Lo twitteaba esta tarde: No podré ver el España-Alemania, una pena porque marcará el final de una era, ya sea la de Nowitzki o la de la generación Juniors de oro. Y es que este era el último Eurobasket de Dirk Nowitzki con la selección alemana. Tras el primer partido frente a Islandia di las claves que me hacían sospechar que la despedida no iba a ser todo lo gloriosa que merecería una leyenda de su calibre. Pero en todo caso, toca despedir a uno de los grande del baloncesto europeo de las últimas décadas con un aplauso y con jugadones en el recuerdo. Y todavía le disfrutaremos un año o dos más en la NBA, en esos Mavericks donde ha permanecido toda su carrera americana.
He de añadir que acabo de ver el Alemania – Islandia mientras comía y aunque no pienso hacer resúmenes de los partidos, ya que escribí para poner el equipillo os dejo las claves del mal juego alemán durante el duelo entre alemanes e islandeses:
En ataque no hay creatividad. O Nowitzki se juega el uno contra uno o Schröeder penetra. No hay más.
Con 37 años que tiene no pueden pretender que Nowitzki defienda a tiradores abiertos y luego además llegue fresco al ataque. Las piernas ya no le dan a estas alturas para eso.
Contra el equipo más bajito del grupo no han sido capaces de abusar por dentro.
En el último minuto se están hinchando a perder balones y les da la vida la limitación técnica de los Islandeses.
Si en el anterior artículo dije que el problema griego era que tenían un equipo para correr pero que su principal estrella era un jugador más productivo en ataque estático aquí hay un problema similar: las dos estrellas alemanas parecen no combinar bien en la pista, no se asocian y hacen cada uno la guerra por su lado. No hay fluidez ni se percibe un buen feeling.
Por otra parte también tenía por streaming en el PC el Georgia-Holanda, con la sorprendente victoria de la selección de los Países Bajos. A pesar de la teórica superioridad de los Georgianos, que tienen una rotación interior más que intereante (Shermadini, Sanikidze, Shengelia y Pachulia), el partido ha caído para una poco conocida plantilla holandesa donde parecía que Norel sería el referente pero que, en cambio, ha ganado con un juego muy coral. Por cierto, Pullen (nacionalizado georgiano) sigue con su irregularidad típica y borrándose del partido cuando la cabeza le dice «ciao».
En una horita Serbia – España, que sí promete ser un partidazo de los épicos. Dos de las favoritas para las medallas, habrá que ver qué cartas muestran en primera ronda.
Año impar y tenemos Eurobasket, el último que se celebrará con el sistema actual que implica uno cada dos años, ya que pasará luego a celebrarse cada cuatro (Fe de erratas: ahí me colé, es a partir del de 2017 cuando pasará a ser cada cuatro años.), igual que el mundial o los JJOO. Es un Eurobasket para no andarse con coñas porque sólo los dos primeros aseguran plaza para los juegos de Río, el resto a jugarse un preolímpico mes y pico antes de la competición, que puede resultar letal. Así que vamos con un minianálisis:
Favoritos: Yo veo a cuatro selecciones muy sólidas que son las que deberían pelear por las medallas y la clasificación directa.
Serbia:La actual subcampeona del mundo se planta en el Eurobasket con el reto de mantenerse. En el Mundial fueron de tapados y ahora llegan con la vitola de favoritos, con jugadores de talento inmenso pero muy irregulares. El reto de Djordjevic será mantener a sus pupilos con la cabeza en el juego, ya que los tres pilares del equipo, Teodosic, Bjeliça y Bogdanovic, pecan de tener bajones en los momentos más inoportunos: el base parece gafado en las finales (se ha estrellado en la Final Four de la Euroliga en varias ocasiones con Olimpiakos y CSKA) y el último MVP de la Euroliga al fin ha florecido y demostrado todo su nivel, pero en cualquier momento puede volver a pelearse con el mundo. Y otra duda será cómo está la cabeza de Raduljica, que tuvo problemas en China y no acabó de rebañar un buen contrato en la NBA a la vuelta de Asia (desde finales de enero que le cortaron los Wolves, tras dos contratos de 10 días, no ha tenido equipo). Sus principales bajas llegan por parte de Krstiç y Marjanovic, ambos por problemas físicos. Lo dicho, su peor enemigo son ellos mismos, sus cabezas.
Grecia: Yo siempre apuesto por Grecia, y en los últimos años siempre fallan. Otro Eurobasket más les veo en el grupo de favoritos, así que habrá que ver si no se repiten situaciones del pasado. El principal problema que tendrá que confrontar Fotis Katsikaris es el de encajar a Spanoulis, que gusta de un juego ofensivo estático y de 5 contra 5, en un equipo donde el resto de pilares (Koufos, Calathes, Zisis, Papanikolau, Antetokounmpo) están más cómodos con un juego rápido y de desborde. ¿Antetokounmpo de tres o de cuatro? El jugador con el mejor físico del torneo habitualmente disputa minutos de 3 en la NBA, pero una competición como esta puede aportar más como 4.
Francia:Defiende título y firmó un buen mundial. No tiene bajas importantes, ya que la de Noah era predecible pues lleva tiempo sin acudir a partidos con su selección y a Ajinça no le veo tan difícil de sustituir ya que venía para ser el tercer pivot por detrás de Lauvergne y Gobert (además, siempre puede dar una sorpresa el joven Jaiteh, del Nanterre). Lo que me sorprende es que Collet haya preferido a Diot frente a Heurtel, pero bueno, él es el seleccionador. El quinteto de salida puede ser de lujo: Parker – De Colo – Batum – Diaw y Gobert. Si tengo que poner mi pasta en un equipo a día de hoy apostaría por este.
España:En «su» Mundial defraudó quedándose fuera de la lucha por las medallas contra Francia (en el partido que significó la explosión definitiva de Gobert) y llega con bajas importantes al Eurobasket: los dos bases NBA, Ricky Rubio y Calderón, fuera por lesiones. Ibaka promocionando su documental, Navarro sucumbiendo al peso de los años y la fascitis y Marc Gasol «castigado» tras firmar un contrato estratosférico con los Grizzlies (110 millones por 5 años, normal que no le dejen ir). La buena noticia llega por parte de las bajas, concretamente la del inepto Orenga, que ha dejado su sitio a Sergio Scariolo. El engominado no es santo de mi devoción (un Aíto, un Joan Plaza, un Pedro Martínez… pero claro, sigue existiendo esa estúpida norma que no permite que los entrenadores ACB trabajen con la federación) pero mejorará la labor técnica respecto a su predecesor. La dirección de juego recaerá en la pareja del Madrid tetracampeón, los Sergios (Llull y el Chacho) y el peso ofensivo en la pareja interior de los Bulls: Pau Gasol como referente interior y Mirotic como cuatro abierto. Si Rudy está a su mejor nivel, Ribas no se resiente de sus problemas musculares de fin de temporada y el banquillo aporta minutos de calidad (la segunda juventud de Felipe, el recién llegado Hernangómez, un San Emeterio que parece que nunca acaba de explotar en los partidos de selección pero que tiene mucho que ofrecer…) deberían estar al menos en las semis. La duda es si logrará anotar con solidez desde el triple, donde falta un especialista.
¿Grecia dará la sorpresa o volverá a defraudar?
Tapados: Aparte de los cuatro citados veo a tres equipos que pueden pelear por las medallas:
Croacia:Un país donde el baloncesto es casi religión, pero que tras su época dorado a inicios de los 90, recién ganada la independencia y con una generación irrepetible (Petrovic, Kukoc, Radja, Vrankovic), llevan dos décadas sin subirse al podio. En 2013 lograron meterse en semifinales y quieren volver a intentar asaltar el trono continental. Sobrados de talento, recursos físicos, técnicos y tiro la dupla Hezonja-Bogdanovic puede ser aplastante, pero dentro de la zona les falta músculo y, sobre todo, garra. Tomic puede ser un estilista, pero no es un bregador.
Lituania:El otro país del basket. No están en el vagón de favoritos, pero no lo estaban en 2013 y fueron finalistas, y no lo estaban en el Mundial y acabaron cuartos. Con el veterano Kazlauskas de entrenador, férreo carácter forjado en la época soviética y currículum como pocos pueden presentar en Europa, intentarán suplir su falta de nombres estelares a base de físico, profundidad en la rotación y trabajo sucio en defensa. El referente será Jonas Valanciunas, ya establecido como pivot titular en la NBA. Si finalmente llevan a Domantas Sabonis habrá curiosidad por ver cómo progresa el hijo de uno de los más grandes pivots que haya salido del basket europeo.
Italia:Desde el bronce de 2003 no han estado en las quinielas. Antaño una grande, Italia lleva una década sin tener una selección competitiva y su liga ha bajado muchos enteros. Pero en este campeonato hay lugar para la esperanza: Gallinari ha vuelto de su grave lesión y aunque no ha rendido como antes sigue siendo una estrella a nivel Europa. Belinelli pasa por el momento más dulce de su carrera. Bargnani puede ser una decepción en la NBA, pero en basket FIBA sus movimientos ofensivos hacen mucho daño. Datome no tuvo minutos en la NBA y quiere demostrar que daba el nivel. Y Gentile quiere reinvindicarse como futuro NBA. Les falta solidez interior, pero por fuera tienen un equipo terrorífico.
¿Hezonja quitará la razón a Pascual por ningunearle en el Barça? Durante este Eurobasket lo veremos
Otras cosillas:
Probablemente sea el último Eurobasket de Nowitzki. Necesita 140 puntos para superar al mítico Nikos Galis como máximo anotador de la historia de los Eurobaskets. Además juegan en casa y se cumplen 10 años de medalla de plata que él lideró. Preparémonos para disfrutar una vez más, seguramente la última en Europa, de este jugón irrepetible.
También seguramente sea el último Eurobasket de Pau Gasol, y a Tony Parker puede que le quede uno más, pero podría también ser el último. ¿Fin de una generación irrepetible en Europa?Fe de erratas: Como me colé con lo de los 4 años es probable que en su caso el último sea el de 2017.
En los últimos años el baloncesto ha ganado mucha popularidad en Finlandia por el buen sabor de boca que deja el bueno juego de su selección. Petteri Koponen, que viene de firmar un temporadón con el Khimki, es en buena parte culpable de esto. Uno de los jugadores a seguir.
Si tuviera que apostar por una sorpresa, creo que sería por los checos: la dirección de Satoransky, un cuatro móvil como Vesely, un stopper trabajador como pocos encarnado en Pavel Pumprla, las rachas en el tiro de Jelinek (letal si tiene el día, desastroso si no) o la veteranía de Lubos Barton. Les falta profundidad pero
Los turcos están en transición. El año pasado tanto su selección sub20 como la sub18 se proclamaron campeones europeos, tienen un futuro muy prometedor pero el presente es que se encuentran en un grupo complicado junto a Serbia, Italia, España y la anfitriona Alemania. Pelearán por la cuarta plaza.
Rusia casi se queda fuera por los mamoneos de su federación y llegará al torneo muy debilitada. ¿Pegarán la campanada? Veremos cómo debuta Kirilenko en su nuevo cargo como presidente de de la federación.
Ribas tendrá que suplir la baja de Navarro. Un relevo de mucha responsabilidad que también tendrá que tomar en el Barcelona
Acaban de terminar las finales de la ACB hace menos de una hora. Antes de que estas comenzaran lo hacían las de la NBA (no escribí nada al respecto, me lo guardaba para hoy). El resultado de ambas nos dejan muchos puntos en común. Así de primeras, hace un rato en mi cuenta de Facebook ponía mi análisis rápido de la final de la ACB:
+Laso ha entendido el basket a día de hoy: circulación de balón y ametrallar desde el triple (veamos últimos campeones NBA: Spurs y Warriors). Con un abuso del tiro de tres la solidez del juego interior es secundaria porque se genera mucho rebote largo. Un pivot atlético (como Slaughter), móvil (Felipe Reyes, Ayón) o incluso un tres jugando de cuatro (Nocioni) son más útiles en este sistema que los «cincos» de la vieja escuela (Pleiss, Tomic) porque el impacto del rebote ofensivo para conseguir segundas oportunidades de anotación se pierde. Dicen que es blando y que no manda en el vestuario, pero su estilo mantiene al grupo cohesionado.
+Pascual se ha perdido en su propio ego. Tras años de éxitos, como le pasó a Ettore Messina, se cree infalible. Castiga a Hezonja estúpidamente porque no quiere que salte a la NBA. Sigue limitando a sus jugadores porque Creus ficha perfiles que no se adaptan a lo que realmente necesita y a su vez él no quiere adaptar su juego a su plantilla. Tiene un cuatro que empezó su carrera como tres, Doellman, pero se empeña en hacerle jugar cerca del aro, de espaldas, como si fuera Lorbek. Hace cambios de balonmano menos con Pleiss, al que infrautiliza quemando a Tomic un montón de minutos en pista. Quiere que sus bases se encasillen en un juego mecánico y con esto les limita, sobre todo a Marcelinho que es de perfil anárquico. Satoransky se adapta mejor a su sistema, pero también parece estar desaprovechado. Al final han acabado dependiendo de un Navarro con 35 años y destrozado físicamente, que le salvó en la semi pero que no llegó a la final. Pascual sigue copiando el estilo de Obradović de principios de los dosmiles hasta cuando Obradović ya no juega así.
Una constante en la prensa baloncestística en los últimos años, pero sobre todo en este último, es hablar de la importancia del triple como arma ofensiva por ser más eficiente que los tiros de media distancia, que poco a poco han ido desapareciendo del juego. No hace mucho Gonzalo Vázquez no hablaba de esto en JotDown, y lo ha hecho durante todo el año Ramón Trecet también. Y el propio Trecet me daba la razón en Twitter cuando le comentaba que esta evolución ya la adelantó Don Nelson. Pero bueno, vayamos por partes.
Como ya dije en el comentario citado arriba «veamos a los dos últimos campeones de la NBA«. Los Spurs de 2014 desplegaron un juego coral y una circulación de balón como no se veía desde los Celtics de 1986, y uno de los puntos clave de ese equipo era la versatilidad de Boris Diaw, un «cuatro» que comenzó su carrera de «dos». Su capacidad para pasar el balón, su movilidad sobre la cancha… por una lado «ensancha» la pista para que los tiradores exteriores (Belinelli, Bonner, Green) puedan lanzar con mayor comodidad. Este hecho, junto a la mejora del juego en el tercer partido cuando entró fugazmente David Lee (si no le hubieran destrozado las lesiones ¿qué habrían sido capaces de hacer los Warriors este año?) es lo que parece que inspiró a uno de los asistentes de los Warriors esta temporada para convencer, primero a Luke Walton y luego a Steve Kerr, de que lo mejor sería prescindir de Bogut para buscar un mayor dinamismo. El riesgo, claro está, es el daño que pueda hacer Mozgov por dentro, pero asumen que los beneficios en la circulación de balón lo compensarán. Su análisis no puede ser más acertado: Mozgov se casca 28 puntos con unos porcentajes impecables bajo el aro en el cuarto partido, pero los Warriors se llevan la victoria. Consciente de esto Blatt intentará jugar a lo mismo dejando al ruso sentado la mayor parte del quinto partido, pero en ese juego los Warriors son los reyes. ¿Y si miramos el tercer partido de la final de la ACB?Tomic 29 puntos, con 14 de 15 en tiros de 2, pero cae ante un Madrid que firma 14 de 23 desde el triple, un 61%. Dato clave, a pesar de esa efectividad de Tomic, sólo ha recibido dos faltas, no consideran clave frenarle cerca del aro sino el no permitir triples al Barcelona.
Y hablemos de Don Nelson, que como ya he dicho, es el gran ganador. ¿Por qué?. Hagamos historia: Nelson llega a la NBA como jugador en 1962, tras haber sido dos años all-America en la universidad de Iowa. Ni en los Chicago Zephyrs ni en los Lakers triunfa, pero tras ser cortado por estos recala en los Celtics, donde se convertirá en un jugador importante saliendo desde el banquillo, ya que es un alero versátil que puede ser tanto un tres como un cuatro. Se retirará tras 14 temporadas en activo, cosechando con los Celtics 5 anillos siendo el «sexto hombre» del equipo. Justo tras retirarse como jugador, tras su quinto título, se convierte en General Manager y entrenador de los Milwaukee Bucks. Si bien, en una de esas «injusticias históricas» que tiene el basket, Nelson jamás lograría un anillo como entrenador (como también le pasó a otro genio de los banquillos NBA como fue Jerry Sloan) sí fue reconocido con tres títulos a Mejor Entrenador del Año (es el entrenador que más veces lo ha ganado), siendo campeón del mundo entrenando a la selección estadounidense en 1994 y en 2010 se convertiría en el entrenador con más victorias de la historia de la NBA, al conseguir 1335. Resumiendo en una frase: esto nos da una perspectiva de que el tío algo de basket sabe.
Su mecánica de tiros libres era peculiar, a una sola mano. A pesar de lo poco ortodoxo del tiro hizo un 76% a lo largo de su carrera
Allá por finales de los años 70 fue Nelson quien comenzó a desarrollar el concepto de point-forward: un alero capaz de subir el balón como si fuera un base. Esta idea surge, según cuenta la leyenda, cuando durante un partido Nelson se queda sin bases por las lesiones y decide que es mejor que el encargado de dirigir la pelota sea Marques Johnson (jugador que se autoadjudica haber acuñado el término) en lugar de tener que sacar al tercer base del equipo a dirigir. Los Celtics rápidamente adaptarán esa idea a su juego aprovechando las excepcionales cualidades técnicas de Larry Bird, y Phil Jackson lo practicará con éxito fusionado con el triángulo ofensivo de Tex Winter, tanto en los Bulls (con Jordan y Pippen repartiéndose las tareas de creación de juego ofensivo) como con los Lakers (donde Kobe Bryant capitalizará el juego).
A finales de los 80 Nelson dejará los Bucks, se tomará un año sabático y recalará en los Golden State Warriors tras el descanso. Allí se encontrará con una plantilla corta de talento en el juego interior pero sobrada en el exterior (Chris Mullin, Tim Hardaway, Sarunas Marciulionis y Mitch Richmond). La configuración de este equipo le llevará a jugar minutos prescindiendo de pivots, con dos aleros como interiores. También, aprovechando la presencia de un Ralph Sampson ya destrozado por las lesiones y del larguísimo Manute Bol, insistirá en intentar conseguir que los jugadores interiores lancen de tres (Sampson lo hacía con solvencia, pero las lesiones habían acabado con su carrera, y Bol intentó aprender pero no consiguió forjar una mecánica solvente), ya que según su análisis un triplista de esa estatura sería intaponable. Durante años consideraron que la idea del cuatro/cinco con capacidad para lanzar triples era una locura de Nelson (salvo contadas excepciones como Sampson hasta que el cuerpo dijo basta, Bill Laimbeer o los últimos años de Jack Sikma, no se había visto en la NBA), pero finalmente, en 1998, podrá relanzar con éxito su teoría. Ese año comienza su segunda temporada como entrenador y GM en Dallas Mavericks, tras un año de descanso y otro deportivamente bastante tumultuoso con los Knicks. En el draft de esa temporada, tras una astuta negociación, se hace con el número 8, un chaval alemán llamado Dirk Nowiztki, junto al que llegará el canadiense Steve Nash, a cambio del número 6, el orondo «Tractor» Traylor. Nelson dice que acaba de fichar al que va a ser el mejor jugador del mundo. Nadie le toma en serio. En 2007 le darán el MVP de la NBA, lo que a su vez daba la razón a Nelson. En Nowitzki el veterano entrenador ve lo que necesitaba en Golden State para confeccionar un equipo ganador: un jugador de 2,11 capaz de lanzar con solvencia de tres y de jugar tanto de frente como de espaldas. Es en esa época cuando leo una larga entrevista con él, allá por 2003, en la que insiste en varios conceptos: no hay que fijarse en los porcentajes de tiro tal cual, sino en el true shooting percentage, ya que da una muestra más adecuada de la efectividad de un tirador (y usa esta estadística para demostrar que Nash es el tirador más efectivo de la NBA) y que quiere volver a jugar sin pivot, pero esta vez no por necesidad como en los Warriors sino que configura una plantilla para ello (fichando a Antoine Walker, pero su bajísimo porcentaje en tiro de tres ese año, que no alcanza el 30%, limitará el concepto de Nelson). Su teoría es que para vencer a los Lakers del dominante O’Neal será el mejor sistema, ya que nadie (excepto el veterano Sabonis en el 2000) ha logrado limitar en ataque a Shaq, así que en lugar de frenarle quiere desgastarle en defensa haciéndole salir al tiro exterior para cansarlo. La estrategia parecía buena, pero a Cuban le da la locura impaciente, dice que los experimentos en casa y con gaseosa y al año siguiente le ficha a Dampier dejando marchar a Nash para hacerle hueco salarial (Cuban admitió años después que ese movimiento fue el peor de su carrera en cualquiera de sus empresas). Tras esto Nelson abandonará los Mavericks mediada la temporada 2004-2005 y volverá unos años a los Warriors, para retirarse en la temporada 2009-2010. En el Draft de 2009 recomendará a Larry Riley draftear a un base por el que nadie apuesta por su supuesta «flojera» muscular: Stephen Curry. Seis temporadas más tarde este ha sido el MVP de la NBA y ha capitaneado a los Warriors al anillo.
Veamos los equipos finalistas esta temporada en la NBA y cuántos conceptos del juego de Nelson están presentes en ambos:
Uso del triple como arma por ser una forma más eficient de anotar: Llevado al extremo por los Warriors, pero practicado también por los Cavaliers.
«Cuatro» tirador: Si bien en los Cavs no lo vimos por la lesión de Kevin Love en primera ronda, habría sido así de tenerle sano. En los Warriors esta figura la ha reprensentado Draymond Green
Jugar sin pivot: La clave de los Warriors para ganar el título, dando el vuelco en el cuarto partido. En el quinto lo intentará también los Cavs, jugando con Tristan Thompson de cinco y LeBron de cuatro.
Alero subiendo el balón: En Golden State no lo practican por tener un base de excepcional nivel como Curry, pero sí los Cavaliers que ya desde mediados de temporada se dieron cuenta de que el equipo funcionaba mejor si subía el balón LeBron que si lo hacía Irving. En la final, con el limitado Dellavedova, esto ya se llevó al extremo.
En cuanto a la ACB, el concepto de alero subiendo la bola no es tan habitual, pero la importancia del triple se refleja en un dato del tercer partido: El Barça tira 10 tiros más que el Madrid, y consigue 5 puntos menos. El triple (recordemos, Madrid firma un 61% hoy, Barcelona un 33%), esencial.
Así que puede que Nelson nunca ganara un anillo como entrenador, pero sus conceptos si lo hicieron en manos de otros. No sólo este año: los Spurs de Popovich la pasada campaña con Diaw como cuatro y Duncan como cinco capaz de abrirse y jugar de cara, los dos anillos de Spoelstra usando muchos minutos de pareja interior a LeBron/Bosh, los Mavs campeones en 2011 con cuatro tirador abierto (Nowitzki, el protegido de Nelson), los Lakers campeones en 2009 y 2010 prescindiendo del base a uso y dejando que el ataque lo dirija un escolta/alero como Kobe… aunque no todos apliquen el estilo de Nelson al 100% sí aplican algunas de sus teorías.
Llevaba tiempo sin escribir sobre baloncesto por aquello de que es el tema que menos visitas atrae al blog, pero me voy a permitir pisarle la frase a Kevin Durant, machacada en tantos Memes el año pasado, para rendir homenaje al merecido MVP de esta temporada.
Y es que no podría haber deseado un sucesor en el trono individual mejor para Kevin Durant. Si a Durantula, que este año por desgracia ha pasado un calvario de lesiones que nos ha impedido disfrutar de su juego, le definí durante el mundial de 2010 como «El perfecto arsenal de recursos ofensivos» a Curry en aquel campeonato le apodé «el mago». Venía de hacer un excelente año como rookie después de haber sido ninguneado en el draft del 2009 (número 7 tras dominar en la universidad de Davidson) y formó parte del joven equipo que arrebataría a España el trono mundial (posteriormente revalidaría en 2014 ese título). Curry en aquel momento era uno de los proyectos más excitantes de la NBA, pero un par de años después las alarmas se encendían: las lesiones le hacían perderse 40 partidos en el año del lockout, el mismo año en que el entonces MVP Derrick Rose se rompía por primera vez (y comenzaba el rosario de lesiones que han mermado a otro de los que prometían ser el futuro de la NBA).
Pero tuvimos suerte, y esos problemas han quedado en el pasado. Tras la salida de Monta Ellis del equipo su importancia creció y se hizo un sitio definitivo en el firmamento de la NBA.
Dicen que en el baloncesto todo se aprende, menos los centímetros. En el caso de Curry este es bueno en todo lo que puede aprenderse: maneja el balón como Jason «Chocolate Blanco» Williams, penetra a canasta con la decisión de Allen Iverson y tira casi como el mismísimo Drazen Petrovic. Un prodigio con talento natural, pero cuyo éxito final sólo puede alcanzarse a través de una compleja y metódica ética de trabajo. Curry no destroza aros como LeBron o Griffin (el número uno de su draft), pero encandila a todo el que ama el baloncesto con su creatividad y su genio, llevándonos a la memoria por momentos a genios como Magic Johnson o Pete Maravich.
Merecido premio por un año impresionante, dominando la liga regular y barriendo en primera ronda. ¿Estamos ante el inicio de la «era Curry» o será cosa de una sola temporada? El tiempo lo dirá, de momento todavía se están jugando los play-off, por lo que podemos seguir disfruntado del MVP. Así que si pasas cerca de San Francisco además de flores en tu cabeza llévate una camiseta de Steph.
Ya hacía tiempo que no escribía sobre baloncesto, pero hoy me sentía obligado a hacerlo. Acabo de ver como los Bulls caían contra los Clippers por 96-86. En principio puede parecer que no es nada grave, a fin de cuentas no es un tanteo exagerado y los Clippers son un equipo construído para buscar un anillo al que también, a principios de temporada, aspiraban los Bulls. Pero la estadística en este caso induce a error, la sensación que dieron los de Illinois fue muy mala, preocupante.
Y es que el partido se ha decidido en el último cuarto, al que ambos equipos llegaron empatados a 69 puntos. En este cuarto los Bulls mostraron una falta de ideas en ataque como hacía mucho que no veía. ¿Qué sistema usaron? Pues como en El Príncipe de Bel-Air:Balones a Will, que en este caso eran Balones a Nicola. Y es que estos Bulls que empezaron el año aspirando todo hoy durante un cuarto delegaron el total de su ataque en el novato montenegrino.
Ojo, no soy un hater de Mirotic, todo lo contrario. Como jugador para competiciones FIBA está en el escalón más alto y en su primer año en la NBA, en los partidos en los que le han dado minutos, se ha mostrado como un jugador con futuro en la mejor liga del mundo. Reconozco que su estilo de juego me planteaba una duda, ya que no le veía ni un tres ni un cuatro. Demasiado lento para defender a aleros, pocos kilos para jugar por dentro, pensaba yo. La misma duda que me planteaba Victor Claver (salvando las distancias, porque Claver no tiene ni los movimientos de espaldas al aro ni la muñeca desde media y larga distancia de Mirotic), pero nos ha demostrado que tiene su sitio jugando como cuatro abierto, y parece que, si la cosa va como debería, hará carrera allí.
Pero independientemente de lo dicho arriba, un equipo no puede aspirar a ser campeón centrando su anotación en el último cuarto sobre un novato. De los 17 puntos que firmaron los Bulls en el periodo definitivo 16 fueron de Nicola. Un solitario tiro libre convertido por Noah 1:14 del final fue la única aportación ofensiva del resto del equipo.
Ha sido una semana dura en la Ciudad del Viento, en la que está siendo una temporada decepcionante, no tanto en resultados pero sí en sensaciones. Tras recuperar la senda de la victoria antes del All Star parecía que el equipo empezaba a tomar forma, después de meses de problemas físicos y malos rollos en el vestuario que llevaron a hablar de la posible caída de Thibodeau. Y entonces llega la noticia temida, la enésima lesión de un Derrick Rose que parece condenado a unirse a Bill Walton y Grant Hill en la infausta lista de gente llamada a dominar la NBA aplastada por las lesiones. Y como las desgracias no llegan solas tras ese mazazo a las aspiraciones del equipo cae también lesionado Taj Gibson, y esta tarde el otro pilar del juego exterior, Jimmy Butler, se suma a la lista de bajas (queda pendiente saber por cuánto tiempo). Hay que añadir que Pau (que se había perdido el anterior partido por enfermedad) hizo su peor partido en ataque del año (imagino que si Gibson estuviera sano no habrían forzado y también habría descansado hoy), pero a pesar de eso ¿no había más opciones que acabar todas las jugadas en tiro de Mirotic? ¿el genio táctico de Thibodeau para plantear sistemas defensivos en cambio no da para más en ataque? ¿qué soluciones hay para Chicago? ¿Repescar a un Nate Robinson que parece renqueante?
Los Bulls comenzaron la temporada como principales favoritos en el este junto a los Cavaliers, pero ambos equipos no lograban coger el ritmo. A día de hoy, en cambio, los Cavaliers muestran una imagen más sólida que los Bulls por dos motivos: han asumido que Irving no sabe dirigir y dejan la subida del balón en manos de un LeBron que capitaliza un ataque extremadamente simple (aclarado para LeBron y ya decide él si ejecuta o asiste) y, por otra parte, la llegada de Mozgov (que continúa progresando año tras año) ha conferido al equipo solidez en defensa y mayor espacio a su ataque. Blatt no está luciendo su abanico táctico porque ha visto que entrenar en la NBA no es entrenar en el basket FIBA, pero se está adaptando y a día de hoy apuntan a una final de conferencia frente a Atlanta. En cambio los Bulls siguen sin arrancar, y el menisco de Rose amenaza con enterrarlos. Dicen que estará de vuelta para los play off, pero ¿en qué estado? Ya no físico ¿cómo estará psicológicamente Rose tras volver a romperse? ¿cómo está la psique colectiva del equipo?
En resumen ¿siguen siendo estos Bulls candidatos al anillo? Pues, hoy por hoy, no. El equipo sigue teniendo potencial para serlo, pero la cuestión es ¿puede Thibodeau hacer funcionar todas las piezas? Hasta el momento es lo que ha fallado, el funcionar como una única máquina.
A toro pasado todos somos Manolete, suele decirse. Pero hoy, mientras Trecet comentaba en su twitterlo absurdo que le parecía que Curry sólo hubiera sido un número 7 en el draft tras el juego desplegado en Davidson, quedando por encima de él otros tres bases, me decidí a hacer esa pequeña comprobación. ¿Cómo aprovechó la franquicia de Minneapolis el montón de elecciones altas de draft con el que contaron (cuatro en tres años)?
Resumamos:
2009: Escogen en el puesto número 5 a Ricky Rubio y en el 6 a Johnny Flynn ¿no te suena? Normal, sólo rindió bien en su año novato. Curiosamente eligen dos bases pero se dejan pasar a Stepehn Curry, a la postre número 7. También estaban disponibles dos jugadores que han sido all star en el este, como DeMar DeRozan (número 9) y Jrue Holiday (caería al 17). Y dos jugadores de explosión tardía, pero a día de hoy muy valiosos en la NBA: Jeff Teague (número 19) y el currante Taj Gibson (número 26).
2010: Con el número 4 eligen a Wesley Johnson. Cuentan además con un par de elecciones más de primera ronda, aunque por debajo del top 10, así que me centro en esta. Está claro que Wesley no ha mostrado nivel que justifique un top 5 del draft. ¿Qué se dejaron pasar? Por lo pronto en el número cinco Sacramento se llevó a uno de los grandes pivots de la NBA actual: DeMarcus Cousins. El siete fue para el «cuatro» Greg Monroe, el nueve para un gran point-forward como Gordon Hayward y el diez para el actualmente lesionado all star Paul George. Casi nada.
2011: Justo se llevan el número 2 en un año «flojillo». Claro que viendo los precedentes ya podría ser el draft del ’84, que ellos habrían pillado a Sam Bowie. En este caso con el número 2 escogieron a Derrick Williams. El repoker de elecciones en este draft habría estado entre Kemba Walker (número 9), Brandon Knight (número 8), Klay Thompson (número 11), el vigente MVP de las finales Kawhi Leonard (número 15) y el ágil pivot montenegrino Nikola Vučević (número 16). Aunque hasta un Alec Burks o un Enes Kanter habrían sido más productivos que Williams.
En su descargo habría que decir que se movieron bien el draft de 2008: Se hacen con O.J. Mayo al que traspasan directamente por Kevin Love, y además en segunda ronda (número 31) «roban» a un buen pivot como Nikola Peković. Pero tras eso, tres drafts seguidos de cagadas (sí, desde luego considero una cagada escoger a Ricky por encima de Curry, por mucho highlight en el que salga haciendo pases de codo).
Ante tales decisiones ¿fue descabellada la petición de traspaso de Kevin Love este verano (aunque le esté saliendo el tiro por la culata de momento, con el mal juego de los Cavs y sus problemas con Blatt)? ¿alguien que asprite a ganar algo permanecería en un equipo tras esta toma de decisiones? No olvidemos que durante la etapa Kevin Love jamás lograron entrar en Play Off, a pesar de haber tenido un equipo decente alguna temporada.
Hoy se cumplen 25 años del triste fallecimiento de Fernando Martín, pivot cuya carrera se repartió entre Estudiantes, Real Madrid y Portland Trail Blazers. Se convirtió, en 1986, en el primer español y segundo europeo sin formación universitaria en pisar la NBA, tras el búlgaro Georgi Glouchkov. Pivot extremadamente fuerte y atlético aunque con pocos centímetros, podría comparársele con jugadores actuales del corte del veterano Batiste, Kyle Hines, Stephane Lasme o el madridista Marcus Slaughter, lo que ahora llaman un pivot «undersized«.
Hoy serán muchos los medios que recuerden sus épicas batallas en la zona en sus años ACB (y también pre-ACB, cuando la máxima categoría era organizada por la FEB), sobre todo con el que fue su gran rival, el barcelonista Audie Norris, aunque también con otros grandes pivots de la década de los 80 como John Pinone o Anicet Lavodrama. Pero como este es un blog donde el basket y la informática van de la mano aprovecharemos para recordar que también tuvo un videojuego, creado por la extinta y legendaria compañía Dinamic.
En el vídeo podéis echar un ojo a este Fernando Martín Basket Master, juego de 1987 que en principio iba a ser «Fernando Martín vs Epi«, pero el alero barcelonista finalmente no quiso ceder su imagen. La idea era hacer un juego de basket 1 vs 1 al estilo del Dr J vs Larry Bird que EA había publicado en 1983, y logró bastante éxito en su época incluso fuera de España, donde se vendió simplemente como Basket Master. Un año después la propia EA recuperaría el concepto publicando Michael Jordan vs Larry Bird. Recuperamos esta clásico de la edad de oro de la producción española de los juegos 8-bits (cuando España era potencia europea en un campo de tecnología punta, quién lo diría a día de hoy con el empresaurio campando a sus anchas) como recuerdo de aquel gran pivot.
Llevamos ya una cantidad prudencial de partidos de la NBA para poder sacar algunas conclusiones. Estaba claro que los Sixers ya habían tirado el año al comienzo de la pretemporada… de la campaña anterior. Draftear a Embiid lesionado, como antes hicieron con Nerlens Noel, es una jugada no sólo arriesgada sino también clara muestra de lo poco a lo que aspiran este año. La cabeza de los Sixers está en 2016, con los nuevos contratos televisivos y el nuevo convenio. Pero ¿son los Sixers el único equipo que «tankea» descaradamente? Otro histórico de la NBA parece estar haciendo lo mismo en la conferencia Oeste.
¿Son Buss y Kupchak el combo directivo más inútil de la NBA o todo responde a un cuidado plan de reconstrucción? Poniéndonos en situación: hace dos años intentaron crearse un quinteto de ensueño con Nash, Kobe, Artest, Gasol y Howard. No hicieron caso a voces que vaticinaban una hostia mayor que cuando intentaron algo similar en 2004 (cuando pretendieron montarse el «big four» invencible con Payton, Kobe, Malone y Shaq pero fueron incapaces de vencer a los «obreros» Pistons en las finales) y el resultado fue bastante peor, entrando en play off por los pelos para caer barridos en primera ronda. En 2004 al menos habían llegado a la final.
Tras el fracaso de esa iniciativa Dwight Howard hizo las maletas hacia Texas huyendo del ego de Kobe, Nash daba muestras de una marcada decandencia física y Pau aguantaría su último año con la idea, bastante clara, de marcharse a otro lado como agente libre. En medio de esta vorágine destructiva, por la que ningún bien hicieron las dos graves lesiones de Kobe, los motivos para la esperanza eran pocos. El de este año, concretamente, descansaba sobre los hombros de Julius Randle, el primer «top 10» del draft que escogían los Lakes en muchos años, y se esfumaba en el primer partido cuando el joven cuatro se rompía la tibia, quedando descartado para toda la temporada, cortando su progresión y generando dudas sobre cómo volverá un jugador tan atlético. Pero si una cosa nos ha llamado la atención a muchos en medio de esta situación ha sido la astronómica renovación que firmó Kobe estando todavía convaleciente de su lesión. Hace un año Bryant ampliaba su vinculación con los Lakers por dos temporadas más, llevándose en el acuerdo 48 millones y medio de dólares.
Es cierto que Kobe es el máximo anotador en activo de la NBA, al igual que también el jugador que más tiros ha fallado en la historia (y puede que se retire también como el que más balones ha perdido si no sufre lesiones durante este contrato). Se trata de un jugador de 36 años cuyo ego ha provocado roces con otras estrellas (echó a Shaq y a Howard del equipo, e incluso en su día a Phil Jackson) y que ha estado parado maś de un año por las lesiones. ¿Tiene lógica pagarle una ficha estratosférica en plena era en la que los jugadores se bajan el sueldo para hacer hueco salarial que permita crear plantillas competitivas?
Es una jugada que no parece tener mucho sentido por muy Kobe que sea, porque es poco probable que vuelva al nivel de sus años conquistando anillos y galardones individuales. A no ser que la idea no fuera hacer un equipo campeón alrededor de Kobe, que el escolta no fuera el primer ladrillo (chistes aparte) de este nuevo proyecto.
Pensémoslo situándonos en la situación tanto de los Lakers como del mercado en el momento de la renovación (25 de noviembre de 2013), centrándonos en tres puntos:
El draft del 2014 estaba considerado uno de los que iban a traer más talento a la NBA. Conseguir una elección alta es interesante, y el del 2015 también tiene perlas de bastante potencial.
En aquel momento nadie se esperaba que LeBron fuera romper su contrato con los Heat ejecutando la opción de Early Termination, eso quería decir que si todo hubiese ido como se suponía en la NBA en 2016 serían agentes libres Kevin Durant, LeBron James, Kevin Love, Joakim Noah, Andre Drummond, Mike Conley, Nico Batum o Chris Bosh. Un buen mercado para pescar un par de estrellas, pero que se ha visto trastocado por el terremoto del eje James/Love. (No he contado a Anthony Davis en este grupo porque en aquel momento no había pegado el salto de calidad)
En verano de 2014 se desharían del megacontrato de Pau Gasol, y en 2015 de los 10 millones del maltrecho Nash. El contratazo de Kobe expira en 2016… en resumen, pueden llegar a la negociación con margen para fichar lo que les de la gana.
Viéndolo así ya no suena tan descabellado pensar que la directiva de los Lakers haya decidido tirar dos temporadas con la idea de construir un equipo campeón en un par de años. El siguiente punto es ¿por qué pagarle una millonada a Kobe entonces?
Bueno, a nadie se le escapa que los Lakers son el equipo más mediático de la NBA desde los tiempos de Magic y Kareem, una máquina de vender merchandising y facturar camisetas con seguidores por todo el planeta, seguidores acostumbrados a ver a su equipo ganar, o al menos estar entre los candidatos al anillo. ¿Qué podían ofrecer los Lakers a sus fans para que siguieran viendo los partidos durante esta travesía por el desierto? Pues a su jugador insignia en lo que llevamos de siglo, al hombre que despierta amores y odios por medio planeta. Retener a Kobe, como fuera, era esencial para que los Lakers mantuvieran pegados a la pantalla a muchos fans que no aceptarán de buen grado perderse los playoff. Basta con ver los fichajes de la «talla» de Carlos Boozer o Jeremy Lin para darse cuenta de que la directiva no pretendía construir un equipo con opciones para esta temporada. Pero por muy negados o acabados que estén sus compañeros sí se venderán camisetas con el número 24.
En resumen, a la pregunta ¿Están los Lakers haciendo tanking? Afirmo que sí. Y a la pregunta ¿pretenden los Lakers construir un equipo ganador alrededor de Kobe? Claramente no.
Tras la aprobación de la vergonzosa LPI con la que el gobierno lanza un mendrugo, a saber a cambio de qué impíos favores, a los medios de comunicación tradicionales el boicot a los medios AEDE, como una de las pocas formas efectivas de las que disponemos a la hora de protestar, se torna una herramienta decisiva. A nadie escapa que una prensa cuya supervivencia depende de las limosnas del gobierno, en forma de leyes injustas para compensar su falta de adaptación a los cambios y dinámicas del mercado, no será una prensa veraz e imparcial, no morderán la mano que les da de comer. Este gobierno, que cuando nos quiere recortar derechos lo hace en nombre de la «competitividad» y la «libertad de mercado«, no duda en regalar el dinero de todos cuando tiene que echar una mano a sus amigos, amos o en este caso lacayos.
Dentro de las noticias generalistas no es que el boicot me afecte mucho, hace tiempo ya que recurría directamente a las webs de las agencias en lugar de a las de los diarios. A fin de cuentas estos las sacan de allí, y en EFE y EuropaPress acabas leyendo lo que publicarán ABC, El Mundo, El País y demás, ya que compran el material a dichas agencias. Y cuando quiero profundizar en temas «de los que no conviene hablar» a estos grandes medios controlados por grandes fortunas ya me busco otras alternativas. En cualquier caso desde ALT1040 hicieron una buena lista de qué medios no están en AEDE, y por si se te pudiera colar alguna noticia siempre puedes recurrir a un complemento para tu navegador que les deje bloqueados.
Pero vamos a meternos en harina ¿el aficionado medio al basket puede prescindir de Marca, As, El Mundo Deportivo, Sport… ? Bueno, en caso de Marca no es que pueda, es que debería por el bien de su salud mental. El caso de As es más complejo, ya que la NBA, en un tremendo desatino, ha decidido que si accedes a su web oficial desde España te redireccione directamente a la seccion NBA de ese diario. Algo que puedes evitar conectándote desde un proxy, pero es un poco coñazo. En cualquier caso, hay una buena serie de opciones:
Web oficial de la ACB: El sitio oficial de la ACB ofrece información sobre la máxima competición local española, además de resúmenes diarios de la NBA (eso sí, centrados en los equipos con jugadores españoles) y de la Euroliga (tres cuartos de lo mismo, centrados en los equipos ACB). También tiene algunos artículos interesantes sobre jugadores históricos.
Kia en Zona: Sitio web patrocinado por la empresa de automoción coreana Kia, patrocinadora de la Liga ACB y la NBA. Aunque como sitio de información diaria no es de los más completos aporta mucho a nivel de curiosidades, a modo de magazine. Cuenta además con una serie de firmas de altura para sus artículos: Antoni Daimiel, Amaya Valdemoro, Fotis Katsikaris…
Basketexpress: Este blog, con una buena serie de colaboradores, es al que estoy recurriendo estos días para ojear los resultados NBA en la hora del café. Tienen una buena cantidad de colaboradores con lo que logran abarcar mucho y tener a diario buena información.
Solo Triples: Otro blog interesante, tiene menos información (o más bien, suele tardar algo más en publicar) que los antes citados, pero es también un sitio interesante.
Sitio oficial de la Euroliga: Para los que siguen la máxima competición continental europea esta web es un must. En inglés, te permite seguir las estadísticas en vivo de los partidos, además de tener siempre noticias sobre los equipos participantes en el torneo.
Sitio oficial de la Federación Española de Baloncesto: Para aquellos interesados en las competiciones FEB, como las ligas Adecco Oro y plata, o la liga femenina, la web de la Federación es una valiosa herramienta. Incluso permite ver partidos a través de su plaforma de TV en línea (no es que la producción sea una maravilla, pero bueno, es interesante).
Así que, en vista de esto (y de mucho más que hay por la red), queda claro que el seguidor medio baloncestístico puede disfrutar de su deporte favorito sin tener que generarle ingresos a la culimaña de AEDE entrando en sus sitios web. Y además, la mayoría de esos medios generalistas deportivos maltratan al baloncesto en favor del fútbol, así que prefiero darle más presencia a los medios 100% especializados.