En los comentarios del artículo sobre BlueFish ya se habló de este editor de HTML WYSIWYG, considerado por muchos como la evolución natural del Kompozer.
Basado en el motor de renderizado Gecko de Mozilla (es decir, lo que hagas con BlueGriffon se te verá en el Firefox tal cual), BlueGriffon incorpora una serie de herramientas muy interesantes para trabajar tanto con CSS3 (donde podrás editar estilos gráficamente) como con HTML5, dando por ejemplo una comodidad pasmosa a la hora de trabajar con vídeo, además de incorporar las típicas herramientas para realizar rápidamente formularios o tablas. Una de sus características más productivas es su ventana para navegar por el DOM.
El grifo azul
Incluye además el popular editor de gráficos vectoriales SVG Edit, incluso añadiéndote las pertinentes líneas de Javascript para poder usarlo con HTML 4.
Pero no todo es WYSIWYG, el programador más experimentado podrá ir a la vista de código para trabajar a un nivel más detallado y ahorrarse «código basura» que suelen meter estos editores.
En la web oficial del proyecto podéis además encontrar multitud de Add-ons que permiten agregar interesantes funcionalidades al programa, como un cliente FTP, un manual de ayuda, un emulador de dispositivos móviles, un editor avanzado de css, un editor de fórmulas matemáticas, un administrador de Toolkits… en fin, que es altamente extensible.
Como punto negro sólo diré que no he logrado que PhoneGAP se integre tan bien como lo hacía el Dreamweaver o Eclipse (ya sabéis que soy anti Adobe, pero he de reconocer que la integración jQueryMobile/PhoneGAP/Dreamweaver 5.5 era excepcional), pero en general obtiene un aprobado alto. Además, ha aparecido bajo múltiples licencias libres (GPL, Mozilla), lo cual siempre aporta tranquilidad y fiabilidad al proyecto.
¿Cansado de las búsquedas en Amazon de Ubuntu? Tranquilo, puedes desactivarlas (lo bueno del software libre, que es modificable 100%). Si no eres cliente de Amazon o simplemente no quieres que esa compañía tenga acceso a tus búsquedas (para mi, un aberrante ataque a nuestra privacidad), puedes mandarlas al guano.
La opción más básica es hacerlo desde el entorno gráfico. Pero también basta una línea desde el terminal:
En fin, esta mañana Priyanka es la palabra de moda. Si estás aquí mucho me temo que ya sabes por qué: el virus de Whatsapp ya está en tu teléfono…
Este malware, no un virus propiamente dicho, en principio (tampoco es que se sepa mucho sobre él) lo único que hace es aprovecharse de un error de programación en la versión para Android de Whatsapp para cambiar el nombre de todos tus contactos por el de Priyanka. Parece que no roba datos y no hace nada más destructivo, sólo eso, que es una tocada de huevos pero poco más.
Su transmisión es simple: desde uno de tus amigos te llegará un nuevo contacto llamado Priyanka. NO LO AGREGUES!!!!! Si lo haces, contagio al canto.
Si ya estás infectado tampoco es tan grave: basta con desinstalar Whatsapp y volverlo a instalar, y todo volverá a la normalidad. En este caso los antivirus de momento no valen para nada, así que sólo el sentido común te protegerá. Por si las mutaciones, ándate con ojo si te envían algún otro contacto con nombre raro, no vaya a ser que aparezca una nueva versión cuando todo el mundo se conozca el nombre de Priyanka.
Edito para comentar que además de desinstalar y reinstalar Whatsapp me han comentado por facebook otra opción: detener el servicio y borrar los datos.
Hoy toca una entrada un pelín publicitaria, ya que estoy colaborando en este proyecto como consultor y tester (aunque código no he tocado), pero creo que puede tratarse de un producto interesante para muchos: MirQ, un app gamificada que te ayudará a preparar el examen del MIR.
La aplicación viene de la mano de Questionarity, un joven proyecto gallego, y la idea es que permita a los usuarios preparar el examen del MIR pero siendo a la vez una aplicación divertida, en la que podrás competir con tus amigos.
Tiene un funcionamiento muy simple e intuitivo, por lo que el jugador desde el primer segundo verá de forma sencilla cómo jugar, sin necesidad de pesados tutoriales. Podréis decir «OK, ya existen otras apps para preparar el MIR». Desde luego, pero ninguna con el espíritu lúdico y con la cuidada estética de esta.
De momento se trata de una beta con pocas preguntas, pero podéis seguir el proyecto en Twitter para ir enterándoos de las novedades. Podéis descargar la versión beta desde Google Play para vuestro Android (de momento no existe versión para otros sistemas operativos). Poco a poco se añadirán preguntas y modos de juego hasta llegar a la versión definitiva.
Realmente el título es más para el SEO, porque ya os digo de primeras que no existe una fórmula mágica para triunfar en una campaña de Crowdfunding. Nada, niet, no. Si hubiera una fórmula mágica todos la utilizarían. Lo que sí que hay es una fórmula para darse el gran hostión y que el proyecto no llegue a conseguir financiación, algo que de momento no es la tónica general. Según las estadísticas que he podido ver, en 2012 el 73% de los proyectos de Verkami y más del 60% de los de Goteo han tenido éxito. Es más, el 90% de los proyectos que logran superar el 30% del presupuesto acaban consiguiendo toda la financiación, es decir, que el que un proyecto no llegue a realizarse «por los pelos» no es lo habitual. La norma es que la mayoría de proyectos que fracasan lo hagan estrepitosamente, quedándose muy lejos de su objetivo, y que los que empiezan bien acaben por triunfar.
La financiación colectiva es una forma de conseguir dinero que ha llegado para quedarse y que empieza a mosquear a la banca, cada día en España más reacia a financiar proyectos. No es algo tan nuevo este concepto de la financiación masiva (es más, yo quise hacerlo en 2009 para financiar un disco de mi banda de entonces, Nightcrawler, y en aquel momento todos me tildaron de loco e ingenuo idealista… en fin, visionarios). Si bien sólo hace un par de años que oímos hablar del tema de forma masiva, con la aparición de grandes plataformas en Internet, en el mundo del software libre desde hace años muchos proyectos se financian de forma colectiva. Pero no es algo exclusivo del desarrollo de software, en la música se dieron casos en el pasado: A mediados de los 90, en los albores de aquel primer internet para todos y en tiempos de la web 1.0 Marillion se financiaron una gira por EEUU gracias al apoyo de las donaciones. Años después repitieron la jugada para editar uno de sus discos, usando un sistema de preventa por Internet. Pero incluso si nos remontamos a 1989 los extremeños Extremoduro, y de aquella no había el apoyo de internet, financiaron su disco «Rock Transgresivo» por medio de aportaciones de fans.
Marillion, pioneros del Crowdfunding, en concierto.
En fin, toda esta palabrería está muy bien como introducción, pero supongo que si estás aquí es porque has tecleado en Google «éxito Crowdfunding» y quieres consejos. Ya lo he dicho arriba, no hay receta mágica. En mi caso mi experiencia en el social-media es en el mundillo de la música, así que compartiré con vosotros mis consejos, tanto sobre campañas en las que he colaborado como consejero como en otras que he seguido y visto como (y por qué) triunfaban o fracasaban:
Haz una campaña activa, no basta con que pongas tu proyecto en una plataforma y dejes que tres o cuatro amigos lo intenten viralizar en redes sociales. Intenta al menos una vez cada semana publicar alguna actividad para mantener la atención del público, para que la campaña se vea activa: pon alguna noticia, vídeos, entrevistas, información sobre las novedades en el proyecto. Lo que sea, pero no dejes que la actividad se muera.
Comunicar no es spammear, y esto lo pongo por dos motivos. El primero, para que no te dediques a mandarlo a gente sin ton ni son y varias veces, porque es posible que lo único que logres es que ignoren tus notificaciones o te bloqueen / dejen de seguir por spammer. El segundo, para que te curres un poco la comunicación. No te limites a un simple «dona, dona, dona», genera un valor añadido, da una información que haga que el usuario te quiera leer. Y piensa en a qué gente se lo mandas. Si estás recaudando dinero para financiar un disco de blues puede que una persona que en sus gustos indica ser fan de La Oreja de Van Gogh y Maná no se trate del público al que pretendes llegar. Sé selectivo, es mejor llegar a 30 personas que puedan tener interés que a 300 que ni se pararán a leerlo. Y cuando te comuniques con tu gente, por favor, no alimentes a trolls, no te tomes las críticas como un ataque personal y no montes guerras con los usuarios (es triste tener que poner esto aquí, pero veo a diario en Facebook a músicos cometiendo estas cagadas en sus perfiles públicos).
Tienes que ser transparente, estás pidiéndole dinero a gente que no te conoce, a gente que no tiene ningún motivo para fiarse de ti. Tienes que explicarles muy bien en qué consiste el proyecto y en qué se va a invertir el dinero. No digo que les des una factura detallada ni que les presentes un texto técnico de 200 páginas, pero una buena explicación y un mínimo desglose de qué hay que pagar estaría bien. Cuando hacías tu proyecto con la pasta del banco o de una subvención podías permitirte el oscurantismo pero cuando dependes de la buena voluntad de la gente no.
Implica a tus seguidores, hazles sentir que no sólo ponen el dinero sino que también son parte del proyecto. Lanza preguntas para recoger feedback, premia de alguna forma a los usuarios participativos, publica alguna encuesta. No te estoy diciendo que le des el control de tu proyecto a la comunidad, pero haz que se sientan integrados. Si lo logras harás que tus leads se conviertan en tus mayores promotores, ya lo verás.
Estudia qué plataforma es la más idónea pero no te obsesiones en exceso con ella. En principio cualquier plataforma te vale, pero alguna puede reportarte alguna ventaja. Por ejemplo, Verkami o Lánzanos son las más habituales para proyectos musicales, pero su funcionamiento a nivel de negocio es ser páginas de pre-venta, por lo que te cobrarán el IVA. En cambio Goteo es una página para mecenazgo, por lo que la pasta te la darán como una donación (o sea, sin IVA). Claro, dicho así te preguntarás «¿Y por qué no usa todo el mundo Goteo y se ahorran esa pasta?». Pues porque Goteo exigen que los proyectos sean de código/conocimiento libre, que tengan un retorno social positivo y que contribuyan al desarrollo del procomún. Es decir, si vas a sacar un disco que luego colgarás para descarga gratuita bajo licencia Creative Commons puede que lo acepten en su plataforma. En cambio si tu idea es sacarlo con DRM, bajo Copyright clásico y con la SGAE dando por saco de por medio probablemente tengas que irte a otra plataforma.
En fin, si quieres un ejemplo de una buena campaña podría citarte a la banda gallega de thrash metal Mutant Squad,un grupo que cumplió todos los puntos antes citados y que como puedes ver en el enlace lograron la financiación e incluso un poquitín más. Iba a poner también un ejemplo de campaña mal realizada, por parte de la organización de un festival, pero por no levantar ampollas lo dejaré en que si cumples los puntos arriba expuestos no tendrás garantizada el éxito, pero si no los cumples sí que tendrás certificado tu fracaso. En fin, mucha suerte con tu proyecto, y recuerda que lo fundamental no es la plataforma, es la comunicación.
Si quieres más información, en la web de Goteo, en la parte inferior, tienes una serie de enlaces en la sección recursos con información sobre el tema.
Cierto es que yo utilizo Aptana Studio, Eclipse y Geany para todo, por lo que nunca me he preocupado mucho de buscar una alternativa en Linux a Dreamweaver, puesto que ese software apenas lo usaba cuando desarrollaba en Windows por parecerme especialmente incómodo para editar código.
Pero si lo que quieres es un editor que te permita generar código a base de rellenar datos en un formulario y pulsar botones para generar conexiones a bases de datos, tablas o formularios entonces tu alternativa es Bluefish, bastante más sólido y completo que Kompozer, el cual siempre me ha parecido muy limitado.
Bluefish te permitirá trabajar con multitud de lenguajes (podéis ver el listado de lenguajes y CMS soportados en la web del proyecto), dándote referencias en línea, marcadores varios para distintas etiquetas y palabras claves, autocompletado, autocerrado de etiquetas, resaltado de comienzos y finales de bloque, cliente de FTP para trabajar con archivos remotos, generador de thumbnails…
A pesar del título no sólo está disponible para Linux, sino que hay versiones para Mac, Solaris, BSD y Windows. En fin, si echas en falta el programa de Adobe esta puede ser tu solución.
Se trata de software libre, así que lo podéis descargar gratis desde la propia web o, en caso de Ubuntu, instalarlo con un apt-get install bluefish.
The horror, the horror. Está claro, nadie en su sano juicio querría instalar Explorer en su equipo de forma voluntaria (sacando que la alternativa a este fuera Safari… pero eso es otra historia). Pero si alejamos la vista del usuario medio y nos pasamos al perfil de desarrollador web nos encontramos con que ahí la cosa cambia.
Y es que por mucho que lo odiemos, y aunque ha bajado bastante estos años, Explorer sigue teniendo una cuota de mercado muy alta, además de seguir sin acatar al 100% los stándares de la W3C. Esto nos lleva a que si hacemos una web tenemos que testearla en el navegador de Microsoft. ¿Opciones? O máquina virtual con Windows o tirar de Wine para instalar y ejecutar Explorer en tu Ubuntu.
Wine lo puedes descargar desde la página del proyecto, desde el centro de software de Ubuntu o puedes hacerlo desde línea de comandos. En el enlace a la web del proyecto ya verás las instrucciones de instalación, si bien en mi ejemplo de abajo puedes ver como instalar Wine y Explorer desde el terminal:
##Añadimos el repositorio de Wine a la lista de repositorios
sudo add-apt-repository ppa:ubuntu-wine/ppa
##Instalamos wine, en el ejemplo la 1.4 que es la última versión estable hasta el momento, aunque hay betas de la 1.5 si quieres probar
sudo apt-get update && sudo apt-get install wine1.4 winetricks
##Instalamos la versión de Explorer que queremos, en mi caso era la 8
winetricks ie8
##Si quieres lanzar explorer desde la línea de comandos, basta con teclear
wine iexplorer
En fin, con esto ya tienes el navegador más ágil, potente, configurable, seguro y respetuoso con los estándares del mercado (no veáis lo que me estaba riendo mientras escribía eso, no se lo cree ni Steve Ballmer). Enjoy it!
Creo que alguna vez en el pasado hablé del framework libre para desarrollo móvil eMobc. Basado en plantillas, cuya estructura y contenido se definen a través de un xml, nos permite crear de forma sencilla y sin conocimientos de programación apps móbiles en HTML5 o nativas para Android e iOS.
Ahora ofrecen un nuevo servicio, eMobc Lander. Este nos permite crear apps móviles en HTML5 y alojarlas en su nube.
El sistema de creación es sencillísimo, en serio, tanto como hacerse un blog en WordPress o Blogger. Tras registrarte llegas a un panel donde puedes crear varias páginas, con cuatro pasos definidos:
Configuration: A su vez tiene cuatro secciones. En Social Media podéis incluir enlaces a redes sociales, en Templates elegir una plantilla, en SEO añadir título, descripción, palabras clave, autor… y en Domain elegís el dominio de vuestra app.
Content: Aquí está la chicha, desde este paso metéis contenido a vuestra app. Puede ser de todo tipo: audio, video, fotos, html local, una web, una fuente rss… incluso tiene un chat.
Appearance: Elige tu icono, el logo, fotos, colores de fuentes, fondos, menús… en fin, desde aquí puedes meterle mano a la maquetación para modificar tu plantilla.
Statistics: Este paso ya no forma parte de redacción, simplemente es un módulo con estadísticas donde podremos ver el número de visitas, qué pantallas han visto y cuántas conversiones hemos obtenido.
En fin, hasta aquí la parte buena: es muy fácil de usar y logra resultados muy atractivos en poco tiempo, es muy productivo. En cosa de media hora hice esto esta mañana.
Claro está, tenía que haber puntos negros como en cualquier servicio: el primero es que al trabajar con plantillas se pierde flexibilidad respecto a un desarrollo puro y duro, cosa que era de esperar. El segundo… que el servicio gratuito está limitado a 1000 visitas al mes. Pagando 19 euros al mes podrás conseguir aumentar el límite hasta las 5000 visitas mensuales y además podrás usar tu propio dominio. Y finalmente hay un plan de 39 euros mensuales que te permite visitas ilimitadas, eliminar el branding de eMobc e insertar publicidad para monetizar tu aplicación.
Llegados a este punto debes analizar si te interesa pagar un plan, si vas a superar o no el número de visitas y si te será más rentable pagar el precio de uno de sus planes o, por contra, encargar un app a una empresa. Todo depende del uso que quieras dar a tu aplicación web. En todo caso se trata de una herramienta cómoda que no está de más probar y que para ciertas cosas es muy válida.
Estos días estoy realizando un curso de comunicación 2.0 y gestión de comunidades y me gustaría comentar una serie de herramientas para monitorizar perfiles o actividad en Twitter, que a día de hoy es la red social referente para muchos casos. Existen variedad de herramientas de pago, pero también varias gratuitas, que para los casos de gente que quiere manejar su propio negocio o sólo unas pocas cuentas cumplen perfectamente su función.
Logo twitter
HootSuite: Si bien tiene programas de pago, HootSuitenos ofrece un plan gratuito que perfectamente puede cubrir las necesidad de muchos usuarios, permitiendo gestionar hasta 5 perfiles sociales, generar informes de actividad, programar mensajes,tener dos canales de RSS… Usado con inteligencia puede ser una gran herramienta a la hora de comprobar en la red menciones, actividad, etc…
Mention: Como HootSuite, Mention tiene también plan gratuito. Es bastante limitado en su plan gratis, así que si tienes que monitorizar mucha actividad en las redes no te va a ayudar mucho pero puede cubrir las necesidades de PYMES o usuarios sin excesiva actividad de comprobar las menciones que se hacen de ellos en las redes.
twazzup: Se trata de una aplicación veterana que combina la faceta de herramienta de monitorización de Twitter con la de herramienta de uso. Muy fácil de usar, twazzup nos permite seguir una serie de palabras clave y nos da información detallada de la actividad alrededor de ese término.
Tweet-tag: Si lo que quieres es monitorizar un hashtag, esta herramienta made in Spain te permite seguir la actividad del mismo en las últimas 24 horas y ver los usuarios más participativos, la influencia del hashtag, ver una gráfica de participación/tiempo… Tweet-tag es una gran herramienta para analizar la influencia de un tema.
Klout: Finalmente si lo que pretendes es medir la influencia que tus publicaciones tienen dentro de las redes sociales la aplicación estrella es Klout. Su importancia es tal que hay hoteles o aerolíneas que ofrecen servicios extra a clientes con un Klout alto a cambio de que twiteen recomendaciones sobre los mismos. A la hora de medir la influencia de un usuario Klout casi se ha convertido en un standar.
En fin, estas cinco herramientas tal vez no sean la panacea para el gran profesional, pero sí serán una gran ayuda, como ya he dicho, a pequeños negocios, bloggers, etc. Y bueno, si te vas a dedicar a esto profesionalmente tampoco está demás que busques una herramienta de pago, que te puede dar mayor funcionalidad.
Cuando trabajamos con CMS o con frameworks suele ser habitual tener una función que nos indique la url de la página con la que estás trabajando. Pero claro, no siempre trabajamos con frameworks o CMS, a veces nos vemos metidos en el hard-code puro y duro.
En ese caso ¿cómo conseguimos la url? En fin, tendremos que usar la variable $_SERVER.
La variable $_SERVER es un array que almacena cierta información sobre el servidor. En la variable $_SERVER[‘HTTP_HOST’] se guarda la información sobre el nombre de domino, En $_SERVER[‘SERVER_PORT’] el puerto contra el que realizamos la conexión y en $_SERVER[‘REQUEST_URI’] la URI.
Con lo cual si queremos obtener la url basta con usar dos o tres de estas variables, dependiendo de si queremos o no el puerto. Abajo un ejemplo:
//Con puerto
$url_port="http://".$_SERVER['HTTP_HOST'].":".$_SERVER['SERVER_PORT'].$_SERVER['REQUEST_URI'];
//sin puerto
$url = "http://".$_SERVER['HTTP_HOST'].$_SERVER['REQUEST_URI'];
Y si vamos a usarlo a menudo lo mejor es utilizarlo dentro de una función que nos devuelva el resultado, para no andar repitiendo código.