Richard Thompson – Sweet Warrior (2007)

Cuando se abarca un nuevo disco de un músico veterano uno ya no pide que reverdezca viejos laureles, no se pretende que mantenga el nivel de sus obras maestras publicadas años atrás. Sweet Warrior llegaba en 2007 como el 12º disco en solitario de Richard Thompson, uno de los renovadores del folk inglés en las filas de Fairport Convention a finales de los 60 y compositor experto en escribir hits par otros músicos. Thompson contaba por aquel entonces con 58 años y, desde luego, ya no tenía que demostrar nada a nadie. Pero a pesar de todo esto, volvió a la primera fila musical marcándose una nueva obra maestra con este trabajo, dejando bien claro que todavía veía muy lejos la jubilación.

Combinando tanto folk inglés como americano con rock clásico, y haciendo uso de su inagotable colección de recursos como guitarrista, en Sweet Warrior nos encontramos con un disco que podría haber sido firmado por Bob Dylan acompañado de The Band, y que nunca se grabará.

Richard Thompson directo Cambridge 2006

Para no dejar dudas, el disco comienza fuerte: Needle and Thread y I’ll never Give It Up demuestran que Thompson llegaba con tanta o más energía que en sus años de juventud. Incluso su voz parecía haber rejuvenecido, si comparamos con los trabajos justo anteriores. La temática bélica está presente en el disco, en temas como la tremenda Dad’s Gonna Kill me, un tema que relata el sinsentido de la guerra de Irak desde la mirada de un marine con una letra llena de argot militar y de cierta retranca, o la intensa balada Guns are the tongues. En She sang angels to rest nos encontramos en cambio a un Thompson más tranquilo y preciosista, acompañando su voz y guitarra de viola y arpa en una hermosa y elaborada balada. En Take Care the Road You Choose parece querer dejarnos claro que él fue el maestro e inspirador del admirado Mark Knopfler, y en Mr. Stupid saca su particular sentido del humor para demostrar que incluso los Monty Python fueron una influencia para él.

Richard Thompson - Sweet Warrior

Fuera del Reino Unido tal vez Richard Thompson no tenga la fama de otros músicos, pero cualquier amante de Bob Dylan, Mark Knopfler, Neil Young o Bob Seger disfrutará de esta pieza maestra. Un disco tan recomendable como sus viejos clásicos Henry the Human Fly, Action Packed o el I want to see the bright lights tonight que grabó con el dúo que formaba con su entonces pareja Linda Thompson.

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