El Bandcamp de la Quincena: Wucan – Reap the Storm (01/10/2017)

Unos viejos conocidos de esta sección vuelven a ella con fuerza, con nada menos que un doble LP de más de 70 minutos de duración. Este pasado viernes 29 de septiembre salía a la calle Reap the Storm, el nuevo disco de los alemanes Wucan.

Con una descarga brutal nos alcanzan en el primer tema Wie die Welt sich dreht, una descarga de casi diez minutos que comienza cargada de fuerza y con Francis Tobolsky cantando más en un tono más agudo y heavy que nunca, por momentos casi como si de Lee Aaron se tratara. Pero a medio tema ya nos encontramos con un interludio más relajado que nos recuerda a qué hemos venido aquí: a por una buena ración de rock majestuoso y épico de la vieja escuela.

Wucan Reap The Storm

Si el disco arrancaba muy heavy sigue con una pieza, Ebb and Flute, donde la flauta tomo el protagonismo sobre una base de rock pesado que deja paso a ritmos soul y funk un tanto en la onda de Tomy Bolin. Como no, la flauta hará que no pensar en Focus y Jethro Tull sea imposible. En 8 temas despachan más de una hora música, abriendo con un tema de 10 minutos y cerrando con una pieza de más de 20 minutos y otra de 18. Dentro de unas influencias de marcado carácter setentero el disco discurre entre varios estilos: teclados con efectos muy space-rock, piezas épica y majestuosas con dejes progresivos, largas jams con elementos tanto blues como krautrock, momentos en los que el hard-rock deja paso a elementos sinfónicos o funk-soul, y hasta heavy metal clásico en una onda NWOBHM, como se aprecia en algunos pasajes de la larga Aging Ten Years in Two Seconds o en Out of Sight, Out of Mind… un completo recorrido musical donde Uriah Heep, Amon Düül II, Deep Purple, Jethro Tull, Led Zeppelin, Terry Reid o Big Brother and the Holding Company se abrazan en una auténtica orgía de influencias.

Reap the Storm representa el trabajo más ambicioso de Wucan hasta el momento, un verdadero batiburrillo musical lleno de piezas épicas y muy elaboradas, donde apreciamos una gran evolución como vocalista de Francis Tobolsky, que ataca distintos tonos y registros con solvencia y potencia sobrada a lo largo de todo el disco. Una de las piezas más destacables del presente año.

El Bandcamp de la Quincena: The Black Wizards – What the Fuzz! (03/09/2017)

Vamos con una banda muy querida en este blog, ya ha aparecido varias veces por aquí: The Black Wizards. Recién salido está su último trabajo What the Fuzz! (publicado el 1 de septiembre) y la gira de presentación está al caer (podremos disfrutar de su directo en Compostela el próximo día 14, junto a sus compatriotas Vircator).

Cuando les vi tocando en la piscina en el Sonic Blast 2015 ya os lo dije, banda a seguir. Unos meses después llegaba Lake of Fire, que reseñamos en esta sección y que fue uno de los primeros discos de El Bandcamp de la Quincena. Ahora encaramos el segundo álbum de la banda, cruzamos de nuevo el Miño para disfrutar de otra buena dosis de rock a cargo de una de las bandas más excitantes y con mayor proyección del panorama peninsular.

El grupo no se estanca y sigue evolucionando, ganando colorido. Más conciertos, más hora sobre el escenario, más discos escuchados, más música asimilada en sus cabezas y añadida a su sonido. Cambian lo bastante para no repetirse pero lo justo para no dejar de ser ellos, y en What the Fuzz! se muestran menos protometaleros y más blueseros, más psicodélicos, más retro, menos Black Sabbath y más Ten Years After, menos Pentagram y más Cream, menos Deep Purple y más The Jimi Hendrix Experience. Un disco que ha salido redondo a todos los niveles: composición, producción y hasta es notable en el trabajo gráfico de João Maio Pinto, que se ha currado un artwork impresionante.

The Black Wizards - What the Fuzz

Tras una intro caótica nos vemos ante una pieza pesada y psicodélica como Freaks and Geeks, una canción de 8 minutos con mucha jam para abrir el disco… y a los dos minutos de tema ya te estás dando cuenta del calibre como guitarristas de Joana Brito y Paulo Ferreira, de como van añadiendo preciosos arreglos sobre el denso riff principal. Ya os decía antes que han asimilado mucha música desde su anterior trabajo y la han incorporado: Floating Blues comienza haciendo honor a su nombre, comienza flotando con aromas de Asia, de la India, para luego echarse en brazos de la herencia de T-Bone Walker y posteriormente azotarnos un latigazo eléctrico digno de los buenos tiempos de Clapton. Just Not Today, una pieza de dos minutos en un disco donde el resto de temas no bajan de los 7, nos transporta a Nashville con sus aires de viejo folk estadounidense y nos hace la transición hacia uno de los temas que fueron adelanto del disco: Build your home, un tema que a pesar de ser una pieza de rock pesado me ha recordado también a viejos trabajos de Bob Dylan en la forma en que Joana Brito construye la melodía vocal. Y es que la voz de Joana en este trabajo cambia bastante respecto al primero, con más reverberación, con líneas vocales más sutiles, más suaves, tirando menos de fuerza bruta rockera que en el Lake of Fire y más de elegancia, en consonancia con  un disco también más pausado que su predecesor y con pasajes instrumentales más largos. Y tras ese tema llega I don’t Wanna Die, que seguramente sea el tema más pegadizo y asequible del disco, un tema que pincharía en cualquier garito o radio sin miedo porque tengo claro que hará mover los pies y la cabeza del público.

Hemos hablado del excelente trabajo de guitarras, de la evolución de la voz, ¿y la base rítmica? Impecable. Ya sabéis que yo soy bajista, pues desde aquí declaro sinceramente que envidio a João Mendes. Le envidio porque toca mejor que yo, su calibre en las cuatro cuerdas queda sobradamente demostrado en todo el disco, y le envidio porque tocar junto a una batería como Helena Peixoto tiene que ser una verdadera gozada. Escucha el inicio de Floating Blues, fíjate bien en la batería en I don’t Wanna Die y, sobre todo, disfruta de su groove en Fire… ese ritmillo tiene que ir en los genes. Si me dicen que está tocando Carmine Appice o Ian Paice me lo creo, esta chica tiene un talento de clase mundial y del anterior disco a este parece haber pegado un tremendo salto.

Cierran el disco con una pieza de 16 minutos, Everything is Good Until Trouble Comes, una demostración elaborada y épica de la capacidad del grupo, añadiendo órgano y coros para glorificar más todavía la composición.

What the Fuzz! hoy por hoy marca el pináculo de la producción de The Black Wizards, es un paso adelante, una nueva piedra sobre la que seguir edificando su carrera ¿dónde está el techo ahora para esta banda? ¿qué cotas pueden alcanzar en una futura entrega? Preguntas que esperamos tengan respuesta y que podamos tener la suerte de disfrutar muchos años de esta banda. De momento lo que sí haremos será gozar con este disco excepcional de estos portugueses y de su directo cada vez que nos sea posible.

El Bandcamp de la Quincena: Knei – Juventud de la Gran Ciudad (20/08/2017)

Esta semana en El Bandcamp de la Quincena volvemos a volar a América Latina, más en concreto a Argentina, para darle un buen repaso a una banda santarroseña fetén de los fetenes: Knei.

Estos Knei nacían en el año 2006 y cuentan con Nicolás Lippoli a la voz y a la guitarra, Mauro López al bajo y Roberto Figueroa a la batería. El disco fue grabado a finales de 2015 y editado en 2016 en Argentina, y en 2017 ha traspasado las fronteras de su país de la mano del sello peruano Necio Records, responsables también de la distribución de otras bandas como los doomsters ya reseñados aquí El Jefazo.

Knei - Juventud de la Gran Ciudad

La apuesta musical de Knei en Juventud de la Gran Ciudad hace hincapié en los años setenta. Músicos jóvenes pero ya con el culo pelado en directo, combinan jazz, blues, hard rock, psicodelia y funk con total naturalidad. Una banda cuyo sonido puede traerte reminiscencias a The James Gang, a los Trapeze de Glenn Hughes, a la primera Ian Gillan Band, a los contemporáneos Wolfmother, a su compatriota Pappo y sus Pappo’s Blues, la época más dura de los españoles Lone Star o incluso a bandas clásicas del rock estadounidenses como los The Doors más densos o los primeros tiempos de Grand Funk Railroad.

El disco se abre con la pieza más larga del álbum y que además da título al mismo, 11 minutos de Juventud de la Gran Ciudad, y continúa con pelotazos rockeros en español como la directa Rock de la Mujer o la más introspectiva y psicodélica El Inentendido. Una banda con un sonido clásico, setentero, de distorsión de válvulas de ampli desnudo, con temas frescos, clásicos pero cargados de matices y sorpresas.

Knei son una joya del rock argentino y Juventud de la Gran Ciudad es un disco que debería encandilar tanto a los amantes del hard setentero o de la psicodelia como a los que buscan una buena dosis de rock fresco en español. Un disco que no debe faltar en tu colección.

El Bandcamp de la Quincena: Kabbalah – Spectral Ascent (14/07/2017)

Me tengo que disculpar porque llega muy tarde la entrega de El Bandcamp de la Quincena de esta semana, con cinco días de retraso, pero con un discazo tremendo y recién salidito del horno.

Desde Navarra nos llega este Spectral Ascent de la mano de Kabbalah, un power trío femenino que con la presente suma cuatro entregas discográficas. La base rítmica de estas Kabbalah, formada pro la bajista Marga y la batería Carmen, se curtió por los escenarios de media península con la banda Las Culebras, grupo que se ganó la reputación de tener uno de los mejores directos del hard rock nacional. El grupo se completa con la guitarrista Alba, ex Prehistoric Mermaid, que entró en la banda en 2015.

Kabbalah - Spectral Ascent

Si musicalmente te estás esperando algo similar a Las Culebras te equivocas de cabo a rabo, el sonido de Kabbalah es oscuro, con un halo de mística, con ese deje Aleister Crowley meets Beach Boys a lo Ghost que tiene el tema The Reverend, es combinar Black Sabbath con The Sonics que tanto gusta a Uncle Acid & The Deadbeats y que ellas nos muestran en Phantasmal Planetoid, el devaneo grunge/pop en The Darkest End, el rollo stoner casi rozando a Queens of the Stone Age o Masters of Reality en The Shadow o ese puntillo más hippie de de Resurrected casi como rendición a los reverenciados Coven de Jinx Dawson. En general, la banda sonora para una fiesta retro 70’s con un extra de Satán, la música que Tarantino debería ponerle a su film sobre Charlie Manson.

Un disco que debería estar en todas las listas de Lo Mejor del Año que hace la prensa española, pero que al venir de la mano de Twin Earth records es posible que sea pasado por alto por los apaniaguados manglanos, pero que que no debería escapársele a todo buen amante de los sonidos oscuros y del palo más retro 70’s del stoner.

Monolithic Fest 2017: Croniqueando.

Sábado 11 de marzo, Santiago DC, Sala Malatesta. Tocaba la segunda edición de una cita que debería ser ineludible para todo fan del stoner, el Monolithic Fest. Y llegaba esta edición marcada por el infortunio, ya que una huelga de controladores aéreos en Alemania forzaba a cancelar la actuación de uno de los cabezas de cartel, Wucan, con sólo un día de antelación. Finalmente se confirmó que la banda asturiana Aftermaths cubriría su baja. Esta caída de Wucan provocaba un cierto sinsabor en las bocas de los asistentes, ya que era un grupo muy esperado y que nunca habían tocado en la Península, y desde luego para los organizadores es un palo importante ya que conseguir una nueva banda con tan pocas horas de antelación es una tarea casi imposible de solventar.

Tras un calentamiento cervecil con lo más destacado de las huestes del rocanrol, que generaron fotos dignas de la sección Horror de Pelletier Horror (sería porque estaba con sus encargados de cubrir el evento), llegamos al recinto cuando Dagla tocaban su último tema, así que no podré hacer crónica del concierto de los coruñeses. Puntualizo que los cambios entre bandas se hicieorn con agilidad y sin provocar retrasos ni demoras.

Monolithic Fest 2017

Saltaban de segundos los portugueses Miss Lava con su hard rock stoneriano y guitarrero. Les había visto este verano en el Sonic Blast y me habían gustado, pero ayer ya sí que literalmente me encandilaron. Conciertazo de este grupón que sigue presentado su último trabajo, Sonic Debris, publicado el año pasado. En sala, con mayor cercanía al público, la banda lisboeta gana muchos enteros respecto a verlos en un festival, logrando su frontman/vocalista Johnny Lee una mejor comunión con el público que hasta cantó temazos como In the Arms of the Freaks.

Seguía la fiesta con otros portugueses: It Was the Elf. De estos todavía hablábamos aquí la semana pasada. Su concierto fue in crescendo, tal vez eligieron un tema demasiado pesado para el arranque pero luego cogieron velocidad de crucero y firmaron una actuación contundente y sólida, con riffs de puro hormigón stoneriano de la familia Kyuss (buena familia). Los da Serra da Estrela apuntan muy buenas maneras, son una banda a mantener en toda agenda.

It Was the Elf Fire Green

La joyita de la corona llegaba con Stoned Jesus como solitarios cabezas de cartel tras la caída de Wucan. Ojito a los ucranianos, que saben, saben mucho. Se tocaron Seven Thunders Roar entero, ya que era la gira del quinto aniversario de ese mítico trabajo, y temas como Electric Mistress, Stormy Monday o I am the Mountain fueron coreados por un público tristemente escaso en número pero masivo en entrega. Los del este reinaron en esta edición del Monolithic Fest mostrando su clase y talla mundial.

Con The Soulbreaker Company me pasó que el grupo me gustaba instrumentalmente, con un sonido muy rockero setenero con algún deje sureño. Pero el vocalista cuando cantaba en limpio no acababa de llegarme. Les vi tres temas pero no lograba meterme en su rollo y marché ya que me reclamaban en otra parte. Así que me perdí también a la última banda, la que había entrado para suplir la caída de Wucan y que al final no fueron los ovetenses Aftermaths sino los expermientales Breaking Dawn of the Blue Nebula, también asturianos.

Respecto a la primera edición he de decir que esta segunda sonó mucho mejor, no se si ha sido por un cambio en el equipo de la sala o en el personal técnico, pero todas las bandas sonaron de forma decente y profesional. Y muy bien por parte de la organización el tomar nota de la primera edición y poner un puesto de bocadillos, que para un evento de esa duración es más que necesario.

A pesar de la mala suerte quedó un cartel muy digno, aunque no alcanzó a congregar el público que merecía tal selección de bandas. Una pena, ya que el desinterés de cierta parte del público provoca que estos eventos acaben por no repetirse. Ahora sólo nos queda esperar que nos puedan traer a Wucan de gira por Galicia y rezar porque pueda haber una tercera edición.

 

 

El Bandcamp de la quincena: Moon Coven – Moon Coven (08/01/2017)

El primer disco de este 2017 para El Bandcamp de la quincena nos llega desde las siempre frías tierras suecas, un país que parece tener una cantera inagotable de talentos musicales. Así que para inaugurar el año vamos con el disco homónimo de Moon Coven.

Lo primero que le viene a uno a la cabeza ¿estos Moon Coven de quién vienen siendo familia? Pues son de Malmö de toda la vida y como buenos suecos son un grupazo que tras dos singles previos publicados allá por 2014 nos presentaban a finales del recién terminado 2016 su primer y homónimo LP. Y voy a empezar la crítica rosmando, como buen blogger cascarrabias que soy: con lo chulas que fueron las portadas de sus entregas anteriores la de este LP es un claro bajón.

Moon Coven

Y esa mala crítica al diseño de la portada es lo único malo que voy a decir de esta banda, porque el resto del trabajo está más que fetén: riffs pesados y ambientes hipnóticos, voces lacónicas que desgranan las letras con suavidad por encima de un muro de sonido, notas pegajosas que impregnan tu piel… si vienes buscando un rollo stoner/doom esta gente te lo da en generosas cantidades. El uso de tres (sí, tres) guitarras parece ser una de las claves para lograr ese sonido con extra de peso y saturación por parte de este quinteto.

Al contrario que otras bandas de la escena de sueca (como los referentes Graveyard o Witchcraft) estos Moon Coven no van de rollo revival setentero sino que apuntan a un sonido que, si bien bebe de los seminales Black Sabbath, Blue Cheer y Pentagram; los empareja más con las atmósferas y el sonido de Windhand, Holy Mount o Uncle Acid and the Deadbeats, sobre todo por el estilo vocal tan etéreo.

Empezamos el año con un buen trabajo de stoner/doom. Como siempre a estas alturas estamos cargados de ilusiones… a ver cómo progresa este 2017. Al menos la buena música no nos faltará.

Lista de reproducción celtibérica

Vamos con una listilla de temas provenientes del estado español sin caer en la etiqueta rancia de «rock estatal» (vamos que no hay Marea ni Platero ni Extremoduro porque no me ha salido del testículo derecho). Originalmente la idea era hacer una lista ordenada cronológicamente, pero después preferí dejar un orden que fuera algo más coherente en el lado musical. Así, a botepronto, 35 temas tirando mucho del archivo de RTVE y dejándome fuera alguna honrosa mención:

Ale, disfrutad de la historia esta.

El Bandcamp de la Quincena: Electric Citizen – Higher Time (27/11/2016)

El primer disco que se comentó en la sección El Bandcamp de la Quincena no era de mi colección personal, lo había adquirido previamente en un crowdfunding. En este caso la situación es similar, este discazo no está entre mi librería de Bandcamp porque acabó llegando a mis manos en otro formato y por otros medios, pero está disponible para su escucha y adquisición.

Electric Citizen llegan desde los Estados Unidos, desde Cincinnati, una ciudad mediana (tiene equipo de baseball profesional, durante años también lo tuvieron de la NBA y hay dos campus universitarios) en el lluvioso y aburrido estado de Ohio. Una población que está a la vez hermanada con Tijuana y con Munich era claramente el caldo de cultivo para el nacimiento de una de las bandas de stoner más potentes de la actualidad. Todavía no tienen el nombre de Red Fang, de acuerdo, pero todo se andará.

Electric Citizen

El impacto de este Higher Time para mi fue tremendo, tanto que al poco de adquirirlo se había colado ya en mi selección de 200 discos indispensables. Con un matrimonio al frente, al estilo de Nashville Pussy, nos presentan una colección de temas donde el doom metal, la psicodelia y el hard rock se combinan con exquisita precisión. El peso musical se carga sobre los hombros del guitarrista Ross Dolan, padre de la tremenda colección de riffs, arreglos y punteos que dan forma a este disco. La literatura va de la mano de Laura Dolan, excepto en el tema Higher Time donde adaptan un poema previamente escrito por Ross. Laura también es quien nos hipnotiza con su voz y su presencia escénica, toda una frontwoman. Completan la banda Randy Proctor al bajo y Nate Wagner a la batería formando una más que competente base rítmica que dan el peso necesario a los riffs y voces de los Dolan. Para la grabación además han contado con dos teclistas: Andrew Highley y Yusef Quota, que dan el necesario toque setentero a base de mantas de Hammond y moog. La producción va a cargo de Brian Olive, un músico reputado ganador de un Grammy al lado del mítico Dr. John y con mucho nombre en la escena garagera de Ohio.

Los temas de la banda se acerca mucho al rock más clasicote en sus arreglos, mostrando una evolución muy marcada desde la publicación de su previo disco Sateen, de 2014. La experiencia de girar junto a bandas del calibre de Pentagram, Wolfmother o Fu Manchu les ha catapultado hacia su madurez musical. Su sonido para mi les emparejaría con bandas como Spiritual Beggars, con un cierto deje a los Black Sabbath de finales de los 70 (los infravalorados Technical Ecstasy y Never Say Die) o incluso a la gente más «ruidosa» de la época como MC5, Steppenwolf y Grand Funk Railroad, y también con algún deje del sonido alternativo de los Detroit Cobras, PJ Harvey 0 John Spencer Blues Explosion.

La colección de temas de este Higher Time no puede ser más completa, 10 canciones de las que me cuesta destacar o defenestrar algún tema, manteniendo un nivel muy alto en cada composición, sin dejar caer su hipnótico guitarreo. En serio, no sabría decirte qué elegiría como single, la regularidad es la seña de identidad del disco. ¿Hard Rock? ¿Psicodelia? ¿Stoner? ¿Heavy metal? ¿Rock clásico? Un poco de cada una de esas etiquetas para conformar este trabajo redondo.

Mi conclusión: uno de los discos del año que tienes que pillarte ya. Lo agradecerás.

 

El Bandcamp de la quincena: Earthless – From the Ages (13/11/2016)

Nos volvemos a San Diego en El Bandcamp de la Quincena, la patria de nuestros queridos Sacri Monti, y vamos con un disco que ya tiene una edad y corre a cargo de una de las bandas seminales de la nueva psicodelia americana, además de compañeros de sello de los antes citados: Earthless

Si te digo Mario Rubalcaba es posible que pienses que hablo del sobrino del que fuera ministro del Interior, vicepresidente y posteriormente candidato del PSOE. Pero no, te hablo de un skater profesional que, tras su retirada a principios de los 90, se convirtió en uno de los batería más activos de su ciudad. Es posible que relaciones su nombre con el punk: Rocket from the Crypt, The Black Heart Procession, Hot Snakes, Black Flag o la superbanda de veteranos del hardcore punk Off! forman parte de su currículum. Pero entre medias y desde 2001 se encarga de los parches en la banda Earthless junto al bajista Mike Eginton y el guitarrista Isaiah Mitchell.

Este From the Ages data de principios del 2013 y hasta el momento es el último largo de los Earthless, que no hace mucho han publicado un split con Harsh Toke titulado Acid Crusher. El susodicho disco llegaba tras seis años de espera desde la publicación Rhythms from a Cosmic Sky, publicado en mayo de 2007, que a pesar de la publicación de un directo y varios split se hizo larga a sus fans.

Earthless From the Ages

El sonido de Earthless bebe del hard rock, el rock psicodélico y el krautrock, de las bandas de los 70 que fueron inspiración y padres del stoner como Pentagram, Flower Travelin’ Band, Blues Creation y los omnipresentes Black Sabbath, de germanos como Magma o Amon Düül II y hasta un toque de jazz fusión en algunas partes. Su amor por la psicodelia, sus largos desarrollos instrumentales y su estilo basado en la improvisación hace que la JPT Scare Band sea otra referencia fundamental.

Lo que en From The Ages nos ofrecen es más de una hora de improvisación psicodélica repartida entre sólo cuatro temas: las iniciales Violence of the Red Sea (ojito la bajista en esta), Uluru Rock, la cortita Equus October (no es que un tema de cinco minutos y medio sea generalmente lo que llamamos «corto», pero en este disco sí lo es) y la apoteosis final en una From the Ages que se va por encima de la media hora.

¿Un disco de rock psicodélico instrumental con temas largos? A más de uno le espantará el concepto o pensará «qué coñazo«. Quien así lo prejuzgue mal obrará y se perderá una pieza de buen rock que de aburrido no tiene nada, todo lo contrario, es un disco intenso con un trabajo para quitarse el sombrero tanto en lo rítmico como en las partes de guitarra, en las que Isaiah Mitchell destaca por méritos propios.

Ya tiene un tiempo, pero si todavía no has escuchado este From the Ages va siendo hora de que le pegues una escucha.