Fight – War of Words (1993)

Vamos a ponernos en situación: 1992, tras la gira de Painkiller, que a la postre se convertirá en uno de los discos más influyentes del heavy metal en esa década, Rob Halford abandona Judas Priest. Durante esa gira se llevaron de teloneros a los emergentes Pantera (que también posteriormente se convertirán en una de las bandas más influyentes y reverenciadas de su generación) y Rob se enamora de su sonido. El primer lanzamiento post-Judas de Rob Halford contará de hecho con la colaboración de miembros de Pantera: el tema Light Comes Out of Black, que formará parte de la BSO de la película Buffy la Cazavampiros. Satisfecho con el resultado, el vocalista decidirá formar una nueva banda que siga esos derroteros musicales: Fight. Para ello reclutará al batería con el que grabó Painkiller y realizó esa gira de presentación, el increíblemente preciso y contundente Scott Travis (ex-Racer X). Con un 40% de los últimos Judas Priest no les cuesta conseguir un contrato con Epic Records para editar su primer disco, que es el que nos ocupa. El resto de la banda la formarán el entonces prometedor guitarrista Russ Parrish, que años más tarde ganaría fama en las filas de la paródica banda Steel Panther, el bajista Jay Jay y otro guitarrista llamado Brian Tilse (ambos procedentes de una banda llamada Cyanide). Con esta formación se irán a grabar a Holanda y en septiembre de 1993 publicarán este War of Words.

Hay que empezar recordando que en este momento Halford todavía conserva intacta su potencia y su registro, y para no dejar dudas abre el disco con dos cañonazos llenos de agresividad: Into de Pit, dejándose la voz en un registro muy agudo, y Nailed to the Gun. El estilo baterístico de Travis casa perfectamente con estos temas, donde su metronómico manejo del doble bombo y su tremenda pegada confieren a los temas una pegada similar a la que mostraba Vinnie Paul en los primeros trabajos de Pantera. El talento de Rob para escribir y adaptarse a un nuevo registro queda también patente con estas piezas, probablemente las dos más recordadas del disco y las que más ha explotado en sus posteriores giras en solitario.

Fight-War_Of_Words-Frontal

Tras el poderoso inicio del album la banda levantará el pie del acelerador con Life in Black, donde un riff oscuro e hipnótico me trae a la mente a John Crist y su trabajo en los primeros discos de Danzig. Y siguiendo a rito de medio tiempo, aunque ahora con un riff más directo, entra Inmortal Sin, donde Halford nos regala una muestra de su tremenda versatilidad. Y con War of Worlds volverá el registro vocal más agudo y agresivo junto a un guitarreo más cañero. El ecuador del disco llega con otro medio tiempo pesado, oscuro y con líneas melódicas: Laid to Rest, que en algún momento me trae a la cabeza las atmósferas de No Quarter o Kashmir de Led Zeppelin. Y si Pantera, entre su caña, podían ofrecer baladas como Cemetery Gates, el Metal God no iba a ser menos y nos regala la preciosa, pero intensa, For All Eternity. Jugando con arreglos de guitarra muy blueseros arranca Little Crazy, un tema que con otra producción habría pasado por una pieza de boogie rock y que fue el single del disco, alcanzando en los EEUU el puesto número 21 en las listas de éxitos (el disco llegaría al 83 en el Billboad 200). Y tras este tema más rockero entran tres piezas de nuevo de metal más trallero: Contortion, Kill It y Vicious, las tres cortadas más o menos por el mismo palo. Y para cerrar Reality, a new beginning nos devuelve el ritmo más pesado y de medio tiempo. Esta pista oculta, a partir del minuto 9:43, un tema llamado Jesus Saves como bonus track.

Fight

Se le podría achacar al disco que a ratos se vuelve monótono y que tras los dos trallazos de salida pierde algo de fuerza, por buscarle puntos negros. Por otra parte no podemos sino alabar la grandeza de Rob Halford, que en este trabajo abarca gran cantidad de registros sin flaquear en ningún momento. Junto a él, los otros dos pilares que sostienen el album serán Travis, mostrándonos uno de sus trabajos más sólidos, y un Parrish que a pesar de su juventud no se achica y se marca un trabajo sobresaliente.

Fight documental grabación

En los 90 salieron imitadores del sonido Pantera de debajo de las piedras. En este caso el que se subía al carro era uno de los maestros de esta banda completando un disco excelente. Tras esta primera entrega llegaría un EP de remzclas llamado Mutations, un segundo disco bastante más flojo titulado Small Deadly Space, una colaboración con Trent Reznor bajo el nombre de Two bastante decepcionante y un glorioso regreso al sonido del heavy metal más clásico con Resurrection, ya firmando el disco como Halford. En general una pieza que todo amante del metal de los 90 debería acercarse a escuchar y que ha quedado demasiado olvidada en la historia.

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