Musiqueando 12 (20191007)

En la última entrega del musiqueando estuvimos hablando de grupos italianos contemporáneos pero, en el texto introductorio, hubo espacio para recordar algunas de los más exitosos movimientos musicales surgidos en ese país con, como es lógico, una especial mención al rock progresivo de los años 60-70. En los comentarios a la publicación en Facebook un amigo mío recordó a los Goblin, grupo que realizó múltiples bandas sonoras para gente como el mítico Dario Argento. Según se cuenta compusieron la banda de Profondo Rosso en una noche y la grabaron en un día (con algo de trampa pues trabajaban ya sobre material compuesto por Giorgio Gaslini, el encargado original de la BSO que había sido despedido por Argento). En aquel momento se llamaban Cherry Red y decidieron cambiar de nombre, en principio puntualmente, para grabar la banda sonora. Al ser esta su mayor éxito hasta el momento decidieron seguir con ese nombre y con las colaboraciones con Argento, quien les encargaría la banda sonora de su siguiente película: Suspiria. Esta se convertiría en la obra maestra del grupo y les elevaría al olimpo musical italiano. Más adelante vendrían otras bandas sonoras como la de la versión europea de El Amanecer de los Muertos de Romero, La Via Della Droga de Castellari o la polémica Perché se uccidono, que firmarían con el pseudónimo Il Reale Impero Britannico. Con múltiples cambios de formación e hiatos se han mantenido en activo hasta la actualidad, combinando discos conceptuales con bandas sonoras y manteniendo su sonido entre el rock progresivo y lo atmosférico.

Vamos a seguir con grupos que han dedicado gran parte de sus carreras a la producción de bandas sonoras y, sin salir de Europa, volamos algo más al norte, a Alemania. Allí nos esperan los miticos Tangerine Dream. Comenzaron su carrera con un rock progresivo atmosférico que acabó derivando en música electrónica y new age. Otra agrupación que ha cambiado mucho de músicos y que sigue activa y vigente (la popular Black Mirror:Bandersnatch de Netflix tenía varios temas suyos). Entre su variada producción cinematográfica mi favorita es la banda sonora de Near Dark, una película de Kathryn Bigelow de 1987 que combina vampiros, western y ambiente gótico-electro dark, éxito de crítica y película de culto con el paso de los años que fracasó en taquilla en su estreno. El trabajo de los alemanes, como era de esperar, es sutil y minimalista, ayudando a construir las tensas y efectivas atmósferas de la película con pasajes cargados de sintetizadores.

En 1991 Richard Thompson se encargó de la banda sonora de la película australiana Sweet Talker, un trabajo que describiría como uno de los más arduos y problemáticos de su carrera y que hizo que el guitarrista inglés decidiera no volver a grabar bandas sonoras. Trece años después Werner Herzog, uno de sus directores predilectos, le pidió a Thompson que compusiera una banda sonora para él, para la película Grizzly Man, en la que contaría también con la colaboración de su amigo y ocasional colaborador Henry Kaiser como productor. No fue capaz de negarse. Fiel a su estilo de hacer las cosas de forma poco predecible y tópica Thompson se gastó la mayor parte del presupuesto en comprar los derechos del tema Coyotes, de Don Edwards, que cerraría la película. Para el resto de la banda sonora Thompson juntó a un grupo de músicos con los que ya había colaborado en el pasado y, durante dos días, se dedicó a improvisar jams sobre las escenas de la película. El resultado final fue una excelente colección de temas de folk-rock que casan perfectamente con el espíritu del film.

Siguiendo por la vía folk cambiamos el cine por la televisión. Channel 4 y Grampian Television en 1988 realizaba una serie documental en tres episodios sobre los gaélicos escoceses, su cultura, su legado y su emigración: The Blood is Strong. La banda sonora corrió a cargo de una de las más importantes bandas del folk-rock de las Highlands: Capercaillie. En aquel momento contaban con solo dos discos de folk escocés en una onda muy tradicional y es a partir de esta banda sonora cuando comienzan a experimentar agregando sonidos contemporáneos, con influencias del funk, el pop o el rock. Tras su etapa de más éxito comercial en los 90, cuando Coisich a Ruin se convirtió en el primer tema en gaélico en entrar en el top 40 inglés, el disco sería reeditado con seis bonus tracks aprovechando el tirón del grupo para relanzar la serie en VHS.

Este año hablar de cine y rock era hablar de Queen y el exitoso biopic Bohemian Rhapsody, pero la relación de la banda británica con el celuloide viene de largo. Varios temas de A Kind of Magic se utilizaron en la banda sonora de Los Inmortales y también fueron una de las bandas incluidas en la banda sonora pop que se recopiló para la versión restaurada de Metropolis. Pero antes de todo eso, en 1980, Queen realizaron una banda sonora completa. Apareció entre el exitoso The Game, que marcó un giro de la banda hacia un sonido más domesticado, y el Hot Space, seguramente su disco más flojo. La película era Flash Gordon, un relanzamiento del popular personaje de tebeos space opera de King Features Syndicate. Además de una pieza más comercial como tema principal, el exitoso single Flash’s Theme, el disco se compone de piezas cortas donde usaron muchos más sintetizadores de lo habitual en ellos para acompañar las escenas como música incidental. Un trabajo controvertido que para algunos es notable y para otros de lo peor de la producción de la mítica banda.

Y siguiendo con bandas de rock populares y míticas firmando bandas sonoras puntualmente nos vamos a los EEUU al año 1984. Toto habían arrasado en ventas, crítica y entregas de premios con su disco IV y a David Lynch le habían encargado llevar Dune al cine tras el abortado intento de Jodorowsky. El productor De Laurentiis encargaría la banda sonora a los Toto, quienes realizarían un excelente trabajo instrumental contando con la orquesta sinfónica de Viena y el coro de la Casa de la ópera de Viena, dirigidos por Marty Paich, padre del teclista David Paich. El disco, con una orientación más progresiva que la mayoría de piezas de su discografía, incluyó también un tema de Brian Eno, de quien se dice que había compuesta toda una banda sonora que fue finalmente rechazada a excepción de esa pieza y alguna música incidental de fondo.

Y para cerrar este recorrido nos vamos a revisar la producción de Mark Knopfler. El guitarrista de los populares Dire Straits ha firmado por su cuenta 11 bandas sonoras hasta el momento, comenzando en 1983 con Local Hero, que incluía uno de sus temas más reconocibles: Wild Theme. Pero si hay una que me gustaría destacar sobre el resto es la de La Princesa Prometida, de 1987. No solo porque el pop elaborado que Knopfler desarrolla en sus temas capture a la perfección el concepto de fantasía romántica de la película, sino porque también incluye una colaboración con el legendario Willy DeVille en el tema Storybook Love y por una anécdota absurda que me hizo mucha gracia que suele contar Rob Reiner: cuando intentó convencer a Knopfler de grabar la banda sonora este le puso una condición bastante peculiar, quería que la gorra que Reiner lleva en This Is Spinal Tap saliese en la película. Reiner aceptó y la puso en la habitación del nieto, aunque posteriormente Knopfler reconocería que no se lo pidió en serio, que fue una broma y que nunca esperó que le fueran a hacer caso en esa petición.

Instalar QGIS en Ubuntu 19.04

Hay un montón de cosas que me gustaría estudiar más a fondo pero tengo poco tiempo para ponerme: contabilidad, sistemas de información geográficos, contabilidad, logística, Python… Pero poco a poco voy mirando alguna cosilla de estos temas. Hoy vamos a ver cómo instalar QGIS en Ubuntu.

QGIS es un Sistema de Información Geográfica (SIG) de código abierto bajo licencia GNU, siendo uno de los más populares y existiendo versiones para Linux, Unix, Mac OSX, Windows y Android.

¿Cómo instalamos en la, hasta el momento, última versión de Ubuntu?

Lo primero es ir al fichero /etc/apt/sources.list y modificarlo con un editor de texto. Allí habría que añadir al final las líneas:

deb     https://qgis.org/ubuntu disco main
deb-src https://qgis.org/ubuntu disco main

Tras esto añadimos la clave pública del repositorio:

sudo apt-key adv --keyserver keyserver.ubuntu.com --recv-key CAEB3DC3BDF7FB45

Y con todo esto ya podemos instalar sin problema:

sudo apt update
sudo apt-get install qgis python3-qgis qgis-plugin-grass

Tras este proceso ya deberías poder disfrutar de QGIS en tu equipo con Ubuntu 19.04.

Optimizar el arranque de Windows 10

Si tu Windows 10 tarda en arrancar es muy posible que sea porque tiene demasiadas aplicaciones que se lanzan durante el inicio. Puede haber otras causas, sí, pero lo más habitual es que haya demasiados programas ejecutándose durante el arranque y también es muy posible que no necesitamos que todos ellos lo hagan en ese momento.

Aunque existen herramientas para optimizar esto realmente no necesitamos ninguna: el sistema operativo ya la trae de serie. Basta con abrir el administrador de tareas (podemos hacerlo de forma directa pulsando Ctrl+Shift+Esc o pulsando el mítico Ctrl+Alt+Supr y seleccionando el administrador en la lista de opciones).

Una vez abierto pulsamos la pestaña Inicio y allí podremos ver qué programas se ejecutan durante la carga:

Realmente puedes deshabilitar todo lo que hay ahí ya que ninguno de esos programas afectaría de forma crítica al sistema, aunque es posible que quieras tener alguno de ellos (por ejemplo, yo tengo el Outlook configurado para que se abra en el inicio porque suele olvidárseme y el el trabajo lo necesito habitualmente). Cuando hayas quitado lo que no quieras en esa sección el equipo debería tardar algo menos en iniciar.

Musiqueando 11 (20190923)

Si la anterior entrega del Musiqueando estuvo en clave ibérica esta vez nos vamos a otra península europea: la Itálica. A nivel comercial las dos tendencias de la música italiana más conocidas fuera de sus fronteras han sido sus cantantes melódicos/moñas y su música disco bailable allá por los ‘70-’80 (con Raffaella Carrá siempre en nuestro corazón). También es la nación responsable de la más abyecta perversión del heavy metal: el power metal italiano de finales de los 90 encabezado por los entonces llamados Rhapsody, a secas (luego Of Fire, Luca Turillis’, etc.), y tuvo su muestra más caricaturesca e hiperbolizada con Skylark. Por otra parte los estudiosos del rock progresivo no dejarán de señalar que entre los 60 y 70 Italia gozó de una escena de tremenda técnica, creatividad y espíritu artístico que nos trajo a bandas como Biglietto Per L’Inferno, Premiata Forneria Marconi, Banco del Mutuo Soccorso, Alphataurus, Area o Le Orme capaces de parir verdaderas obras maestras del género que pueden mirar de tú a tú a los mejores trabajos de Pink Floyd o King Crimson. Y creo que para empezar este pequeño recorrido por lo contemporáneo lo mejor será arrancar con un clásico que recoge mucho de la tradición italiana, un camaleónico músico que ha tocado muchos de estos palos: Franco Battiato interpretando una de las baladas más bonitas y delicadas que se hayan escrito en los últimos 30 años: Le Sacre Sinfonie del Tempo

Fundados en 2014 en Padua en la región del Veneto, la patria del tiramisú, Messa son todo lo contrario al famoso postre italiano: si el dulce es una delicia que nos eleva el ánimo la música de Messa es una constante maldición intentando torpedearlo para que baje hasta las profundidades abisales. Combinan doom metal, black metal y algo de progresivo para un sonido que oscila entre partes cristalinas y melódicas con verdaderas tormentas de fango metalero inspiradas por nombres como Windhand o The Devil’s Blood. Hasta el momento presentan dos discos y un EP en su discografía y este mismo verano fueron una de las bandas que se unieron al proyecto fílmico Planet of Doom.

Mi historia con Giöbia es curiosa. Tocaban el tercer día del Sonic Blast, no los conocía y no pensaba verlos sino que aprovecharía el rato para sentarme y tomarme una birra con martini. Pero un colega alemán se cruzó en mi camino y me dijo que tenía que verlos, así que me fui con él al recinto de la piscina. Resultó ser una banda muy curtida, cerca de 20 años de carrera, de la zona de Milán. Han publicado cuatro LP’s, entre los que destacan Magnifier e Introducing Night Sound, varios 7» y un directo recogido en el Freak Valley de 2017. Su sonido es atmosférico, psicodélico y algo oscuro, beben del space rock de Hawkwind, del shoegaze británico de los primeros 90, el pop de inspiración Mod de los 60 y de una psicodelia de toques minimalistas. Recientemente ficharon por el sello Heavy Psych Sounds de Gabriele Fiori, con el que reeditarán varios de sus trabajos.

Los friulanos Lizard Queen desde la ciudad de Gorizia reparten toneladas y toneladas de humeantes riffs de stoner metal de inspiración desértica. Guitarrazos repetitivos, directos y machacones cargados de fuzz para una temática letrística muy marcada por las experiencias de evasión y alucinaciones derivadas del uso de alucinógenos. Comenzaron en 2013 como proyecto paralelo de un miembro de la banda de stoner DEEP y desde aquella han publicado dos discos, de los que el segundo fue reeditado en 2018 con todos los temas remasterizados. Un ep de tres temas con un regusto más blues completa una discografía que ofrecen de forma gratuita, pudiendo pagarse “la voluntad”, en su página de Bandcamp.

Segumos con un dúo modernillo de batería y guitarra inspirado por The White Stripes, The Dodos o The Black Keys, los Bud Spencer Blues Explosion, abreviado BSBE, se bautizaron con mucho humor  juntando a la banda legendaria del punk-blues alternativo Jon Spencer Blues Explosion con el mítico y nunca suficientemente ponderado actor italiano Bud Spencer. Nacidos en Roma en 2006, combinan blues-rock con pop indie y algún ramalazo de rocanrol. La banda formada por Adriano Viterbini y Cesare Petulicchio ha publicado ya cinco largos, el primero de los cuales se publicó solamente dos meses después de la formación del grupo, gozando de gran apoyo por parte de la prensa musical italiana.

Galaverna son puro paganismo musical, un folk rock acústico y apocalíptico inspirado por gente como los reverenciados británicos Comus, que seguramente sean su referente más claro y directo, o los holandeses Omnia, incluso cercanos a Sangre de Muérdago o incluso a una versión oscura de Labanda e incluso la flauta me haría pensar en grupos más rockeros como Ñu o Jethro Tull. No hace mucho que publicaron su debut Dodsdans, un trabajo que nos transporta a oscuros bosques alpinos y a olvidados rituales pre-romanos a través de su sonido donde el folk de raíz centroeuropea se tiñe de sus matices más oscuros, con algún guiño a la psicodelia.

Y acabamos el recorrido itálico en Piamonte, en la ciudad de Tortona. Allí a finales de los 90 surgieron Ufomammut, una banda que ha oscilado entre el más pesado sludge metal y el más denso drone-doom. Han pasado 20 años sin cambios de formación, girando habitualmente por toda Europa y publicando la nada desdeñable cifra de 10 discos. Su estilo se caracteriza por el uso de ritmos de batería lentos y marcados, riffs complejos ejecutados con tremenda precisión, canciones compuestas por partes muy diferenciadas y voces muy agresivas y desgarradas. Por sus influencias y sonido les pondría en el barco de Neurosis, Eyehategod o algunas cosas de los Melvins.

Alternativas a Google Maps

Hoy por hoy Google Maps se ha vuelto casi un standar a la hora de consultar direcciones informáticamente, algo lógico por ser una aplicación gratuita, por su facilidad de uso y por el gran volumen de información que atesora. Pero no podemos olvidar que esta gratuidad no es tal, al final el usuario paga con sus datos, lo que lleva tanto a usuarios como a desarrolladores a querer prescindir de los servicios de esta compañía y buscar alternativas.

Actualmente diría que las dos más importantes y más usables son HERE y OpenStreetMaps.

HERE Technologies es una empresa actualmente radicada en Holanda pero con una larga trayectoria. Comenzó a mediados de los 80 en los EEUU como Navteq, en 2007 fue adquirida por la finlandesa Nokia para convertise en su división de servicios GIS quien la vendió en 2015 a un consorcio de fabricantes de automóviles alemanes (BWM, Daimler y Audi) interesados en no depender de terceros para sus aplicaciones de navegación y futuros vehículos autónomos. Su servicio de mapas para usuarios se llama HERE We Go y tiene app para PC, Android y Apple. En su acuerdo de privacidad la empresa se compromete a no comerciar con tus datos con terceros. No cuenta con una vista a pie de calle como el Street View de Google Maps y las direcciones de algunos negocios no están actualizadas al 100% pero a la hora de trazar rutas hasta una dirección, guiarnos y posicionarnos es tan fiable como Google Maps.

Here mostrando Santiago de Compostela

OpenStreet Map por su parte es un viejo conocido. Se trata de un proyecto abierto y colaborativo para la creación de mapas editables, se nutren tanto de fuentes públicas como de la colaboración de los usuarios, además de alguna aportación empresarial (Yahoo! y Microsoft han cedido imágenes satélite de sus aplicaciones, también Garmin y Apple han inyectado medios y dinero para mejorar los mapas pues se sirven de ellos en sus aplicaciones). Podéis consultar los mapas desde el navegador. No existe un app oficial para Android o iOS pero sí hay múltiples apps que utilizan sus mapas y su API. Aquí ya hablamos de OSMAnd hace tiempo, en la wiki oficial de OpenStreetMaps podéis ver una lista detallada de aplicaciones que hacen uso de OSM.

Open Street Map mostrando Santiago de Compostela

Exportar la configuración de las VPN de Windows a otros equipos

El otro día me cambiaron el equipo en el curro y me puse a pensar «Ahora a configurar el montón de conexiones VPN de los clientes ¿hay una forma más rápida?» Pues claro que la hay: puedes exportarla de un equipo a otro simplemente copiando el fichero rasphone.pbk ¿Cómo lo hago? Simplemente buscándolo, copiando y pegando, nada más. Te lo puedes llevar en un pendrive o guardártelo en una ubicación en la nube para descargalo de cualquier otro equipo.

¿Cuál es la ruta?

En Windows XP (si todavía lo usas): C:\Documents and Settings\All Users\Datos de programa\Microsoft\Network\Connections\Pbk\rasphone.pbk

En los Windows posteriores (Vista, 7, 8, 10) tienes dos rutas:

Redes creadas para todos los usuarios: C:\ProgramData\Microsoft\Network\Connections\Pbk\rasphone.pbk

Redes creadas para un usuario en particular: %userprofile%\AppData\Roaming\Microsoft\Network\Connections\Pbk\rasphone.pbk

Cuando lo copias en otro equipo Windows basta con ejecutarlo, un simple doble click, y ya realizará la conexión a la VPN.

Musiqueando 10 (20190907)

Tras la edición especial Sonic Blast volvemos a la tónica habitual del Musiqueando en su ya décima entrega, esta semana vamos con una aproximación musical de corte iberista. Empezando porque hace unos semanas el músico portugués José Cid se llevó un Grammy Latino reconociendo su larga trayectoria. Aunque generalmente yo de los Grammy paso millones porque no me parecen premios con mucho criterio y aunque no toda la trayectoria en global de Cid me entusiasme, siendo en general demasiado pop para mi gusto, sí le tengo que reconocer que su disco 10 000 Anos Depois Entre Vénus e Marte de 1978 es una verdadera joya del rock progresivo y sinfónico, un disco atemporal y sobresaliente, como también le reconozco el valor que tuvo al recuperar fados y otros géneros tradicionales portugueses y experimentar combinándolos con jazz, blues o pop.

The Black Wizards tienen nuevo disco recién salido del horno y ya sabéis que aquí somos muy de The Black Wizards. Si las guitarras de Joana Brito y Paulo Ferreira comienzan a combinarse, enlazarse y llenar el silencio con su distorsión aquí estaremos para acercar la oreja hacia lo que nos puedan ofrecer. Continúan evolucionando de una forma lógica pero muy marcada de un disco a otro. Reflections nos trae un sonido menos retro que sus predecesores, menos pesado, más limpio y onírico, con menos blues rock y más psicodelia e incluso algún guiño al rock alternativo y al space rock. Hay piezas como Starlight que son un paseo por las nubes, también alguna descarga rockera más enérgica como Symphony of the ironic sympathy o Imposing Sun e incluso alguna verdadera orgía sonora como Kaleidoscope Eyes. Un paso más en la evolución de una de las bandas más punteras del panorama ibérico, todavía joven pero ya con unas tablas y una trayectoria a considerar.

Un descubrimiento de la última semana, por medio de un amigo que lo publicó en Facebook, fueron los Derby Motoreta’s Burrito Kachimba. Ellos definen su música como “kinkidelia” y combinan influencias del flamenco y el rock andaluz con géneros como la psicodelia, algo de progresivo y kraut rock. Tienen un solo disco, cortito en la duración pero una joyita de principio a fin. Diría que junto a Atavismo y Quentin Gas & Los Zíngaros conformarían el triunvirato que está recuperando y rejuveneciendo de manera más que notable el rock andaluz que llevaba demasiado tiempo olvidado.

Por cierto que buceando por el Bandcamp me encontré con single que no conocía de The Wizards, la que para mi es la mejor banda de metal de la Península Ibérica hoy por hoy. Valoraciones y fanatismos aparte me encontré con un single de dos temas tributo a Danzig. Versionan Soul on Fire y Tired of Being Alive. Dos buenas versiones de uno de sus grupos referentes (y de mis grupos referentes también, ya sabéis que los tres primeros discos de Danzig son bíblicos para mi). Indagué un poco y me encontré con que el sencillo fue editado en formato físico originalmente en 2017 como regalo para los 250 primeros asistentes a su concierto en el Kafe Antzokia de Bilbao en junio de 2017, posteriormente lo pusieron a la venta en descarga digital por “la voluntad”. Merece la pena darle una oída, no solo por completismo.

Y vamos a seguir por Euskadi con otra de las mejores bandas salidas de ese país: Su Ta Gar. Un grupo versátil que comenzó en el speed metal, se endureció por terrenos cuasi groove y que posteriormente ha llegado a publicar un disco de rock con material predominantemente acústico. Que son unos musicazos capaces de tocar diversos palos siempre con elegancia, calidad, buen gusto e impecable ejecución ya lo sabíamos desde hace años, como sabíamos algunos de su implicación con proyectos deportivos de su Eibar natal. Pero lo que no me esperaba es que llegaran a grabar un tema para el equipo de fútbol local, la SD Eibar que actualmente disputa La Liga, la máxima categoría del fútbol en España. Esta temporada además de los goles la hinchada también podrá corear un himno a golpe de heavy metal.

Y acabamos de nuevo en Portugal con Jesus The Snake. Ya los mencioné en la entrada sobre el Sonic Blast y esta semana vuelvo a traer a estos muchachos de Vizela al frente porque estuve escuchando más en profundidad su primer largo, publicado en el mes de julio: Black Acid, Pink Rain. Su rock psicodélico con influencias kraut, prog y space destila genuina devoción, casi fervor religioso, por Pink Floyd o Camel, aunque también con influencias más modernas como Colour Haze o Causa Sui. Ese sonido de guitarra no quiere ocultar la pasión por David Gilmour, no es que no lo disimulen, es que un tema se llama Floyd’s y va seguido de otro que se llama Floyd’s II. Su propuesta instrumental nos plantea un viaje íntimo, sutil y elegante a terrenos de plena evasión espiritual. Un disco para soñar y dejarse llevar.

Encontrar y matar procesos zombie en Linux

No sólo hay zombies en la ficción, también pululan por tu sistema Linux. Tranquilo, la pantalla de tu portátil no se cerrará de golpe mordiéndote la mano y convirtiéndote en un extra de peli de Romero, se trata de un estado en el que pueden entrar algunos procesos secundarios, que aunque terminan se mantienen en la tabla de procesos hasta que termina el principal, ocupando algo de memoria. No son especialmente problemáticos ni consumen mucho, aunque si un programa deja varios procesos hijo por ahí sueltos puede ser un problema para la RAM.

¿Cómo puedo listar los procesos en estado zombie en mi equipo?

Es sencillo. Usando el comando ps podemos listar todos los procesos presentes en la tabla de procesos. Uno de los valores que tendremos en la salida de ps es el estado del proceso, que será Z para los procesos zombie. Por lo tanto, el siguiente comando listará todos los procesos zombie:

ps aux | grep 'Z'

¿Cómo eliminamos un proceso zombie?

En si no podemos matar un proceso zombie con el comando kill porque ya está muerto, la única opción sería hacerlo a través del proceso padre. Para eso necesitamos saber el pid del padre, por lo que haremos la búsqueda de procesos zombie de está forma:

ps ef | grep 'Z'

La tercera columna de la respuesta tendrá el id del proceso padre de nuestro proceso zombie. Para forzar la eliminación de estos procesos hijo zombificados usamos el siguiente comando:

kill -s SIGCHLD pid_del_proceso_padre

Añadir un pdf a un sitio web usando la librería pdf.js

Que por mayo era por mayo… cuando vimos cómo incrustar un pdf dentro de un sitio web usando HTML5. ¿El problema? Que requiere que el navegador tenga una extensión para visualizar este formato, cosa que puede resultar problemática con algunos dispositivos móviles, por ejemplo. ¿Alternativas? Pues Mozilla nos proporciona una: pdf.js

Existen más librerías, pero la de Mozilla es software libre, funciona en todos los navegadores modernos y no experimenta problemas graves ni de seguridad ni de rendimiento.

¿Cómo sería el marcado HTML para empezar? Pues algo así:

<script src="//mozilla.github.io/pdf.js/build/pdf.js"></script>

<h1>EJEMPLO DE PDF.JS</h1>

<canvas id="canvas_pdf"></canvas>

Básicamente son indispensables dos elementos: la línea donde cargamos la ruta de la librería y una etiqueta canvas dentro de la que se cargará el pdf, con un id definido para trabajar con ella cómodamente.

¿El necesario código javascript?

// Primero ponemos la ruta del fichero pdf.
var url = '//nuestraruta/fichero.pdf';

// Debemos especificar la ruta de worker.js (en este caso será la de github)
PDFJS.workerSrc = '//mozilla.github.io/pdf.js/build/pdf.worker.js';

// Carga del pdf asíncrona
var loadingTask = PDFJS.getDocument(url);
loadingTask.promise.then(function(pdf) {
  console.log('PDF cargado');

  // Carga la primera página
  var pageNumber = 1;
  pdf.getPage(pageNumber).then(function(page) {
    console.log('Page loaded');

    var scale = 1.5;
    var viewport = page.getViewport(scale);

    // Prepara el cambas según el tamaño que definimos en las variables
//scale y viewport
    var canvas = document.getElementById('canvas_pdf');
    var context = canvas.getContext('2d');
    canvas.height = viewport.height;
    canvas.width = viewport.width;

    // Pinta el PDF en el canvas
    var renderContext = {
      canvasContext: context,
      viewport: viewport
    };
    var renderTask = page.render(renderContext);
    renderTask.then(function () {
        console.log('Todo Correcto');
      });
  });
}, function (reason) {
  // Pinta el error en casode que se de
  console.error(reason);
});

Problema de Parada (o problema de Halting)

Vamos con un poco de teoría de la computación ¿Qué es el problema de paro, de parada o de Halting? Consiste en determinar si existe una máquina de Turing capaz de determinar si cualquier Máquina de Turing se va a detener o no. Dada una máquina de Turing M y una palabra w se determinará si M acabará en un número finito de pasos usando w como dato de entrada.

El problema es indecidible, según el propio Turing ninguna máquina de Turing puede resolverlo. Es decir, no puede existir un programa genérico que demuestre que todos los programas del mundo terminan, se puede hacer para un programa concreto pero no existe la solución general.

Existen varias demostraciones de por qué es indecidible, vamos a ver una demostración escrita en javascript.

Imaginemos que alguien escribe una función f que recibe como parámetros una función y sus argumentos, y que tiene un código capaz de comprobar si esta se detendrá o no.

var f = function (funcion, argumentos) { ... }; // Aquí iría un código correcto que supuestamente calcularía si la máquina para o no

Vamos a suponer que esa función está correcta, funciona y nos devuelve true si el programa termina, y false si caería en un bucle infinito. Entonces podríamos usarla como subrutina dentro de otra función más grande llamada g como la que viene a continuación:

var g = function (funcion) {
//Pasamos en el parámetro funcion la función y sus argumentos 
  if (f(funcion,funcion)) {
    while (true); //esto provoca un bucle infinito
  }
  else {
    return false;
  }
}

Esto vendría a decir que g(funcion) termina siempre y cuando funcion(funcion) nunca termina.

Entonces ¿qué ocurre si la pasásemos a la función g como parámetro su propio código? Es decir ¿qué pasa si g evalúa a g? Pues que llegamos a una contradicción: g(g) termina siempre y cuando g(g) nunca termina. Por tanto, al llevarnos a una paradoja dicho algoritmo no puede existir.