Famiclones: la historia de las consolas NES piratas.

Se llama Famiclone o Famiclón a las consolas que eran imitaciones de la popular NES (Famicon en Asia) de Nintendo. Históricamente han tenido dos momentos álgidos de popularidad: la primera mitad de los 90 y estos últimos años, tras el lanzamiento de la NES mini por parte de Nintendo y de la ola nostálgica de sus antiguos usuarios

Los primeros clones provenían tradicionalmente de China, Taiwán y Corea del Sur, en muchos casos de las mismas fábricas que creaban las placas para Nintendo. A finales de los 80 se hicieron populares en América Latina por su precio, sensiblemente más bajo que el de las originales de Nintendo, y en los antiguos países europeos del bloque comunista, puesto que la NES no había tenido distribución en sus mercados. Como curiosidad, los modelos más populares en la antigua Yugoslavia tenían una carcasa que imitaba el diseño de la Mega Drive de Sega.

En España fue muy popular en aquellos primeros 90 la NASA, un clon que era compatible con los cartuchos de NES tanto europeos como importados y que podía encontrarse con facilidad en pequeñas tiendas de electrónica. De serie incluía dos mandos y una réplica de la popular pistola Zapper de Nintendo, incluso hubo alguna tirada con el teclado para usar Family BASIC. Su versión original montaba el mismo hardware que la Dendy, el clon más popular en los países de la antigua Unión Soviética. Hubo versiones posteriores con la tecnología NOAC, de la que hablaremos a continuación, y juegos preinstalados

Consola NASA

A mediados de los 90, apareció la tecnología llamada “NES-on-a-Chip”, una serie de pequeños circuitos integrados que imitan el funcionamiento de la consola. Esto implicaría la producción de modelos más pequeños y todo un auge de nuevos clones destinados a mercados en economías en vías de desarrollo. Seguramente te suene, por haber sido un popular meme, la PolyStation. Se trataba de una consola cuyo hardware se basaba en estos chips, mientras que su carcasa y sus controles imitaban los de una PS-One. Eran consolas baratas que podían encontrarse en bazares, tiendas de Todo a Cien o hasta como regalo en tómbolas de mercadillo. Los chips eran de fabricación barata, lo que provocó que aparecieran múltiples pequeños fabricantes en Malasia, Tailandia o Filipinas.

Nintendo siempre intentó luchar legalmente contra estas imitaciones. La fabricación y distribución de la NES clásica se mantuvo hasta 2003 en Japón y además hubo algún clon que disponía de licencia oficial de Nintendo (Sharp o Hyundai obtuvieron licencias), aunque la mayoría de los clones fueron ilegales. En 2005 Nintendo recibiría un mazazo legal: perdía un juicio contra GameTech, a quienes habían demandado por su consola Power Player Superjoy III. Las patentes de Nintendo habían expirado y las imitaciones del hardware ya no implicarían una violación de sus derechos de autor. Ojo, esto no quiere decir que todos los clones sean legales, los derechos de autor sobre los juegos duran más años al ser tratados como una obra artística, esto provoca que muchos clones que llevan juegos integrados en su memoria sigan fuera de lo legal.

Los populares chips de mediados de los 90 que permitieron la segunda hornada de clones se fueron volviendo más pequeños con el paso del tiempo. Esto permitió la aparición de nuevos formatos de clon: consolas con varias entradas de cartucho y varios chips para reproducirlos (como las RetroFreak, Retro5 o Retron, que permiten cartuchos de NES y de SuperNES), clones portátiles con apariencia de GameBoy o GameGear (yo mismo me he regalado uno estas navidades, una RetroFC de Anbernic), réplicas que imitan una recreativa en miniatura o clones que directamente son solo un mando que conectar a la tele imitando a los que ha comercializado Atari en los últimos años (en Brasil ha sido muy popular el GunBoy, que imita el mando de una N64).

El lanzamiento de la NES mini en 2016 de forma muy limitada, y con un catálogo reducido a 30 juegos, ha llevado a un nuevo pico de popularidad de estos clones. Algunos siguen montando circuitos integrados de uso específico, otros directamente montan una Raspberry Pi con Retropie y un montón de Roms dentro de una carcasa similar a la de la MiniNES.

La NES Classic Edition ha sido la causa del nuevo auge de estos clones.

¿Estamos ante un nuevo ataque de los clones? Basta con buscar “consola retro” en Amazon para constatar el auge de estos dispositivos, sobre todo en formato portátil y en formato mando. No se si los viejos rockeros nunca mueren, pero desde luego que las viejas consolas se resisten.

Super Tux 2: Versión 0.6 liberada hoy.

El popular juego de plataformas libre para Linux, de inspiración clonada a Super Mario, Super Tux 2 ha visto como, tras dos años de intenso trabajo, su versión 0.6 era por fin liberada para Linux, Mac y Windows.

SuperTux 2

Entre las novedades de la nueva versión encontramos:

  • Soporte para la librería OpenGL 3.3, y también para OpenGL ES 2.0. Este soporte para GLES2 debe permitir que SuperTux pueda ejecutarse en varios dispositivos móviles o sistemas embebidos de gama baja. Además permitirá trabajar en un futuro soporte para WebGL en tanto tenga relación con EmScripten;
  • Rediseño completo de los niveles del Mundo Helado y del Bosque.
  • Soporte para idiomas con escritura de derecha a izquierda.
  • Nuevas animaciones, efectos de sonido y gráficos.
  • Optimización del rendimiento del código.

Puedes descargar el juego, o el código, desde este enlace o desde el centro de software de Ubuntu

Reciclando un viejo móvil Android en una consola portátil.

Hace unos meses cambié mi viejo móvil Huawei por un BQ, y desde el cambio el Huawei estaba metido en un cajón criando polvo (literalmente, no veas lo que me llevó limpiar la pantalla). En estos tiempos pre-Navidad andan todos los buenos jugones clásicos locos con la SNES mini, como lo anduvieron hace un año con la NES, así que me han entrado la ganas de jugar un poco. Llevaba unos días mirando proyectos de portátiles construidas sobre una Raspberry Pi Zero, y la cosa pintaba bien como proyecto factible.

Sword of Xolan

Pero la Raspberry y las piezas tienen un precio, no muy caro pero este mes ya he tenido muchos gastos (empieza la NBA y hubo que pagar el League Pass, jubilar ropa vieja, mi padre cumple años este mes y el que viene los cumple mi abuela, Eric Gales toca la semana que viene por aquí, el veterinario para el gato… pequeñas cosas de la vida que van sumando) así que pensé que el móvil podría tener una segunda vida. Le pegué un limpiado de pantalla, lo dejé cargando un rato, lo encendí y le desinstalé todas las aplicaciones viejas que tenía y que no necesitaba para esto.

Ya sabéis que soy un fan de los juegos de antaño, ya hablamos de alternativas para jugar en tu navegador o de emuladores en otro tiempo, así que decidí aplicármelo al móvil.

Clásicos Sega

Lo primero que hice fue irme al Play Store a la sección de Sega y descargarme 8 clasicazos que tienen allí disponibles de gratis para el jugador pureta como yo: Sonic, Comix Zone, Space Harrier II, Golden Axe, Phantasy Star II, The Revenge of Shinobi, Altered Beast y Kid Chameleon.

Altered Beast

Pero aunque estos clásicos de la SEGA me encanten para ranciear en el fondo soy un nintendero, mi consola es la SNES. Así que el siguiente paso fue descargarme el Super Retro 16 del Play Store. Como la legalidad de la descarga de ROMS de consolas antiguas es un tema sometido a debate no voy a comentaros que os paséis por LoveRoms, por ejemplo, para buscar los juegos clásicos de dicha consola, ya que podríais incurrir en algún delito. En todo caso hay algunos juegos propios pensados para jugarse en el emulador, como el Thor’s Quest al que podéis acceder desde la tienda de la aplicación y que no es sino una copia del mítico Donkey Kong.

Thor's Quest

Para remata la cosa me agregué algún juego más por fuera del emulador, como La Abadía de los Muertos o el Sword of Xolan, para dar variedad.

¿Qué echo en falta? Pues básicamente que los controles en pantalla son un coñazo. Están bastante bien adaptados, ahí chapeau por los desarrolladores, pero la sensibilidad… en fin, yo no me adapto sin sentir el botón. Así que para el mes igual pruebo con uno de esos mandos con bluetooth y soporte, y termino la conversión del teléfono en consola. Lo bueno de todo esto: que realmente no necesitas ningún conocimiento técnico para hacerlo, y de esta forma alargas la vida de un dispositivo en desuso y te das el capricho de hacerte con una consola sin dejarte una pasta.

Dragon Ball

Stranger Things: The Game

Dentro de cosa de dos semanas se estrena la seguna temporada de Stranger Things, serie de la que ya expuse conspirativas teorías por aquí. Para ir abriendo boca y que el hype no decaiga Netflix ha decidido sacar un juego de estética retro basado en la serie.

Con gráficos estilo 16 bits y un planteamiento multipersonaje el juego, al igual que la serie, pretende transportar al seguidor treintañero a su infancia. Puede descargarse gratuitamente para Android o iOS.

Aquí os dejo un gameplay por si queréis profundizar más antes de probarlo:

Emuladores retro de juegos para tu navegador

Si, como yo, has nacido en la primera mitad de los 80 recordarás el desorbitado precio de la Neo Geo. Todo el mundo tenía un primo/amigo en otra ciudad que conocía a alguien que tenía una… pero yo personalmente no conocí a nadie que la hubiera tenido en sus manos. Hasta había un troll que escribía al correo de la Hobby Consolas, creo que firmaba como Roberto Ajenjo o Asenjo o similar, que decía tener una y que los que tenían SuperNES o MegaDrive eran unos muertos de hambre (para que veáis que ya había trolls antes del advenimiento de Internet). En cualquier caso fue con la llegada de los primeros emuladores que muchos nos quitamos la espinita de no haber podido tener una carísima NeoGeo. Recuerdo el NeoRage con el que en mi viejo Pentium II disfrutaba de largas partidas a Street Hoop, King of Fighters o Metal Slug. Y ya con los años fue dándole a otros emuladores, que me permitieron por ejemplo recuperar las partidas en la NES o en la SuperNES (de eso ya os hablé en el pasado).

En todo caso, si no tenéis interés en buscar y descargar emuladores y ROMS ya que sólo os apetece una partidilla ocasional para recordar viejos tiempos siempre podéis probar con el siguiente listado de webs, que ofrecen emuladores para disfrutar en vuestro navegador sin necesidad de descargar nada (bueno, en algunos casos puede que Flash o Java, cierto, pero que no os romperá la cabeza, vamos):

  • Empezamos con la NeoGeo, la consola prohibida para todos aquellos que no éramos hijos de un directivo de Repsol.
  • La SuperNES para mi es la consola con más valor sentimental (junto a la Hartun Game Master… y ahí hay un proyecto del que ya os hablaré en el futuro si sale). Zelda, Mario, Castlevania, Metroid ¿hay que decir más?
  • La Game Boy Advanced a mi ya me pilla como cosa de una generación más joven, pero tiene juegos muy divertidos.
  • La Megadrive, conocida en otros mercados como Genesis, el asalto de Sega a las 16 bits con clasicazos como Sonic o Golden Axe.
  • Si eras de PC también hay una serie de juegos que se ejecutaban en entornos MS-DOS.
  • La TurboGrafx-16, conocida también como PCEngine, creo que no tuvo distribución en España por parte de su fabricante, NEC, aunque gozó de popularidad en Francia. Si quieres darle un muerdo, ahora puedes.
  • La GameGear de SEGA era muy de comerse las pilas en cuestión de minutos. La ventaja del emulador es que no te deja colgado. También hay juegos de Master System en esta página.
  • La MSX tiene una historia curiosa historia: dominó el mercado en Japón, tuvo repercusión en la Europa Continental e incluso llegó a penetrar en la Unión Soviética por medio del ministerio de Educación. Pero se la pegó en los USA y en Reino Unido, dos de los mercados más grandes. MSX se trataba de un standar sobre el que construían varios fabricantes como Canon, Toshiba, Phillips, Sony, Amstrad… se registraron hasta 122 fabricantes.
  • Y si eres de los retro a muerte vete descargando el Java para darte unas partidas con este emulador del mítico Atari, el primer dominador del mercado americano del videojuego.

En fin, disfrutad con sana nostalgia de estos enlaces, recuperad una parte de vuestra infancia y satisfaced a vuestro niño interior. Lo estáis deseando.

Terrordrome: El videojuego de lucha que llevabas años deseando

El otro día a través de los amigos de Zinemaníacos descubría este videojuego. Vi la entrada en el móvil mientras esperaba en un bar así que hasta hoy no me puse a buscarlo (de hecho tuve que preguntarles cómo se llamaba, que ya ni lo recordaba).

Herbert West vs Violent Cop

¿Por qué es El videojuego de lucha que llevabas años deseando? pues porque en él podrás enfrentar a los grandes psicópatas del cine de terror cara a cara. Sí, los grandes entre los grandes: Jason Voorhees (en dos versiones, con machete y con hacha), Freddy Krueger, Leatherface, Micheal Myers, Ashley “Ash” Williams, The Tall man, Chucky, Ghostface, Matt Cordell, Candyman, Herbert West, Pumpkinhead y Pinhead. Menuda pandillita para irse de cañas.

Terrordrome Ash Evil Dead
Ash vs Ash, rememorando El Ejército de las Tinieblas!

El juego ha sido creado por un fan y, como pasaba con el PC Fantacanestro del que hablamos hace tiempo, se pasa por el forro los temas de licencias y nos regala esta experiencia. ¿Los gráficos podrían ser mejores? Por supuesto. ¿La jugabilidad? Para el que se criara con los arcades de los 90 es la habitual. ¿Merece la pena? Si eres aficionado a los juegos de lucha no te engañaré, es un juego indie muy del montón, aquí la gracia radica en los personajes de los que dispones que lo hacen la fantasía de todo buen friki del género. Si te han flipado películas como Posesión Infernal, Pesadilla en Elm Street, Phantasma, Halloween, Muñeco Diabólico o Viernes 13 es un juego que debes probar. A fin de cuentas es gratis así que sólo pierdes el rato en descargarlo si no te acaba de convencer, y si te gustan esas pelis pasarás un rato muy divertido.

Carátulas películas Terrordrome

El juego está creado para Windows XP o superior, pero lo he probado en un Ubuntu 14.04 y en un ElementaryOS y en ambos me ha funcionado con Wine como una seda, así que que el aficionado Linuxero no se quedará sin disfrutarlo. Lo dicho, una frikada más que recomendable para divertiros.

Chucky vs Herbert West

El juego está disponible para ser descargado desde la página del proyecto. Esperemos que no lo tumben por algún tema de derechos para poder seguir disfrutando la frikada. Os dejo un enlace a un vídeo con un gameplay.

Terrordrome: old school vs new school

Fernando Martin Basket Master

Hoy se cumplen 25 años del triste fallecimiento de Fernando Martín, pivot cuya carrera se repartió entre Estudiantes, Real Madrid y Portland Trail Blazers. Se convirtió, en 1986, en el primer español y segundo europeo sin formación universitaria en pisar la NBA, tras el búlgaro Georgi Glouchkov. Pivot extremadamente fuerte y atlético aunque con pocos centímetros, podría comparársele con jugadores actuales del corte del veterano Batiste, Kyle Hines, Stephane Lasme o el madridista Marcus Slaughter, lo que ahora llaman un pivot “undersized“.

Hoy serán muchos los medios que recuerden sus épicas batallas en la zona en sus años ACB (y también pre-ACB, cuando la máxima categoría era organizada por la FEB), sobre todo con el que fue su gran rival, el barcelonista Audie Norris, aunque también con otros grandes pivots de la década de los 80 como John Pinone o Anicet Lavodrama. Pero como este es un blog donde el basket y la informática van de la mano aprovecharemos para recordar que también tuvo un videojuego, creado por la extinta y legendaria compañía Dinamic.

En el vídeo podéis echar un ojo a este Fernando Martín Basket Master, juego de 1987 que en principio iba a ser “Fernando Martín vs Epi“, pero el alero barcelonista finalmente no quiso ceder su imagen. La idea era hacer un juego de basket 1 vs 1 al estilo del Dr J vs Larry Bird que EA había publicado en 1983, y logró bastante éxito en su época incluso fuera de España, donde se vendió simplemente como Basket Master. Un año después la propia EA recuperaría el concepto publicando Michael Jordan vs Larry Bird. Recuperamos esta clásico de la edad de oro de la producción española de los juegos 8-bits (cuando España era potencia europea en un campo de tecnología punta, quién lo diría a día de hoy con el empresaurio campando a sus anchas) como recuerdo de aquel gran pivot.