Si no hace mucho publicaba una lista de reproducción con videoclips para Halloween, ahora me he servido de youtube para traeros otra lista, en este caso una selección de 50 versiones bastante variopinta.
Disfrutad!
Si no hace mucho publicaba una lista de reproducción con videoclips para Halloween, ahora me he servido de youtube para traeros otra lista, en este caso una selección de 50 versiones bastante variopinta.
Disfrutad!
Esta semana prometí una ampliación de un artículo de hace tres años titulado 6 videoclips para Halloween. Ante la cercanía de la festividad de difuntos, que caerá el próximo fin de semana, me he lanzado a realizar una selección un pelín más larga. Si vais a preparar una fiesta de disfraces a la americana os puede servir de ayuda, o no. La cosa oscila entre el heavy ochentero, el horror punk y el psychobilly. Los criterios para elegir los vídeos se han movido entre canciones/vídeos de temática/estética creepy, bandas sonoras de películas de terror ochenteras (gran filón ya que estaban cargadas de hits heavies de la época) y bandas con miembros maquillados.
Aquí os dejo la lista para que durante la semana le deis vueltas. Si no os funciona bien el vídeo incrustado podéis abrilo en el app de Youtube en este enlace:
Ya han pasado casi cuatro años de una entrada que hice sobre mis bandas favoritas del panorama galaico. Así que comencemos con una recapitulación ¿qué ha sido de esas cinco bandas del artículo original?
Y ahora vamos un poco con lo nuevo ¿Qué cinco bandas son las elegidas para este artículo? Bueno, voy a empezar comentando que quería poner sólo bandas en activo, así que cuando ya tenía todo decidido tuve que hacer un cambio de última hora, ya que me comentaron que Unicornibot se habían separado (posteriormente también me dijero que era un parón temporal). Una excelente banda de «cosa rara porque sí» (o math-rock, que dirían otros) que sería una pena que nos perdiéramos, así que confío en que finalmente sea un parón temporal y no definitivo. Tras buscarles una banda sustituta, que llegó como una revelación, mi selección queda así:





Asumo que es una lista bastante ecléctica en cuanto a estilos, así que probablemente no haya muchos que vayan a disfrutar al 100% con todas las bandas aquí citadas, pero pegadles una oída porque son gente con mucho que aportar. La situación geográfica gallega y sus malas comunicaciones siempre ha obligado a las bandas a hacer un doble esfuerzo para darse a conocer, así que se merecen la oportunidad de un par de escuchas, que seguro que más de uno sacará de aquí algo interesante.
Voy a intentar un ejercicio condensado para contaros cómo fue el Sonic Blast de Moledo de este año sin romperme ni romperos mucho la cabeza con largas crónicas. Así que me marco un análisis por partes:

¿Una conclusión? Pues que si para el año el cartel trae algo de mi gusto (cof cof cof The Sword, Witchcraft o Graveyard sería un puntazo, cof cof cof y Sandford Music Factory cof cof cof) no dudaré en repetir. Un festival que de momento se ha posicionado muy bien entre mis preferencias.
La fecha de hoy queda marcada como un día de luto para los amantes del rock progresivo. Chris Squire, apodado The Fish, bajista y vocalista de la legendaria banda Yes nos dejaba tras una dura batalla contra la leucemia. Un grande del que siempre nos quedará el recuerdo de su música.
Hoy no se cumple ninguna efeméride en especial, que yo sepa, relacionada con Pete Seeger. El cantautor y estudioso del folclore, precursor de Bob Dylan y uno de los héroes de Bruce Springsteen (recordemos que Springsteen para encumbrar al genio John Fogerty le llamaba «El Pete Seeger de mi generación»), se dedicó a recopilar canciones populares de temática obrera a lo largo de los EEUU. Hoy llevo todo el día con esta en la cabeza, así que quería compartirla con todo por aquí en esta tarde de calor pegajoso. Y es que a veces hay que preguntarse ¿en qué lado estás?
A raíz de publicar en mi cuenta de Facebook esta lista de Los 50 mejores guitarristas, una de los cientos que hay rulando por internet, decidí que yo elaboraría mi propia selección para este blog (al igual que hay la de los 100 discos indispensables, que curiosamente son 101 y nadie se ha dado cuenta todavía). Para la elaboración de la lista me he basado en un criterio totalmente científico e imparcial llamado «voy a poner lo que me salga de los mismísimos pendientes reales», asumiendo que estas listas jamás contentan a todo el mundo ya que la música y la calidad de un guitarrista no se pueden medir de forma alguna, y al final todo el mundo cae en un criterio totalmente personal. Y tras esta breve introducción vamos con LA POLÉMICA Y NO DEFINITIVA LISTA DE LOS 50 MEJORES GUITARRISTAS DE LA HISTORIA (según mi criterio esta semana, la que viene podrían cambiar cuatro o cinco).
PD: Sí, he puesto a Malcom y no a Angus.
Bueno, quedo a la espera de las feroces críticas.
Tal día como hoy, hace 20 años, nos dejaba Rory Gallagher. Uno de los guitarristas más grandes del siglo XX. ¿Qué mejor plan para una tarde de domingo que disfrutar de su genio un rato? Los años pasan, pero el irlandés sigue en nuestro recuerdo.
Vamos a ponernos en situación: 1992, tras la gira de Painkiller, que a la postre se convertirá en uno de los discos más influyentes del heavy metal en esa década, Rob Halford abandona Judas Priest. Durante esa gira se llevaron de teloneros a los emergentes Pantera (que también posteriormente se convertirán en una de las bandas más influyentes y reverenciadas de su generación) y Rob se enamora de su sonido. El primer lanzamiento post-Judas de Rob Halford contará de hecho con la colaboración de miembros de Pantera: el tema Light Comes Out of Black, que formará parte de la BSO de la película Buffy la Cazavampiros. Satisfecho con el resultado, el vocalista decidirá formar una nueva banda que siga esos derroteros musicales: Fight. Para ello reclutará al batería con el que grabó Painkiller y realizó esa gira de presentación, el increíblemente preciso y contundente Scott Travis (ex-Racer X). Con un 40% de los últimos Judas Priest no les cuesta conseguir un contrato con Epic Records para editar su primer disco, que es el que nos ocupa. El resto de la banda la formarán el entonces prometedor guitarrista Russ Parrish, que años más tarde ganaría fama en las filas de la paródica banda Steel Panther, el bajista Jay Jay y otro guitarrista llamado Brian Tilse (ambos procedentes de una banda llamada Cyanide). Con esta formación se irán a grabar a Holanda y en septiembre de 1993 publicarán este War of Words.
Hay que empezar recordando que en este momento Halford todavía conserva intacta su potencia y su registro, y para no dejar dudas abre el disco con dos cañonazos llenos de agresividad: Into de Pit, dejándose la voz en un registro muy agudo, y Nailed to the Gun. El estilo baterístico de Travis casa perfectamente con estos temas, donde su metronómico manejo del doble bombo y su tremenda pegada confieren a los temas una pegada similar a la que mostraba Vinnie Paul en los primeros trabajos de Pantera. El talento de Rob para escribir y adaptarse a un nuevo registro queda también patente con estas piezas, probablemente las dos más recordadas del disco y las que más ha explotado en sus posteriores giras en solitario.
Tras el poderoso inicio del album la banda levantará el pie del acelerador con Life in Black, donde un riff oscuro e hipnótico me trae a la mente a John Crist y su trabajo en los primeros discos de Danzig. Y siguiendo a rito de medio tiempo, aunque ahora con un riff más directo, entra Inmortal Sin, donde Halford nos regala una muestra de su tremenda versatilidad. Y con War of Worlds volverá el registro vocal más agudo y agresivo junto a un guitarreo más cañero. El ecuador del disco llega con otro medio tiempo pesado, oscuro y con líneas melódicas: Laid to Rest, que en algún momento me trae a la cabeza las atmósferas de No Quarter o Kashmir de Led Zeppelin. Y si Pantera, entre su caña, podían ofrecer baladas como Cemetery Gates, el Metal God no iba a ser menos y nos regala la preciosa, pero intensa, For All Eternity. Jugando con arreglos de guitarra muy blueseros arranca Little Crazy, un tema que con otra producción habría pasado por una pieza de boogie rock y que fue el single del disco, alcanzando en los EEUU el puesto número 21 en las listas de éxitos (el disco llegaría al 83 en el Billboad 200). Y tras este tema más rockero entran tres piezas de nuevo de metal más trallero: Contortion, Kill It y Vicious, las tres cortadas más o menos por el mismo palo. Y para cerrar Reality, a new beginning nos devuelve el ritmo más pesado y de medio tiempo. Esta pista oculta, a partir del minuto 9:43, un tema llamado Jesus Saves como bonus track.
Se le podría achacar al disco que a ratos se vuelve monótono y que tras los dos trallazos de salida pierde algo de fuerza, por buscarle puntos negros. Por otra parte no podemos sino alabar la grandeza de Rob Halford, que en este trabajo abarca gran cantidad de registros sin flaquear en ningún momento. Junto a él, los otros dos pilares que sostienen el album serán Travis, mostrándonos uno de sus trabajos más sólidos, y un Parrish que a pesar de su juventud no se achica y se marca un trabajo sobresaliente.
En los 90 salieron imitadores del sonido Pantera de debajo de las piedras. En este caso el que se subía al carro era uno de los maestros de esta banda completando un disco excelente. Tras esta primera entrega llegaría un EP de remzclas llamado Mutations, un segundo disco bastante más flojo titulado Small Deadly Space, una colaboración con Trent Reznor bajo el nombre de Two bastante decepcionante y un glorioso regreso al sonido del heavy metal más clásico con Resurrection, ya firmando el disco como Halford. En general una pieza que todo amante del metal de los 90 debería acercarse a escuchar y que ha quedado demasiado olvidada en la historia.
Cuando se abarca un nuevo disco de un músico veterano uno ya no pide que reverdezca viejos laureles, no se pretende que mantenga el nivel de sus obras maestras publicadas años atrás. Sweet Warrior llegaba en 2007 como el 12º disco en solitario de Richard Thompson, uno de los renovadores del folk inglés en las filas de Fairport Convention a finales de los 60 y compositor experto en escribir hits par otros músicos. Thompson contaba por aquel entonces con 58 años y, desde luego, ya no tenía que demostrar nada a nadie. Pero a pesar de todo esto, volvió a la primera fila musical marcándose una nueva obra maestra con este trabajo, dejando bien claro que todavía veía muy lejos la jubilación.
Combinando tanto folk inglés como americano con rock clásico, y haciendo uso de su inagotable colección de recursos como guitarrista, en Sweet Warrior nos encontramos con un disco que podría haber sido firmado por Bob Dylan acompañado de The Band, y que nunca se grabará.
Para no dejar dudas, el disco comienza fuerte: Needle and Thread y I’ll never Give It Up demuestran que Thompson llegaba con tanta o más energía que en sus años de juventud. Incluso su voz parecía haber rejuvenecido, si comparamos con los trabajos justo anteriores. La temática bélica está presente en el disco, en temas como la tremenda Dad’s Gonna Kill me, un tema que relata el sinsentido de la guerra de Irak desde la mirada de un marine con una letra llena de argot militar y de cierta retranca, o la intensa balada Guns are the tongues. En She sang angels to rest nos encontramos en cambio a un Thompson más tranquilo y preciosista, acompañando su voz y guitarra de viola y arpa en una hermosa y elaborada balada. En Take Care the Road You Choose parece querer dejarnos claro que él fue el maestro e inspirador del admirado Mark Knopfler, y en Mr. Stupid saca su particular sentido del humor para demostrar que incluso los Monty Python fueron una influencia para él.
Fuera del Reino Unido tal vez Richard Thompson no tenga la fama de otros músicos, pero cualquier amante de Bob Dylan, Mark Knopfler, Neil Young o Bob Seger disfrutará de esta pieza maestra. Un disco tan recomendable como sus viejos clásicos Henry the Human Fly, Action Packed o el I want to see the bright lights tonight que grabó con el dúo que formaba con su entonces pareja Linda Thompson.