Esta mañana me encontraba una incidencia de un cliente a primera hora, se quejaba de que un programa que utilizaba debía cargar una radiografía desde una unidad de red compartida, pero que los equipos, Windows 7 Home, tras un rato fuera de uso dejaban de tener accesibles estas unidades. Basta un simple doble click para activarlas otra vez, pero eso implica salir del programa y repetir todas la operación, una cuestión engorrosa.
¿Existe una solución para esto? Sí, desde luego. Esta desconexión automática ocurre a los 30 minutos y este tiempo puede modificarse, ampliándose, reduciéndose y hasta desactivándose. Lo que tenemos que hacer es abrir la línea de comandos con permisos de administrador (Inicio-> Todos los programas-> Accesorios->Click derecho sobre Símbolo del sistema, y ahí elegir Ejecutar como administrador.)
¿Lo podemos cambiar para que en vez de cada media hora ocurra cada hora y media? Basta poner el número de minutos en 90:
net config server /autodisconnect:90
¿Y para desactivarlo?
net config server /autodisconnect:-1
Ojo, para desactivar la desconexión es -1, como pongo arriba, hay gente que lo pone a 0 y entonces no sólo no la desactivan sino que se desconectan a los pocos segundos
Puede haber más motivos para la desconexión, como que el servidor los desconecte por su propia configuración o que el equipo se ponga en suspensión por ahorro de energía (desconectando incluso la tarjeta de red) así que si tras aplicar este comando siguen desconectándose revisad las opciones de energía y la configuración del servidor. Esta solución es válida para los equipos con XP, Vista y Windows 7, no tengo información de si va igual en Windows 8, y no valdría para los anteriores a XP (si alguien los conserva).
Un tip rápido ¿necesitas rotar tu pantalla en Windows?, puede que quieras colocar el monitor en una posición diferente a la normal y necesites que la pantalla se te vea bien. Tienes dos opciones simples para esto:
Pulsas Ctrl+Alt+F12 a la vez y te abrirá el menú de configuración de la tarjeta gráfica. Ahí tienes una opción que se llama Rotación que te permitirá modificarla.
Pulsando Ctrl+Alt+una de las flechas de navegación (la cruceta que tienes en el teclado con cuatro teclas en forma de flecha) la pantalla se gira. Si pulsas Ctrl+Alt+Flecha Abajo esta se pondrá bocajabo (180º), con Ctrl+Alt+Cursor Izquierda se rotará 90º, con Ctrl+Alt+Cursor Derecha 270º y con Ctrl+Alt+Cursor Arriba vuelve a la posición normal.
Windows XP y Microsoft Office 2003 se quedan sin soporte a partir del 8 de abril, y aunque se trata de un sistema de hace más de una década (y que empezó a diseñarse en los 90) sigue estando instalado en muchos equipos, tanto de usuarios domésticos como de la administración. La buena noticia es que al fin los programadores web no tendremos que tener en cuenta las versiones anteriores a IE10 (y eso se puede traducir en que viviremos un par de años más), la mala es que familiares y amigos nos freirán a preguntas.
La cosa no es para menos, hoy desayunaba leyendo en twitter las advertencias de tres de los grandes expertos en seguridad españoles: Chema Alonso, Dabo y Alfon. Y si lo dicen estos tres yo me lo creo, porque de seguridad saben más que yo de largo. Otros, como el gobierno estadounidense, no parecen tan preocupados (pero ya tendrán sus amaños con la empresa del señor Gates para que les haga parches, seguramente).
El problema de la falta de soporte es principalmente que Microsoft no sacará más actualizaciones de seguridad, eso hará que en poco tiempo tu equipo con XP quede a merced de ciberdelincuentes que sólo necesitarán ejecutar un pequeño script para acceder a tus datos o controlarlo como un zombi.
¿Qué opciones tienes?
Bueno, si eres un fanático Windolero y tienes un equipo potente (y estabas usando XP porque te dio por instalarlo porque te gustaba más que los nuevos) pues siempre podrás pagar por una licencia de Windows 7 o Windows 8.
Si tienes un equipo antiguo que usaba XP porque con un Windows más moderno le cuesta trabajar con fluidez (o si no quieres pagar licencias) la solución está en una migración a Linux. La distribución Lubuntu con escritorio LXDE, por ejemplo, es una gran opción para equipos con pocos recursos. Muy ligera aunque menos conocida es Puppy Linux, y si tienes algo de memoria un Linux Mint con XFCE será una genial solución. Y si la potencia no es problema entonces simplemente escoge la distribución que más te guste.
En cuanto a jubilar el Office 2003las opciones son muchas (aparte de comprar una versión posterior):
Si tu conciencia te anima al uso de software libre el clásico OpenOffice y su fork LibreOffice son las dos opciones a tener en cuenta.
Si el tema de la libertad no te preocupa, y además quieres una interfaz similar a la de Microsoft Office, seguramente Kingsoft Office sea la opción para ti. Este veterano programa ha tenido un repunte enorme en los últimos años, imponiéndose en el mercado chino.
Y siempre tienes la herramientas ofimáticas de Google Drive para trabajar en la red, de momento gratuitas y muy útiles para trabajo colaborativo.
Como ves no tienes excusa para seguir con el viejo XP ni con el viejo Office, tal vez sea la hora de renovarse, tal vez sea la hora de perder el miedo a Linux. O la hora de comprar otro equipo y pagar una licencia. Pero desde luego no es recomendable seguir trabajando con un sistema operativo que ha pasado a ser abandoware. Y más en caso de la administración… pero ese es otro cuento.
Por cierto, si decides seguir con tu XP, al menos sigue las indicaciones que da la OSI al final de este artículo
GIMP es el software libre de edición fotográfica más conocido y, probablemente, el más potente y el que más puede intentar acercarse a Photoshop. Cierto es que es menos productivo que el de Adobe, pero cuenta con las ventajas del software libre, lo que lo ha hecho popular a nivel corporativo, ya que es muy válido para muchos trabajos sin tener que pagar los precios de la licencia de Adobe.
El caso es que hoy vamos a hablar de la asombrosa colección de filtros y efectos libres (106 filtros y efectos) que Paul Sherman ha desarrollado para GIMP. Los podéis descargar desde GIMPHELP.orgy su instalación es muy sencilla.
En GNU/Linux basta con copiarlos a /home/tucarpeta/.gimp-2.8/scripts si los quieres sólo para ti, y a /usr/share/gimp/2.0/scripts si deseas que estén disponibles para todos los usuarios.
En el caso de Windows7 las carpetas serían C:\Program Files\GIMP 2\share\gimp\2.0\scripts o C:\Users\TU-CARPETA\.gimp-2.8\scripts. Para Vista y XP la primera es válida, pero la segunda sería C:\Documents and Settings\tucarpeta\.gimp-2.8\scripts
Con esta sencilla operación dispondréis de más de un centenar de scripts. Estos, por cierto, están disponibles tanto para 2.8 como para 2.6 (el proceso es el mismo, cambiando el número de versión en las carpetas). Eso sí, no intentéis meter los scripts del 2.8 en el GIMP 2.6 porque provocarán fallos.
Para usarlos basta con que vayáis al menú Filtros en GIMP y escojáis allí la opción Script FU para lanzar la consola y cargar los scripts.
Esta misma mañana leía dos artículos sobre las malas ventas de Windows 8 en sus primeros días en la calle. Uno del siempre respetable Enrique Dans y otro de los a veces más sensacionalistas editores de Alt1040.
Aparte del siniestro a la par que cómico aspecto de Ballmer, que daría para muchos chascarillos, la cuestión es que los primeros días de vida de Windows 8 han estado muy por debajo de las expectativas de la empresa de la ventanita.
No voy a afirmar tan rotundamente como Dans que el fracaso sea inminente, pero creo que la irrupción de los llamados «dispositivos post PC» está dejando a Microsoft sin una de sus mayores armas. Porque no nos engañemos, Microsoft nunca ha logrado los niveles de fidelización de usuarios que tiene Apple, Linux o Android. Quiero decir, el usuario de Android o Apple dice orgulloso «eh, tengo mi cacharro X«, pero no he visto a mucha gente que te venga con «Eh, que mi ordenador tiene Windows«. Cierto es que al estar preinstalado en la mayoría de los ordenadores que se venden en las tiendas más habituales ese componente de exclusividad que hace atractivos a otros sistemas operativos en este caso se pierde. Pero siempre he pensado que el éxito de Microsoft estaba en el principio de «mínima sorpresa«.
Sí, porque para el usuario medio el funcionamiento de Windows apenas cambia entre versiones. Aunque a niveles de administración avanzada o a bajo nivel la cosa pueda cambiar mucho, a nivel de usabilidad la cosa poco ha cambiado entre Windows ’95 y Windows 7. «Mínima sorpresa«. La gente aprende a usar Windows a nivel de usuario porque el ordenador del trabajo, o el que se compra en El Corte Inglés, traen Windows. Y siguen usándolo porque es lo que saben usar, porque les da miedo cambiarse. Más de una vez he reparado un ordenador y he preguntado ¿quieres que te instale Linux o te meto un Windows? y pocas veces la respuesta ha sido Linux, por mucho que últimamente Ubuntu se haya vuelto muy asequible para cualquier usuario. También está el factor del ecosistema de software para Windows, que era mucho mayor que la competencia, pero sobre todo lo que motiva al usuario es el «esto es lo que se usar«.
Pero ahora la cosa cambia. Cambia porque los dispositivos post PC están cada día más extendidos, y ahí Microsoft no tiene un dominio del mercado. Android e iOS se reparten un mercado al que Microsoft no llega. Pero el peligro para ellos no es el no llegar a meterse en el mundo de las tablets y los smartphones, el verdadero peligro es que haya una generación de usuarios que antes de tocar un ordenador se hayan acostumbrado a la interfaz de Android o iOS. Porque ahí el principio de «mínima sorpresa» se va a la mierda. Porque la «mínima sorpresa» para ese nuevo usuario no es Windows. Pensadlo ¿quién tenía un Mac en 2006? Cuatro frikis. Pero se introdujeron en el mercado con el iPod, luego el iPhone… y al final los usuarios de estos dispositivos han comprado Apple (amén de muchos hipsters que pasaron de Linux a Apple, pero esos lo hacen sólo porque lo dice Xataka o cualquier otro de sus popes).
En cierto modo, la nueva interfaz de Windows 8 busca esa jugada. Que la gente use Windows en su equipo y que por ello compre un móvil o tableta con Windows. Pero parecen no tener en cuenta que eso va en detrimento de sus usuarios más veteranos, cuyo único factor de fidelización es el «es lo que sé usar«. El usuario tradicional de Microsoft se encuentra una interfaz nueva, muy distinta, que le descoloca, que le obliga a aprender… para este usuario es posible que KDE o LXDE le resulten más cercanos que Windows 8.
La encrucijada es clara y compleja. Si cambian para intentar acercarse al usuario de tableta y smartphone, pierden su ventaja con una mayoría de usuarios veteranos. Si en cambio intentan mantener esa vieja base no sólo se arriesgan a no subirse al mercado post-PC cada vez más extendido, sino también el perder a usuarios de PC acostumbrados a esto. Y es que el problema real es que Microsoft se acomodó demasiado durante años, no buscaron una ventaja competitiva más allá del «somos los que tenemos más software, somos los que el usuario sabe usar y estamos implantados en todas partes«, han dilapidado el prestigio que tenían en los 80-90 y a día de hoy pocos usuarios asocian Microsoft con calidad. Y eso es lo que tienen que trabajar, porque día a día la competencia les pisa más los talones, y la era Ballmer no ha sido nada productiva para la compañía.
Todos sabemos que el colega Mark Shuttleworth es un fanático de Apple, siempr ha querido que Ubuntu estuviera más cerca de la experiencia de usuario de MacOS que de la de Windows. Es decir, al tío le encantan los diseños bonitos (lo cual explica Unity) y la informática a prueba de tontos.
En vista de esto, podemos imaginarnos que es totalmente consciente de que la mayoría de los usuarios se compran el PC con Windows preinstalado (al menos en España conseguir un portátil sin Windows es harto complejo, no imposible, pero complejo) y les intimida ponerse a instalar un sistema operativo. Por eso, nuestro amigo Mark decidió ponerlo fácil.
Reconozco que no tengo claro desde cuando existe el Windows Installer de Ubuntu, porque siempre había instalado este por el método tradicional (cd o pendrive live y tira cochero), en todo caso os podéis descargar el ejecutable desde aquí. Basta pulsar el botón gordo GET THE INSTALLER y vía, eligiendo en el combo de encima la versión (entre 12.04 LTS y 12.10). El archivo es ligero (2.4 megas) ya que irá descargando el resto durante la instalación (tenéis que tener el equipo conectado a internet durante la instalación).
En fin, descargáis, ejecutáis, concedéis permisos cuando os lo pidan y os saldrá esta pantalla:
Pantalla con opciones de instalación
Explicado rápidamente: En el primer combo (arriba a la izquierda) elegís el disco duro donde queréis instalar, en el de debajo el tamaño que queréis dar a vuestro sistema Ubuntu, en el tercero el escritorio que queréis (Ubuntu lleva Unity, Lubuntu LXDE, Kubuntu KDE…), en el de arriba a la derecha el idioma, debajo metéis el nombre de usuario que queréis (no vuestro nombre de usuario de Windows, sino el que queráis tener en Ubuntu) y finalmente la contraseña (tampoco la de Windows, sino la que queráis para Ubuntu). Le dais a install y ya se pondrá a descargar todos los datos necesarios. Entre mientras podréis entreteneros haciendo cualquier otra cosa, porque la descarga va en segundo plano.
Al acabar la descarga os dejará elegir si queréis reiniciar ahora o si queréis reiniciar más tarde. Tened en cuenta una cosa: para finalizar la instalación tenéis que reiniciar, y le lleva un rato, así que si estáis con tiempo hacedlo en el momento, y si no dejadlo para cuando tengáis un rato libre.
Lo dicho, al reiniciar os saldrá el selector de arranque de Windows, donde podéis elegir entre iniciar Windows o Ubuntu. Para finalizar la instalación elegid arrancar Ubuntu, se tirará un rato copiando archivos (en mi caso creo que fue alrededor de media hora) y finalmente lo tendréis en vuestro equipo.
A mi me dio un problemilla con el soporte de idiomas, que estaba incompleto y tuve que meterlo por mi cuenta, pero mayormente porque lo había instalado en español y luego quería meterle la traducción a gallego, no se si dará algún problema a los usuarios que no quieran instalar más idiomas. Tras el primer inicio debería avisaros de que hay un montón de paquetes sin actualizar, en principio se gestiona automáticamente y sólo tenéis que aceptar en una ventana de aviso y poner vuestra contraseña.
Y así, facilito, tenéis Ubuntu Instalado. Como además tiene el software center de Canonical por allí el instalarle lo que necesitéis es simple. Entráis por allí, buscáis y le dais al botón instalar (obviamente, esto tenéis que hacerlo con el equipo conectado a internet, si no malamente podrá descargar nada).
Se me olvidaba (y edito) que no hace falta que montéis una carpeta para acceder a los datos almacenados en vuestro disco. Dentro del sistema de archivos en la carpeta /host tenéis acceso al disco duro donde esté instalado.
Como en el pasado ya hice una entrada de juegos para linux y como en Aerilon suelen hacerlas bastante decentemente y con cierta periodicidad, he decidido crear una pequeña entrada sobre juegos indie para Windows, seleccionando los cinco que más me han enganchado en los últimos tiempos. Algunos son gratis, otros no, algunos muy famosos, otros menos.
Braid: El plataformas indie por excelencia, Braid. Con unos gráficos en 2D cuidadísimos, una historia profundamente filosófica (que no se por qué, pero me recordó a El Principito) y una mecánica de juego muy original, que nos permite movernos no sólo en el espacio sino también en el tiempo de juego.
A Flipping good time: Otro plataformas, este con la gracia de tener que cambiar la dirección de la gravedad para ir superando las fases. Gratis y divertido, reconozco que todavía no me lo he acabado (estoy en ello). No es muy largo pero en ciertos momentos puede volverse desquiciante, aunque puedes acumular una buena cantidad de vidas. Puedes descargarlo desde aquíA Flipping good Time
Machinarium: Llamadme machista, pero creo que la estética de este juego lo denota como orientado al público a femenino. Eso no quita que por muy machote que seas no puedas disfrutar de esta maravilla de rompecabezas. Te puedes romper la cabeza mucho rato haciendo y deshaciendo, moviendo cosas de un lado para otro, combinando los elementos de la forma más peregrina… mientras muebles a un adorable cacharro que parece el hijo de Johnny5 (el robot de la película Cortocircuito, no el guitarrista de Marilyn Manson) con una cucaracha. Puedes descargarlo desde aquí
Stealth Bastard: Reconozco que no es muy difícil, sobre todo si hace años te pasaste el The Lost Vikings. Mezcla de plataformas con puzzle, tiene la ventaja de ser gratuito y de ofrecerte varios niveles para descargar. También puedes intentar batir tu record de velocidad para superar los diversos niveles. Puedes descargarlo desde su página oficial
World of Goo: Curioso juego de puzzles con un potente motor físico donde, haciendo uso de bolas pegajosas que se unen entre ellas deberás construir estructuras. Gráficamente original, divertido, con una banda sonora muy agradable, una mecánica de juego muy intuitiva y una dificultad progresiva y a veces exasperante, World of Goo garantiza horas de diversión, y te dejará con ganas de más niveles. Puedes descargarlo desde aquí.
Comentar que aparte de para Windows estos juegos existen en otras plataformas (XBOX, MacOS, iOS, Linux, Nintendo Wii… depende del juego), por lo que aunque hayas decidido prescindir de las ventanas del colega Bill Puertas no tienes, necesariamente, por qué quedarte si disfrutarlos.