Almacenamiento en la nube ¿qué servicio usar?

Dropbox vs Google Drive vs SkyDrive vs SugarSync vs UbuntuOne

A petición de nuevo del Señor Mozano (que ya hace un tiempo que comentó esto) hoy toca hablar de servicios en la nube en los que guardar nuestros documentos. He decidido elegir esos cinco servicios porque son los que creo más competitivos a día de hoy.

  • Dropbox: El campeón. No el campeón de esta comparativa, pero sí el campeón si hablamos de número usuarios. Es fácil de usar, permite compartir archivos con facilidad nivel Megaupload (aunque hay rumores de que esto se va a capar) y es compatible con todas las plataformas, Blackberry incluída. En su contra decir que sólo nos deja sincronizar una carpeta, con subcarpetas, pero sólo una, que de gratis sólo da 2 gigas (ampliables hasta 16 si hacéis mucho spam por redes sociales promocionándolo) y que no indica la velocidad a la que sincroniza. Pagando puedes llegar hasta los 100 gigas, a un precio de 199$ al año. Se han plateado dudas sobre la seguridad de este servicio, sobre todo desde que IBM decidió prohibir a sus trabajadores utilizar tanto este servicio como iCloud para almacenar material relacionado con el trabajo.
  • Skydrive: Microsoft no puede faltar. Ellos nunca llegan de primeros, pero llegan cuando el negocio está a pleno rendimiento. Lo han hecho con los sistemas operativos, las consolas, la ofimática, con los smartphones y tablets y también con el almacenamiento en la nube. Ofrecen gratis 7 gigas (25 para los usuarios más antiguos), pudiendo llegar hasta 100 por unos más que competitivos 50 dólares anuales (sí, la cuarta parte de lo que cuestan en Dropbox), permite además la edición de documentos en la nube haciendo uso de las herramientas de Office. Como contras está el que sólo está disponible para Windows y MacOS (nada para Linux y Android) y el que el tamaño máximo de archivo que puedes subir está limitado a 2 gigas. En todo caso, puede ser una interesante opción para usuarios de Windows.
  • Google Drive: El gigante del buscador también tenía que estar presente en la guerra por el dominio de los servicios en la nube. Ofrecen 5 gigas gratis, los 100 salen a 4.95$ al mes y los 200 a 9.95$ (es decir, también es más barato que Dropbox), además de contar con el pro de la total integración con Google Docs, su potente buscador interno, su gran funcionalidad para trabajo colaborativoy el tener un cliente para Android. El tamaño máximo de archivo está limitado a 10 GB, lo que tampoco debería ser un handicap muy grande (siendo serios ¿cuántos archivos de más de 10 gigas tienes en tu equipo? y que nadie cuente imágenes de máquinas virutales, por favor). El principal contra está en las oscuras políticas de privacidad de Google, ciertamente ambiguas, que no dan mucha seguridad al usuario sobre qué puede hacer y no hacer la empresa con los contenidos alojados en su servicio.
  • SugarSync: Para muchos, un desconocido, para otros el gran tapado. Ofrece 5 gigas de gratis, pero puedes llegar hasta 32 de forma fácil a base de promociones y spameos. Permite sincronizar tantas carpetas como queramos con facilidad y proteger con clave simétrica los archivos y carpetas públicos si así lo queremos, pudiendo ver además qué dispositivos están sincronizados con cada uno. Su robusta seguridad y su flexibilidad en la configuración por otra parte provocan el handicap de ser el servicio más difícil de utilizar, aunque tampoco es que suponga un «reto» ni nada que no se pueda aprender en un par de días de uso. Tiene el defecto, también, de no indicar el tiempo que resta para terminar la sincronización. Su comunidad de usuarios es pequeña, pero muy fidelizada, lo que da una idea de su buen funcionamiento. Además, existen versiones del cliente para Symbian y Blackberry.
  • UbuntuOne: Finalmente aparece Shuttleworth, en su lucha por convertir a Canonical en la Apple del software libre. Su servicio de almacenamiento UbuntuOne es parte del software preinstalado en las últimas versiones de Ubuntu, además de existir también un cliente para Android, iOS y, en versión de prueba todavía, Windows. Cierto que la versión para Windows que probé hace tiempo daba problemas con la sincronización, pero la de Ubuntu funciona perfectamente. Ofrece 5 gigas gratis, ampliables a 20 por 3 dólares al mes o 30 anuales. Pero el verdadero servicio estrella es que pagando 40 dólares anuales permite almacenar 20 gigas de música y disponer de ellos tanto sin conexión como en streaming en cualquiera de tus dispositivos.20 gigas y olvídate de Spotify y otras cuitas.

¿Cual es el mejor? En fin, Dropbox funciona bien desde luego, lo que lleva a ser el más utilizado. Si quieres mucho espacio, Google Drive tiene los precios más competitivos. SugarSync ofrece más seguridad. La mejor integración con Windows 8 parece que la tendrá Skydrive y con Ubuntu sin duda UbuntuOne. La verdad, yo lo que hago es usar varios con la oferta gratis y vía, que creo que para los usuarios «de infantería» es la mejor opción. Y no veas como una desventaja el tener todo repartido entre varios servicios, sino como la posiblidad de poder usar cada servicio para un ámbito diferente (laboral, familiar, privado…)

Licor de kiwi casero

Tras el licor de limón seguimos promocionando el alcohol con otros licores frutales, en este caso el de kiwi. El tiempo de elaboración en este caso no es ni tan largo como con el de limón ni tan corto como el de chocolate o miel.

Kiwi pajarraco no volador

Las proporciones serán medio kilo de kiwis por cada tres cuartos de litro de aguardiente, más algo menos de medio litro de agua y medio kilo de azúcar.

Deliciosos Kiwis gallegos ¿o no?

La idea es cortar el kiwi, pelado, en juliana muy fina y meterlo en un frasco hermético con el aguardiente durante un mes. Tras este primer mes hacéis un almíbar con el azucar y el agua y, cuando esté frío (si lo echáis en caliente se evaporará el alcohol), le mezcláis el licor, filtrado para que no lleve pepitas ni cachitos de pulpa. Una vez mezclado, embotellad, dejad reposar una semana y listo, the work is done.

Y puedes probar el mismo procedimiento con otras frutas, debería dar resultado. O usar ron blanco o cachaça en lugar de aguardiente, hay muchas posibilidades.

Como el kiwi en Galicia se da cojonudamente seguro que podéis conseguir de gratis una cajita de algún vecino al que le sobra producción.

NBA: Primeros 15 días

Llevamos dos semanas de NBA. No es mucho, pero mirando ciertas cosas hay que reconocer que la temporada a empezado de una forma «inesperada».

En el Este no se qué es más sorprendente, si que los Knicks estén teniendo el mejor arranque de la liga (cinco partidos, cinco victorias) sin Amare Stoudemire, o si que los Charlotte Bobcats, con su flojo equipo estén con un balance positivo de 4-3 (el año pasado hicieron el peor porcentaje de victorias de la historia). Washington Wizards con un 0-7 van camino de igualar su vergonzoso 0-8 del año pasado, Detroit con 1-8, Cleveland con 2-6 y Orlando con 2-5 están en la línea que se esperaba: peleando por no ser los peores. Indiana, con un 3-6 no ha arrancado todo lo bien que se podría esperar, con Granger lesionado, Hill irregular y Hibbert haciendo sus peores números desde su año rookie (no llega a 9 puntos por partido con un 38% en tiros de campo). Miami bien, pero menos intratables de lo que se podría esperar, Chicago competitivos a pesar de la baja de Rose y sorprende el buen inicio de los Bucks, a pesar de que Ilyasova tras su cara renovación se está «dejando llevar» en este inicio.

El Oeste por su parte soprendió con un horrible inicio de los Lakers, con Nash lesionado en el segundo partido, que acabó llevando fuera a Mike Brown. Llegará D’Antoni con un 3-5 a intentar hacer funcionar a un equipo que gira demasiado alrededor de Kobe Bryant. Soprenden los T-Wolves, machacados por las lesiones (ayer jugaron con sólo 9 jugadores, con varios titulares «out») y sin sus estrellas Ricky Rubio y Kevin Love logran arrancar con un 5-3. San Antonio, sólidos con su largo banquillo veteranas estrellas lideran la conferencia con un 7-1, seguidos por los soprendentes Grizzlies de Gay, Marc Gasol y Zach Randolph que además de ir con un 6-1 han derrotado tanto a Oklahoma como a Miami de forma clara y contundente. Los Clippers con un 6-2 han comenzado como se esperaba de un equipo que aspira a jugar play-off, y soprende que  New Orleans estén  con un 50% cuando partían como uno de los peores equipos a priori. Los peores de momento están siendo Sacramento con un 2-6 (que además han visto como Cousins se quedaba sancionado varios partidos) y el club del 3-5 formado por Lakers y Portland.

En cuanto a actuaciones individuales cabe destacar el antes citado mal juego de Roy Hibbert en este inicio de temporada, tras haber sido all-star y haber firmado una gran renovación. Entre los novatos el número 1 Anthony Davis se mueve en las cifras esperadas: 15 puntos, 7 rebotes y 2.8 tapones, aunque la gran sorpresa está siendo Damian Lillard en Portland con 18.4 puntos y 6.6 asistencias, erigiéndose líder del equipo. Decepciona el inicio de Austin Rivers a pesar de tener minutos (poco a poco perdiendo el puesto frente al venezolano Graivis Vasquez) y el de Jonas Valanciunas, no sólo por sus flojos números sino por ser incapaz de parar a sus rivales. Kidd-Gilchrist por su parte se muestra irregular, mezclando grandes partidos con actuaciones más flojas. La apuesta de Houston por Lin y Harden va mostrando que el taiwanés es más inconsistente de lo que prometía en New York y que el barbudo puede liderar… cuando tiene el día, porque combina exhibiciones anotadoras con partidos discretos; aunque el que sí está sorprendiendo en la franquicia tejana es el inicio de Omer Asik, sólido en el rebote y la defensa aunque limitado en ataque. Y siguiendo por Texas, al que no le están pesando los galones es a OJ Mayo en Dallas, perfilándose como el lider anotador del equipo mientras esperan a que vuelva de su lesión Nowiztki. Otra sopresa entre los pivots está siendo el arrollador inicio del brasileño Anderson Varejao, con casi 16 puntos y 14 rebotes por partido, que está siendo una de las sensaciones más agradables para los seguidores de Cleveland. Y el que está reboteando cosa fina es Kevin Durant, que de momento promedia 10.3 rechaces capturados, sumados a una media de 24 puntos y 4 asistencias con buenos porcentajes de tiros, perfilándose otro año más como uno de los candidatos al MVP; MVP por el que parece estar dispuesto a pelear con uñas y dientes un Carmelo Anthony que se está mostrando más sólido que nunca, más centrado, que con sus 26.8 puntos y 7.4 rebotes se muestra más cercano al jugador que sorprendió en los Juegos Olímpicos liderando al USA Team que al egoísta inconsistente que ha fracasado en sus intentos de ganar algo los últimos años. Por su parte LeBron con 24 puntos, 9.4 rebotes y 6.2 asistencias lleva muy bien su reconversión definitiva al puesto de ala-pivot en Miami; y Kobe en su línea con 26 puntos y la filosofía «cojo el balón, lo subo, me lo tiro» que en parte está hundiendo a LA.

Y más o menos todo esto es un rápido resumen de cómo han sido estas primeras dos semanas de NBA. Seguimos esperando los retornos de Ricky, Rose, Love, Nowitzki, Stoudemire… que darán más chicha a la competición. Se ha jugado poco para poder decir nada, pero desde luego apunta a que puede ser una temporada impredecible.

Licor de limón

Continúa mi promoción velada del alcoholismo por medio de este blog, más que nada porque no tengo ganas de hablar de informática hoy.

No, en este caso toca hablar otra vez de licores. Pero esta vez no se trata de algo de elaboración rápida como el licor de chocolate o el de miel. No, en este caso los tiros van por otra parte, el licor de limón requiere su tiempo.

Lo primero que necesitas es un recipiente de cristal que cierre más o menos herméticamente: un viejo bote grande de aceitunas, el típico bote de galletas… ya os hacéis una idea. Uno como el de la foto, vamos:
Bote de cristal con cierre hermético

La proporción en las medidas es simple: por cada litro de aguardiente hay que aportar la cáscara de 5 limones, medio kilo de azúcar y un palito de canela. El azúcar y la canela abajo, luego las cáscaras de limón (como siempre, que no lleven nada de blanco, sólo la parte amarilla) y finalmente rellenas con aguardiente.

Tras cerrarlo, los tres o cuatro primeros días agítalo un poco para ayudar a que el azúcar se diluya. Luego déjalo reposar en un lugar fresco, seco y donde no le de la luz durante al menos 8 meses. Pasado el tiempo filtrad y embotellad. Ya tenéis vuestro licor de limón listo.

Instalar Ubuntu desde Windows (forma fácil)

Todos sabemos que el colega Mark Shuttleworth es un fanático de Apple, siempr ha querido que Ubuntu estuviera más cerca de la experiencia de usuario de MacOS que de la de Windows. Es decir, al tío le encantan los diseños bonitos (lo cual explica Unity) y la informática a prueba de tontos.

En vista de esto, podemos imaginarnos que es totalmente consciente de que la mayoría de los usuarios se compran el PC con Windows preinstalado (al menos en España conseguir un portátil sin Windows es harto complejo, no imposible, pero complejo) y les intimida ponerse a instalar un sistema operativo. Por eso, nuestro amigo Mark decidió ponerlo fácil.

Reconozco que no tengo claro desde cuando existe el Windows Installer de Ubuntu, porque siempre había instalado este por el método tradicional (cd o pendrive live y tira cochero), en todo caso os podéis descargar el ejecutable desde aquí. Basta pulsar el botón gordo GET THE INSTALLER y vía, eligiendo en el combo de encima la versión (entre 12.04 LTS y 12.10). El archivo es ligero (2.4 megas) ya que irá descargando el resto durante la instalación (tenéis que tener el equipo conectado a internet durante la instalación).

En fin, descargáis, ejecutáis, concedéis permisos cuando os lo pidan y os saldrá esta pantalla:

wubi ubuntu windows installer
Pantalla con opciones de instalación

 

Explicado rápidamente: En el primer combo (arriba a la izquierda) elegís el disco duro donde queréis instalar, en el de debajo el tamaño que queréis dar a vuestro sistema Ubuntu, en el tercero el escritorio que queréis (Ubuntu lleva Unity, Lubuntu LXDE, Kubuntu KDE…), en el de arriba a la derecha el idioma, debajo metéis el nombre de usuario que queréis (no vuestro nombre de usuario de Windows, sino el que queráis tener en Ubuntu) y finalmente la contraseña (tampoco la de Windows, sino la que queráis para Ubuntu). Le dais a install y ya se pondrá a descargar todos los datos necesarios. Entre mientras podréis entreteneros haciendo cualquier otra cosa, porque la descarga va en segundo plano.

Al acabar la descarga os dejará elegir si queréis reiniciar ahora o si queréis reiniciar más tarde. Tened en cuenta una cosa: para finalizar la instalación tenéis que reiniciar, y le lleva un rato, así que si estáis con tiempo hacedlo en el momento, y si no dejadlo para cuando tengáis un rato libre.

Lo dicho, al reiniciar os saldrá el selector de arranque de Windows, donde podéis elegir entre iniciar Windows o Ubuntu. Para finalizar la instalación elegid arrancar Ubuntu, se tirará un rato copiando archivos (en mi caso creo que fue alrededor de media hora) y finalmente lo tendréis en vuestro equipo.

A mi me dio un problemilla con el soporte de idiomas, que estaba incompleto y tuve que meterlo por mi cuenta, pero mayormente porque lo había instalado en español y luego quería meterle la traducción a gallego, no se si dará algún problema a los usuarios que no quieran instalar más idiomas. Tras el primer inicio debería avisaros de que hay un montón de paquetes sin actualizar, en principio se gestiona automáticamente y sólo tenéis que aceptar en una ventana de aviso y poner vuestra contraseña.

Y así, facilito, tenéis Ubuntu Instalado. Como además tiene el software center de Canonical por allí el instalarle lo que necesitéis es simple. Entráis por allí, buscáis y le dais al botón instalar (obviamente, esto tenéis que hacerlo con el equipo conectado a internet, si no malamente podrá descargar nada).

Se me olvidaba (y edito) que no hace falta que montéis una carpeta para acceder a los datos almacenados en vuestro disco. Dentro del sistema de archivos en la carpeta /host tenéis acceso al disco duro donde esté instalado.

Instalar GNOME clásico en Ubuntu 12.10

Apunte rápido para usuarios recién llegados a Ubuntu 12.10. ¿Os encontráis con que os gustaba más GNOME que Unity? Bueno, pues no es difícil conseguir volver a tener el escritorio GNOME instalado en Ubuntu.

La opción cómoda es irte al centro de software de Ubuntu, buscarlo por allí y descargarlo, ya te lo instala solo a base de todo p’alante (como los de Alicante). La opción elite consiste en teclear en un terminal la siguiente instrucción:

sudo apt-get install gnome-session-fallback

Y ya está. En el siguiente inicio ya puedes escoger qué escritorio utilizar.

Criptografía básica: diferencia entre clave simétrica y asimétrica

Una cuestión que siempre se pregunta todo el que se empieza a introducir en el mundo del saber oculto, en el mundo de la criptografía, es qué diferencia hay entre la criptografía simétrica o de clave secreta y la de clave pública o asimétrica. Al contrario de lo que mucha gente piensa, la criptografía asimétrica no proporciona una seguridad más robusta que la simétrica, simplemente ambas tienen una función distinta. Aunque la criptografía existe  ya desde la Roma Clásica, en los últimos años con las comunicaciones informatizadas se ha vuelto una pieza presente en nuestras vidas, aunque para los usuarios suela ser algo transparente su uso.

La criptografía simétrica es simple de explicar (bueno, de explicar por encima, que es lo que voy a hacer aquí): se trata de algoritmos que hacen uso de una sola clave para encriptar y desencriptar mensajes. Dado que en un buen algoritmo criptográfico la fuerza ha de estar en la clave, esto es que da igual que el atacante conozca el algoritmo pues no ha de servirle de nada si no tiene la clave, se nos plantea el problema de cómo compartirla entre dos usuarios de forma segura. Es decir, si yo mando un archivo encriptado a un amigo, este necesita la clave para poder acceder a su contenido, por lo que se nos plantea el ¿cómo le hago llegar de forma segura la clave?.

Y para solventar ese problema de intercambio de claves se creó la criptografía asimétrica. Esta nos ofrece dos posibilidades: enviar un mensaje que sólo puede ser leído por el destinatario y comprobar también que un mensaje no se ha modificado desde que sale del remitente. Como te puedes imagina, la criptografía asimétrica no utiliza una sola clave como la anterior, sino dos: una pública, que puede ser conocida por cualquiera, y una privada, que sólo conoce un usuario (de aquí en adelante llamado UserA para los ejemplos). Ok, ejemplos prácticos: Un amigo de UserA quiere mandarle un archivo con una foto suya en la que le pintaron un pene en la frente mientras dormía, y obviamente no quiere que nadie más la vea. Entonces utiliza la clave pública, que puede estar colgada en un repositorio de claves públicas por ejemplo, de UserA para codificar el archivo. Cuando UserA reciba el mensaje y quiera leerlo le bastará con usar su clave privada, que sólo él conoce, para desencriptarlo. La clave pública no permite desencriptar el mensaje, por lo que da igual que un atacante la tenga y, por otra parte no ha tenido el problema de enviar la clave a su amigo por un canal potencialmente inseguro. Otro ejemplo: UserA quiere responder a este mensaje enviándole al colega la dirección de otro de la pandilla para que le pase la foto. Obviamente necesita poder demostrar que el correo ha sido enviado por él. En este caso usa su clave privada para firmar digitalmente el correo, de forma que cualquiera con acceso a su clave pública puede verificar que la firma es auténtica y que el documento no se ha modificado entre medias. La criptografía asimétrica es esencial para las comunicaciones seguras entre usuarios, partiendo de los preceptos establecidos en el protocolo de intercambio de claves Diffie-Hellman.

El problema es que los algoritmos de clave asimétrica suelen requerir de más recursos del sistema para hacer su trabajo, son más pesados, más lentos, se tarda maś tanto en encriptar como en desencriptar, lo cual hacía muy engorroso encriptar mensajes o archivos muy grandes. Eso hizo que naciera la criptografía híbrida, basada en una idea sencilla: se envía el mensaje en dos bloques: uno encriptado de forma simétrica con el mensaje grande y otro de forma asimétrica sólo con la clave simétrica que desencripta el mensaje largo. Esto permite combinar la ligereza del algoritmo simétrico con la seguridad en el intercambio de claves del asimétrico.

En fin, espero que como aclaración esto os haya servido de algo. Un saludo y a seguir seguros.

Reblogeado desde Ubuntu Life ¿cómo poner una lente de compras alternativa en Ubuntu 12.10?

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A muchos no nos gusta la nueva lente de compras de Amazon que aparece instalada por defecto en Quantal. Si es el caso, simplemente puedes eliminarla y ya no volverá a molestar. Pero tal vez si te interese hacer compras online y te gustaria mantenerla aunque de una manera diferente a la actual. Por ejemplo, que no te mezclara resultados en la ventana principal del dashboard cuando haces cualquier otro tipo de busqueda, sino que tuviera su propio icono aparte para cuando quieras especificamente hacer compras online, entonces la solución es fácil. Puedes intalar ésta lente alternativa con las siguientes instrucciones:

sudo add-apt-repository ppa:markjtully/ppa
sudo apt-get update
sudo apt-get install unity-lens-shopping-alternate
sudo apt-get remove unity-lens-shopping

Tras instalarla, aparecera un nuevo icono de busqueda en el dashboard y te permitira además hacer busquedas localizadas por el idioma.

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Instalar GNOME en Ubuntu 12.10 (desde Ubuntu Life)

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Si acabas de aterrizar en Ubuntu 12.10, es posible que Unity no te guste. O que ya hayas utilizado linux con anterioridad y estés más acostumbrado al escritorio de Gnome. Sea como sea, tenemos muchos escritorios alternativos y seguro que encuentras alguno en el que te encuentes más cómodo. Si estás acostumbrado al escritorio clásico de Gnome, podemos instalarlo en Ubuntu 12.10 abriendo una consola y escribiendo:

sudo apt-get install gnome-session-fallback

O tambien puedes buscarlo e instalarlo desde el Ubuntu Software Center. Una vez que este instalado ya puedes iniciar una nueva sesión y elegirlo desde el menu de inicio:

Nota: en la imágen observas una captura de mi escritorio y yo dispongo de otros instalados como Razor o fluxbox, no te preocupes, en principio debe aparecerte Unity y Gnome clásico (que acabas de instalar).

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Last Days Here. Documental rockero de obligado visionado.

Last Days Here es a Lemmy: The Movie lo que The Story of Anvil fue a Some Kind of Monster.

Porque si el documental sobre Metallica nos mostró los demonios y disputas de la banda con más éxito (y dinero) del heavy metal la de Anvil, en contraposición, nos mostraba la infructuosa lucha por triunfar de unos tipos que tienen que, a pesar de los años, ganarse la vida como pueden para dedicar luego el tiempo que les sobra a seguir adelante con su banda. La culminación del sueño del rock and roll contra la realidad más habitual, aunque narrada de una forma amable y esperanzadora.

Por otra parte, el documental de Lemmy nos mostró la vida, obra y milagros de Mr. Kilminster, el retrato con luces y sombras de la leyenda viviente, del hombre que representa la esencia del rock and roll mejor que Jagger, Richards y McCartney juntos, del rockero que a pesar del éxito y el reconocimiento nunca ha querido pasar a la jet set, se ha mantenido fiel siempre a sus raíces en el lado sucio del rock. Last Days Here, en cambio, nos muestra la situación de Bobby Liebling, vocalista de Pentagram, comenzando en 2007.

Ver la cara de Liebling en la primera escena del documental es como mirar a los ojos del abismo devolviéndote la mirada. Ido, desquiciado, perdido, agonizando en el sótano de su casa paterna, el cincuentón Bobby lamenta sus fracasos entre basura, jeringuillas y pipas de crack. Hijo de un rico ex consejero de defensa tenía el talento y el carisma necesarios para ser grande en el rock, a la vez que poseía todos los vicios y la actitud para mandarlo todo al carajo. Y es que el via crucis que pasa Liebling en este documental es completo: coqueteos con el suicidio, estancias en el hospital con la piel destrozada por los excesos con las drogas, la dureza del mono intentando dejarlo y las tristes recaídas, la ruptura con su pareja, su obsesión con ella que acabará llevándole a la cárcel tras una denuncia por acoso… demasiado oscuro hasta para ser el lado oscuro del rock and roll. La escena con Liebling buscando una piedra de crack entre los cojines de su sofá, encontrando hasta excrementos de rata por medio es totalmente significativa.

Pero en medio hay un rayo de esperanza: su manager y amigo Sean Pelletier intenta hacerle seguir adelante, Phil Anselmo y Jimmy Bower se deciden a financiar un nuevo disco de Pentagram, la oportunidad de volver a la carretera a girar por EEUU y ¿finalmente volverá el amor a la vida de Bobby?.

Last Days Here, un retrato de la cara oscura del rock, del fracaso más absoluto y del cómo intentar volver a sacar la cabeza, siempre con la inolvidable música de Pentragram de fondo, una banda que debería ser venerada no sólo por los amantes del doom, stoner o sludge, sino por casi cualquier amante del heavy metal y el rock and roll más auténtico.