CSS3 Media Queries

La verdad es que no hace mucho Web designer Wall me ha salvado el culo en el tema del diseño responsivo (hacer que una web se adapte al tamaño de la ventana). Tras mucho tiempo rompiéndome la cabeza, tirando de jQuery y Javascript con pirulas cosa mala para lograr modificar el tamaño del texto, las posiciones de las imágenes… un coñazo y además ineficiente y poco compatible entre navegadores (menos mal que para móviles jQueryMobile me safaba muchas veces), pues tras mucho tiempo, como te iba diciendo, me encuentro este artículo, que ya tiene un par de años y me quedo como «coño, así es más fácil«. La siguiente explicación es una medio traducción/adaptación/explicación del tema, ya que se que en muchos casos lo que buscáis en este blog es una explicación en castellano de algo que ya hay en inglés. Espero que os sirva de ayuda.

Bueno, empezando desde un principio ¿por qué es importante el diseño responsivo? Porque los tiempos en los que el usuario visualizaba webs en su ordenador, con un rango de pantallas que solía oscilar entre las 14 y las 20 pulgadas en el 90% de los casos, ya pasó, es una reliquia de la década pasada, como MySpace, las PDA’s o que en la liga de fútbol española pueda ganar algo un equipo que no sea Madrid o Barcelona. Ahora te puedes encontrar desde el que usa una tele con una definición de 2560px al que lo ve en su teléfono móvil con una de 320px. Los tamaños fijos son un coñazo, y el usar porcentajes para todo… no siempre funciona, porque el tamaño de la fuente o las imágenes no se adaptan, y a veces hay que usar posicionamientos absolutos y te da la risa. CSS2 permitía diferenciar entre una hoja de estilos para la impresión y otra para la presentación en pantalla. CSS3 nos permite ir más allá, nos permite conocer el tamaño de la ventana/pantalla del dispositivo y aplicar un estilo diferente para cada pantalla. Voy a aprovecharme del artículo antes citado y enlazarte aquí con un ejemplo donde verás cómo funciona esto.

Visto esto, aquí tienes la explicación del cómo se hace, sacada del mismo artículo:

Max Width
En este caso el css se aplicará si trabajamos con una resolución de un máximo de 600 pixeles:

@media screen and (max-width: 600px) {
  .class {
    background: #ccc;
  }
}

Si quieres enlazarlo a una archivo CSS distinto, puedes hacerlo poniendo esta línea en la cabecera del documento:

<link rel="stylesheet" media="screen and (max-width: 600px)" href="small.css" />

Min Width
Al contrario que en el ejemplo de arriba, en este caso se especificará un tamaño mínimo para utilizar este estilo (en este caso, se aplicará a toda las resoluciones mayores de 900px).

@media screen and (min-width: 900px) {
  .class {
    background: #666;
  }
}

Media Queries múltiples
Tienes también la opción de utilizar dos valores a la vez, máximo y mínimo, para que el estilo se aplique a los comprendidos entre esos valores. En este caso, entre 600 y 900 px.

@media screen and (min-width: 600px) and (max-width: 900px) {
  .class {
    background: #333;
  }
}

Max device
Finalmente está la opción de adaptarlo a la máxima resolución del dispositivo. Los ejemplos anteriores hacen referencia al tamaño de la ventana/area de visualización, mientras que este se referiría a la resolución máxima que pueda mostrar el teléfono/ordenador/tableta en cuestión.

@media screen and (max-device-width: 480px) {
  .class {
    background: #000;
  }
}

En el artículo original arriba referenciado podéis encontrar también código para adaptarlo específicamente para iPad y iPhone4. No tiene mucha ciencia, podréis ver los ejemplos de código pinchando allí, además hay páginas de ejemplo al final.

Lo interesante está en uno de los puntos finales, donde comentan que, como siempre, va a haber problemas con Explorer. Bueno, no hay que ser 100% injusto con Microsoft, en principio Explorer 9 va bien, pero en las versiones anteriores la cosa ya no va por ningún lado. Dan varias soluciones, pero yo recomiendo la del plugin de jQuery para hacer furrular las media queries, que está en este ejemplo. Hay varios artículos más sobre diseño responsivo en esta página, así que intentaré próximamente meter un par de estas medio traducciones.

Cinco géneros, cinco películas (Vol VI, the spanish chapter)

Ya os lo advertí, puede que haya Vol VI, pero tendrá un matiz… y el matiz es que el volumen VI está dedicado a 5 películas españolas (bueno, o por lo menos de producción española)

  • ¿Quién puede matar a un niño (terror): Basada en la novela El juego de los niños de Juan José Plans, fue dirigida y guioniazada por Narciso Ibáñez Serrador (sí, el del Un, dos, tres) en un homenaje a El Pueblo de los Malditos, a los relatos de la saga de Innsmouth de HP Lovecraft y al cine de Hitchcock en general. Nos cuenta la historia de un matrimonio inglés que llega de vacaciones a una isla paradisíaca en el Mediterráneo, un pequeño pueblo de pescadores cerca de las Baleares. De repente en la isla algo parece muy raro, los niños de la misma y, poco a poco, la locura se desata. Excelente y tensa película de terror de 1976, en la que estuvo a punto de participar Anthony Hopkins, quien finalmente no pudo por otros compromisos contractuales.
  • Bienvenido, Mr Marshall (comedia): Sátira costumbrista de la mano de Berlanga, filmada en 1953 y que logró un enorme impacto en el festival de Cannes. Con Pepe Isbert y Manolo Morán como personajes principales, Bienvenido, Mr Marshall pretende retratar los tópicos del rural español de la época: el acalde sordo y anticuado, la profesora poco cualificada, el cura metomentodo, las fuerzas vivas (caciques varios), las ambiciones del pueblo (mayormente gente de la agricultura).La llegada del Plan Marshall revoluciona toda la comarca, y vemos como intentan no perder el tren del progreso rodeados por la chapuza y la caspa tan made in Spain. Obra maestra imprescindible del cine español, finamente hilada para pasar la censura y cuyo plano final, con la bandera estadounidense hundiéndose en la acacia, levantó ampoyas entre algunos actores americanos en el festival de Cannes.
  • El laberinto del fauno (fantasía): Co producción hispanomexicana de 2006, cuando logró estar nominada al Oscar en cinco categorías y se llevó tres (mejor maquillaje, mejor fotografía y mejor dirección artística). A esto hay que sumar una nominación a mejor película extranjera en los Globos de Oro, tres premios BAFTA (de un total de 8 nominaciones), 9 premios Ariel (otorgados por la academia de cine mexicana) y 6 premios Goya (de 12 nominaciones). Tras el guión y la dirección el genial director mexicano Guillermo del Toro, el cual suele hacer sus mejores trabajos en producciones independientes en España y Latinoamérica que cuando se pone a las órdenes de las productoras de Hollywood. La película es un cuento de hadas ambientado en el pirineo aragonés de la posguerra, donde un capitán del régimen está dando caza y captura a los maquis que todavía resisten en la región. Allí llega una niña fantasiosa y amante de los cuentos con su madre, viuda casada en segundas nupcias con el nombrado capitán, que verá como la fantasía se mezcla con la brutalidad de la realidad ¿evasión para huir del presente cruel o magia? Corresponde al espectador juzgar, en esta maravillosa película que forma parte de una trilogía, comenzada en El espinazo del diablo y todavía no conclusa.
  • Airbag (narco comedia): Dirigida por Juanma Bajo Ulloa, se trata de su primera narco comedia, género que reivindica haber inventado. Aunque todo el mundo crea que Torrente fue la primera película española en estar llena de cameos de famosos, Airbag llegó un año antes, y contaba con apariciones de gente como el cocinero Karlos Arguiñano o de bandas como Def Con Dos y Barricada en pequeños papeles. Se trata de una Road Movie donde un grupo de amigos recorren todos los prostíbulos de la cornisa cantábrica en busca del anillo de boda de uno de ellos, sin saber que su coche está lleno de cocaína. Humor gamberro y cafre con un Manquiña inolvidable en su papel del sicario Pazos. El conceto es el conceto.
  • La cabina (cortometraje): Ok, un corto es más un formato que un género, pero no podía dejar fuera La Cabina. Premiado cortometraje de Antonio Mercero, donde Garci colaboró como guionista adaptando… un relato de Juan José Plans (sí, como en el caso de ¿Quién puede matar a un niño?). Magistralmente dirigido, logra crear una atmósfera agobiante, desesperante, con un José Luis López Vázquez pletórico (demostrando ser un actor de talla, aunque muchos quieran relegarle a un mero persiguesuecas) y enraizando con obras como La Metamorfosis, de Franz Kafka. En 37 minutos logran un cruce de terror y surrealismo digno del mayor de los elogios. Pieza fundamental para cualquier cinéfilo y cinéfago.

Y con esto, ahora se acaba. Podría hacer un segundo volumen de cine español, con clásicos como Amanece que no es poco, Arrebato, Los lunes al sol, Celda 211, Gritos en la Noche, Pánico en el Transiveriano, Viridiana… En fin, basta con nombrarlas, siempre puedes buscarte la vida para visualizarlas. Con esto, ahora sí, ciclo finiquitado. Espero que te haya valido para conocer alguna película que desconocías y disfrutarla.

Crear un USB arrancable con un linux usando Lili USB Creator

Lili USB Creator, abreviatura de Linux Live USB Creator, es un software gratuito para Windows que permite crear un usb arrancable de Linux fácilmente, desde un archivo .zip, una imágen .iso, un cd-rom o hasta descargando desde una red.

El primer paso, claro está, es descargar el software desde su página oficial. Una vez instalado necesitas una distribución de Linux (he hecho la prueba con Wifiway, Lubuntu 12.04, Debian 6.0 y Galinux, todos desde .iso menos Galinux, que tenía un cd que me habían regalado cuando empecé el ciclo) y un USB con el tamaño suficiente. La interfaz es muy intuitiva: Selecciona el dispositivo USB, la «fuente» (el archivo donde esté la distribución de Linux), espera mientras comprueba la validez de la misma, tienes la opción de «Tamaño de persistencia» para Virtual Box (que no he podido probar porque en Windows Vista/Windows 7 no va) y, tal vez el punto que requiere una poca de explicación, el paso de las opciones:

  1. Ocultar archivos creados: Bueno, esto requiere poca explicación. Si quieres crearlos como archivos ocultos puedes, si no pues será visibles en Windows.
  2. Formatear dispositivo en FAT32: Borrará los datos que tengas en el pendrive y formateará este como FAT32. Recuerda que el tamaño máximo de archivo en este formato es de 4GB y de volúmen creo que la propia Microsoft no recomienda usarlo en volúmenes mayores de 32 gigas (aunque en teoría podría abrirlos de 2TB). El caso, que si es un pen de 4GB es recomendable, y si es mayor pasad de todo.
  3. Activar Iniciar LinuxLive en Windows: Si seleccionas esta opción te permitirá virtualizar el Linux desde Windows sin necesidad de que instales un software de virtualización en tu equipo. Aunque tiene un poco de trampa, como te explico más abajo.

En fin, tras esto el paso 5: pulsáis el botón de creación y a vivir.

Una vez creado tenéis dos opciones: usarlo como USB arrancable o virtualizar en vuestro Windows (si lo habéis elegido como opción en el punto 3 del paso 4).

Para usarlo como USB arrancable tenéis que entrar en la BIOS, o en equipos más modernos en la selección de arranque (generalmente pulsando F2 o F8 durante la primera fase del arranque, antes de que empiece a cargar el SO), y con el USB puesto elegir Arranque desde USB (obviamente la opción estará en inglés). No todas las placas base que tienen USB te permiten arrancar desde él, así que igual no tienes esta posibilidad.

Una vez arrancado podrás elegir si quieres probarlo en modo Live, para testearlo en tu equipo sin hacer cambios, si quieres ejecutar un test de memoria o si quieres instalarlo como tu nuevo sistema operativo. Bueno, las opciones que tendrías también desde un cd de arranque, vamos.

Si habéis elegido la opción de LinuxLive en Windows debéis entrar en el pen y buscar la carpeta VirtualBox, dentro tendrás dos ejecutables: Virtualize_this_key.exe y VirtualBox.exe. El primero lanza el Linux de golpe, ejecutado a través del Virtual Box y el segundo abre la interfaz completa de Virtual Box. Ya decía arriba que lo de «sin necesidad de tener instalado un software de virtualización» era un poco trampa, porque lo que hace este programa es meterte en el pen una versión portable de Virtual Box con la que trabajar.

En cualquier caso, se trata de una buena herramienta de creación de USB de Linux desde Windows, que merece la oportunidad de que la pruebes.

P2P ¿Qué es? ¿Por qué quiere cargárselo la industria del copyright? ¿por qué no hay que permitírselo?

Una red P2P, o peer to peer, es lo que podríamos traducir como red de pares o red punto a punto. Se trata de una red para compartir información donde los servicios no funcionan con la estructura típica de cliente/servidor sino como varios nodos que se comportan como iguales entre sí, permitiendo que un archivo puede descargarse a la vez desde varios nodos. Existen varias topologías de red P2P pero no es objeto de este artículo.

Las ventajas de las redes P2P sobre la estructura cliente/servidor para la descarga de archivos de gran tamaño se pueden ir adivinando sólo con ver el concepto de la propia red. Se trata de redes muy robustas, mientras que en la estructura cliente/servidor la caída del segundo deja el sistema inutilizado, en una red de pares es complejo que todo el sistema se venga abajo, la caída de un nodo no provoca la caída del sistema. Este punto nos lleva a la siguiente ventaja: la descentralización permite una enorme escalabilidad, cuántos más nodos conectados mejor funciona la red y esto sin necesidad de una enorme inversión en infraestructura, ya que el cliente hace a su vez de nodo. Incluso se pueden montar enormes bases de datos sobre una red P2P para ahorrar costos en un servidor central, con todas las ventajas que esto comporta para proyectos científicos (claro que cuando estos están auspiciados por la inversión privada su nivel de oscurantismo haría que fuera más propio llamarlos alquímicos).

A la hora de hablar de servicios famosos, BitTorrent o eMule son redes P2P mixtas, donde existe un servidor central que administra los recursos y funciona como concentrador pero que, en caso de caída, no es indispensable ya que podría pasar a funcionar como una red P2P pura. Por su parte Ares o GNUtella son redes P2P puras.

En los últimos días ha surgido por varios medios el rumor de que la industria del Copyright americana ha pedido al senado que aprueben el cierre de estos servicios para compartir archivos como ya hicieron con Megaupload, al comprobar que el cierre del servicio de Kim DotCom no les sirvió para paliar las descargas. Su nueva pretensión es acabar con este tipo de redes, en parte con la idea de limitar la cantidad de descargas y por otra con la de crear sus propias redes, bajo su control, como forma de distribución manejada por estas empresas con total control sobre los contenidos descargables. En resumen, ellos se lo guisan, ellos se lo comen. Y no sólo estas presiones al gobierno (que no se cuánto tienen de ciertas y cuánto hay de factible en intentar capar el sistema) están siendo su única arma, pues no hace muchos meses Microsoft inyectó dinero a una empresa rusa que diseñaba un software para ralentizar redes de pares (lamento no poder aportar enlaces ahora mismo pero estoy falto de tiempo para buscarlos, si rebuscáis por blogs como Alt 1040 encontraréis información sobre el tema).

¿Por qué esto es malo? Pues mayormente porque, como ya he dicho en muchas ocasiones, está guerra por el copyright no es tanto por el dinero que puedan perder supuestamente con las descargas como por su interés en controlar totalmente la distribución de contenidos. Para que sólo se venda lo que ellos quieran vender, porque en un sistema de distribución digital libre el disco autoproducido tiene el mismo número potencial de compradores que el lanzamiento de la gran discográfica (en el sistema tradicional no, porque el pequeño autor no podrá llegar a los grandes centros de distribución), en este sistema la película independiente está tan accesible como el gran superestreno. Y es que aunque sea cierto que la mayor parte de los usuarios utilizan estas redes para descargar material bajo licencias privativas, matar el P2P es matar una sistema ideal para la distribución de software libre o de obras creadas fuera del sistema de Copyright, ya que como afirmaba antes no requieren el costo extra de un gran sistema de servidores. Los que habitualmente descargamos distribuciones de Linux podemos dar fe de la diferencia de velocidad que se logra al hacer la descarga desde P2P (sistema de distribución muy habitual en este mundillo) o al hacerla desde un servidor directamente (y eso que suele haber muchos mirrors).

Por todo lo arriba expuesto queda claro lo nocivo de las intenciones de la industria, y que será necesario volver a pararles los pies, como con la PiPA, la SOPA y la ACTA.

Cinco géneros, cinco películas (vol V)

Volumen final… o tal vez no, puede haber un sexto pero… lo decidiré cuando acabe de escribir este, que ya estoy con ganas de volver a la informática y el rock and roll.

  • El Padrino (gangsters): La elección siempre es dura cuando se trata de decidirse entre El Padrino y el Padrino II. ¿La historia del ascenso de Michael o la de la llegada de Vito? Finalmente me quedaré con la primera: Al Pacino, James Caan, Robert Duvall y, como no, Marlon Brando. Todos movidos por la batuta del genial Coppola, y con el autor de la novela, Mario Puzzo, revisando el guión. La película es simplemente perfecta: actores, guión, dirección, ambientación… nada falla. La escena de la boda, historia del cine. Es complicado decir nada que no se haya comentado antes sobre este clásico, ya que incluso todas las historias que rodearon la filmación fueron apasionantes. Simplemente, si no la has visto deberías correr ya a hacerte con ella. En 1972 consiguió 11 nominaciones a los Oscar (llevándose 3: película, guión adaptado y mejor actor), 5 globos de Oro y 4 nominaciones a los BAFTA (llevádose uno).
  • La noche de los muertos vivientes (zombies): En plena zombiexploitation no está de más recordar al padre del género: George A. Romero, aunque realmente en La Noche de los muertos vivientes no se hable nunca de zombies. En aquella época el término zombie era algo más relacionado con el caribe que con devoradores de carne humana. Influenciado por Soy Leyenda, de Richard Matheson, Romero sólo se planteaba el hacer una película sobre una catástrofe, centrándose en el comportamiento de la gente ante esa situación. La catástrofe, en este caso, es que los muertos salen de sus tumbas para devorar carne humana, y todo el que es mordido por ellos resucita reconvertido en otro comedor de carne. No hay ninguna justificación de por qué han resucitado (se insinúa que un satélite venido de Venus puede ser el culpable, pero como mera especulación), ya que según el propio Romero las criaturas no eran lo importante en la película, sino los humanos. De hecho las «reglas» sobre el comportamiento de los zombies no estaban para nada claras (se mueven a cámara lenta casi siempre, pero el primero ataca a gran velocidad) En su momento desechada por la crítica y el público mayoritario, por sus niveles de violencia (incluso a día de hoy sigue dando mal rollo en algunas secuencias, a pesar de haber películas mucho más sangrientas), postriormente ha terminado por recibir el aplauso de muchos que la abuchearon en su día. Curiosamente, por un error legal, la película carece de copyright y es de dominio público (al menos, según he leído en la Wikipedia).
  • Historia de O (bondage): Basada en la novela de Pauline Réage de 1954, quien la había escrito para deleite de su amante y no para publicar, esta película de 1975 es un clásico del erotismo bondage. Narra la la historia de la joven fotógrafa de moda O, la cual será introducida por su amante en el mundo del bondage y el sadomasoquismo. Sus vivencias la irán haciendo evolucionar, pasando su iniciación como sumisa para acabar convirtiéndose en dominante. Historia de O es una de las producciones eróticas europeas más importantes de los años 70, y una de las más populares también, inspirando a múltiples directores y autores de comic. Curiosamente, la película no logró licencia en su día para ser distribuida en Reino Unido.
  • Ed Wood (biopic): Una de las biografías más interesantes de la historia del cine es la de Ed Wood, que fue llevada al cine por Tim Burton, en el tiempo en que no se había convertido en una parodia de si mismo. Burton se centra en la vida de Ed Wood entre el rodaje de la autobiográfica Glenn or Glenda y Plan 9 from Outer Space, en su relación con Bela Lugosi y en la camarilla de actores de segunda y personajes sórdidos de Hollywood que le rodean. Para recrearlos cuenta con el habitual Johnny Depp, Martin Landau, Sara Jessica Parker, Patricia Arquette y el siempre genial Bill Murray. A pesar de ser una de sus obras con menor éxito comercial y popularidad (a pesar que Landau se llevó el Oscar y el Globo de Oro a mejor secundario, amén también de un Oscar al mejor maquillaje), seguramente se trate de una de las mejores y más frescas películas del director favorito de la chavalada goticosa. Un homenaje a la serie B de los 50 y a la cara menos vendible de Hollywood, la de actores fracasados presa de sus adicciones y el recuerdo de un tiempo mejor.
  • Alien: El octavo pasajero (alienígenas): ¿Hay un mejor momento para reivindicar Alien que este? Ahora que Ridley Scott (sí, ese tío que sigue teniendo un crédito ilimitado en Hollywood a pesar de llevar 30 años sin hacer una peli decente) ha decidido hacer una ¿precuela? (no se si lo de Prometheus pretenderá ser una saga, pero el final no engancha para nada con el principio de Alien, así que podemos temernos una segunda parte si esta hace caja) que os recomiendo que no os molestéis en ver. Pero hay que reconocer que la película original de Alien, de 1979, sí es una obra maestra y una gozada. Olvídate de los tiros de la segunda parte (dirigida por el siempre sobrevalorado James Cameron), la primera parte de Alien es una película de terror donde el xenomorfo no tiene tanta importancia como las relaciones entre los miembros de la Nostromo. Con Sigourney Weaver dando vida a la teniente Ripley, una trama trepidante y muchas cuestiones que los personajes desconocen (que habrían dado lugar a una gran precuela, si hubieran tenido un guionista decente y no un intento de venderos por enésima vez el rollito místico/inconexo de Perdidos) Alien se ganó por méritos propios un lugar en la historia del cine de terror y de ciencia ficción

Y con esto despedimos el ciclo… ¿o no? Tal vez haya un volumen 6 pero… irá en otro sentido.

Cinco películas, cinco géneros (vol IV)

Acaban las olimpiadas y continúa el cine en este blog. Es complicado competir en audiencia con las 22 medallas de Phelps, la locura de Usain Bolt convirtiéndose definitivamente en el mejor velocista de la historia, otra final de basket épica al nivel de la de Pekín, el record de 4×100 femenino que llevaba 27 años sin batirse… En fin, han sido unos enormes juegos olímpicos, pero lo que nos atañe ahora es el penúltimo volumen (o tal vez antepenúltimo) de este ciclo de cine. De nuevo 5 películas, de nuevo cinco dispares géneros.

  • Ong Bak (artes marciales): Decía un colega mío que la evolución de las artes marciales en el cine fue Bruce Lee – Jackie Chan – Jet Li – Tony Jaa, suena muy contundente como frase pero realmente no es descabellado. También debatía con él si había sido mejor Ong Bak o Thai Dragon, y es que la secuencia del ataque de múltiples enemigos con múltiples luxaciones es una de las mejores del género, pero con todo me voy a quedar con Ong Bak, puede que porque vino antes. Fue un impacto ver en carteleras de cines comerciales un cartel de una película asiática de artes marciales. Decía mi colega Rubén, el guitarrista de The Brosas Tes que ver Ong Bak, hostias como panes!!!. Y es que Prachya Pinkaew sabía lo que busca el espectador en este género. No se rompe la cabeza con un argumento sesudo (Roban el ídolo religioso de su pueblo, el chaval se va a la capital, su primo el delincuente caradura le intenta tangar, se pelea con mucha gente y acaba recuperando el ídolo), no hay grandes diálogos, no hay ninguna pretensión intelectual ni experimental. Hay las ya citadas hostias como panes. Sirviéndose de la capacidad atlética y el carisma de Jaa, ya desde el minuto uno se nos ofrece una sucesión de proezas físicas, junto a golpes espectaculares y acrobacias increíbles, en muchos casos repetidas desde distintos ángulos para poder apreciar mejor la complejidad de la acción. Un tremendo espectáculo de golpes, saltos y malabares, con momentos de desahogo cómico y momentos de trepidante acción.
  • Conan el Bárbaro (fantasía épica): Glorioso filme de John Milius, con un Schwarzenegger tremendo, aunque realmente su físico no fuera el más indicado para asemejarse al cimmerio (rubio y extremadamente musculoso, cuando conan es descrito en las novelas como moreno y fuerte pero sin una musculatura extrema). Está claro que Arnie no es el mejor actor de la historia, pero clava la interpretación del bárbaro, con un rostro pétreo y una mirada fría. Además, si querías actorazos también los tenías en James Earl Jones interpretando a Thulsa Doom y en Max Von Sydow como el anciano monarca. La falta de diálogos se cubre magistralmente con la banda sonora impresionante de Basil Poledouris, una de las mejores de la historia del cine. Como guionista nada menos que Oliver Stone trabajando junto a Milius para dar vida al universo de Robert E. Howard. La película comienza en la tierna infancia de Conan (interpretado por Jorge Sanz) y nos narra su evolución como guerrero y ladrón, hasta que comienza a intentar cobrar venganza contra Thulsa Doom, mesiánico caudillo que arrasó su pueblo en la secuencia inicial. Milius nos ofrece una aventura épica cargada de acción y momentos memorables, un clásico al que las secuelas no han hecho justicia.
  • The Warriors (acción): Aupa Cyrus!!, estrenada en su día en España como Los amos de la noche (esa manía de cambiar los títulos que tienen en este país) The Warriors fue dirigida por Walter Hill en 1979, adaptando la novela de Sol Yurick del mismo título. A su vez, la novela de Yurick bebía de Jenofonte (Anábasis) y Homero (La Odisea), llevándonos a pensar la universalidad de los clásicos griegos, fácilmente adaptabes milenios después a un contexto totalmente diferente. La epopeya de estos guerreros contemporáneos comienza cuando el mesiánico lider Cyrus, siendo consciente de que todos los pandilleros de Nueva York superan en 3 a 1 a la policía, decide reunir a los principales miembros de las bandas más importantes de la ciudad para pactar una unión y hacerse con el control de la misma. Pero durante esto, el líder de una banda rival le asesina, culpando luego a los Warriors. Estos deciden volvera su territorio, pero para ello tendrán que cruzar una ciudad hostil, perseguidos también por la policía, los Riffs y los Rogues. Un clásico de la acción y el macarrismo consumado.
  • Mystic River (suspense): De magnífica, de incomparable y de excepcional es de todo lo que podemos tachar a la trayectoria de Clint Eastwood en las dos últimas décadas. Si previamente se hizo un nombre como tipo duro del cine en su faceta de actor, sobre todo en el western y el cine policiaco, posteriormente se ha convertido en uno de los directores más sólidos del cine estadounidense: Sin Perdón, Cartas desde Iwo Jima, Banderas de nuestros padres, Gran Torino, Deuda de Sangre, Invictus, Million Dollar Baby, Los Puentes de Madison… un impresionante curriculum. En Mystic River, basado en la novela del mismo nombre, Eastwood nos hace un retrato sobre la amistad, los traumas infantiles y las relaciones entre la mafia irlandesa en los barrios del acomodado noreste católico estadounidense, apoyándose en un impresionante triunvirato interpretativo formado por Sean Penn (Oscar al mejor actor por esta película), Tim Robbins (Oscar a mejor actor secundario) y Kevin Bacon, junto a los cuales también lucen Marcia Gay Harden (nominada a mejor actriz de reparto) y Lawrence Fishburne. El asesinato de Katie, la hija adolescente de Jimmy, que en su día trabajó para la mafia de la zona, despertará viejos fantasmas del pasado, de una historia que parecía enterrada en 1975. Sean, uno de los jóvenes amigos que acabó en la policía, tendrá que hacerse cargo del caso y a la vez evitar que Jimmy se tome la justicia por su mano.
  • El Golpe (robos): Y había quien decía que el clásico en este género es Oceans Eleven… en fin, si no fuera por que en 1973 Georghe Roy Hill dirigió El Golpe puede que eso fuese… no, a pesar de eso tampoco sería cierto. Sólo la escena de Paul Newman y Robert Shawn en el tren jugando al poker vale muchísimo más que toda la megaproducción de estrellitas del cine comercial de los 90. Un guión extremadamente inteligente y bien hilado, con un ritmo y una ambientación perfectos, unas interpretaciones magistrales a cargo de Newman, Retford y Shawn, una banda sonora perfectamente elegida, momentos de tensión, momentos de humor, momentos emotivos y ese final que te deja con la sensación de que también has picado en la estafa. Siete Oscars, y tres nominaciones más, para un clásico que además envejece muy bien. Porque el cine inteligente no tiene que ser aburrido, porque pocas veces la conjunción guión/reparto/dirección ha sido tan buena. Una película que lo tiene todo, no defrauda.

Se acaba así el volumen IV en este ciclo que crece y crece. El V está al caer ¿habrá sexto? Es posible, pero si lo hay tendrá un matiz. Próximamente en estas páginas.

Cinco géneros, cinco películas (vol III)

Tercera parte del ciclo de cine, que cada día crece más. Empezó con la idea de dos partes, y ya estoy con la tercera, la cuarta programada y tal vez una quinta…

  • Easy Rider (road movie): Aunque creo que ya hablé de ella en el pasado, está claro que esta excepcional road movie, a cargo de Dennis Hopper y Peter Fonda, merecía el lugar de honor en su género. Dos moteros, tras cobrar una pasta por un traslado de droga, deciden hacer un viaje cruzando EEUU para ir a celebrar el Mardi Grass a New Orleans. Por el camino se toparán con diversos personajes que retratan lo más variopinto de la sociedad estadounidense de la época: un abogado alcohólico, unas hippies, varios gañanes violentos. Para regar toda esta historia, una de las bandas sonoras más acertadas de la época, cargada de hits del rock clásico como Jimi Hendrix, Steppenwolf, etc. Le temen a la libertad, gran verdad pronunciada por Jack Nicholson, que borda su interpretación (aunque por lo que parece, decidió curtirse a base de whiskazos y porros antes de empezar a actuar, lo cual ayuda bastante para ese papel)
  • Halloween (slasher): Dentro del género de terror de tío con cuchillo muuuuuy grande, o slasher para los angloparlantes, está claro que Viernes 13 y Halloween ocupan dos lugares privilegiados. Aunque en la batalla entre Jason y Myers, yo soy del segundo. Además, la presencia de un clásico de los Blue Oyster Cult en la banda sonora, siempre decanta la balanza. Dirigida por el rey de la serie B John Carpenter y estrenada en 1978, aunque no te lo creas fue un éxito entre la crítica. Halloween daba un paso adelante, con una atmósfera opresiva sin precedente en el género y alcanzando unas cotas de violencia entonces inusitada. Realmente, si ves la primera parte de La Matanza de Texas te darás cuenta de que es bastante menos hemoglobínica que Halloween. Todo el argumento de la película se centra en Mike Myers, que a la tierna edad de 6 años comete su primer asesinato (su hermana y el novio de esta) y que 15 años después logra huir del psiquiátrico para cometer nuevos crímenes en la noche de Halloween. Pero Myers no es un maníaco cualquiera, es la encarnación del puro mal, es imparable, indestructible, lo que dará lugar… a varias secuelas de la película. Halloween contó con un presupuesto de 325.000 $ y ha logrado recaudar 150 millones, siendo una de las películas más rentables de la historia, y dejándonos una de las caras más famosas del terror.
  • La chaqueta metálica (bélica): Stanley Kubrick es otro maestro de maestros (como los ya citados en esta serie Peckimpah, Wilder… y si me apuras Carpenter, aunque me llamen hereje), la fotografía de sus películas es simplemente acojonante. La de Barry Lyndon o la de 2001:Odisea en el espacio deberían ser de estudio obligatorio en las escuelas de cine (igual lo son, nunca he estado en ninguna). En este caso, Kubrick realiza una reflexión sobre la barbarie bélica y la condición humana, ambientada en la guerra de Vietman. La película se divide en dos partes: En la primera nos muestra el entrenamiento de los reclutas, toda la fase de instrucción, cómo el sargento instructor trata de endurecer a sus hombres y la forma en la que alguno no soporta la presión y acaba por convertirse en una máquina asesina sin sentimientos ni despojada de toda cordura. La segunda se sitúa en el campo de batalla, en la violencia cruda y en la sinrazón de la guerra, donde el protagonista trata de refugiarse en un cinismo práctico que acaba por resquebrajarse ante la barbarie que ven sus ojos. El mundo es una mierda, pero me alegro de estar vivo, un razonamiento resignado y tristemente real que cierra el filme con una escena de lo más curiosa. Kubrick, un maestro en todos los géneros que ha tocado, demuestra su buen hacer en el bélico, como ya había hecho años antes con Senderos de Gloria, y es que hay quien parece haber nacido tocado con un talento especial para la narración audiovisual.
  • Taxi Driver (drama): Una prostituta pre adolescente, un camello proxeneta, un ex veterano de Vietnam perturbado e incapaz de integrarse en la sociedad… Scorsese irrumpía con fuerza en 1976, con la película que acabó de lanzar su carrera tras la prometedora Malas calles, acompañado de un impresionante Robert de Niro, una jovencísima Jodie Foster y un siempre genial Harvey Keitel, el maestro del papel secundario que ha demostrado que lo de que no hay papeles pequeños es totalmente cierto. Taxi Driver nos cuenta la historia de un ex veterano de Vietnam, con una moral estrictamente conservadora pero adicto a la pornografía, con un comportamiento errático y problemas para lograr ser aceptado, que decide comenzar a trabajar conduciendo un taxi en el turno de noche neoyorkino. En este mundo de noche será donde entre en contacto con una joven prostituta preadolescente que huyó de casa de sus padres, y con su chulo, un camello proxeneta. Entre medias, nuestro taxista intentará mantener una relación con una joven colaboradora de un candidato a la presidencia que, tras huir de él al descubrir algunas peculiaridades de su carácter, acaba volviendo a sus brazos cuando se convierte en un héroe. Un retrato de corrupción, violencia, hipocresía y planteando una cuestión ¿está más loco el personaje del taxista o la sociedad americana?. Se llevó cuatro nominaciones a los Oscar, la Palma de Oro en Cannes y convirtió a Scorsese en uno de los directores de moda en el momento. La escena de De Niro frente al espejo y el controvertido final… historia del cine, con mayúsculas.
  • Batman: El caballero Oscuro (superhéroes): En los últimos años tanto Marvel como DC han decidido explotar sus franquicias con múltiples películas. Por desgracia, la gran mayoría son una puta mierda: The Punisher, Lobezno: Orígenes, Daredevil, Superman returns, Electra, El motorista fantasma, Catwoman, Los Cuatro fantásticos… Lo cual hace que las pocas decentes sean como una bendición para los amantes del género. Y dentro de dicho género brilla con luz propia la segunda parte de la trilogía de Nolan sobre Batman, con un impresionante Heath Ledger como Joker, y unos siempre sólidos Michael Cane, Morgan Freeman y Gary Oldman como secundarios de lujo. Nolan divide la larga película en dos partes: La primera, con todo el proceso de introducción y posterior caza del Joker está muy cercano al cine negro más clásico, investigación y trampas varias para cazar al criminal, estratégico juego de ajedrez entre el héroe y el villano. Pero a partir de la conversión Dent/Dos Caras (dando por hecho que has leído comics de Batman esto último no fue un spoiler) el film toma un cariz más enérgico, hacia el cine de acción, con un ritmo trepidante. Gran ejercicio narrativo de Nolan, girando alrededor de la idea de la gloria y la responsabilidad.

Y con esto finiquitamos el Vol III. Al final alargamos hasta el 5. A estas alturas supongo que ya no sabéis a qué ateneros y qué esperar… así que ferpecto, os sorprenderá

Cinco géneros, cinco películas (vol II)

En fin, segunda parte tras el Vol I llega la segunda parte de «Cinco géneros, cinco películas» que finalmente se extenderá hasta el volumen IV. ¿Por qué? Pues por ejemplo porque el género «comedia» decidí dividirlo en 3, como veréis a continuación: Comedia dramática, comedia absurda y comedia gamberra. Y junto a estos tres géneros en esta entrada también trataremos la ciencia ficción y el «survival horror«. Así que vamos allá.

  • El apartamento (comedia dramática): Dirigida por el genio y maestro de maestros Billy Wilder, con un Jack Lemmon impresionante, El Apartamento logró aquel año arrasar en los premios de la academia llevándose 5 Oscars y otras tantas nominaciones más. La historia nos sitúa en el New York de la época, donde un joven oficinista descubre la forma de medrar en la empresa: Dejar su apartamento a los directivos para que se lleven allí a sus amantes. Pero el plan se empezará a estropear cuando se enamore de la amante de uno de sus jefes, lo cual le llevará a una serie de enredos cada vez más complejos. Por medio de este argumento Wilder nos transporta a un relato sobre hipocresía social, duplicidad moral, falta de escrúpulos a la hora de utilizar a las personas como objetos y un humor inteligente, sutil, cínico y un pelín negro por momentos. En dos palabras OBRA MAESTRA.
  • La vida de Brian (comedia absurda): Brian de Nazareth nace el mismo día que Jesucristo y vive una existencia casi paralela a la suya, aunque sea por accidente. En medio de la ocupación romana se une a un grupo disidente judío y acaba convertido en un profeta sin él buscarlo. Hablar de La Vida de Brian es hacerlo del punto álgido de la carrera del grupo cómico inglés Monty Python. Ya habían tenido éxito en la televisión y conseguido relevancia en el cine con sus anteriores películas, pero La Vida de Brian fue su pasaporte hacia la historia. Estrenada en agosto de 1979, la película se convierte en una corrosiva sátira tanto política como religiosa, hecho este último que ha llevado a que todavía a día de hoy siga prohibida su proyección en algunos pueblos de EEUU y Reino Unido. Incluso hubo debates televisados en la BBC donde varios representantes de distintas ramas del cristianismo debatían si la película debía considerarse blasfema o no. Los Monty Python, imbuídos por un espíritu provocador, gamberro y desafiante que llegaba más allá de la línea que había marcado la generación del punk británico, dejaron múltiples gags para la historia. Y para el final, nada menos que el temazo Always look on the bright side of life.
  • Le llamaban Trinidad (comedia gamberra): Aunque a largo plazo Bud Spencer y Terence Hill abusaron en exceso de sus personajes y de repetir los mismos gags hasta la saciedad, no se puede negar que varias de sus primeras películas son comedias muy bien logradas. Le llamaban Trinidad, primera parte de una trilogía que se completa con Le seguían llamando Trinidad y Y después de llamaron El Magnífico, nos muestra las claves de su posterior filmografía: Chistes tabernarios, mamporros por doquier, acrobacias de Terence Hill que intenta seducir a toda mujer que se le cruza y la típica dualidad «gruñón pero con buen corazón» de Bud Spencer. De ambientación western, nos cuenta la historia del forajido ligón Trinidad (Terence Hill), que en su vagar por el desierto se encuentra con que su hermano, un ladrón de ganado interpretado por Bud Spencer, ha sido nombrado sheriff de un pequeño pueblo, donde espera a que el resto de su banda salga de la cárcel para dar un buen golpe. Con la intención de seducir a dos hermanas mormonas, Trinidad intentará convencer a su hermano de ayudarlas y hacerle la vida un poco más difícil al alcalde del pueblo. Si te estabas esperando un guión sesudo y complejo… va a ser que no, pero si quieres un rato de risa y choteo, no te la pierdas.
  • Dark City (ciencia ficción): Dirigia por Alex Proyas, más conocido por ser el director de El Cuervo, esta película australiana de 1998 ha sido llamada la hermana mayor de Matrix. Producida por el mismo estudio, parte de sus fondos y decorados fueron reutilizados luego por los hermanos Wachowsky. Al igual que Matrix juega a revisar el mito de la caverna de Platón en un ambiente cyberpunk oscuro y opresivo, aunque en este caso centrándose más en los diálogos y la investigación, al estilo del cine negro de los 50, que en los tiroteos y las secuencias de artes marciales que usaron los Wachowsky, estando realmente más cerca del cine de David Lynch. En Dark City se nos plantea una ciudad que parece no tener límites, donde el protagonista se despierta en la escena de un crimen, aquejado de una fuerte amnesia. Poco a poco irá descubriendo que unos personajes, los Ocultos, manipulan la realidad de la ciudad a su antojo. Si todavía no la habéis visto, creo que la reedición de la película de 2008, con el montaje del director está mejor que la que salió en cines. Dark City es una pequeña joya olvidada, no la dejéis pasar.
  • Asalto a la comisaría del distrito 13 (survival horror): Tras un intenso debate tabernario sobre si esta peli era acción, thriller o si la podíamos meter en survival horror, ha acabado aquí. Porque me da la gana que para algo el blog es mío. A pesar del infame remake con Ethan Hawke, este clásico de 1976 de John Carpenter sigue siendo un film muy válido. El argumento: Un bus que transporta a tres presidiarios para en una comisaría para buscar medicamentos para uno. Dicha comisaría va a ser cerrada a la mañana siguiente por traslado, y sólo quedan dentro un par de agentes de guardia y poco equipo. En medio de esa situación llega un ciudadano corriente que ha matado, por venganza, al miembro de una peligrosa banda que asesinó a su hija en un tiroteo, por lo que el resto de la banda aparece siguiéndole y asediando la comisaría con ansias de linchamiento. Y ahí comienza la acción: la banda intenta penetrar en el recinto y los de dentro sobrevivir. Con un reparto de desconocidos y un presupuesto de sólo 100.000$, escueto incluso para la época, Carpenter logra sacar adelante una película muy resultona, divertida, tensa y con personajes carismáticos. En un principio pretendía hacer un western, muy influenciado por Rio Bravo, pero la falta de presupuesto le llevó a darle una ambientación contemporánea. Películas como esta demuestran que Carpenter es un maestro cuando se trata de trabajar con pocos medios.

Y con esto toca su fin el Vol II. Próxima entrada… Vol III (mañana o pasado)

Cinco géneros, cinco películas (vol I)

Hacía mucho tiempo que no incluía una entrada de cine en el blog, así que me dispongo a meter dos seguidas. El título ya dice bastante de la entrada: cinco géneros, cinco películas (una de cada). En este primero los cinco géneros elegidos serán cine social, thriller, musical, western y humor gore.

  • El odio (cine social): Dirigida por el director Mathieu Kassovitz en 1995 (posteriormente ganaría fama en el cine comercial con Los ríos de color púrpura) esta excepcional a la par que dura película nos sitúa en el París de la época, durante unos disturbios en las zonas más pobres de la ciudad cuando un policía asesina a uno de los jóvenes manifestantes. A partir de esta tensa situación, Kassovitz retrata la vida de tres jóvenes amingos procedentes de un pobre barrio de inmigrantes (un chaval judío, uno negro y uno árabe), su relación con la policía, sus enfrentamientos con los skinheads votants de Le Pen, sus obsesiones, su frustración frente a la sociedad que les aparta… El ritmo está muy bien llevado, y mezcla momentos de desahogo cómico con otros de realismo y gran dureza. Además de su guión, de su fotografía (en blanco y negro) y del buen hacer del director, cabe destacar también la magistral interpretación de un entonces muy joven Vincent Casell, con un genial guiño a Taxi Driver. Un retrato de la situación de racismo, exclusión social, paro y desesperación del París que no visitan los turistas.
  • Deliverance (thriller): Basada en la novela de James Dickey del mimsmo nombre, dirigida por John Boorman y contando con geniales interpretaciones de Burt Reynolds, John Voigt y Ned Beatty, Deliverance nos cuenta la historia de tres acomodados hombres de negocios de Atlanta que deciden emprender un viaje de aventura, descenciendo un río hacia un pueblo que va a ser trasladado para la construcción de una presa. Por medio se toparán con lo más sórdido y violento del rural sur estadounidense, que llevará a que su viaje se convierta en una suerte de rito iniciático, despertando en ellos la brutalidad más insospechada. La película logró gran impacto en su momento, con un gran éxito de crítica y taquilla y varias nominaciones a los Oscar y los Globos de Oro, si bien la crudeza de la historia jugó en contra de lograr algún galardón. El tema Dueling Banjos de su banda sonora es el protagonista de una de las escenas más recordadas de dicho film, donde uno de los protagonistas se «pica» a tocar contra un joven autista con un virtuoso dominio del banjo. Una gran película con un inquietante final y varios grandes momentos, que parece que ha quedado un poco olvidada con los años, pero que ha envejecido muy bien pasadas 4 décadas ya desde su estreno.
  • The Rocky Horror Picture Show (musical): Cargada de rock and roll, excentricidades, humor y grandes canciones The Rocky Horror Picture Show es, por derecho propio, uno de los musicales más famosos de la historia del cine. No en vano se trata de la película que más veces se ha proyectado en los EEUU, e incluso existen salas que hace la «versión interactiva«, donde mientras se proyecta la película hacen cosas como lanzar agua al público, arrojarles osos de peluche, lanzar arroz durante la escena de la boda, encender linternas en la canción There’s a Light, bailar el Time Warp… y demás cosas delirantes que ocurren en ella. Grabada en 1975, tanto su ambientación como su estética y su música es un homenaje a los años 50, tanto a los tópicos del cine de serie B de la época, como al rock and roll más clásico y a la moralidad mojigata de la época. Richard O’Brien es el responsable tanto del guión como de la banda sonora de esta rocambolesca historia, donde también interpreta al mayordomo Riff Raff, y que nos retrata la pérdida del pudor y la inocencia de dos jóvenes moralistas en el antro de perversión del científico vampiro transexual Dr Frank-N-Furter. Desde los Misfits hasta Marilyn Manson, muchos rockeros americanos han bebido de la influencia de este filme, homenajeado también en múltiples series y películas. Y como no, no podemos olvidar que además de un joven Tim Curry (clásico del cine de serie B) y una principiante Susan Sarandon la película cuenta con la aparición de Meat Loaf (un par de años antes de romper las listas de ventas con Bat out of hell) como el descerebrado (literalmente) motero Eddie. Si puedes ir a una de las citadas proyecciones con participación del público, no lo dudes, vas a disfrutar como una hiena en un cementerio.
  • Grupo Salvaje (western): Bloody Sam, así llamaban en la época a Sam Peckimpah. Célibe, misógino, alcohólico, violento y uno de los grandes genios con la cámara. Su carácter agresivo y la violencia de sus películas hicieron que no fuera un director con éxito entre la prensa, los críticos y los intelectuales. Pero el magnetismo de sus películas, su innovación tras la cámara y su buen hacer sí le trajeron el respeto de sus camaradas de profesión. Stanley Kubrick dijo en su momento que La Cruz de Hierro era la mejor película jamás rodada sobre la Segunda Guerra Mundial (de hecho la genial Stalingrado está muy inspirada por ella), y el legado de Peckimpah sigue vivo en la actualidad a través de muchos directores como Quentin Tarantino, Robert Rodríguez, Guy Ritchie o los hermanos Cohen. Pero centrándonos en la película que nos ocupa, Grupo Salvaje es un wester «crepuscular«, oscuro, muy violento, donde se nos habla de los fuertes vínculos de amistad que se forjan entre una banda de forajidos en los últimos años del dorado oeste americano. Hombres fuera de la ley pero con un sentido del honor y la lealtad por encima de toda imposición, ley, religión o moral. Cuenta además la película con una de las secuencias finales más impactantes de la historia del cine, uno de los mejores tiroteos grabados. Tan pronto acabe la película estarás deseando soltar con voz críptica Si se mueven, mátalos.
  • Mal Gusto (humor gore): Antes de venderse al peso a Hollywood y grabar ese mojón de remake de King Kong dilapidando parte del crédito que le había dado la trilogía de El Señor de los Anillos Peter Jackson era un director con una trayectoria muy sólida. Aunque ahora todo el mundo asocie su nombre a megaproducciones faraónicas, somos muchos los que recordamos las películas de sus inicios, filmadas en su Nueva Zelanda natal. Mal Gusto fue la primera, parece ser que le costó un divorcio el rodarla, ya que su mujer quería que la acompañara a la iglesia los domingos, único día que tenía libre Peter para rodar,hecho que dilató la grabación de la película hasta los cuatro años. Filmada con cuatro duros, con sus colegas, con un equipo mediocre, poca experiencia pero muchas ideas efervescentes, Mal Gusto es una combinación de ciencia ficción, gore y comedia. ¿El argumento? Una empresa de comida rápida extraterrestre llega a la tierra en busca de carne barata para sus hamburguesas. Mucha casquería, escenas de asquito absoluto y un sentido del humor extremadamente negro hacen de esta una película entrañable (y no sólo porque se vean entrañas).

En fin, volumen uno finiquitado. En principio la idea era hace dos, pero creo que se podrá alargar hasta tres o cuatro. En los próximos días la cosa irá creciendo, así que estad atentos a vuestro RSS, Twitter, Facebook… o como narices estéis siguiendo el blog.

Mejorar el rendimiento de la batería en Ubuntu

Entrada que se me antojaba sencilla mientras me recupero de destructivo fin de semana currando en el Pardiñas Rock, y que por problemas con máquinas virtuales, configuración de Windows y caídas constantes de la red (Carrefour Mobile, si llueve pierdes la mitad de la cobertura… menos mal que en Galicia llueve poco). ¿Cómo optimizar el rendimiento de la batería en Ubuntu Linux?

En fin, hace tiempo que tenía esto pendiente tras un debate con un Windolero que me decía que con el sistema de Mr. Gates la batería rinde más que con Linux. Realmente esto no es así, aunque si eres usuario de Ubuntu pueda paracerlo. El problema del rendimiento de la batería está en las derivaciones de Ubuntu (y no en todas, en Lubuntu, con LXDE, no he notado problemas de rendimiento, aunque tampoco he profundizado), no en todos los Linux, y no es complejo arreglarlo.

En todo caso, antes de meternos en configuraciones un consejo, válido además tanto para equipos Linux como para Windows: Si no usas el wifi ni el bluetooth no los tengas conectados, consumen muchísima batería.

Ahora vamos con cuestiones más técnicas: uno de los problemas de Ubuntu es que no diferencia entre si está instalado en un portátil o en equipo de sobremesa, lo cual hace que no haya un sistema de optimización de energía por defecto para este tipo de equipos. La solución no es compleja, y comienza por editar /etc/default/acpi-support y añadir al final ENABLE_LAPTOP_MODE=true y, tras esto, instalar laptop-mode-tools, ya sea desde el repositorio con un sudo apt-get install laptop-mode-tools o desde su página web. Luego en /etc/laptop-mode/conf.d/ puedes encontrar diversos archivos de configuración que tocar para lograr mejor rendimiento de la batería.

En Hotfixed recomiendan también instalar PowerTop, un software que te avisa de qué componentes están consumiendo más energía y cómo optimizarlos o desactivarlos. Con esto lograrás un menor consumo, aunque yo no lo he probado personalmente.

Añado por aquí que también he leído que existe un problema de rendimiento cuando el equipo tiene dos tarjetas gráficas: una NVIDIA y una integrada. Parece ser que el proceso Optimus, que tira de la NVIDIA sólo cuando hace falta toda la potencia gráfica y si no utiliza la integrada, en Linux no funciona, por lo que siempre recurre a la NVIDIA. ¿La solución? Parece que Bumblebee arregla esto, pero sólo para los casos de NVIDIA con Optimus. No he tenido oportunidad de comprobarlo, en este caso hablo de oídas.

En fin, con estos consejillos lograréis que vuestra batería en Ubuntu tenga la misma vida que con Windows, o incluso más.