El Bandcamp de la Quincena: Duel – Live At the Electric Church

Esta semana en El Bandcamp de la Quincena nos tomamos un vuelo hasta el mítico estado de Texas, cuna de tantas grandes bandas. Desde Austin vamos a pegarle una escucha a lo último de los Duel.

Tras dos discos de gran calidad como fueron Fears of the Dead y Witchbanger, ambos con el sello Heavy Psych Sounds, los Duel regresaron a su ciudad natal para recoger una muestra de su directo en The Electric Church. Si bien habríamos disfrutado más de un show más largo, lo que nos entregaron el pasado mes de abril es solo una pequeña muestra de su directo. Algo más de media hora repartida entre 6 temas, cuatro de ellos del Fears of the Dead.

Duel live

Aunque sea escaso en duración, este Live At the Electric Church es una buena demostración de la energía que el cuarteto de Austin desprende en directo, una “tapita” de lo que es un concierto de Duel. Su sonido proto-metálico primitivo, setentero y pesado podría definirse como ZZ Top meets Pentagram, tal vez con un toque de Danzig en la líneas vocales, y les emparenta con sus compatriotas de The Sword.

Live ath the Electric Church es una buena forma de acercarse al sonido de una de las bandas más excitantes de la escena estadounidense actual, un pequeño resumen de sus dos trabajos previos y una pequeña demostración de su potente directo.

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Fritz Lang “for dummies”: ¿Por dónde empezar con su filmografía?

He decidido hacer una  serie de entradas sobre directores de cine con copiosas producciones, remarcando con qué tres de sus magnas obras comenzaría. Intentaré aportar uno al mes.

El primer elegido es el alemán Fritz Lang. Nacido en Viena en 1890, cuando todavía formaba parte del Imperio Austrohúngaro (mi segundo imperio favorito, después del Romano durante la dinastía Flavia), antes de dedicarse al cine estudió arquitectura y Bellas Artes y combatió en la I Guerra Mundial. En 1919 filmó su primera película, la ahora perdida Halbblut, y su trayectoria se alargaría 41 años, filmando en 1960 su última obra, el final de su saga sobre el personaje del Dr. Mabuse. Se exiliaría de Alemania durante el ascenso del nazismo, a pesar de haber recibido ofertas por parte del partido para que dirigiese la UFA, y abandonaría también los EEUU a finales de los años 50 por las purgas anticomunistas del Comité de Actividades Antiestadounidenses. Volvería años después a California, donde fallecería en 1976.

15th October 1956: Austrian film maker Fritz Lang (1890 – 1976) on his return to Germany after his years in exile. (Photo by Keystone/Getty Images)

¿Con qué tres películas comenzaría yo con Fritz Lang? Pues para mi estas serían las elegidas:

Metrópolis:

Probablemente Metrópolis sea la mejor película de ciencia ficción filmada durante los años del cine mudo, dando además una mano de oscuridad distópica a un género que hasta aquel momento se movía en lo positivo, en la fe ciega en el progreso técnico como motor de mejora de la vida humana y en la utopía como visión de futuro. El guión venía de la mano de la entonces pareja de Lang, la escritora Thea Von Harvou, y la producción fue espectacular para la época, tanto la estupenda banda sonora como  los faraónicos escenarios de la ciudad estado de arquitectura art-decó.

Metropolis cartel

Como curiosidad, Lang renegó del final de la película y de la afirmación “Entre la mano y el cerebro debe mediar el corazón“.  Hay que ver el contexto político para entender esto: la película por un lado muestra la explotación de la clase obrera pero por otro lado reniega de la lucha de clases y de la revolución, llamando a la colaboración entre estas. Este concepto entronca con el sistema de corporativismo que defendían los nazis, tesis a las que la guionista Thea von Harbou era cercana. Ojo, que no estoy afirmando que Metrópolis sea propaganda fascista, simplemente que viendo el contexto político y la trayectoria de la autora es entendible que Lang se sintiera incómodo con ciertas ideas reflejadas en la historia.

M, el vampiro de Düsseldorf

El título en castellano es engañoso pues no se trata de una película de terror gótico y temática vampírica, sino de una película de cine negro con gran carga de crítica social. Es la primera película sonora de Lang y el film que lanzó a la fama a Peter Lorre, quien hasta aquel entonces se había labrado un nombre en la escena local berlinesa como actor de teatro. A nivel histórico la película es importante por ser una de las primeras en las que se utiliza un leitmotiv (la melodía de En el salón del rey de la montaña de Grieg que silva el asesino) y por haber sentado las bases del cine negro.

Durante la película se denuncia como el miedo, la paranoia, los bulos y la idea de la existencia de un enemigo común acaba llevando a la gente a estar dispuesta a cometer cualquier acto aberrante. Como incluso policía y criminales pueden compartir los mismos intereses en un caso tan extremo. De nuevo hay que ver el contexto histórico, con el nazismo mostrando un ascenso imparable en Alemania (dos años después se harían con el poder) y el discurso del odio presente ya en el día a día.

Peter Lorre M

Aunque el título en castellano indique otra cosa, la película se ambienta en Berlín. Si bien no se cita de forma explícita ninguna ciudad sí se hace referencia a calles berlinesas y se ve un mapa de Berlín en la comisaría. La referencia a Düsseldorf viene de uno de los casos reales que inspiraron el guión, el del asesino en serie de niños Peter Kürten que sí actuaba en dicha ciudad.

Otra de las grandezas que me gustaría destacar de esta película es lo bien que envejece. La película sigue resultando sobrecogedora a la par que fresca a pesar de haberse filmado en 1931. Si comparamos con Metrópolis, que se rodó solo cuatro años antes, M no da la impresión de ser una película tan antigua. Según he podido leer, Lang declaró que es la favorita de entre sus obras.

Los verdugos también mueren

No es una de las películas más famosas de Fritz Lang, pero nuevamente el contexto histórico es determinante. En este caso nos encontramos a varios expatriados alemanes en los EEUU huyendo de la amenaza fascista. Bertolt Bretch firmará el guión de esta película donde el cine bélico se da la mano con el thriller y la banda sonora vendrá de la mano de Hans Eisler, habitual colaborador de Bretch y autor posteriormente del himno de Alemania Oriental. La dirección de fotografía recaía en James Wong Howe, uno de los más innovadores camarógrafos de su época.

Los verdugos también mueren

La película es una reconstrucción ficticia de un hecho real: el asesinato del líder nazi Reinhard Heydrich, conocido también como El Verdugo o El Carnicero de Praga por sus brutales métodos. Si bien no es fiel al hecho histórico que relata, ocurrido solo unos meses antes y del que no se conocían todavía los detalles, sí resulta un gran homenaje a la memoria de la resistencia checa al nazismo.

La película tuvo impacto social en su momento, en 1943 todavía mucha población estadounidense no estaba convencida de la conveniencia de la intervención militar en África y Europa y creían que su país debía centrarse solo en la guerra del pacífico. Esta fue una de las películas que ayudaron a decantar a la opinión pública en favor de continuar la intervención militar en Europa. Irónicamente pocos años después el Comité de Actividades Antiestadounidenses consideraría que la película era propaganda comunista y su reproducción quedaría prohibida allí hasta los años 70.

Escribir un fichero Excel desde Python

Hace ya unos años, cuando hablábamos mucho de PHP por aquí (mi vida laboral me llevó a tener que centrarme en el SQL y el javascript principalmente) vimos cómo importar y exportar ficheros de Excel con PHP. Pero ¿cómo podemos escribir un fichero de Excel usando Python?

Hay muchas librerías para realizar esta tarea, yo en mi caso he elegido XslxWriter, que podéis descargar desde este enlace. También es muy popular xlrd/xlwt, aunque creo que solo permite exportar en formato xls, pero tiene la parte positiva de permitir importar datos.

Veamos entonces paso a paso, con ejemplos de código, cómo escribir un fichero simple xlsx con Python. Los primeros pasos en nuestro código serán importar la librería, crear un nuevo libro de trabajo y crear una nueva hoja. Lo haríamos así:

import xlsxwriter

libro = xlsxwriter.Workbook('Presupuesto1.xlsx')
hoja = libro.add_worksheet()

El constructor Workbook() nos permite crear un nuevo objeto que representaría un libro de Excel. Es importante destacar que XlsxWriter no nos permite modificar ni leer ficheros de Excel, solo podemos crearlos.

La función add_worksheet() del objeto Workbook nos permite crear nuevas hojas en nuestro libro. Si invocamos esta función sin parámetros creará las hojas con un nombre numerado de forma consecutiva (Sheet1, Sheet2, Sheet3…) pero si le pasamos una cadena esta será el nombre de la hoja.

Ahora, para continuar con el ejemplo, vamos a escribir los datos que queremos mostrar en nuestra hoja de cálculo.

# El presupuesto que pintaremos en la hoja de cálculo
presupuesto = (
    ['Equipos',     4000],
    ['Cable',        100],
    ['Armario',      200],
    ['Switch',        99],
    ['AP',            50],
    ['Router',       150],
    ['Mano de Obra', 350],
)

Ok, tenemos los datos a pintar. Tenemos la librería importada y los objetos creados. ¿Qué nos queda? Unos simples pasos: primero nos posicionamos al inicio del documento, después iteramos sobre la colección de datos pintando cada columna con el método write(), que recibirá la fila, la columna y el valor. Finalmente añadiremos una fila con los totales, calculados ya con una fórmula de sumatorio, y cerraremos el objeto Workbook().

# Nos posicionamos en la primera columna de la primera fila
row = 0
col = 0

# Iteramos los datos para ir pintando fila a fila
for concepto, precio in (presupuesto):
    hoja.write(row, col,     concepto)
    hoja.write(row, col + 1, precio)
    row += 1

#Pintamos la fila de totales
hoja.write(row, 0, 'Total:')
hoja.write(row, 1, '=SUM(B1:B7)')

#Cerramos el libro
libro.close()


Cómo ver tu historial de actividad en Netflix y cómo mejorar las sugerencias

¿Quieres saber qué has visto en Netflix? Pues puedes hacerlo. Basta con visitar este enlace con tu sesión abierta y podrás consultar todo lo que has visto en la plataforma.

Tienes dos opciones. Por un lado puedes ver el historial de visionado:

Historial de visionado de Netflix
Historial de visionado. El botón a la derecha te permita eliminar de tu lista de visionado esa entrada.

Por otro lado puedes ver el historial de votaciones:

Historial de votaciones

Si notas que en los últimos tiempos las sugerencias de Netflix no te convencen puede que sea porque has visto una serie de películas o programas que no “encajan” en tu patrón de gustos. Desde aquí puedes solucionarlo:

En el historial de votaciones puedes cambiar tu voto o eliminarlo para que no cuente, y en el historial de visionado el botón de la derecha te permita quitar esa serie o película de tu lista. De esta forma ese material ya no se tendrá en cuenta a la hora de realizar sugerencias.

Crontab Generator: Generador web de tareas programas para Linux

Si eres de los que ve muy práctico el disponer de un programador de tareas pero no te acabas de sentir cómodo o no acabas de entender cómo se escribe un comando para que cron programe una tarea tienes la suerte de tener un buen montón de herramientas on-line para generar tareas programas en Linux.

Crontab Generator es una de ella, una web donde de forma muy simple elegimos la periodicidad de una tarea, insertamos la ruta del script que la ejecuta y él nos genera el comando. Por ejemplo, supongamos que queremos ejecutar un script que se llama backup.sh,situado en la carpeta home, todos los días de lunes a viernes a las 3 de la madrugada. El comando sería el siguiente:

* 3 * * 1-5 /home/backup.sh

Pero con Crontab Generator tienes un panel donde puedes seleccionar gráficamente estos parámetros:

crontab generator

Conexión con base de datos SQLite en el lenguaje R

El lenguaje de programación R es tremendamente popular entre los matemáticos por estar desarrollado enfocado al análisis estadístico y por ser software libre (licencia GNU/GPL). Y siendo un lenguaje orientado a la estadística la lógica nos dicta que tiene que ser posible conectar con una base de datos.

Por suerte se han desarrollado librerías que sirven como interfaz para trabajar con la mayoría de los sistemas gestores de bases de datos más populares del mercado: SQL-Server, MySQL, PosgreSQL, Oracle y el caso que hoy nos ocupa, SQLite. Principalmente dispones de tres librerías para estas conexiones: ODBC (un standar desarrollado por Microsoft), DBI (basado en DBI de Perl y adaptado de forma nativa para R) y dplyr (otra aproximación nativa profundamente integrada). En este artículo vamos a ver cómo hacerlo con DBI, puesto que es la solución que me han recomendado más programadores de R veteranos.

El primer paso, claro, será instalar los paquetes de la librerías necesarias:

install.packages(c("DBI", "RSQLite"))

Y una vez instalados lo siguiente simplemente es añadir las librerías a nuestro código y configurar una conexión:

library(DBI)
library(RSQLite)

# Definimos el driver
driver <- dbDriver("SQLite")

#realizamos la conexión con dbConnect()
#Esta función recibe como primer parámetro el driver o un objeto
#de conexión ya existente, y como segundo parámetro todos los
#parámetros de conexión que requiere nuestra base de datos.
#SQLite solo necesita la ruta al fichero de la base de datos
#Otros SGBD necesitarán más
archivo_sqlite <- system.file("home/database.sqlite")

conexion <- dbConnect(driver, archivo_sqlite)

#Pdemos ejecutar consultas con dbSendQuery()
#la función recibe el objeto conexión y una consulta SQL.
resultado <- dbSendQuery(conexion, "SELECT * FROM baseDatosEjemplo")

#Para cerrar la conexión con la base de datos
dbDisconnect(conexion)

El Bandcamp de la Quincena: Castle – Deal Thy Fate

Esta semana en El Bandcamp de la Quincena nos vamos sacudimos la lluvia y nos vamos a la siempre soleada California, a tomarnos una buena ración de heavy metal con los Castle.

Ya hace 9 años de su primera demo, 7 de su primer disco (In Witch Order) y 6 de su espectacular segundo disco, Blacklands: Castle no son unos desconocidos que vengan a subirse a la ola del rock de temática ocultista ahora que Ghost lo han puesto de moda, son una banda con una carrera sólida que, el pasado mes de octubre, nos entregaban su quinto álbum, Deal Th Fate, para encarar un próximo 2019 que marcará el décimo aniversario de la banda.

Castle

Oscilando entre el doom metal, el heavy clásico y el hard rock más oscuro Castle en este Deal Thy Fate no ocultan haber escuchado más de un disco de Black Sabbath, Pentagram o Danzig, incluso con alguna nota macarruzo-motera de Orange Goblin o algún deje más melódico en las guitarras que recuerda al Ozzy de los dos trabajos de Randy Rhoads. Podríamos emparentarlos también con el sonido de bandas actuales como Duel u Orchid, y por la voz femenina es imposible no añadir también a Christian Misstress.


La dupla formada por el guitarrista Mat Davis y la bajista, vocalista y alma líder de la banda Elizabeth Blackwell funciona con precisión de reloj nuclear: él construye unos riffs tremendamente pegadizos y ella añade una voz melódica, agresiva y muy de la vieja escuela del heavy metal, elaborando una suculenta ración de nueve himnos de metal oscuro, poderoso y de la vieja escuela. No he encontrado información sobre si Al McCartney, que había sido su batería por muchos años, ha sido el encargado de los parches en este trabajo. Un disco redondo hecho con las cosas muy claras, donde desde la portada firmada por Patrick Zoller sabemos perfectamente qué nos encontraremos: heavy metal oscuro.