La polémica y no definitiva lista de los 50 Mejores Baterías

Ya hubo una polémica y no definitiva lista de guitarristas en este blog, y como estos días he visto que la Rolling Stone ha publicado una de baterías he optado por hacer lo mismo. Y ¿por qué hoy 5 de abril? Porque es el aniversario de la muerte de mi batería favorito de todos los tiempos: Cozy Powell.

Así que tra el vídeo en recuerdo de Cozy os dejo la lista, encabezada por él.

  1. Cozy Powell
  2. Ian Paice
  3. Neil Peart
  4. Jeff Porcaro
  5. Barriemore Barlow
  6. John Bonham
  7. Rod Morgernstein
  8. Carmine Appice
  9. Keith Moon
  10. Lenny White
  11. Buddy Miles
  12. Bill Ward
  13. Mike Bordin
  14. Mike Mangini
  15. Ginger Baker
  16. Cindy Blackman
  17. Chad Smith
  18. Virgil Donati
  19. Deen Castronovo
  20. Tommy Clufetos
  21. Adrienne Davies
  22. Dennis Chambers
  23. Vinnie Colaiuta
  24. Jody Linscott
  25. Danny Carey
  26. Bobbye Hall
  27. Bill Bruford
  28. Terry Bozzio
  29. Marco Minneman
  30. Gene Krupa
  31. Dave Weckl
  32. Buddy Rich
  33. Stewart Copeland
  34. Mikkey Dee
  35. Eric Carr
  36. Future Man
  37. Butch Trucks
  38. John Fishman
  39. Scott Travis
  40. Billy Cobham
  41. Nick Menza
  42. Gregg Bissonette
  43. Vinnie Paul Abbot
  44. Carl Palmer
  45. Brian Downey
  46. Aynsley Dunbar
  47. Steve Smith
  48. David Garibaldi
  49. Bobby Jarzombek
  50. Igor Cavalera

La lista va  sin mayor orden concreto que los cinco primeros puestos, que sí son mis cinco preferidos en ese orden concreto, así que vale que os quejéis de que falta nosequién, pero no me digáis que x está por encima de y, porque no llevan un orden claro.

El bandcamp de la quincena: Dracula – Black Wings over Transylvania (02/04/2016)

Buenos días, una semana más vamos con El Bandcamp de la Quincena, y esta semana tomamos otra vez un vuelo hacia Tasmania, Australia:

Seguro que recuerdas, y si no te lo recuerdo, que hace cosa de un mes hablamos por aquí de un grupo australiano llamado Tarot, y allí os comentaba que su líder The Hermit, también fundador de Heavy Chains Records, formaba parte de una banda llamada Dracula donde cambia su pseudónimo por el de Will Spectre. Pues esta semana vamos a hablar de la segunda entrega de este grupo, un single en 7″ que nos ofrece dos temas de la mejor factura metalera.

Si en Tarot el señor Will «Spectre» Fried apostaba por un hard rock de cortes setenteros, épicos y medievales, en Dracula la referencia es clara: siguiendo la estela de bandas como Portrait o los ya desaparecidos In Solitude estos chavales australianos nos traen una buena descarga de heavy metal oscuro y clásico en la onda de los legendarios daneses Mercyful Fate.

Black Wings over Transylvania Dracula

Esta entrega sigue la onda de su primer EP, Open graves at midnight, aunque presentando un sonido bastante mejor que en aquel trabajo primerizo, seguramente porque al tratarse de sólo dos canciones, la inicial Black Wings over Transylvania y The Baroness, hayan podido pagar una mejor masterización. Al contrario que en Tarot, aquí Will Fried sólo se encarga de la guitarra, dejando las labores vocales al bajista Count Hawlok, cuya combinación de tonos medios con falsetes exagerados, livianos y con poco cuerpo indefectiblemente recuerdan al peculiar estilo vocal de King Diamond. Instrumentalmente lo más destacable es el trabajo de Will a la guitarra, con unos arreglos clasicotes de muy buen gusto, sobre una base rítmica sólida y competente.

En cuanto a la portada, el concepto de la foto «enmarcada» me trae a la cabeza el Eine Kleine Nachtmusik de Venom o el Speak of the Devil de Ozzy, por citar dos entre muchos. La foto con velas, calavera de bóvido y cálices sobre altar y frente a fondo oscuro la verdad es que no podría ser más tópica, aunque le da un puntillo simpático.

Resumiendo, un single interesante para quellos que gusten del sonido Mercyful Fate… son los dos temas que ya os he puesto durante la crónica, así que ya lo podéis escuchar aquí, y si os interesa haceros con una copia en vinilo o digital, os dejo aquí el enlace.

 

Sad Wings of Destiny: 40 años de heavy metal

Debatir sobre quiénes son los padres del heavy metal puede ser tedioso, infructuoso y totalmente absurdo. Los precursores son muchos, desde los más conocidos como Deep Purple, Led Zeppelin, Grand Funk Railroad, Bluee Cheer y, claro está, Black Sabbath, hasta cosas más underground como Sir Lord Baltimore, Pentagram, Coven o JPT Scare Band hay muchas bandas que conformaron los antecedentes de lo que sería el heavy metal. Pero si existe un disco que podamos decir que marca el punto de inflexión en la transición del rock duro y pesado hacia un nuevo estilo propio, un nuevo género tal cual, ese es Sad Wings of Destiny, el segundo disco de Judas Priest que marcaba el fuerte cambio tanto en sonido como en estética y que ya nos permite hablar de heavy metal como un estilo separado de la etiqueta rock, como una etiqueta que deja de ser un subgénero para conformar un género propio en si misma, independiente. Yo no soy muy partidario de etiquetar todo férreamente, y sería difícil afirmar que, por ejemplo, el Sabbath Bloody Sabbath o el Sabotage no puedan ser considerados ya unos discos netamente heavy metal. Pero creo que Sad Wings of Destiny tiene todos los ingredientes: la estética de cuero y tachas, los riffs afilados, las voces agudas, los solos virtuosos a doble guitarra, la batería atronadora y veloz, la temática en las letras que oscila entre canciones sobre monstruos y el lado oscuro de la humanidad y temas sobre evasión o problemas de la juventud de clase obrera.

Sad Wings of Destiny se publicó el 23 de marzo de 1976, hoy cumple 40 años, hoy podría decirse que llevamos 40 años de heavy metal.

Colaboración en el blog de 1FM

En el blog de la emisora suiza 1FM han publicado una traducción de la crítica que hice del último album de los australianos Tarot. Aquí os dejo el enlace al artículo en inglés. La traducción corre a cargo de José Peña, otro gran bajista y programador (jejejeje).

Os recuerdo que podéis escuchar el disco entero en Bandcamp y que la portada y el arte del mismo corren a cargo del germano Karmazid, por si os ha gustado el diseño.

Tarot Reflections

El Bandcamp de la quincena: Wucan – Sow the Wind (20/03/2016)

Esta quincena viajamos a Alemania, en concreto a Dresden, así que puedes empezar a darle al play.

Hubo un tiempo en el que los primeros espadas del rock duro podían compartir escenario con los grandes del folk, el blues o el soul. Yo no puedo dar fe más allá que por las crónicas leídas dada mi edad, pero sería bonito poder volver a ver festivales con esa mezcla de estilos. Parece que los miembros de Wucan, aunque tampoco tengan edad para recordar eso son otros de los que lo añoran: en su estilo retro el hard rock y el proto-metal se da la mano con el folk, el blues más denso o hasta con elementos del primer funk.

He de decir que la flauta del primer tema, Father Storm, me trae a la cabeza la música de Ñu, aunque no creo que estos germanos hayan tenido contacto con el legado de José Carlos Molina. La flauta siempre invita a pensar en Jethro Tull aunque he de decir que en general el grupo no me recuerda demasiado a la banda de Ian Anderson. Por la voz femenina y la cierta aura de misticismo que rodea a la banda he pensado en los Coven, aunque cuando se acercan a los dejes más funk/soul sea el MKIII de Deep Purple lo que se me ocurre, e incluso a Janis Joplin cuando se ponen con temas más folk-blues. Incluso en algún momento me llega un regustillo a Fleetwood Mac, al primer Santana y a se dejen algún guiño al progresivo y al kraut rock, y a cosas más modernas como Jex Thoth, Blood Ritual o Blues Pills.

El liderazgo de esta banda de Dresden recae, al menos en apariencia, sobre Francis Tobolsky: esta carismática mujer además de encargarse de las voces lo hace también de la flauta, los teclados, el theremin y algunas partes de guitarra. El resto de miembros de la banda hacen un trabajo muy competente y cumplidor, no destacaría a ninguno como un músico que vaya a cambiar mi concepción de la música, pero todos hacen su labor de forma correcta y aportando su toquecillo a la banda.

Wucan Sow the Wind

Nos presentan un disco compuesto por seis temas, que pueden parecer pocos pero que superan los 40 minutos en total dado que los dos últimos, King Corea y Wandersmann, suman casi 23 minutos, componiendo la cara B de la edición en vinilo. He de decir que el último tema, de casi 16 minutos, se hace un pelín largo y sería tal vez el punto débil del disco.

El disco se publicó en septiembre de 2015, sólo 10 meses después de su anterior entrega titulada Vikarma. Siendo sincero, la portada basada (prácticamente copiada) en el trabajo del ilustrador anarquista Rufus Segar no me ha acabado de convencer.

Resumiendo: tengo unas ganas tremendas de ver un concierto de esta gente, si bien parece complicado de momento porque se mueven sólo por tierras centroeuropeas. Una banda a seguir, a la vista de la calidad de los dos trabajos que nos han presentado. Este Sow the Wind es un disco para reescuchar durante mucho rato y recibir muchas alegrías.

Música en femenino para este 8 de marzo

Para el guitarrista que me afirmó que las mujeres eran peores con ese instrumento que los hombres.

Para el personaje que pronunció aquello de «las mujeres carecen de sensibilidad para apreciar el metal«.

Para los que, cuando pinchaba videoclips, me decían «¿por qué pones a esa si está vieja/no está buena?«.

Para los que en cada concierto en el que una mujer ocupaba el escenario no paraban de comentar su físico en lugar de sus aptitudes musicales.

Para los que ven el sexismo en otros pero no en su propia casa.

Para los que dicen que «desde que tienen derecho al voto ya no hace falta un Día de la Mujer«.

Y desde luego, para todas las mujeres que han tenido que aguantar y sufrir la desigualdad sólo por pertenecer a su sexo. Y para todas las personas que saben que cambiar eso requiere de un esfuerzo conjunto los 365.

Para todas esas personas, tened un combativo 8 de marzo. Os dejo una banda sonora para este día, yo la he recopilado pero ellas la tocan:

El Bandcamp de la quincena: Tarot – Reflections (06/03/2016)

Australia es un país de profunda tradición rockera, y en muchos estilos. Vete dándole a play.

Muchos creen que Australia se reduce a AC/DC. Lo enorme de esta banda parece eclipsar al resto de lo surgido de ese país, pero nada más lejos de realidad, ya que dentro de su mismo género nos encontramos a gente del nivel de los legendarios Rose Tattoo o sus herederos Airbourne. Y fuera del rock and roll más clásico y básico podríamos hablar de los setenteros Cold Chisel o de los proyectos en solitario de Jimmy Barnes, del pop ochentero de INXS y Midnight Oil, del garage de Radio Birdman (cuyo ex líder Chris Masuak ahora se ha afincado en Galicia), el sonido alternativo de The Screaming Jets o el thrash/speed de los Mortal Sin. La música australiana ha dado muy buenos frutos.

Tarot Reflections

Estos Tarot, que no deben ser confundidos con la banda finlandesa de los hermanos Hietala con la que comparten nombre, forman parte de la discográfica underground Heavy Chains Records and Tapes, a través de la que publicaron varias demos en formato cinta, una recopilación de todas estas muy decente titulada The Warrior’s Spell y ahora nos traen su primer largo: Reflections.

Esta banda es básicamente un proyecto de The Hermit: cantante, teclista, guitarrista, compositor y letrista principal del grupo e identidad tras la cual se esconde Will Fried, dueño del sello Heavy Chains que edita el disco y miembro de los también muy interesantes y «mercyfulfateianos» Dracula bajo el apodo de Will Spectre.

Pero olvídate de Mercyful Fate o de heavy clásico underground a la hora de acercarte a este disco. En este proyecto Will se lanza a un sonido más setentero, con el órgano hammond dominando las composiciones, en una mezcla de hard rock setentero con algún deje progresivo, folkie y medieval inglés. Uno empieza a escuchar el disco y muchas influencias van surgiendo acorde tras acorde: Rainbow y Uriah Heep son las más evidentes, y también Deep Purple. Son las influencias que la propia banda destaca en su web, pero no las únicas. Su barroquismo en puntos emparenta con el de los Magnum de la época de Kingdom of Madness o hasta los primeros Genesis, hay momentos en los que tocan la parte folkie de Led Zeppelin o incluso de Jethro Tull y su parte más oscura, sobre todo por las líneas vocales, me lleva a pensar en Pagan Altar. Pero si hay una banda, por influencias similares y por la idea de combinar eso con un sonido más heavy, que debiera citar esa sería Warlord y su disco …And the Cannons of Destruction Have Begun. Bueno, y porque al ser australianos imagino que nunca los habrán escuchado, pero todo metalero-rockero español apreciará en esta banda un regusto muy similar al de los Ñu de la época de No Hay Ningún Loco. Escucha el tema Mountain Throne que pongo a continuación para ver esto que te digo sobre Ñu:

A pesar de ser un trabajo underground el grupo ha cuidado los detalles y presentan un precioso artwork a cargo del germano Karmazid, uno de los dibujantes que más nombre están alcanzando en el mundillo del metal underground, y no es para menos. Adoro su estilo oscuro y monocromo.

Musicalmente los temas tienen mucho colorido, mucha de aquella vieja magia setentera que reclamaba yo hace años y que parecía haber sido desterrada del rock duro a favor de producciones más oscuras, lineales y pesadas. Pero lejos de eso y recuperando un estilo muy de la vieja escuela, estos Tarot nos traen un trabajo lleno de pequeños detalles de orfebrería musical. Imposible no pensar en los nombres de Gary Moore, Ritchie Blackmore, John Lord, Ken Hensley o Stuart Smith al escuchar el trabajo de guitarras y teclado. Y tampoco habría que hacer de menos a sus acompañantes a la base rítmica, que realizan un trabajo muy sobrio, destacando el estilo del bajista The Hierophant, muy cabalgante, muy NWOBHM de Iron Maiden, Saxon, Angel Witch o Diamond Head, pero también con un cierto regusto a Gary Thain o Jimmy Bain.

Es tal vez el tema vocal el que pueda ser más controvertido, ya que el tono excesivamente nasal de Will parece pegar más en una banda con una orientación más doom o heavy underground que en un grupo de estas características. La música parece pedir más a un Dio, a un Bob Catley o a un John Lawton. Para intentar dulcificar su tono ha grabado varias líneas en cada tema que confieren un sonido más coral a las líneas vocales, dando un aire a las canciones muy eclesiástico, si bien lleva los temas a una atmósfera más etérea restándoles contundencia. A mi no me disgusta, pero puede hacerse árido a muchos oídos. Tal vez dando entrada a un vocalista más poderoso la banda alcanzaría un escalón superior, porque los temas son piezas preciosas y muy bien elaboradas.

Su estilo musical tan retro desde luego no jugará a favor de su popularidad en el mercado metalero/pajillero de camiseteros que coleccionan pulseras de Wacken, pero sí puede hacerles un lugar en los corazones de nostálgicos de aquella temática épico/fantástico setentera. Tarot todavía son un secreto muy bien guardado en el corazón de Tasmania, deberías correr a descubrirlos y hacerte con este trabajo. Son una banda que vale la pena tener debajo del ojo por lo que puedan hacer.

 

 

Encuesta de la quincena (03/16) ¿Qué época de Ritchie Blackmore prefieres?

Empezamos una nueva sección, tras El BandCamp de la Quincena vamos también a publicar una encuesta quincenal (se alternarán, una semana disco, otra semana encuesta) que, según la ocasión, variará sus temáticas dentro siempre de las tendencias del blog (rock, informática, baloncesto y a veces cine/tv/comic)

Una de las noticias musicales del año ha sido, como bien sabrás, el regreso de Ritchie Blackmore al rock con unos remozados Rainbow que se centrarán en la etapa Dio y donde el chileno afincado en España Ronnie Romero (de los Lords of Black, que han pegado un subidón a nivel internacional gracias a esta contratación) se encargará de las voces, junto al teclista ex-Yngwie/ex-Stratovarius/ex-Art Metal Jens Johansson y a la base rítmica de su proyecto folk Blackmore’s Night.

Mientras confiamos en que esto no se quede en sólo tres conciertos y podamos tener al menos un nuevo disco de Rainbow vamos a echar un ojo al pasado de Ritchie ¿qué época te gusta más?

El bandcamp de la quincena: The Black Wizards – Lake of Fire

Portugal, tan cerca, tan lejos. Al menos para el fan español rockero/metalero medio, que parece que, por obra y gracia de la prensa musical tradicional, vive más cerca de Finlandia, Alemania o los EEUU que del país vecino.

Para un fan gallego es más rápido y barato acercarse a Porto que a Madrid haciendo uso del coche o incluso del autobús y la posible barrera idiomática no es acusada (es fácil hacerse entender incluso no sabiendo ni papa de portugués), pero hay quien sigue planteándose como primera opción Barcelona o Madrid frente a cruzar la frontera del Miño.

No podría hacer un análisis profundo del circuito underground portugués porque tampoco lo conozco con profundidad, pero sí da la impresión de ser más activo que el español, o al menos que el gallego. Tienen festivales muy especializados, como el SWR Barroselas dedicado a las tendencias más extremas del metal, el Sonic Blast más orientado a la psicodelia, el doom y el stoner o el Amplifest en una rama más alternativa. Y tienen una buena cantidad de bandas muy interesantes pero de las que en España rara vez se oye hablar. No sólo estos The Black Wizards que hoy nos ocupan, también otras bandas como Vircator, Lâmina o Astrodome (que probablemente acaben saliendo en este blog también). Si os suenan sus nombres es porque probablemente los leísteis en mi crónica del Sonic Blast 2015 (este año creo que tocará repetir).

Como ya os decía, a esta banda la conocí viéndola en directo. Tocaban muy temprano en el escenario pequeño y allí me senté a verlos con mi girafa de Super Bock. En la primera canción ya me había enamorado: espíritu setentero, riffs pesados y fuzz a tope. Al frente del grupo Joana Brito, te la podría describir como la hija que nunca engendraron juntos Grace Slick y Tony Iommi, derrochaba carisma y presencia. Y el otro guitarra, Paulo Ferreira, tampoco le daba mal. En la batería otra mujer, Helena Peixoto, aportaba una buena dosis de empuje y contundencia y abría un debate sobre cual era la mejor batería femenina del festi: ella o la batería de Lâmina. Sobre el bajista que vi en aquel concierto no puedo deciros si era el que grabó este disco o la anterior demo, sólo que cumplió muy bien su trabajo aportando el extra de peso necesario para los temas, con un sonido cálido pero distorsionado.

¿Qué nos ofrecen The Black Wizards en su Lake Of Fire? Bueno, lo primero que verás es un bonito artwork obra del artista Vasco Duarte, y como te decía arriba fuzz, psicodelia, pasión por el blues rock más contundente de finales de los 60 y principios de los 70.

Lake of Fire - The Black Wizards

El nombre de Black Sabbath es evidente, desde luego, al pensar en una banda así. Aunque su distorsión es más saturada que la que usaba el colega Iommi y a mi me trae más a la cabeza nombres como Blue Cheer, los primeros trabajos de Grand Funk Railroad o Sir Lord Baltimore. Incluso en algún momento mencionaría la influencia de Ten Years After, Cream o Jimi Hendrix (escucha el tema Lake of Fire que te he dejado arriba). Si queremos comparar con una banda más actual creo que Kadavar sería lo primero que me vendría a la cabeza.

El deje retro para nada te creas que le resta garra y contundencia a su sonido, o que hace que la banda no suene actual. Todo lo contrario, ofrecen un sonido muy fresco sin renunciar a sus raíces más old school.

El disco lo componen ocho cortes en una línea muy homogénea, sin sorpresas o grandes saltos estilístico entre un tema y otro: hacen muy bien lo que hacen y saben hacer y no se lanzan a otrs aventuras. Desde la inicial Pain hasta el cierren con Fallen Leaves la banda ofrece lo mismo: riffs densos, atmósferas pesadas, tempos lentos: como la primera birra después del trabajo, como el sexo en tu tienda de campaña tras una noche de festival, algo que hay que hacer con calma y deleitándose. A pesar de contener sólo 8 canciones no se trata de un trabajo para nada corto, ya que se trata de composiciones bastante largas, oscilando entre los 6:23 que dura el segundo tema, I don’t mind (la canción más corta del disco) y los 10:17 de Wicked Brain, el corte más largo, oscuro y funerario del álbum, 100% primeros Black Sabbath. Y aunque se trate de un trabajo compositivamente homogéneo tampoco peca de repetitivo como otras bandas del estilo, ofreciendo esos pequeños detallitos compositivos que dan vidilla y color a las canciones.

Para amantes del rock duro más pesado y denso Lake of Fire será una delicia, un disco debut que debería meter a esta banda en tu lista de «gente a la que tener en cuenta a medio plazo«. No te voy a vender que The Black Wizards son the next big thing, desde luego, pero si tienes la oportunidad de acercarte a su directo no deberías dudar. Y desde luego lo que no puedes perdonar es darle una escucha entera a este disco.