Que no os engañe el primer párrafo, no fue ninguna de las bandas presentes en nuestro querido festival de Moledo do Minho de este año, de hecho no tengo siquiera claro si el grupo sigue activo, pero este Beyond The Oblivious Abyss, publicado hace ya un par de años, es un trabajo completo y sólido: un discazo como la copa de un pino.
Una banda que se mueve por el revival del rock duro 60-70’s con elementos psicodélicos, blues, algún guiño progresivo y alguna parte que hasta podría pasar por grunge (ma non troppo). Y es que su sonido podría alinearse muy facilmente en la onda de bandas como Wight, Cachemira o Radio Moscow. Una banda que bebe de fuentes como Cream, Uriah Heep, Jimi Hendrix o Led Zeppelin, pero que parece que tampoco hace ascos a los 90, al lado más rockero de Soundgarden o Stone Temple Pilots y hasta, seguramente por la percusión, me traen a veces un aroma a algo de Santana.
El trabajo tiene dos partes bien diferenciadas: Una primera mitad conformada por cuatro canciones independientes y una segunda donde tenemos cinco pistas que realmente conforman un solo tema llamado Wasted Dreams of Red Flowers y que, si bien pueden ser tomados como piezas independientes, se disfrutan en su plenitud si se escuchan como si fueran uno solo.
La adición de diversos instrumentos de percusión y de gran variedad de electrónica analógica y diversos tipos de teclado confiere al sonido unas atmósferas muy densas y una variedad y color en sus melodías más que interesante. Por otra parte la producción, el uso de afinaciones graves, las distorsiones con mayor compresión o las líneas vocales con ese deje arrastrado y como desganado en las partes más melódicas, tan propio de cantantes de los 90, hace que la banda suene como algo mas que un grupo revival sesentero.
Estos lisboetas presentan un más que interesante sonido entre el protometal y el stoner que en este Beyond the Oblivious Abyss nos regala momentos de gran brillantez y frescura dentro de su reivindicación setentera. Riffs cargados de fuzz acompañando a ritmos woodstockianos envueltos en mantos de órgano y moog. Una pieza que degustar acompañada de una buena birrita.
Bueno, hacía eones que quería volver al tema de las entrevistas, cosa que nunca había hecho en este blog aunque sí en otros fanzines en el pasado. El «desafortunado» en abrir esta sección es Andrés Cortés, de la productora ourensana Black Moon Creep Agency. Con dicha productora ha estado organizando conciertos por Galicia de diversas bandas tanto Españolas como internacionales, y el próximo 17 de septiembre nos trae a Compostela el Monolithic Fest, un festival centrado en el stoner y la psicodelia donde podremos disfrutar de viejos conocidos de este blog como The Black Wizards o Black Smoke Dragon, junto a otras grandes bandas gallegas, portuguesas y hasta del más allá de nuestras costas como Mondo Generator (en el link tenéis toda la información del evento). Aquí os dejo reflejada la conversación que tuvimos con él hablando sobre el festival y sobre lo complicado de producir conciertos de rock en Galicia.
Muy buenas Andrés. Ante todo, como primeras preguntas ¿Quita muchas horas de sueño el rocanrol ?Hola Donnie, un placer hablar con vosotros.En cuanto a tu pregunta: Sí, quita muchas horas de descanso .
Ya metiéndonos en harina, el próximo septiembre nos traes la primera edición del Monolithic Fest a Compostela. ¿Qué nos ofrecerá ese cartel?El cartel sobre todo ofrecerá entre 7 y 8 horas del mejor Stoner , Psych , Doom… y el valor añadido que por fin se hace algo de estas características en suelo gallego . Además las bandas han sido elegidas con mucho enfoque a esta primera edición para tener parte de lo mejor en Galicia ,de nuestro país vecino, de Europa y de Estados Unidos .
Pensando a largo plazo, si la primera edición funciona bien ¿podría convertirse en una cita anual en Compostela? ¿o podría pasar a ser un evento itinerante que se celebrara en diversas ciudades gallegas?Si funciona bien se barajan todas las opciones, puede convertirse en cualquiera de las que expones. No nos cerramos a nada.
¿Hay vida después del Monolithic? ¿Qué más eventos tienes programados tras el festival?¿Te refieres en Plan Festival ? Puede ser. Como puedes comprobar somos una promotora que trabaja muchos estilos todos alrededor del Rock : Desde Bluesrock, HardRock, Metal, Stoner, Doom, Classic Rock y un largo etc. Después del Monolithic afrontamos unas semanas frenéticas de conciertos: Ben Poole, Michael Monroe, Avon Desert Rock, Electric Mary, Mos Generator, Tyler Bryant & The Shakedown, Eldorado y muchas mas cosas por confirmar o anunciar. ¡¡La rueda no para!!
Llevas ya un tiempo moviendo conciertos por varias ciudades gallegas ¿hay mucha diferencia en cuanto a implicación o afluencia de público entre una urbe y otra o está todo más o menos igual?En algunas ciudades sí, realmente el público no se implica gran cosa. Pero la norma no es esa, el público va más o menos a los conciertos dependiendo del artista que traes, otras porque hay demasiada oferta el mismo día que tu concierto y el publico se divide (de un tiempo a esta parte hay demasiada saturación de conciertos, lo cual no es bueno para nadie). Hemos hecho desde conciertos en sala para 600 personas de media, 400/300/200/100 personas, hasta bolos minoritarios para 40/50, en diferentes ciudades y como te comenté antes el público se mueve por estímulos y por la banda que les muestras. Hay gente que se cree que porque hagas un bolo en tal o cual sala llenas fácil (Es una gran equivocación, algunas de esas salas se pegan buenas leches como todo hijo de vecino).
A la hora de montar bolos ¿la cosa está mejor en Portugal que en Galicia? ¿y en el resto de España?No lo se realmente. Llevamos poco tiempo trabajando en Portugal como para darte una opinión razonable .
¿Faltan salas en Galicia o falta público que las llene?Las salas sobran, falta público que las llenen.
Te has esforzado en traer a gente que defiende su material propio ¿es más difícil hoy por hoy mover a bandas que hacen su propia música frente a las omnipresentes bandas tributo? ¿el público se ha apalancado en la comodidad de escuchar siempre lo mismo?Sí, el material propio siempre es mucho mas difícil de vender. En mi opinión las bandas tributo son una gran enfermedad en la música de nuestros días, respeto que las haya porque muchos músicos viven de ello y tienen que comer, tengo amigos en algunas de esas bandas y ellos saben como pienso. Pero hacen un daño tremendo a grandes bandas que defienden su material propio. Ejemplo: el mismo día tocan los Tributo a menganito, que a su vez tocan en orquestas de la zona, y en otra sala vienen una banda que arrasa en toda Europa, que son la leche y con material propio (incluso algun numero 3 en listas de su pais ). Los números de asistencia son: Sold Out (300 personas) el tributo, la banda original que viene de fuera con todo su nombre meten 50 personas en la otra sala y se comen los mocos. ¿Quién tiene la culpa? Primeramente el público y su desidia a la hora de mamar material nuevo. Segundo culpable la banda tributo que va a lo fácil , a ganar dinero, lo que menos importa en este caso es la música. Se da el caso que algunas de esas bandas tributo estén cobrando auténticas fortunas viviendo de temas que no son suyos. Es algo verdaderamente triste pero existe, y veo difícil que esto ayude a la música original a largo plazo.
Has traído a bandas internacionales a Galicia ¿te planteas tomar la otra dirección? ¿intentar mover a bandas gallegas por el resto de la península?Te aseguro que ya es muy difícil que las bandas internacionales vengan hacia aquí, por lo cual el proceso inverso que me comentas es más complicado todavía. Es una pena porque hay muy buenas bandas aquí, algunas con nivel internacional, pero el gran problema es venderlas.
Bueno, muchas gracias por hacernos un hueco en tu agenda para contestar a estas preguntas. No sé si quieres añadir algo más para nuestros lectores. Si todo va bien, nos vemos en septiembre para disfrutar del Monolithic Fest. Gracias a vosotros !! Pues nada decirles a los lectores que vengan a disfrutar del festival, que lo apoyen, será la mejor forma de que la aventura prospere y dure en el tiempo. Además cartelazos como estos y tan cerca no se ven todos los días!! Un saludo a todos y nos vemos pronto.
Como ya comentaba por ahí arriba, si todo va bien y no sufro ningún percance (tengo la superstición de decir esto porque no os podéis imaginar la de veces que me he quedado con entradas en la mano o he tenido que regalarlas en el último minuto) tendréis por aquí una crónica del Monolithic Fest. Pero ¿por qué esperar a que yo os lo cuente?Mejor os veo allí, y de paso me invitáis a unas cañitas.
Quería currarme la crónica ayer cuando llegué a casa pero venía muy cansado así que, aprovechando el festivo, aquí os va la condensada crónica express del Sonic Blast Moledo 2016.
Organización y ubicación
Pues la ubicación es la misma que el año pasado, así que a esa crónica me remito. La cuestión es que este año para el sábado vendieron todos los abonos y da la impresión de que el camping y el escenario de la piscina se quedan un poco pequeños. En los conciertos de primera hora había sitio en la piscina, pero en los últimos de ese escenario ya la cosa se apelotonaba. Suponiendo que, como parece indicar la lógica, para el año debería haber la misma gente o más deberían estar buscando ya una solución para no verse superados.
Los precios siguen estando muy bien dentro del recinto a nivel de birra/sidra/refrescos/aguas. Se hacía caro para los que querían beber copas, no tanto por el precio de una sino por el tamaño ya que las servían en unos vasos muy pequeños. En cualquier caso, sabiendo buscar era posible encontrar bares locales donde tomarse un refrigerio baratito (ejemplo real, y tengo testigos: dos tercios de superbock y un gin-tonic de Gordons por 3.40 euros). Para comer también era fácil encontrar sustento a buen precio: en los puestos de la entrada del festival había bocadillos y raciones a precios populares y en el pueblo el domingo nos tomamos una parrillada consiste en pollo a la brasa y bifanas a la brasa, con patatas y arroz como para una boda, que nos salió a 6 euros por cabeza.
El sonido en el escenario grande estuvo bien, como el año pasado. En la piscina en cambio lo noté peor, daba la impresión de que intentaron dar más volumen que el año pasado, que estaba un pelín bajo, pero sin aumentar la potencia de la amplificación, de modo que sonaba algo saturado en exceso. El primer día los horarios se cumplieron con impecable puntualidad, y se mejoró el tiempo excesivo de los últimos cambios que se apreció el año pasado. El segundo día el escenario grande empezó con media hora de retraso, pero se cumplió bien con los tiempos y los cambios de forma que no se acumuló más, tocando cada grupo media hora más tarde de lo previsto pero sin más incidente.
Muy bien en el escenario grande el tema de la iluminación, muy currada este año y que ayudó a magnificar la puesta en escena de varias bandas.
Cosas a mejorar: ha dado la impresión de que este año no esperaban tanta gente. El primer día, a las 10 de la noche, escuché a un camarero decir que necesitaban pedir urgentemente cerveza para el día siguiente porque ya habían superado la cantidad que esperaban vender el viernes. Las colas para comprar bebida o para usar los baños del recinto se hicieron mucho más grandes, así que para la próxima edición seria el punto a revisar: más baños y más barras. En todo caso, a nivel organizativo se merecen una buena nota.
Bandas del viernes
Vamos con lo que todo el mundo quiere saber ¿qué tal los conciertos? Bueno, este año no pude ir el jueves a la fiesta de presentación y entre pitos y flautas, llegar, instalarnos… pues nos perdimos casi todo el escenario de la piscina, llegando justo para ver a Correia, que nos ofrecieron un stoner contundente con dejes metaleros. Hicieron un buen concierto que, para mi, fue de menos a más acabando muy potentes. Tras eso desaparecí un rato y me perdí a Brain Pyramid y a Acid Mess, aunque desde mi posición podía escucharles y ambas bandas sonaron bien, pero no puedo deciros mucho más. Llegamos al recinto para ver a Miss Lava, que cuajaron un directo enérgico muy centrado en su último trabajo y dieron muestras de ser una banda con actitud y tablas. Tras ellos asaltaron el escenario los Sacri Monti con su estilo setentero y melódico, rodeados de luz violeta nos dieron una buena ración de su sonido que evoca a unos primos psicodélicos de Deep Purple o Uriah Heep y completaron un concierto estupendo. Lo de All Them Witches ya fue de otro mundo, qué forma de destilar clase por los cuatro costados, qué forma de sonar y hacer volar al público desde el norte de Portugal a un paisaje fantasmal y desértico, su sonido me hacía sentir siseos de serpiente de cascabel, arena en el calzado y olor a flores de cactus, simplemente un concierto de sobresaliente. Cerraban la noche Valient Thorr, la banda que había entrado como recambio tras la caída de Eyehategod. Desde un primer momento pensé que no pegaban mucho con el cartel, aunque a mi me gusten. Valient Thorr suenan como si unos heavys clasicorros y cerveceros del sur de los EEUU intentaran grabar un disco de punk escandinavo, lo que da una combinación muy divertida. Su vocalista, Valient Himself, se pasó el concierto saltando de un lado a otro como poseído, muy enérgico, y soltando tremendas parrafadas entre tema y tema (nos inventamos «El Juego de beber con Valient Thorr«, cada vez que el cantante diga «Ya’ know we’re talkin’ ‘bout» te tienes que beber un chupito… ojo, peligro de muerte). Una banda muy divertida, aunque no acabara de pegar con el resto del cartel demasiado. Tras eso after-party y un montón de anécdotas absurdas sobre las que correr un tupido velo…
Bandas del sábado
Vamos con el segundo día. Subimos temprano a la piscina para ver a las Bala, una banda que me había gustado en disco pero cuyo directo no me convenció, dando la impresión de que el escenario se les quedaba grande y que salieron a tocar como si ya tuvieran ganado al público de antemano. Tras ellas aparecieron Cachemira, una banda catalana que practica un sonido proto-metal/psicodelia setentera y que están girando en estas fechas con Sacri Monti por la península. Me gustaron a nivel instrumental aunque no me convenció de todo la voz, pero en general les doy mi aprobación. Con mucho dolor de mi corazón me tuve que perder a Vircator por causas logísticas, y mira que su último disco me había gustado mogollón, y tampoco llegué para ver a Spelljammer. Llegué al recinto a las siete y me encontré con que todavía quedaba un rato para arrancar. A las 19:30 saltaban al escenario The Black Wizards, que el año pasado me habían gustado mucho en el escenario pequeño y también cuando les volví a ver meses después en un local pequeño, por lo que quería ver qué tal pegaban en el grande. Estuvieron muy bien tanto de actitud como a nivel instrumental, mostrando que durante el último año han ganado muchas tablas sobre el escenario y que saben cumplir en un recinto grande. Sólo le pondría un punto negro a su actuación: la voz no sonaba bien, cosa que no pasó en las dos ocasiones anteriores que los había visto así que imagino que sería un problema puntual (aquí lo leeréis cuando haga la crónica del Monolithic Fest, en Compostela dentro de un mes, ya que son uno de los grupos del cartel). De Killimanjaro vi sólo la primera canción, estaban sonando bien pero no son muy de mi estilo, por lo que aproveché para cenar. Volví al recinto para Stoned Jesus: conciertazo de los ucranianos, le di a la cabeza hasta que casi se me desenrosca el cuello, muy bien, muy sólidos, cada vez más stoner y menos doom, eso sí, pero cumplidores sobre las tablas. Tras ellos nos esperaban Uncle Acid and the Deadbeats¿alguien dijo que ya no salían buenas bandas del Reino Unido? Pues ni caso, lo de este grupo es sobrenatural mis queridos lectores. Como el híbrido bastardo que son entre Black Sabbath y los Beatles nos regalaron un concierto impresionante donde cada canción era una bofetada en la cara del público a base de hipnóticos riffs. En una palabra, y con mayúsculas, IMPERIALES. Tras ellos salían Truckfighters, con la papeleta de tener que cumplir tras la monolítica exhibición de Uncle Acid. Desde el primer minuto salieron a comerse el escenario con una garra y una actitud inmejorables, sobre todo por parte del guitarrista Dango Källgren que no paró de animar, correr, saltar, revolcarse y provocar al público con una energía que sólo podría comparar con la de Ruyter Suys de Nashville Pussy o Joel O’Keeffe de Airbourne. Aunque en algunas partes creo que se alargaron en exceso completaron un gran concierto. Ahí mi cuerpo dijo basta, y aunque tenía ganas de ver a Salem’s Pot la contractura de mi hombro tenía más ganas de estar en cama. Escuché un rato sentado en la terraza tomándome la última cerveza y sonaban bien, pero no les vi. Me dijeron, gente en cuyo criterio confío, que tuvieron la mejor puesta en escena del festival con una escenografía muy cuidada, pero ahí ya os hablo de oídas. No hubo after-party el segundo día, y el tercero nos despedimos de Moledo con una opípara comida de uno de los restaurantes locales (si visitáis Moledo do Minho, aunque no sea para el festi, buscad la parrillada que está junto a la estación de tren, al lado del paso a nivel: ojito a lo bien que se come allí, ojito).
En resumen, que la edición de 2016 ha sido muy grande. Han agotado entradas y creo que están llegando al punto de tener que pensar en qué hacer para poder seguir creciendo, pero no me cabe duda de que estarán trabajando en ello. Hay cosillas que mejorar para que el año que viene no se queden superados por la afluencia de público, pero ha sido un festival memorable, con un gran ambiente y sin esa sensación de «parque de atracciones» que dan muchos festivales ya masificados. Todavía queda un año para la próxima edición, pero en mi cabeza ya está la idea de repetir si las circunstancias personales me lo permiten, porque vale la pena.
En este link os dejo una cuenta de youtube con variado material audiovisual del festival como este videaco de los Uncle Acid que cierra el artículo. Y también le mando toda mi gratitud a Noelia por dejarme robarle sus fotos de Uncle Acid y Truckfighters para ilustrar esto un poco (que las que saqué yo con mi móvil quedaron horripilantes… como ya veríais) y un saludo a los Pelletiers que me imagino que dentro de nada colgarán también una crónica guapa.
Un viajectio a Ucrania, a escuchar a una banda que espero estar viendo dentro de una semana en el Sonic Blast Moledo 2016.
Este The Seeds, vol.II es un lanzamiento un poco particular. Salió hace un par de meses, en junio, como una iniciativa para recaudar dinero para su próximo lanzamiento discográfico, el que será su cuarto largo. El EP que hoy tratamos incluye tres improvisaciones grabadas en estudio, que responden a los títulos 201,202 y 203, y una toma en directo de 2010, con la formación original de Stoned Jesus, del tema Starshine Harvest, incluyendo en la misma pista algunas tomas de ensayos del tema. Al final entre los 4 temas nos ponemos en más o menos unos 40 minutos de música.
Esta grabación nos muestra la cara menos Doom Metal/Black Sabbath de Stoned Jesus y su lado más progresivo, espacial y psicodélico, acercándose en estas jams más gente como Earth, Mono, Belzebong o JPT Scare Band que a ese sonido más similar a Sleep o Saint Vitus que nos encontramos en sus discos previos.
El sonido, si lo tomamos como lo que es, una grabación de una jam en un ensayo, es bastante aceptable en los tres temas. Temas donde la banda explora sonidos espaciales y psicodélicos buscando la creación de atmósferas densas que transporten la mente del oyente a páramos marcianos, a novelas de John Carter o a un ballet cósmico Kubrickiano. He de decir que el tema en directo de 2010 sí que tiene un sonido peor, pero está bien como rareza de la época previa al lanzamiento del disco debut de la banda.
No nos engañemos, no es el disco más indicado para comenzar con Stoned Jesus. Tampoco sé si la banda tirará por estos derroteros más psicodélicos ya que en su previa trayectoria se han movido por un terreno más doom, aunque es una banda en constante evolución desde sus inicios más cercanos al sludge. Si eres fan de Stoned Jesus es un documento interesante, y si te gustan bandas como Vircator o Astrodome también disfrutarás de este The Seeds, Vol II.
No queda nada para el Sonic Blast 2016, en Moledo do Minho, al norte de Portugal. Ya sabéis que en este blog somos fans de dicho festi: estuvimos el año pasado y disfrutamos de unos clásicos como Pentagram entre otros, hemos comentado los discos de algunas bandas participantes como The Black Wizards, Vircator o Bala en nuestra sección El Bandcamp de la Quincena y este año repetiremos festi, donde nos toparemos con todo tipo de engendros del rock and roll y el metal, como nuestros colegas de Pelletier Horror. Y para ir calentado motores, una listita de reproducción, una lista con vídeos de youtube de las bandas participantes en esta edición 2016. Disfrutad, y recordad que todavía podéis asistir!
Resaquilla después de ver ayer un conciertazo de Charles Bradley en Compostela, pero resaquilla que no nos hará olvidar el Bandcamp de la Quincena. Esta vez recorreremos fragas y carballeiras de la mano del viaje musical que nos ofrecen Sangre de Muérdago.
Se trata de una banda gallego-alemana, cuyo núcleo está formado por Pablo C. Ursusson, Emma Skemp y Georg Börner. El primero es el vocalista principal, compositor de la mayor parte de la música y las letras y guitarrista. La segunda se encarga de la flauta y de la voz femenina, mientras que el tercero toca la viola, el dulcimer y la nyckelharpa (ese instrumento escandinavo que muchos descubrimos gracias a los enormes y nunca suficientemente ponderados Hedningarna). Cuentan para este disco con un segundo guitarrista en varios temas, acreditado como Bubu en los créditos del disco.
A pesar de que los miembros principales de la banda sean gente proveniente del mundo del black metal y el crust lo que este trabajo, publicado hace ya un año, nos ofrece es una buena colección de temas acústicos de impecable belleza, ejecutados con brillante precisión pero sin caer el virtuosismos innecesarios y con un trabajo de armonía vocal tremendamente cuidado. No hablamos de música elaborada en serie, como en un McDonalds de hit-singles, sino de una pieza deliciosa donde los ingredientes de toda la vida de la mejor calidad se cuecen a fuego lento.
Hay una gran mezcla de influencias en su estilo, que suele etiquetarse genéricamente como neofolk. A mi la nyckelharpa me trae siempre a la cabeza a Hedningarna (aunque siempre lo hace porque asocio a ese grupo con ese sonido) aunque también creo que el aire de misticismo que rodea a la música de esta banda tiene algo que ver con los finlandeses, y con los primeros trabajos de Sol Invictus antes de que estos se dieran la mano con la psicodelia de los 60 en los últimos trabajos. Y no podemos dejarnos a los renovadores del folk gallego de finales de los 70: Fuxan os Ventos, Xocaloma y Milladoiro, y los posteriores Luar na Lubre, Matto Congrio o Berrogüeto. Y en algunos puntos me viene un regusto al primer Alan Stivell o de los inicios de los Planxty.
Íntimo, introspectivo, bello, oculto, mágico. Esta banda lleva casi una década ofreciéndonos una cuidada producción musical, piezas delicadas de elaborada orfebrería musical. Si te va el folk debería echarles un oído. O si simplemente quieres hacer caso a ese consejo que de vez en cuando nos daba Ramón Trecet: «Buscad la belleza, es lo único que merece la pena de este mundo«.
En ese invento del demonio llamado Facebook me etiquetaron en un reto consistente en hacer «una semana de rock» poniendo una canción cada día. Y me etiquetaron tanto en mi perfil personal como en una de las páginas que administro. Total, que decidí no poner los mismos temas en una y en otra, y así acabé con dos semanas de rock, 14 canciones que dan para una minilista de reproducción. A disfrutarla:
No es una novedad este disco de Slomatics, y de hecho dentro de un par de meses tienen anunciado sacar un nuevo disco (para septiembre de 2016). Una banda veterana, fundada en un ya lejano 2004, la propuesta de estos chicos de Belfast busca ofrecernos unos ritmos y riffs crudos y primitivos, muy básicos y cargados de sucia distorsión que surge de sus amplificadores Dunwich (con un nombre tan Lovecraft está claro que tienen que sacar un sonido totalmente primigenio).
Como comentaba nos vamos a 2014, a febrero, que fue cuando se publicó este disco que llegaba precedido de tres álbumes y de múltiples EP y splits y que se cocinó durante el otoño de 2013. Respecto a sus predecesores este Estron aportaba al sonido una serie de influencias del rock progresivo y setentero que añadían más variedad a su estilo densoy contundente.
Si bien la inicial Troglorite nos presentaba el sonido ya conocía de la banda en anteriores entregas, Tunnel Dragger nos presentaba esos ambientes más espaciales, psicodélicos y setenteros, entre esos riffs claustrofóbicos de hormigón, que progresan lentos como las gotas de sudor goteando desde la frente en una tarde de verano. La tralla de Lost Punisher o el largo y majestuoso final con los más de 10 minutos de The Carpenter marcarían los otros momentos álgidos del disco.
Llámalo doom metal, llámalo sludge, pero sobre todo llámalo discazo, discazo que no te debes perder. Con ambientes que por momentos llegan a emular la sensación de agobio de Sunn O))), pero sin el deje hipster/gafapasta de estos, y un sonido para amantes de propuestas como las de Belzebong, Bongripper y, como no, Conan. Estos últimos están bastante hermanados con Slomatics, habiendo publicado juntos un split que tiene la mejor portada que jamás haya visto para un disco de doom metal (en serio). Y es que hasta el arte de la portada me encanta en este disco, a cargo de Anthony Roberts al que es posible que conozcas por su trabajo con Electric Wizard, Cathedral o Conan.
Doom pesado que te dejará sin aliento, banda sonora para Lovecraft, Robert Bloch, August Derleth, Robert Howard o Clark Ashton Smith. Ciencia ficción, sacrificios rituales y terror primigenio aderezados con buenos y densos riffs y empujados por una maníaca percusión. ¿Lo vas a dejar pasar?
Esta vez con dos señoras, Ánxela Baltar y Violeta Mosquera, que publican un disco muy de la primera mitad de los 90. La primera se ocupa de las guitarras y la segunda de las baterías, repartiéndose ambas las labores vocales. Ya sabéis que yo voy a echar en falta una bajista… pero a pesar de eso, me han convencido.
Presentan siete canciones en este trabajo, publicado en septiembre de 2015, que se mueven entre el stoner, el grunge y el pop más ruidoso y cerdo, basado en riffs pesados, intensos y contundentes, con muchísima distorsión. El disco fue editado por el sello gallego Matapadre.
Como ya comenté, el disco me suena muy a principios de los 90, con unos riffs que parecen estar gritando me mola mucho Kyuss, pero también se aprecian otras influencias como el el sonido saturado de Garbage, el deje un pelín más metalero de Melvins, algo de las partes más cañeras de Fugazi o algo de las L7 pero sin kas de limón. Me decía un colega que es lo que deberían haber acabado siendo Dover si no hubieran tenido tantas ganas de hacer caja a cualquier precio, pero siendo sinceros en ningún momento de su carrera las hermanas Llanos habían metido tanta caña.
Su rabia concentrada se plasma en temas como la inicial Tripas+Chained, Human Flesh, Hell’s Waiting o el cierre con Joan Vollmer, canción dedicada a la prominente poeta de la generación Beat que fue asesinada por su marido William S. Burroughs. Durante los más o menos 20 minutos que este dura el grupo no levanta el pie del acelerador, ofreciéndonos canciones cortas (sólo una llega a los 4 minutos) e intensas, basadas totalmente en los riffs y con pocos arreglos y artificios, todo muy directo.
La grabación se ha realizado en los estudios Montealto de A Coruña (supongo, con ese nombre, que estarán situados en ese barrio) y la masterización ha ido de la mano del israelita afincado en EEUU Maor Appelbaum, que ha trabajado con Cynic, Halford, Fates Warning, Hirax, Nekromantix o los últimos trabajos de Sepultura y Faith No More. La portada, por su parte, ha ido a cargo del artista gallego Leo Sousa.
En resumen, una de las bandas más interesantes no ya del stoner gallego sino de toda la escena del estado español. Si eres fan del género es imperdonable no darle una escucha al disco.