Instalar MongoDB en Linux

MongoDB es un sistema de bases de datos «no SQL» (aunque lo haya metido en la sección SQL del blog), documental, que destaca por su velocidad y rendimiento. No en vano, muchas páginas con requisitos de gran escalabilidad están recurriendo a ete tipo de soluciones, como Facebook y Twitter, que han migrado parte de su base de datos (en un principio MySQL) a CassandraDB.

Aparte de un nombre horrible, MongoDB es bastante fácil de instalar, sólo hay que seguir estos pasitos tras descargar desde aquí la versión que se adapte a vuestra arquitectura (32bits o 64bits):

La idea es descomprimir el archivo (en el ejemplo será el de 64 bits, si bajáis el de 32 poned el nombre que corresponde), crear la carpeta donde MongoDB guarda los datos (/data/db) y darte permisos de usuario en ella. Tal que así:

tar -xzvf mongodb-linux-x86_64-1.8.1.tgz
sudo mkdir -p /data/db
sudo chown TU_USUARIO /data/db

Una vez cambiado el usuario a la carpeta /data/db, se debe ir a los archivos extraídos de MongoDB, entrar a la carpeta bin y ejecutar (con tu usuario) la aplicación: ./mongod

Si no aparece el mensaje «really exiting now» se está ejecutando el demonio de mongoDB, listo para conectar por defecto en el puerto 27017, aunque también tiene una interfaz web muy básica que pone a la escucha el puerto 28017 (puede consultarse en http://localhost:28017). Si quieres finalizar el demonio presiona ctrl + c.

Para hacer consultas desde consola de debe usar otro terminal, el el cual debes ir a la misma carpeta donde descomprimiste mongoDB, entrar a la carpeta bin y ejecutar la aplicación ./mongo que nos debe devolve un prompt vacío (símbolo >)

La shell de MongoDB es un intérprete de JavaScript por lo que podemos escribir scripts que pueden ser interpretados por la propia shell, utilizar las librerías estándares de JavaScript o escribir funciones en varias líneas.

> "Hello, World!".replace("World", "usuario molón");
Hello, usuario molón!

Cuando iniciamos la shell, el cliente conecta con la base de datos por defecto del servidor MongoDB y guarda la conexión en la variable db. Desde esta shell podemos utilizar las operaciones CRUD: crear, modificar, leer y borrar, para manipular y ver los datos en el shell.

Tras esto ya tienes instalado tu servidor de bases de datos MongoDB, si quieres documentación en español puedes tirar de su wiki oficial, para ir introduciéndote en este mundillo NoSQL

EDITO para comentar que en Ubuntu 12.04 han metido MongoDB en los repositorios, por lo que la instalación se simplifica con un básico

sudo apt-get install mongodb

En Debian que yo sepa de momento no, así que tenéis que seguir con el primer ejemplo, de momento.

Toronto Raptors: ¿Pescar bien en el draft y pasar de perdedor a PO?

Toronto Raptors, un equipo perder en los últimos años. Su época dorada fue con Vince Carter como estrella, luego pescaron bien en el draft y se hicieron con Chris Bosh, aunque más adelante volvieron a tener una buena oportunidad y la gastaron en un Bargnani que nunca ha demostrado ser merecedor del número 1 del draft. Este año han sido el séptimo peor equipo de la liga, lo que probablemente les deje entre las 8 primeras elecciones del draft. Muy bien ¿qué deben pescar Toronto en el draft? Pues un escolta.

¿Por qué un escolta? Repasemos sus puntales:

  • Jose Calderón: No es por ser «patriotero» ni barrer para casa, Calderón es un base solvente en la NBA. Es cierto que no anota, pero en las cinco últimas temporadas ha estado cuatro veces entre los 5 mejores asistentes de la liga (pegó una bajón en la 2009-2010 por problemas musculares que, de hecho, le llevaron a perderse también el mundial, pero en las otras cuatro ha estado entre 8 y 9 asistencias por partido), con unos porcentajes de tiro muy decentes. Un base de la vieja escuela que pierde pocos balones, crea juego y es muy serio en la dirección del equipo, no en vano es el capitán.
  • DeMar DeRozan: Alero bajo rápido, con buena capacidad para atacar el aro, con buenos muelles para machacar, pero mal defensor y con mal tiro. Puede jugar como escolta, pero su floja muñeca desde media-larga distancia le hace ofensivamente más un 3.
  • Linas Kleiza Como alero puede aportar unos kilos que DeRozan no tiene. Mejor defensor que este y con mejor tiro, aunque a veces muy lento y muy irregular en ataque, ya que el lituano es capaz de meter 25 puntos un día y 5 al siguiente. En todo caso, una gran opción como sexto hombre para el puesto de 3.
  • Andrea Bargnani: Nunca ha demostrado ser un número 1 del draft, aunque calidad no le falta. Tiene talento para ser una estrella de la NBA y aportar 20 puntos por partido, pero su falta de sangre y su indolencia en defensa le impiden dar el salto al escalón de las estrellas y reivindicarse como un «top» de la liga. Si es que el tío ni salta a por los rebotes (curiosamente los italianos siempre habían destacado por su juego agresivo, pero entre este tío, Gallinari y Belinelli han logrado tirar eso por los suelos, la generación «Dolce Gabanna» está muy lejos de los huevazos de la generación Meneghin). No creo que a estas alturas algún entrenador logre motivarle para jugar más agresivo, así que seguramente se quede en lo que es, un anotador y poco más.
  • Jonas Valanciunas: Elegido en el draft 2011, el pivot lituano dará el salto este verano a la NBA. Sus números en categorías inferiores y en la liga lituana están siendo impresionantes. Desde los 16 años ha jugado como profesional en la liga lituana, y este año ha sido elegido como jugador más prometedor de la Eurocup y mejor jugador joven FIBA 2011 (por encima del «cuatro» hispano-montenegrino Nicola Mirotic). No sólo ha logrado hacer olvidar a Donatas Motiejunas como gran proyecto del basket lituano (el cual parece acusar la misma vagancia que Bargnani) y ha logrado que le comparen con LA LEYENDA (con mayúsculas) Arvydas Sabonis, sino que también es para muchos el pivot más prometedor de Europa, un cinco ágil y con un manejo de balón envidiable, y una gran apuesta de futuro para Toronto

En fin, con estos mimbres la cuestión es clara: Necesitan un escolta tirador. Aunque hay muchos rumores de que podría llegar Jeremy Lin, que parece que podría salir de los Knicks (y con razón) ¿qué se puede pescar en el draft? Hay tres opciones, claro que todo dependerá de qué puesto consigan en la lotería. Estos son los tres escoltas a tener en cuenta en el draft 2012

  1. Bradley Beal: Freshman de la universidad de Florida, es el favorito de los scouts. A su favor tiene una velocidad impresionante, un buen uno contra uno, solidez defensiva, un tiro saliendo de bloqueo estilo Ray Allen/Reggie Miller letal y la capacidad de armar el brazo muy rápido. Se le puede achacar su poca estatura (no llega a los 2 metros) y su excesiva precipitación a la hora de tirar, que ha lastrado sus porcentajes (34% en triples en la universidad, lo que no es un porcentaje demasiado bueno para dar el salto a la NBA, cuando llega con la vitola de escolta tirador).
  2. Austin Rivers: El apellido te suena, claro… jeje, se trata del hijo de Doc Rivers. Como buen producto de la Universidad de Duke, es un jugador completo que hace un poco de todo, y tiene mucho en común con Beal. También es un freshman, también es rapidísimo, también tiene un tiro en supensión muy bueno, también arma muy rápido el brazo y tiene buen tiro saliendo del bloqueo. Curiosamente también tiene el mismo tamaño y la misma envergadura que Beal, lo cual juega en su contra, y también se le critica por su mala selección de tiro a veces. Yo, personalmente, le veo un jugador más talentoso que Beal, con mejor muñeca y más capacidad para crearse sus propios tiros, aunque es un defensor menos intenso que el primero (no necesariamente un peor defensor, de hecho creo que tiene más capacidad para recuperar balones, pero da la impresión de ablandarse en los últimos minutos).
  3. Jeremy Lamb: El último de esta selección, y el más veterano. Sophomore de los Huskies de Conneticut, es un pelín más alto que los otros dos, pero sorprende sobre todo su tremenda envergadura, tiene brazos muy largos que le permiten recuperar muchos balones (piensa en Ricky Rubio o en la mítica «Araña» Charles Smith), es extremadamente ágil y rápido, con muy buen tiro desde todas las posiciones y con capacidad para crearse sus propios lanzamientos. En su contra juegan su falta de kilos y de agresividad defensiva. No se si es su físico o su forma de jugar, pero me recuerda mucho a Reggie Miller.

Personalmente, aunque los scouts profesionales apuesten más por Beal yo me la jugaría con Rivers. Le acusan de ser un poco «prima-donna», seguramente por ser hijo de quien es y haberse criado rodeado de estrellas, pero creo que la mayoría de sus debilidades pueden corregirse con más madurez, que con el tiempo podría llegar a ser un jugador muy importante en la NBA.

Finalmente, una reflexión: La llegada de Valanciunas y de uno de estos escoltas puede catapultar a Toronto a nivel de Play Off en el Este, pero necesitan al entrenador adecuado. Con DeRozan y Bargnani en el equipo titular no pueden confiar en su defensa, porque esos dos camándulas son unos vagos, aunque los otros tres sean buenos defensores, con esos dos «huecos» no van a ganar con la defensa. ¿La solución? Pues con un italiano en plantilla y un equipo que sólo vale para atacar… yo lo veo claro: ir descaradamente a por Mike D’Antoni. El italoamericano sería el entrenador ideal para un equipo de estas características. Si logran venderle el proyecto yo creo que, para alguien que se ha pasado media vida en Europa, un equipo con tantos jugadores del viejo continente en Canadá podría resultarle atractivo.

Configurando una IP estática en Ubuntu

Aunque pueda parecer un anacronismo a algunos usuarios menos veteranos, configurar una ip estática no es algo de los años 90. Para configurar cualquier servidor (VPN, servidor de aplicaciones, sistema de intercambio de archivos) necesitaremos que la ip sea estática para dirigir hacia ella los puertos del router.

Voy a explicar como podéis hacerlo por medio del entorno gráfico. Lo primero es que busquéis Configuración del sistema y allí a Red, que está dentro de la sección hardware. Configuración del sistema está, por defecto, en el panel de inicio de Unity, a la izquierda.

Ya en la ventana de red selecciona la tarjeta a configurar y pulsa Opciones. Ahí vete a la pestaña Ajustes de IPV4. En Nombre de conexión pon lo que creas oportuno para no liarte. Método es lo más importante, por defecto debería estar DHCP así que cámbialo por Manual.

Ahora toca configurar la Dirección pulsado el botón Añadir. Ahí te toca elegir la ip que quieres, la máscara de subred y la puerta de enlace predeterminada. Daré por hecho que si quieres configurar una ip estática tienes estos conceptos básicos sobre redes claros, pero si tenéis dudas ponedlo en un comentario y me curro una entrada sobre esos conceptos.

Finalmente, nos queda elegir el servidor DNS. La práctica habitual es elegir al menos 2, por si uno se cae. Introduce las diferentes direcciones ip separadas por comas. Si quieres, aquí tienes un listado con algunos.

Ok, has ido siguiendo los pasos y ya tienes configurada tu ip estática. Pero como todo en Linux, requiere reiniciar el servicio. Al pulsar Guardar al terminar la configuración volverás a la ventana de Red. Ahí fíjate en un botón tipo interruptor que tienes en la parte superior derecha. Púlsalo una vez para desmontar la conexión y otra para reconectar. Si todo ha ido bien aparecerán los datos de conexión que has configurado antes.

Con todo esto tienes tu ip estática configurada en Ubuntu. Si eres usuario de Apple (además de darte mis condolencias y de decirte que te pases a Linux cuanto ants) te puedo comentar que los pasos para esto son los mismos para configurar una ip estática en un Mac, en lugar de Configuración del sistema, creo que el primer menú es Preferencias, luego allí vas a Red, luego a Ethernet, Avanzado y Configurar IPv4. Luego sigues los mismos pasos (ponerlo en Manual, configurar la dirección y elegir los DNS)

En fin, esto servirá de base para algunos artículos futuros.

Servicios VPN: PPTP vs OpenVPN

Conforme nuestros datos en la red son más importantes, y conforme se elaboran nuevas leyes draconianas para acabar no solo con nuestro anonimato, sino también con nuestra privacidad en internet, los servicios que aumenten la seguridad se confidencialidad de nuestros datos se tornan más populares e importantes.

Las redes VPN pasaron al primer plano de la prensa en España durante los debates sobre la ley Sinde-Wert, siendo la forma más fiable de asegurar la confidencialidad de nuestras comunicaciones. Si bien las VPN no son un concepto nuevo, si ha sido el último año y medio el periodo donde han logrado una mayor popularidad y difusión. En una VPN se utilizan varias medidas de seguridad:

  • Autentificación: El usuario que esté al otro lado debe estar autentificado en la red, sabemos a quién le enviamos el mensaje.
  • Integridad: Se usan algoritmos hash como SHA o MD5 para asegurar la integridad de los datos, que no han sido modificados entre el punto de salida y el de llegada.
  • Confidencialidad: Se utilizan algoritmos de clave asimétrica, como AES, para asegurar que sólo puedan ser leídos por el emisor y el receptor, y no por nadie que los intercepte en medio de la comunicación.
  • No repudio: El mensaje tiene que ir firmado, para el que firmante no pueda negar que fue él quien lo envió

Existen varios tipos de VPN (over LAN, tunnelig, punto a punto…), pero eso sería materia suficiente para otra entrada.

¿Y qué servicio de VPN es mejor? Los más populares son PPTP y OpenVPN, cada uno con sus ventajas e inconvenientes. PPTP sobre todo ofrece velocidad mayor a la de OpenVPN, una gran facilidad de configuración y compatibilidad con sistemas operativos de móvil y tablet (Andorid, iOS), pero por contra esta velocidad se gana por reducir las medidas de seguridad (encripta los mensajes sólo en 128 bits y no utiliza certificados digitale).

Por su parte OpenVPN ofrece la mayor estabilidad, encriptación en 256 bits y autentificación con certificados digitales, es un poco más complejo en configuración que PPTP y un poco más lento, pero tampoco en exceso, su configuración es fácil y su rendimiento bueno. Su verdadero contra es que no está disponbile para sistemas operativos móviles.(nota: esto era así cuando escribí el artículo, a día de hoy OpenVPN existe, al menos, para Android y funciona muy bien)

En resumen, la pérdida de velocidad y el aumento de complejidad de OpenVPN no son unos handicaps suficientemente grandes para decantar la balanza hacia PPTP con su menor seguridad. Para equipos de escritorio OpenVPN es la mejor solución, siendo PPTP la mejor opción cuando se trata de dispositivos móviles.

TOR Bundle, navegación anónima

En estos tiempos de mayor control sobre nuestras actividades en la red por parte de gobiernos y empresas, donde convocar a gente para una manifestación se ha convertido en un delito, la navegación anónima comienza a tornarse necesidad. En estos casos, soluciones como las VPN o Tor nos permitirán protegernos de los «electric eyes» del sistema.

Tor, en concreto, se trata de una red de proxys, entre tu equipo y el servidor, a través de los que salta tu información cifrada. Los saltos entre nodos se hacen de forma aleatoria, por lo que rastrear la información es muy difícil. Aunque codifica la información, debes pensar que esta se decodifica en el nodo de salida, por lo que podría ser vista en ese punto, así que no es tanto un sistema para mantener en anonimato de tus datos (en ese caso la VPN es más recomendable) como un sistema para evitar sre rastreado, para lo que sí es muy efectivo (aunque nunca 100% fiable). Tor, además, nos permite visitar páginas .onion que, de otra forma, no serían accesibles.

Una forma de utilizar Tor, sin tener que instalar nada, es descargando el ejecutable Tor Bundle, disponible para Windows, Linux y MacOS. Lo primero es descargarlo, desde la página de Tor Project, escogiendo la versión que se adapte a vuestro sistema operativo. Os bajará una carpeta comprimida.

Tras descomprimirla, en windows tenéis que buscar y hacer doble click en el icono «Start Tor Browser», en MacOS en el icono Tor y en Linux ejecutando el script start-tor-browser. Cuando acabe de lanzarse se abrirá Firefox y os confirmará que ya podéis navegar de forma anónima.

Contabilidad creativa

Bueno, es una minientrada para colgar el enlace a esta noticia.

Estas estrategias de deslocalización y «contabilidad creativa» llevan años reportando millones extra en beneficios a las grandes multinacionales, esas que fabrican en China (o Tailandia, o Filipinas…) para pagar sueldos de mierda por jornadas eternas, y ahorrarse el dinero de bajas por enfermedad y de medidas de seguridad e higiena. Esas mismas empresas que crean entramados para acabar teniendo su sede central en algún paraíso fiscal donde pagan unos impuestos de risa, si los pagan. Millones para cuatro, miseria para millones. ¿Globalización? Es la libre circulación ¿de personas? no, de capitales.

Con un sistema que les ha permitido tener ya más poder que la mayoría de los gobiernos, por no decir todos ¿cómo luchar contra ellas? ¿Abandonando el consumo? Parece que es lo único posible, pero ¿hasta qué punto factible? Está claro que con determinados productos sí se puede pero ¿los bienes de primera necesidad? ¿y qué hacen los gobiernos mientras tanto? Seguramente buscar un puesto en alguna consultora o banco para cuando dejen el sillón, entrando en el entramado de esta gente.

El próximo Michael Jordan

Una de las obsesiones generales de la NBA es buscar a «el próximo Michael Jordan», uno lo ha oído tantas veces que casi da la risa. El sagrado nº23 es insustituíble, no habrá otro Jordan como no habrá otro Dr.J, otro Magic Johnson, otro Shaquille O’Neal u otro Larry Bird. ¿No habrá jamás otro jugador de leyenda? Claro que sí, claro que habrá nuevos jugadores que logren marcar una época, que logren estar en el escalón de los mejores de la historia, pero no serán el próximo nada, serán ellos mismos.

Con todo, he decidido realizar una pequeña lista de aquellos jugadores que fueron etiquetados como «próximo Michael Jordan» ¿Qué les hizo no llegar al nivel de MJ? Mala suerte, lesiones, falta de actitud…

  • Len Bias: Len Bias fue el primer «próximo Jordan», ya lo decían en 1986, y eso que MJ llevaba sólo dos temporadas en la NBA. Alero de la universidad de Maryland, durante sus dos últimas temporadas en la liga universitaria fue mejor jugador de la Conferencia Atlántica, y mejor atleta en 1986. A muchos el nombre de Len Bias no os sonará de nada ¿decían que iba para nuevo Jordan y no jugó en la NBA? En el caso de Bias la tragedia se cruzó en su vida antes de tener tiempo de jugar como profesional. El 17 de junio de 1986 era seleccionado en segunda posición del draft por unos Celtics que, además, eran vigentes campeones (y que se frotaban las manos pensando en lo invencibles que se volverían con la joven estrella al lado de los Bird, McHale, Parish, Dennis Johnson…). El 19 moría de un infarto provocado por una sobredosis de cocaína. Y allí se acabó la historia de uno de los mejores jugadores que pisaron la liga universitaria.
  • Grant Hill: Uno de mis jugadores preferidos de todos los tiempos, y una de las carreras más tristemente lastrada por las lesiones. Para Hill todo empezó bien, formando parte del legendario equipo de Duke que logró hacerse con dos títulos de la NCAA consecutivos (el primer equipo que lo hacía desde los 60) en 1991 y 1992. En 1994 entró en la NBA, siendo Rookie del Año (compartiendo el título con Jason Kidd) y convirtiéndose en el primer novato de la historia que lograba liderar la votación para jugar el All-Star. Tras esto vinieron 6 años de constante progresión, convirtiéndose en una estrella de la liga de pleno derecho. Tras su mejor temporada con Detroit (casi 26 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias por partido) firma un contrato multimillonario con Orlando Magic, donde debería formar una dupla exterior temible con Tracy McGrady. Entonces vino su calvario: Una grave lesión de tobillo le deja toda la temporada en el dique seco, y se le va reproduciendo las temporadas posteriores. En su primera año en Orlando juega 4 partidos, 14 el segundo, 29 el tercero y el cuarto directamente no juega. Se somete a múltiples operaciones y, en marzo de 2003, está a punto de morir en el quirófano por una infección. Logra recuperarse y en la temporada 2004-2005 juega 65 partidos, promediando casi 20 puntos por partido a pesar de los años de lesiones. Pero en la siguiente temporada una hernia le vuelve a mandar al dique seco, teniendo que operarse y jugando sólo 21 partidos. Finalmente, en 2006, vuelve a jugar 65 partidos y, a pesar de los años y las lesiones, promedia casi 15 puntos por partido. Tras eso se marcha a Phoenix, donde se reconvierte en un jugador de equipo, asumiendo que todos sus problemas físicos le impiden ya ser una estrella. A pesar de eso lleva 5 años haciendo unos números muy decentes para un jugador ya veterano y castigado por las lesiones.
  • Kobe Bryant: Aunque es el que peor me cae de esta lista, está claro que es el que más se ha acercado en números a MJ. Ganador de 5 años, 2 MVP de las finales, 4 MVP del all-star, 1 MVP de la temporada regular, 14 veces all-star, 2 veces máximo anotador, 9 veces mejor quinteto defensivo (creo que totalmente inmerecidas, porque sólo defiende los días que le apetece), 9 veces mejor quinteto de la NBA, anotó 81 puntos en un partido… con todo, le fallan muchos puntos para ser Jordan: en muchas ocasiones ha culpado a sus compañeros en declaraciones públicas tras una derrota, sin asumir sus errores. También forzó la salida de O’Neal y de Phil Jackson para que se reconstruyera el equipo alrededor de su persona. En algunos momentos, frente a la adversidad «se dejó llevar» (series contra Dallas en 2011, finales de 2008 ante Boston), tiene partidos donde se obceca y pretente jugar solo, tirando «hasta las zapatillas», ha protagonizado varias agresiones claras a otros jugadores (Ginobili, Korver, Jaric…) y, sobre todo, se ha pasado toda su vida insistiendo en que es mejor que Jordan por todas partes, jugando con el nº 24 para decir que es «más que el 23». Por actitudes y chorradas como esta no llegará al nivel del más grande.
  • Vince Carter: Cuando Carter ganó el concurso de mates del 2000 (el mejor que ha habido desde los míticos de los 80) cambiando el balón de mano entre las piernas fue como «joder, qué animal». El mejor matador que he visto, siempre lo diré. El año 2000 fue su año, por ese concurso y por el mate que logró sobre Weiss en la final olímpica. Pero fue una estrella fugaz. Comenzó siendo novato del año en 1999, en el 2000 toca el cielo (25.7 puntos por partido, all star, gana el concurso de mates, oro olímpico…). Su progresión sigue en 2001, cuando promedia 27.6 puntos, logran superar la primera ronda de playoff (cayendo contra los Sixers en 7 partidos) y es elegido para el segundo mejor quinteto de la NBA. Tras esto vendrá una temporada plagada de problemas musculares (se pierde más de 20 partidos) y otra en la que se tira medio año en el dique seco por una lesión de rodilla. Al año siguiente ya se nota que su salto y arrancada se han visto lastrados pora lesión, aunque sigue haciendo grandes números (casi 23 puntos por partido), pero la falta de competitividad del equipo le exaspera y, la siguiente temporada, presiona para ser traspasado, tras dos años «dejándose llevar». Recupera su mejor juego en su primer año en Toronto, y firma dos grandes temporadas después, pero el equipo no acaba de funcionar y poco a poco vuelve al mismo vicio, su rendimiento decae por vagancia haciendo dos años más normalillos. Luego empieza a saltar en trapasos: Orlando, Phoenix y finalmente Dallas, como un veterano sexto hombre. A pesar de la gravedad de su lesión, realmente lo que le impidió dar el salto fue la falta de competitividad mostrada en muchas ocasiones.
  • Lebron James: Igual que a Bryant le tengo manía, y escribo esto después de que haya firmado unos números de 40 puntos, 18 rebotes, 9 asistencias, 2 robos y 2 tapones, con más de un 50% en tiro, empatando las series contra Pacers. Con 27 años lleva 3 MVP de la liga regular, pero también estuvo flojo en las dos finales de la NBA que ha disputado. Parece que esta temporada está madurando en ese sentido ¿Será capaz de dar el paso que le falta en los próximos años para alcanzar el escalón de los jugadores legendarios? Seguiremos a la espera.

Parece que la NBA va aprendiendo ya que hace tiempo que no usan la expresión «el próximo Michael Jordan» ¿Volverá la liga a buscar a su nuevo MJ? Habrá que esperar a ver cuánto tardan en recuperar esa muletilla.

Instalar entorno gráfico en Ubuntu Server

¿Trasteando con Ubuntu Server? Aunque en principio esté pensado sólo para servidores, en algunos casos te puede venir bien, por su bajo consumo de recursos, para instalarlo en algún equipo old school (eso sí, ten en cuenta que el kernel del server está pensando para lo que está, que es funcionar como servidor, no como ordenador de escritorio, como ya digo, es sólo por si tienes un equipo viejo y quieres revivirlo para tareas puntuales.)

El SO es tan ligero, en gran parte, por carecer de entorno gráfico, ejecutándose todo desde línea de comandos (eso que algunos decían que estaba acabado y desfasado… y ahora Microsoft afirma que sacará versión de Windows Server con la opción «sin entorno gráfico» para ahorrar recursos). Pero a muchos administradores les sigue siendo más  el entorno gráfico, por costumbre. En todo caso, Ubuntu server nos permite instalar un entorno gráfico muy simple y ligero con faciliad. La sintaxis es la siguiente:

sudo apt-get update
sudo apt-get upgrade
sudo apt-get install xserver-xorg gdm xinit

Otra opción para tener entorno gráfico, si ese entorno no os gusta, es meter Fluxbox. La cosa es similar:


sudo apt-get update

sudo apt-get install fluxbox

También pudes contemplar la opción de usar Blackbox:

sudo apt-get update
sudo apt-get install blackbox

Y si te gusta XFCE pues más o menos lo mismo:


sudo apt-get update

sudo apt-get install xubuntu-desktop

Ahora sólo te queda elegir el que mejor se adapte a ti.

Little Caesar – Little Caesar

Corría el año 1987 cuando esta banda nacía en Los Angeles, con Ron Young (una suerte de Angry Anderson yankee) en las voces y Apache (nada que ver la fundación encargada del famoso servidor web) en las guitarras. En 1990 publicaron este disco, su debut, tras el EP Name your poison de 1989.

Little Caesar practicaban en esa época un hard rock que, aunque era muy melódico, no se ajustaba mucho a su época. Menos heavys que Ratt, menos glammys que Poison, más bluesies que Mötley Crüe, menos comerciales que Guns ‘n Roses y más macarras que Tesla. Les pasaba un poco lo que Cinderella, eran una banda con más raíces setenteras y blueseras que las otras bandas de su generación, pero para darles más peso comercial se les quiso meter en el rollo sleaze/pelos cardados.

Claro que los primeros acordes del primer tema, Down and dirty,  te traerán a la cabeza a los Rolling Stones, siguiendo con arreglos más propios de Rose Tattoo o de Alice Cooper que de sus correligionarios angelinos. La voz rockera y rasgada de Young, las guitarras blueseras y stonianas de Apache, el ritmo de la pareja bajo/batería de Fidel Paniagua y Tom Morris, suenan como los primos pobres y macarras de Guns N’ Roses, las ovejas más negras de una familia de ovejas negras. Hard Times empieza con un riff tan AC/DC que te esperarías escuchar a Bonn Scott justo cuando entra la voz, aunque luego le meten unos coros más de la época. Se atreven a versionar un clásico del soul, haciendo el Chain of Fools de Aretha Franklin, revistiéndolo de un aire macarra y motero. In your Arms y From the Start marcan el momento medios tiempos/baladas, siendo seguramente los temas más melódicos y comerciales del disco. Rápidamente Rock and roll state of mind devuelve el ritmo macarra y Rosetatuado al disco. Drive it Home suena como la canción que Airbourne matarían por grabar. Midtown, por su parte, es una balada con cierta influencia country/folk y Cajin Panther suena a rock sureño de la escuela Jacksonville, pareciendo salida de un disco clásico de Lynyrd Skynyrd o Blackfoot, para dar paso a otro tema Acedeciano: Wrong side of the tracks. Y para terminar se sumergen de nuevo en el soul y la música negra para el tema I wish it would rain donde Young nos muestra su tono más Rod Stewart, para cerrar el disco con el tema más largo, Little Queenie, un cruce de boogie, rock sureño y hard melódico propio de .38Special o Lousiana LeRoux, una canción con un ritmo perfecto para hacer el amor, como todo buen tema de blues.

Este primer disco de Little Caesar es, sin duda la mejor obra de su no muy prolífica carrera. Sucio, macarra pero también melódico. Rock clásico pero no básico, ya que saben meter sutilmente referencias a toda la música del sur de los EEUU, desde el country hasta el soul. Un disco para escuchar con bourbon en tu vaso o degustando unos buenos cangrejos «New Orleans style».

 

Eliminar troyano Sabpab (MacOS)

Muchos iFans viven felices en su ignorancia con su equipo con las piernas abiertas a los troyanos al no ponerle antivirus. No suelo arreglar cacharros de Apple por ideología (¿No decías que no tenía virus? Pues entonces no tendré nada que reparar… ), pero el otro día tocaba reparar la cosa, por aquello de la amistad (sí, tengo amigos y parientes maqueros… pasa en las mejores familias).

Este troyano te puede llegar a través de una red P2P o a través de una web infectada, generalmente sin que te des ni cuenta, aprovechándose de una vulnerabilidad de Java (similar a la que usa el famoso Flashback.k que tantos quebraderos dio a los iZombificados hace un par de meses).  En la primera ejecución el troyano crea el fichero /Users/[NombreDeUsuario]/Library/LaunchAgents/com.apple.PubSabAgent.plist por lo que se ejecutará de nuevo en cada reinicio. Además, te hace la gracietta de crearte este otro /Users/ [NombreDeUsuario] /Library/Preferences/com.apple.PubSabAgent.pfile para evitar borrados. Este troyano se conecta a una dirección web por http y abre una puerta trasera en el equipo comprometido para que los atacantes remotos puedan tomar el control del sistema y hacer de tu «invulnerable» Mac una tarta de manzana. Pueden borrar archivos, hacer capturas de pantalla, navegar por tu sistema de ficheros, iniciar procesos, descargar ficheros en el equipo, enviar información desde tu equipo al sitio que quiera el atacante… Vamos, un chiste.

Tranquilo, tienes varias opciones. La mejor, la más fiable: cárgate MacOS e instala Debian o Ubuntu. Ya tengo muy claro que no lo vas a hacer, pero no digas que no te advertí. En vista de que no, descárgate la versión gratuita de Avast desde aquí o, si quieres gastar pasta, hazte con Kaspersky, que es mejor pero de gratis sólo tienes versión de prueba.  Descargas, actualizas y ejecutas. Es una beta, por lo que pinza un poco si haces escaneo en tiempo real de archivos comprimidos, pero por este precio (nada) es lo mejor que tienes para Mac (y si no te gusta me remito a la primra solución).  Para evita reinfecciones asegúrate de actualizar Java en tu equipo, para que no vuelva a infectarte, y ándate con ojo de qué páginas y qué redes visitas.