¿Realmente quieres hacer algo contra el cáncer?

Estos días se pone de moda otra cadena en Facebook de esas «solidarias«, entre comillas con toda la intención. Porque no es que quiera yo criticar a quien la comparte, que en muchos casos lo hace con toda la buena intención del mundo, pero ¿en qué ayuda a luchar contra el cáncer poner una foto en blanco y negro en un muro de Facebook? ¿Poner una foto ayuda a un enfermo a curarse? ¿Ayuda a que se encuentren nuevas terapias? ¿Ayuda a que haya más medios de detección precoz? No digo que las campañas de apoyo y visibilización sean inútiles, pero reconozcamos que algunas sólo sirven para lavar la conciencia sin hacer mucho esfuerzo.

¿Realmente quieres hacer algo contra el cáncer? Esta es la web de la Asociación Española Contra el Cáncer, una ONG fundada en 1953 y que actúa en diversos campos: programas de prevención, apoyo económico a proyectos de investigación, atención domiciliaria a enfermos en fase terminal, programas de apoyo psicológico a pacientes y familiares… ¿Cómo puedes ayudar? Puedes hacerte socio o hacer una donación puntual para dar apoyo económico, puedes hacerte voluntario y colaborar con tu tiempo y tu trabajo, incluso puedes empezar una campaña para recaudar fondos.AECCPorque al final el dinero es un factor fundamental, necesario: dinero para pagar los equipos, dinero para pagar a los investigadores, dinero para tener más médicos.

Y si no tienes dinero, porque vivimos tiempos duros, o si careces de tiempo al menos piensa en esto la próxima vez que te llamen a las urnas. No te voy a decir a quién votar, pero antes de meter tu voto en el sobre infórmate de qué políticas seguirá ese partido en cuanto a ayudas a la investigación científica, en cuanto a financiación de la sanidad, en cuanto a apoyo de programas de prevención. Exígeles que se unan a luchar contra el cáncer si quieren tu voto.

Porque ya no es una cuestión de solidaridad, si ayudar a los demás no te motiva piensa de forma egoísta: casi todos tenemos familiares o amigos que han luchado contra esta enfermedad. Si no vas a hacerlo por los demás hazlo por ti, porque a todos nos puede tocar cerca esta enfermedad, ya sea en nuestras carnes o en las de nuestros seres queridos. ¿Quieres hacer algo contra el cáncer? Busca proyectos si no te convencen los que aquí he citado, haz algo, pero no caigas en la autocomplacencia y en la caza de comentarios positivos y clicks de apoyo en una red social, lucha activamente.

El «bullying» y los pecados de omisión

Rara vez me pongo serio en este blog, pero a veces toca dejar la sorna a un lado para tocar temas más serios. Durante el desayuno leía en el teléfono este artículo donde se entrevista a un psicólogo que ha estudiado a fondo el tema del acoso escolar, y me vino a la cabeza una cita sacada de un libro de Terry Pratchett que ya había dejado caer por aquí en un artículo anterior:

‘Down there,’ he said, ‘are people who will follow any dragon, worship any god, ignore any iniquity. All out of a kind of humdrum, everyday badness. Not the really high, creative loathsomeness of the great sinners, but a sort of mass-produced darkness of the soul. Sin, you might say, without a trace of originality. They accept evil not because they say yes, but because they don’t say no.’

Puede parecer que una cita de un libro de fantasía humorística no va muy al caso con un tema grave, pero muchas veces la deformación paródica de la realidad es el mejor espejo de la misma. Pensemos en la frase que cierra el párrafo: They accept evil not because they say yes, but because they don’t say no.

De mis tiempos de estudiante, en el colegio o en el instituto, recuerdo haber visto un par de situaciones que podrían catalogarse como bullying. Y viéndolas ahora, con el prisma del tiempo, lo que más me revuelve las tripas no fue la actitud del abusón, del que hacía daño, sino la mía. Mi silencio cómplice. El pensar «esto no va conmigo, no es mi guerra, yo no me meto que si no también voy a recibir yo«. Y puedo darme mil excusas, puedo apoyarme en que callaba pero también callaban todos, en que éramos críos y era el profesorado quien debería responsabilizarse, en que yo me preocupo de mi gente y de mi persona y que cada cual haga lo mismo con la suya… pero a decir verdad, ni yo me lo creo ni me reconforta.

Cada vez que sale algún caso grave en las noticias, alguna de esos que terminan de la forma más trágica, me vuelven los recuerdos sobre aquellas situaciones que por suerte no acabaron de forma tan triste. Y siento vergüenza de de mi propia cobardía. Pero me lo tomo como una lección para mi vida, aplicable a cualquier situación injusta «jamás volver a ser cómplice por inacción, jamás pecar de nuevo de omisión«. Me apena no poder decírselo a mi yo de 14 años, pero al menos tengo esta tribuna para decíroslo a todos. Lo decía Martin Luther King: lo más temible es el silencio de los buenos.

Reductio ad Hitlerum y ley de Godwin en los medios españoles.

Los que llevamos años en el mundillo de blogs, foros, etc… y hemos tenido que moderar conversaciones conocemos la llamada la ley de Godwin, que afirma que «As an online discussion grows longer, the probability of a comparison involving Nazis or Hitler approaches 1», o traducido «Cuando una discusión on-line se alarga la probabilidad de una comparación que incluya a los Nazis o a Hitler tiende a uno«. Este recurso se llama Reductio ad Hitlerum, y si eres de los que acostumbran a ver debates donde los apaniaguados de los grandes medios ladran el discurso de sus amos estarás cansando de ver cómo utilizan este recurso.

¿En qué consiste el «Reductio ad Hitlerum»? Bueno, esta falacia, del tipo ad hominem (pretende desacreditar una opinión atacando a la persona que la emite) fue tipificada ya en los años 50 por el filósofo y profesor germano-estadounidense Leo Strauss. Según él el «Reductio ad Hitlerum» o «argumentum ad nazium» combina elementos de falacia de asociación y argumento ad nauseam. La primera, la falacia de asociación, consiste (grosso modo) en plantear que si X hace algo y tiene una propiedad todos los que hagan eso tienen esa misma propiedad (o viceversa, todos los que tengan esa propiedad hacen eso). Ejemplo de estos días, por ejemplo: «El FN de Marie LePen es antisistema y son nazis, luego Podemos como son antisistema son nazis«. ¿Suena a gilipollez suma? Desde luego, pero ponte cualquier tertulia política de esta semana. En cuanto al argumento ad nauseam este consiste en pretender que un razonamiento es válido si se repite muchas veces (curiosamente un recurso muy usado por el propagandista nazi Joseph Goebbels).

En la prensa española, y en el discurso de determinados partidos políticos conservadores, el «Reductio ad Hitlerum» podrí ser rebautizado «Reductio ad ETA» o «Reductio ad Bildum«, o como dirían otros «Todo es ETA» (recurso con el que ironizaban El Reno Renardo). Esencialmente el recurso es el mismo, simplemente cambiando la referencia al líder nazi por el grupo terrorista vasco o por el partido de la izquierda abertzale. En tanto en el estado español se recoge en el código penal un ambiguo delito de «Enaltecimiento del terrorismo» el recurso tiene una lógica perversa mayor, ya no solo es un ataque para descalificar el argumento del oponente sino una insinuación de que este podría estar incurriendo en un delito.

Como decía al principio, esta falacia es de uso habitual en discusiones en foros: suelto el «Sí, como los nazis» y ahí se acabó el debate, y por eso a principios de los 90 Mike Godwin formuló su famosa ley, que desde 2012 hasta goza de una entrada en el diccionario Oxford. Según dicha norma cuando en una discusión se llegaba al argumento ad Hitlerum era el momento de cerrar ese hilo, ya se habían agotado los argumentos lógicos, el razonamiento, y se recurría a este ataque personal para anular el debate. Esto generó bastante discusión entre moderadores pues, en algunos casos, la comparación o mención al nazismo podía ser aceptable, según la temática. Godwin argumenta que, aunque en algunos casos la relación pueda establecerse formando un ejemplo válido, la figura de Hitler, el gran villano del siglo XX, emana tal «fuerza» maligna que aplicar la comparación contra alguien que no sea un déspota genocida es injusto y desproporcionado, forzando así una apelación al sentimiento de rechazo por encima de la razón. Dependiendo del foro existen distintos corolarios para la aplicación de esta regla admitiendo solo estos comentarios en discusiones sobre la II Guerra Mundial, la Alemania nazi, genocidio, eugensia… según el criterio del moderador. Igualmente exagerado es cuando la prensa española utiliza el argumento de ETA contra, por ejemplo, unos huelguistas que cortan una calle: están igualando interrumpir el tráfico puntualmente unas horas durante una protesta con poner una bomba con objetivo de matar a varias personas.

Resumiendo ¿qué hacer cuando un tertuliano intenta sentenciar el tema jugando la carta Nazi o la carta de ETA? Pues lo mismo que en un foro de internet, cerrar el hilo. O, en este caso, apagar la tele e ir a hacer algo más productivo. A fin de cuentas, estas tertulias más que debates suelen ser intercambios de falacias e insultos, salpicadas con alguna cita para darle un aire erudito. Al final este chiste de los Simpson no es tan exagerado.