ejemplo veremos como hacerlo para /bin/kill:

nuestro_usuario ALL=(ALL) NOPASSWD: /bin/kill

Y una vez guardados los cambios el sistema nos permitirá usar sudo sin contraseña. Y vuelvo a repetir: NO SE DEBE HACER. Pero si queréis hacerlo, ahí tenéis el cómo.

El Bandcamp de la Quincena: IMARi ToNES – Jesus Wind

En El Bandcamp de la Quincena de esta semana vamos con algo altamente freak, altamente freak y con regusto a heavy metal clásico. Y así damos por cerrada la sección para este 2017, ya que la próxima entrega nos pilla con 2018 despertando.

IMARi ToNES son una banda ya veterana, con varios discos en su haber y que practican un heavy metal melódico de marcada influencia clásica, con puntos de hard rock o hasta de pop. Son originarios de la ciudad de Yokohama, capital de la prefectura de Kanagawa… y son una banda de metal cristiano. Sí, una banda de metal cristiano japonesa. Aunque Japón es un país mayoritariamente sintoista y budista, el cristianismo tiene mayor penetración de lo que podemos llegar a pensar en la isla nipona: fue introducido en el siglo XVI por los católicos portugueses, que por entonces se instalaban en el Pacífico ocupando Macao, Timor Oriental o Bombai, y expandido posteriormente por los jesuítas y franciscanos españoles. Posteriormente, a principios del siglo XVII, el culto católico en Japón fue prohibido y perseguido hasta el siglo XIX, cuando el inicio de la era Meiji derrogó esa prohibición, que volvería temporalmente durante la II Guerra Mundial. Y de este contexto, de cristianismo como una religión minoritaria y perseguida en el pasado, nace también el sonido de estos IMARi ToNES, que se definen a si mismos como la primera banda de metal cristiano de Japón.

Jesus Wind

Fuera de la cuestión religiosa y centrándonos más en lo musical, Jesus Wind es el disco más metalero en la trayectoria de esta banda que firma ya 15 álbumes. La mención a Stryper no por evidente es menos justificada en este caso, como también lo es, por los modos del frontman Tak con la guitarra, hablar de Van Halen o de Quiet Riot. La influencia del pop asiático combinada con sonoridades más heavies también tienen un deje de B’z o Janne Da Arc, y en los temas más cañeros el peso de los míticos nipones Loudness no falta. Como buen grupo de metal asiático, su desempeño instrumental es impecable, con un metal muy de guitar-hero, dejando el foco en el virtuosismo en los solos y arreglos de guitarra del antes citado Tak, quien toma también las labores de vocalista. La base rítmica, formada por el bajista Hassi y el batería Jake, es sólida y se permite algún guiño complejo y progresivo en algún tema, un poco del palo de los también cristianos King’s X. Como curiosidad, en uno de sus anteriores trabajos el productor fue nada menos que el mítico Sascha Paeth.

En este Jesus Wind nos encontramos 15 cortes donde el heavy de temas como la inicial Jee-You, Repent o Bushido se dan la mano con canciones con sensibilidades más pop como The Peace, God’s People o la final New Jerusalem. IMARi ToNES afirman que este Jesus Wind es un recorrido por el pasado, presente y supuesto futuro de la historia de la espiritualidad y la religión en el país del Sol Naciente.

El concepto “metal cristiano japonés” resulta chocante, sobre todo desde una óptica occidental, pero más allá de cuestiones religiosas Jesus Wind es un buen trabajo de heavy metal, algunos dirían que hasta es divino.