Configurando GIMP para hacer Pixel Art

GIMP es uno de los editores de imagen más populares de software libre. Si estás buscando un software con el que trabajar tus diseños de pixel art es una opción recomendable. Pero claro, hay que configurar un poco.

Lo primero es irte al menú Editar y allí a Preferencias. En Opciones de Herramienta seleccionamos que no se aplique ninguna interpolación. En ese mismo menú nos vamos a Rejilla Predeterminada y ponemos que sea de 1px por 1px. Esto nos facilitará las cosas a la hora de dibujar. Tras eso creamos una nueva imagen, con una resolución de 72 píxeles por pulgada. Para una primera prueba mejor no hagamos un lienzo muy grande.

GIMP para Pixelart

Para mostrar la rejilla que configuramos antes le damos al menú Ver y allí seleccionamos Mostrar Rejilla.

Es importante que el pincel nos pinte lo más plano posible. Para eso elegimos la herramienta Lápiz, ya que con la brocha quedará difuminado. Como decía, elegimos la herramienta Lápiz con opacidad 100% y pincel de 1px de grosor. Con la Goma de Borrar hacemos lo mismo: 1 px de grosor y marcamos la opción Bordes Duros.

configurando lápiz para pixelart

El tener marcada la interpolación como ninguna os permitirá, al terminar, redimensionar la imagen  de forma que mantenga los píxeles. Ahora ya sólo os queda trastear para hacer vuestros macacos 8 bits.

Aquí os dejo un ejemplo de qué se puede hacer en dos minutos, homenajeando a Michael Schenker (chiste sólo para metaleros).

Monigote palo pixelart

Y aquí podéis ver lo que puede hacer un artista con talento del bueno.

Vegeto en pixelart

Rock and roll Christmas!

Llega diciembre y los villancicos nos persiguen, nos acosan cosa mala. Ya conocéis el dicho «si no puedes con tu enemigo únete a él«, así que si nos toca tragar espíritu navideño a tutiplén al menos que sea a ritmo de buen rock and roll. Ya en su día había dedicado un podcast (en aquel difunto podcast que murió hará un año por las Leyes en Defensa de los Privilegios de Editor), y fue el artículo sobre Discos Saturnales de El Signo de Caín (artículo que, por cierto, me puso tras la pista del album navideño de Jethro Tull, joyita musical, aunque Jethro Tull y joya claramente es una redundancia) el que me inspiró a recuperar el tema con una nueva lista de youtube. Disfrutad de esta selección de piezas de temática festiva a cargo de una buena ristra de clásicos:

¿Por qué Ash vs Evil Dead es una obra maestra?

Nunca he sido muy fan del terror gore, siempre me ha parecido que meter un montón de casquería es un recurso mediocre cuando no se saben crear guiones y atmósferas que realmente atemoricen al público. Pero debe haber algo verdaderamente jodido en mi cabeza, porque el gore como recurso humorístico me encanta, lo adoro. Caí en este género a través de las primeras películas de Peter Jackson: Bad Taste, Meet The Feebles y Braindead, y aunque los fans tolkienianos pondrán el grito en el cielo sigo considerando que esa época fue su época dorada. Como es lógico, no tardé tras descubrir esas películas en llegar a la saga de Evil Dead. Del trabajo de Sam Raimi ya había disfrutado antes con sus series de fantasía helénica que eran repetidas por La 2 de TVE todos los veranos: Hércules y Xena. Y posteriormente también por Darkman, película que había conocido de rebote a través del videojuego de la NES. La saga de Evil Dead fue un flechazo instantáneo, y el chiste del «Klaatu barada… esto… mmm.. lo he dicho bien!» lo he quemado de tanto rememorarlo.

Durante años los fans de la saga hemos leído en internet cientos de especulaciones sobre una cuarta parte que continuara la historia de El Ejército de las Tinieblas, ya fuera siguiendo el final futurista proyectado en Sitges o en el presente con la continuidad de la versión normal, pero Bruce Campbell no quería volver a ser Ash y Raimi sabía que sin él no tendría sentido seguir, por lo que nos conformamos con leer la continuación de  sus aventuras en comic. Tras coproducir el remake de 2013 de la primera película parece que finalmente al bueno de Bruce le picó el gusanillo y se apuntó, pero no para una película sino para una serie.

ash-vs-evil-dead
El Jefe is back

Los entendidos en televisión suelen discutir sobre qué serie fue la que lo cambió todo y empezó con esta «edad de oro» donde las series superan en originalidad y calidad los planteamientos de Hollywood. Dentro del entretenimiento audiovisual más comercial la televisión le está comiendo la tostada al cine desde hace unos años. Unos dicen que Los Soprano fue la responsable de este cambio, otros que The Wire y su filosofía de «que se joda el espectador medio«, pero el caso es que una serie como Ash vs Evil Dead sería totalmente impensable hace unos años.

¿Por qué? Pues porque lo que nos ofrece Ash vs Evil Dead son cortos capítulos de pura diversión descerebrada salpicados de sangre y entrañas. Y por eso la amamos. Ash vs Evil Dead es una obra maestra porque sabe lo que tiene que ofrecer y lo ofrece de forma inmejorable. Mientras que la segunda temporada de True Detective naufraga por tomarse tan en serio y pretender ser tan profunda que acaba por hiperbolizarse, mientras que The Walking Dead quiere hablarnos del darwinismo social en un hipotético holocausto zombie, mientras R.R. Martin sigue empeñado en convertirse en Corín Tellado jugando a Dragones y Mazmorras (esto último se lo he robado a Odiseo Haller) Raimi nos trae media hora semanal de total desconexión mental. Bruce Campbell nos ofrece a un héroe de moral distraída, salido, baboso, machista, narcisista, egoísta, decadente, descerebrado… un héroe por obligación más que por convicción pero que por momentos nos muestra una cara noble que permanece oculta tras sus vicios. Raimi nos regala lluvias de sangre entre constantes punchlines y macarradas, y sabe mantenernos espectantes e intrigados dosificándonos la información sobre el personaje de la genial Lucy Lawless (le juré amor eterno en el capítulo 3, lo entenderéis cuando lo veáis) o sobre la relación de la serie con algunos hechos de las películas, relación que sigue muy viva a través de múltiples referencias. A esto hay que sumarle una buena ración de secundarios puntuales muy acertada y una banda sonora que en cada capítulo nos ofrece dos o tres perlas del mejor rock clásico. Como obra de género desde luego no puede ser mejor, hasta el momento.

Lucy Lawless Ash Vs Evil Dead
Lucy a la caza de Bruce

Escribo esta línea tras ver el capítulo 6, que nos ha ofrecido una escena de brutal carnicería donde el diálogo se construye a base de punchlines. Hasta el momento no podría pedir más: Ash Vs Evil Dead da lo que ofrece, y si no flaquea, si no falla, es porque no cae en el error de tomarse demasiado en serio. El que quiera filosofía que lea a Nietzsche, el que quiera una ficción profunda y que haga pensar que la busque en Asimov o Philip K. Dick, este no es el terreno de Sam Raimi, él nos da diversión descerebrada y desconexión flanqueado por sus pareja de actores fetiche (Campbell y Lawless), muy bien realizada a nivel de ritmo narrativo y de fotografía, donde todo cumple su papel. Y lo mejor de todo… es que ya han confirmado una segunda temporada.

 

Cifrar una memoria USB en Ubuntu

Tras una serie de artículos dedicados a otros temas volvemos con algunas de mis cuestiones favoritas: software libre, cifrado/encriptación y seguridad informática. Aunque algunos gobiernos nos quieran hacer creer que esto es sólo para quien tiene algo que ocultar, la privacidad es un derecho y el cifrado una herramienta necesaria para ello. ¿A alguien le parecería lógico pedir una ley  nos obligara a vivir en casas de paredes transparentes? ¿que quitáramos las persianas de nuestras ventanas y las cerraduras de nuestras puertas por si ocultamos algo tras ellas? El cifrado es la pared de tus datos, es la persiana, es la puerta.

En mis tiempos de subsistencia freelance llevaba muchas veces el proyecto de un cliente en un pendrive. ¿Qué pasaría si lo pierdo? La propia Ley Orgánica de Protección de Datos nos solicita almacenar la información sensible de una persona de forma segura. Si la tengo que llevar en una unidad extraíble entonces esta necesariamente debe estar cifrada.

Lo primero para nuestro caso es instalar el paquete cryptsetup si todavía no lo tenemos disponible en nuestra distro:

sudo apt-get install cryptsetup

Una vez instalado, y con el pendrive conectado al equipo, abrimos el administrador de discos de Ubuntu.

Administrador de discos de Ubuntu

Bajo la tabla de particiones del dispositivo verás un botón cuadrado parecido a un botón de stop (en la captura que he puesto a continuación es un botón de play porque ya lo había pulsado) que nos dará la opción de desmontar el volumen.

Particionando unidad usb

Una vez desmontado el volumen pulsas el botón con dos engranajes que está a la derecha del de desmontar y eliges la opción de Formatear. En el menú desplegable de la ventana flotante que se abrirá eliges Cifrado, compatible con sistemas Linux (LUKS + Ext4) en el menú desplegable con todos los formatos. Como puedes observar este método nos permite cifrar una partición, de forma que si no quieres no tienes por qué cifrar todo el pen, puedes hacerlo sobre una parte y dejar otra con menos seguridad para llevar algo intrascendente y tener un acceso más rápido. Seguidamente añades un nombre para el volumen que vas a formatear y una contraseña.

Finalizando el formateo de unidad cifrada

Si en el futuro quieres deshacerte de la partición formateada tendrás que volver a formatear el dispositivo, pero en cambio si quieres cambiar la contraseña el administrador de discos te dará esa opción.

Cuando insertes un volumen así cifrado en un equipo con Ubuntu te dará varias opciones: pedir siempre la contraseña, recordarla mientras dure la sesión o recordarla siempre. Esta última puede ser muy cómoda, pero piensa que en según qué casos puede que no te interese que los datos estén accesibles siempre que el pen se conecte a ese equipo.

Anton Gustafsson aka Anton Maiden

Sin ningún motivo en concreto, ayer recordé la historia de Anton Maiden. No se me ocurre por qué. Estaba tomando un café con dos amigas en un bar y de repente me vino a la cabeza, por lo que se la conté a ellas.

Anton Maiden

Anton Gustafsson nació en 1980 en la localidad de Kina, en Suecia. A finales de los años 90 ganó notoriedad publicando canciones de Iron Maiden en internet cantadas por él sobre una base hecha en MIDI. En principio sólo las distribuyó entre un pequeño círculo de conocidos, pero estos le envalentonaron a darle una mayor distribución. Y así llegó su primer disco Anton Gustafsson tolkar Iron Maiden, distribuído por los sellos discográficos Nihilism y Lunacy. Corría el año 1999 y las opiniones eran dispares: algunos le apoyaban pero se reían de él por detrás, otros opinaban que su trabajo era una desgracia y había gente que consideraba que Anton era un ejemplo por su iniciativa y valentía a pesar de que el resultado musical no fuera muy bueno. Anton, que ya era conocido en la red como Anton Maiden, encarnaba por una parte a uno de los primeros frikis de internet, pero también por otra a un icono para la cultura DIY.

En 2001 de nuevo Lunacy y Nihilism publicaban una recopilación con el resto de pistas que Anton había grabado, titulada Anton Maiden Tracks y que se componía de dos cd. Por aquel entonces Anton había alcanzado cierta notoriedad en Suecia, siendo entrevistado en medios escritos y televisivos del país. En aquel momento parecía ser muy consciente de que a muchos fans de Iron Maiden sus versiones les parecían una herejía, pero él declaraba que lo hacía sólo como una muestra de pasión y admiración hacia la banda.

En 2003 llegaría el trágico final de esta historia. El 1 de noviembre, con sólo 23 años, Anton pondría final a su vida. Tras una semana desaparecido su cuerpo sería encontrado en la localidad de Borås, cercana a su pueblo natal. Se sabe que previamente a su desaparición había sufrido episodios de depresión. Algunos opinan que los insultos y comentarios hirientes recibidos por sus versiones fueron el detonante que llevó a este trágico final, si bien muchos son los que dicen que para llegar a esos extremos se necesita algo más. El pobre Anton Gustafsson no encontró la ayuda necesaria y dejó prematuramente este mundo. Fuera lo que fuera lo que le llevó a ello fue una decisión equivocada, puede que hubiera podido superarlo y ver cómo con el tiempo su nombre se convertía en referente para otras personas, porque incluso su primer trabajo ha sido considerado por algunos como una obra inspiradora, a pesar de sus discutibles virtudes vocales, siendo pionero en la distribución de grabaciones caseras por internet a gran escala (¿a día de hoy cuánta gente lo hace en youtube?) o de las versiones 8-bits de canciones populares (él lo hizo una década antes de que fuera moda).

La historia de Anton es triste, pero nos debe enseñar que lo importante es intentar hacer lo que nos trae felicidad a nuestra vida e ignorar a todos los haters que nos quieran machacar. A fin de cuentas, los infelices son ellos.

Deportes derivados del baloncesto

Ya conocéis la pasión de este blog por el basket, pero ¿qué pasa con sus derivados? Igual que del rugby tenemos la variante «pequeña» a 7 o la versión playera, o como con el fútbol donde nos encontramos el fútbol playa, el fútbol sala, el fútbol 7 y el espectacular showbol o indoor soccer, con el baloncesto también tenemos diversas variantes. Veámoslas:

  • Basket 3×3: Uno de los deportes «no profesionales» más extendidos del mundo. La reglas son similares a las del baloncesto, pero se juega sólo en media cancha. Los tiros dentro de la zona valen 1 punto, igual que los tiros libres, y los tiros desde fuera del arco valen 2. Esto implica que un «triple» tiene más valor que en el baloncesto clásico, ya que implica una anotación doble. La mayor cantidad de espacio disponible en ataque implica que en esta variante el tiro de larga distancia y la circulación de balón todavía son más importantes que en el baloncesto clásico, y fuerza unas defensas más móviles con mayor impacto del movimiento lateral. La FIBA lo está intentando oficializar, y hasta hay una campaña para que sea deporte olímpico en Tokio 2020. Los partidos son cortos, un solo tiempo de 10 minutos a reloj parado.
  • Slamball: Un espectáculo 100% yankee del que ya hablamos en el pasado. Juegan equipos de cuatro jugadores y los aros están rodeados de camas elásticas. Las anotaciones van igual que en el baloncesto, con la diferencia de que los mates valen tres puntos, como forma de motivar el espectáculo. En la defensa se permiten placajes similares a los del fútbol americano siempre y cuando el jugador no esté saltando desde una de las camas elásticas. La contundencia de este juego fuerza a que los suelos de las canchas estén acolchados para prevenir lesiones graves.
  • Streetball: Más que un deporte derivado del baloncesto podríamos hablar de otra óptica a la hora de interpretar este deporte. Puede jugarse 5×5, 3×3 o 1×1. Las reglas son las mismas que en el basket pero en la filosofía de este juego prima más la individualidad y el espectáculo que la defensa y el juego en equipo. En favor del espectáculo se permite algo más de contacto físico que en el basket normal, se «relajan» un pelín las reglas a la hora de pitar pasos y directamente se ignoran los dobles. La marca de ropa deportiva AND1 ha apostado mucho por el baloncesto callejero en los EEUU, organizando torneos, exhibiciones y promoviéndolo mediante su canal de youtube (incluso creo que tienen un espacio en ESPN).
  • Fightball: En el caso del Fightball hablamos de una competición de reciente creación en los EEUU. Esta variante del basket plantea un partido 1×1 a dos canastas, aunque en una cancha más pequeña que la de baloncesto reglamentario. Se juegan dos partes 4 minutos, con posesiones de 8 segundos, en las que los mates y los tiros desde media cancha valen dos puntos y el resto valen 1. Se permite mucho contacto, siendo sancionado con falta sólo las acciones que en la NBA serían consideradas «flagrantes».
  • Korfbal: Un deporte curioso, jugado por dos equipos mixtos de 8 componentes (4 mujeres y 4 hombres) que intentan encestar un balón en una canasta sin tablero colocada en el centro de la pista a 3 metros y medio. Parece sacado de alguna feria medieval. Mejor os dejo el enlace a la wikipedia y os mirais allí las reglas.

Código PHP para comprobar si un servidor está funcionando o caído.

Estaba los día pasados liado con un desarrollo en PHP para uso interno en la oficina que requería que, en un punto dado, el código recogiera qué servidores de los clientes están activos y cuales no.

Tras sucesivas búsquedas y documentación llegué a dos soluciones. Esta primera lo que haría sería mostrarnos si en una máquina está funcionando el servidor web:

/*La función recibe la ip
o la url del servidor*/
function testServidorWeb($servidor) {
    $a = @get_headers($servidor);
    
    if (is_array($a)) {
        return true;
    } else {
        return false;
    }
}

En este primer ejemplo creamos una función que recibe o la ip externa o la url del servidor que queremos comprobar que tiene su servidor web funcional. Dicha función hará una petición HTTP al servidor y recogerá las cabeceras de la respuesta con get_headers. En caso de que haya recibido la respuesta la función devuelve true, y si no ha habido respuesta alguna entonces devuelve false.

En el segundo ejemplo tenemos una función que comprueba si se recibe respuesta desde un puerto concreto. Así podemos comprobar varios servicios como el servidor web, el servidor ftp, la conexión por telnet…

function checkPuerto($dominio,$puerto){
    $starttime = microtime(true);
    $file      = @fsockopen ($dominio, $puerto, $errno, $errstr, 10);
    $stoptime  = microtime(true);
    $status    = 0;
 
    if (!$file){    
        $status = -1;  // Sitio caído
    } else {
        fclose($file);
        $status = ($stoptime - $starttime) * 1000;
        $status = floor($status);
    }
    
    if ($status <> -1) {
        return true;
    } else {
        return false;
    }
    
}

En este caso le enviamos a la función el dominio del servidor a probar y el puerto que queremos chequear, sirviéndonos de la función fsockopen de PHP. Ojo si queréis comprobar los sockets UDP, que podéis recibir un falso positivo debido a que UDP es un protoclo «sin conexión» (en el enlace a fsockopen ya hay un aviso donde lo explican).

Primeras semanas de NBA: tweetanálisis

Ya llevamos unos días de NBA, así que vamos con un tweet-análisis como el que hicimos antes de su arranque. Con 10 comentarios cortitos y una pregunta final, veamos cómo está siendo este inicio de curso:

FTP en línea de comandos

El otro día me encontraba instalando un servidor con varias instancias virtualizadas de Windows 2k12, que por cuestiones de rendimiento iban sin entorno gráfico (el llamado modo Server Core). Necesitaba descargar una serie de archivos desde un servidor FTP, así que tuve que recurrir a la línea de comandos… y eso me recordó que nunca habíamos tocado aquí el tema.

Para conectar el ftp basta con teclear en la consola ftp seguido de la dirección del servidor al que nos queremos conectar. Por ejemplo:

ftp servidordeprueba.com

Tras eso nos debería pedir usuario y contraseña (o no, eso depende de la configuración del servidor, pero lo normal es que sí). Una vez conectados disponemos de los siguientes comandos para trabajar:

  • ls o dir: Dependiendo de si estamos en un entorno Unix o Windows. Nos listará los archivos existentes en el directorio.
  • cd: Tanto en Unix como en Windows es el comando que se utiliza para navegar entre carpetas.
  • pwd: Si de tanto usar el cd te pierdes y nor recuerdas en qué directorio estás, este comando te lo dirá.
  • status: Nos informa del estado de nuestra conexión con el servidor.
  • open: Si se cierra tu conexión ftp, si quieres cambiar de servidor o si al ejecutar el comando ftp no has puesto a qué servidor te conectas, este comando va seguido de la dirección del servidor con el que queremos conectar.
  • binary: Aplicando este comando definimos que los datos que se descargarán vendrán serán un archivo binario (ejecutables, imágenes, vídeos, audio). Hay otro modo, del que hablaremos a continuación, para archivos de texto. No es recomendable descargar archivos binarios en modo texto, ya que probablemente se corrompan.
  • ascii: Al igual que binary define el tipo de archivo que descargaremos. Se recomienda para archivos txt,htm, html, css,asp, vbs, js, xml, php… en fin, todo lo que sea texto plano.
  • get: Es el comando utilizado para descargar desde el servidor. La sintaxis es get nombreDeArchivo rutaDondeLoGuardaremos. Si no ponemos ruta de destino lo descargará en el directorio en el que estamos. Existe la variable mget que nos permite descargar múltiples archivos, o reget para reiniciar una descarga cortada.
  • put: Lo contrario que el anterior, la sintaxis es similar, pero en este caso en lugar de descargar desde el servidor subimos archivos al mismo.
  • rename: Nos permite renombrar un fichero del servidor.
  • delete: El nombre es bastante intuitivo, ya que sirve para borrar ficheros del servidor. No funciona con carpetas. Mucho cuidado al usarlo, no vaya a ser que borres lo que no debieras.
  • mdelete: Como delete, pero con la diferencia es que borra varios archivos en lugar de uno. Basta con ponerlos todos, separados por espacios.
  • rm: Si lo que quieres es borrar una carpeta, este es tu comando. Sólo funciona con carpetas vacías, así que tendrás que borrar antes los ficheros que contiene.
  • chmod:Un viejo conocido para los usuarios de UNIX. El comando chmod nos permite modificar los permisos de lectura y escritura de un archivo o carpeta.
  • Finalmente bye y quit nos permiten salir del ftp para volver a la consola de comandos.

Y en caso de usar un sistema linux el comando ! nos permitirá ejecutar comandos en nuestra shell sin salir del ftp. Basta con usar ! seguido de un comando.

Existen más comandos y opciones, pero estos son los más usados y básicos. Puedes ver información sobre el resto usando el comando HELP