¿Qué significa que un teléfono o tablet es IP68 o IP69K?

Me preguntaba un amigo el otro día que significaba IP68 porque le habían ofrecido un teléfono Ulefone que en su descripción destacaba esa característica. IP será la abreviatura de Ingress Protection, protección de entrada en castellano y se trata de un estándar internacional para medir y certificar la resistencia de un dispositivo electrónico ante cuerpos extraños. Este estándar es definido y regulado por la normativa IEC 60529 (equivalente a la EN 60529 de la Unión Europea).

El primer número define el nivel de resistencia ante intrusiones o cuerpos sólidos:

  • X: Implica que no hay datos disponibles
  • 0: No hay ningún tipo de protección ante el acceso o el contacto con cuerpos sólidos
  • 1: Protección contra cuerpos mayores de 50 milímetros de diámetro.
  • 2: Protección contra cuerpos mayores de 12.5 milímetros de diámetro y 80mm de longitud. Por ejemplo, un dedo podría penetrar dentro del dispositivo
  • 3: Protección contra cuerpos mayores de un diámetro de 2.5 milímetros. El dispositivo podría ser penetrado por algunas herramientas o cuerpos de más de ese tamaño.
  • 4: Protección contra cuerpos sólidos de más de un milímetro de diámetro. El dispositivo solo podría ser penetrado con algún tipo de hilo o con herramientas de precisión.
  • 5: Protección contra polvo grueso, arena, etc. Puede entrar una cantidad de polvo en el dispositivo pero no suficiente para dañarlo.
  • 6: Dispositivo totalmente estanco al polvo.

El segundo número lo que marcaría es su nivel de estanqueidad ante el agua:

  • 0: Sin protección.
  • 1: Protegido contra la condensación
  • 2: Protección contra gotas de agua que caen con un ángulo de 15º sobre la posición normal del dispositivo, testeado con cuatro ejes.
  • 3: Protección contra gotas de agua que caen con un ángulo de 60º sobre la posición normal del dispositivo, testeado con cuatro ejes y con agua vertida en forma de spray.
  • 4: Protegido contra salpicaduras en cualquier dirección
  • 5: Protegido contra chorros en cualquier dirección.
  • 6: Protegido contra chorros y olas.
  • 7: Protegido contra una inmersión total durante un corto espacio de tiempo.
  • 8: Protegido contra una inmersión total durante un largo espacio de tiempo. Generalmente es testeado de 3 a 1.5 metros de profundidad durante 30 minutos.

¿Y la IP69K?

Pues en este caso iría un paso más allá en cuanto a estanqueidad. Fue regulada originalmente por el estándar alemán DIN 40050-9, que posteriormente sería substituído por la normativa ISO 20653. En el estándar EN 60529 sería IPX9.

Básicamente IP69K testearía la resistencia del dispositivo ante líquidos a alta presión y alta temperatura, con agua a 80 grados, a una presión de entre 80 y 100 bares a una distancia de 10 o 15 centímetros desde cuatro ángulos distintos, aplicando 30 segundos por cada ángulo.

Así que si necesitas un equipo electrónico para trabajar en condiciones duras, de polvo extremo, humedad extrema, arena, etc… buscar un dispositivo que cumpla estos estándares sería una buena idea.

Reciclar un móvil viejo en una cámara de seguridad wifi.

En fin, parece que el primer artículo sobre cómo dar una segunda oportunidad a un viejo móvil gustó. Si vimos la posibilidad de convertirlo en una consola portátil hoy vamos con algo más práctico: una cámara wifi.

Si quieres una cámara de seguridad es posible que esta no sea la mejor opción y que debas invertir en opciones más profesionales, pero ¿como monitor para bebés? ¿o para monitorizar a una persona enferma o que requiere cuidados y atención constantes? ¿o para ver cómo está nuestra mascota? Son muchos usos prácticos que podemos dar a una cámara wifi.

Lo primero será hacernos con un soporte para colocar nuestro teléfono, puede parecer una chorrada pero es fundamental que esté bien orientada la cámara. Podemos comprar un trípode o un soporte o, si nos animamos, fabricar uno. Aquí os dejo unas ideas para la última opción. También nos hará falta un cargador, ya que usarlo como cámara consume muchos recursos así que lo mejor es que esté permanentemente enchufado.

Alfred

Y ahora lo que necesitamos es instalar un app de cámara de seguridad en nuestro teléfono. Hay varias opciones, yo he decidido optar por la Cámara de Vigilancia Wifi Alfred, una aplicación que está disponible para Android e iOS y que ha sido desarrollada por Alfred Labs Inc. ¿Por qué? Por cuatro motivos:

  1. Tiene una versión gratuita bastante completa.
  2. Es sencillo de configurar.
  3. Es compatible con teléfonos bastante antiguos.
  4. Tiene las mejores valoraciones en el Play-Store.

Para utilizarlo necesitaremos, como es lógico, dos dispositivos: nuestro móvil viejo, que será el que haga de cámara, y un dispositivo (o varios) que usaremos como visor, ya sea otro móvil, un tablet o a través del navegador de nuestro PC usando su app de visor web (por cierto, si tenéis un bloqueador de publicidad no os dejará desde el navegador, tenéis que desactivarlo). También hará falta una cuenta de Google, que nos permitirá sincronizar ambos dispositivos.

Alfred Visor Web

Cuando instalemos el dispositivo en nuestro teléfono nos pedirá que lo configuremos como visor o como cámara. Elegimos la opción que corresponda, nos conectamos con la cuenta de Google y le damos permisos ya que, como es lógico, necesitará tener acceso a la cámara para poder grabar.

Desde el visor tendremos múltiples opciones: rotar la imagen, realizar una captura de pantalla, grabar un fragmento de vídeo, activar el flash… en general opciones bastante estándar en este tipo de aplicaciones. La más revolucionaria es la de detección de movimiento, que hay que activar tanto en el dispositivo como en el visor y que saca una foto cuando detecta algo moviéndose; aunque también es muy útil la función de ahorro de energía, que mantiene la pantalla del móvil apagada para reducir el consumo de batería.

¿Merece la pena? Bueno, el precio de una cámara de estas, de gama baja/económica, anda por los 50 o 60 euros. Así que si necesitas una y tienes un viejo teléfono criando polvo en un cajón puede ser una muy buena idea.

 

El API de geolocalización en HTML5

Aunque la geolocalización no forme parte de la especificación original de HTML5 (al menos según dice el manual de Remy Sharp, que es el que en un primer momento fue manual de referencia), su funcionalidad es una de las más atractivas e interesantes de dicho lenguaje, sobre todo en un contexto de web cada vez más orientada a dispositivos móviles (tablet, smartphone).

En fin, el API de geolocalización de HMTL5 permite que el navegador acceda a los datos de la posición del dispositivo desde el que se está accediendo a la web, ya sea por triangulación usando el GPS, o el GSM del teléfono; o a través de la posición de tu dirección IP.

El API posee tres métodos básicos:

  • getCurrentPosition(): Recoge la posición del dispositivo una vez.
  • watchPosition(): Recupera y actualiza la posición conforme va cambiando.
  • clearWatch(): Detiene la actualización de la posición.

En caso de éxito, getCurrentPosition() y watchPosition() devuelven un objeto Position, formado a su vez por un objeto coords (con todas las coordenadas) y un timestamp. El objeto coords tiene varias propiedades, algunas reconocidas por todos los navegadores y otras no:

  • latitude: un número flotante de sólo lectura que indica la latitud.
  • longitude: un número flotante de sólo lectura que indica la longitud.
  • accuracy: un número flotante de sólo lectura que indica la precisión de la longitud y la latitud en metros.
  • altitude: un número flotante de sólo lectura que indica la altura. No todos los dispositivos los permiten, en esos casos viene a nulo
  • altitudeAccuracy: un número flotante de sólo lectura que indica la precisión de la altura en metros. No todos los dispositivos los permiten, en esos casos viene a nulo
  • heading: un número flotante de sólo lectura que indica la dirección y el recorrido, expresada en grados. No todos los dispositivos los permiten, en esos casos viene a nulo
  • speed: un número flotante de sólo lectura que indica la velocidad de desplazamiento, expresada en metros por segundo. No todos los dispositivos los permiten, en esos casos viene a nulo

Ahora que te has leído la teoría, lo mejor es un ejemplo práctico, similar al que aparece en el manual de Lawson y Sharp (Introducing HTML5):

if(navigator.geolocation){
    navigator.geolocation.getCurrentPosition(function (position{
        var coordenadas = position.coords;
        showMap(coordenadas.latitude, coordenadas.longitude, coordenadas.accuracy);
    });
}else{
    window.alert("El navegador no soporta el API de geolocalización");
}

Plantéate que sería un código que llame a una función que genere un mapa recibiendo las coordenadas (como las API de GoogleMaps o OpenStreetMap). Primero comprueba que el navegador soporte el API, luego almacena las coordenadas conseguidas con getCurrentPosition en una variable objeto y finalmente las envía a la función que genera el mapa.

En fin, un API con muchas posibilidades en las nuevas aplicaciones web para dispositivos móviles.

Utilizando el cache de páginas con PHP

Cuando desarrollamos una página en PHP que necesita cargar información desde una base de datos nos encontramos que, en principio, se lanza una petición a la base de datos con cada recarga, que luego se procesa con el código PHP. Si tenemos una página web con poco tráfico (un blog, la página web de un grupo musical o un negocio), una web cuya información no cambie mucho, nos puede interesar crear un archivo de cache para evitar esta recarga. Esto ralentizará un poco la primera carga de la web, pero agilizará las sucesivas recargas de la misma, facilitando la navegación. En caso de páginas web optimizadas para dispositivos móviles (smartphone y tabs), que suelen depender de redes más lentas que los PC (por tirar de conexión 3G) es una opción muy válida.

Lo primero es crear una carpeta con permisos de escritura a la que llamaremos cache/ para almacenar ahí los archivos. Ok, allright, yeah man. Cuando nos metamos con el código (que pondré en un ejemplo más abajo) tenemos que pensar que hay que establecer un tiempo de expiración de la página, ya que si no no se recargaría nunca. Lo mejor es darle un tiempo que creamos prudencial para que sea eficiente sin llegar a dejar desactualizado al usuario. En fin, teniendo en cuenta todo esto, el código sería el siguiente:

$archivoCache = "cache/".$elnombrequecorresponda.".html"; //El archivo con el caché
$tiempoCache = 600; // el parámetro va en segundos, así que serían 10 minutazos

if (file_exists($archivoCache) && (time() - $tiempoCache
< filemtime($archivoCache)))
{
    include($archivoCache);
    echo "\n";
    exit;
}
ob_start(); //inicialización del buffer de salida

//Aquí iría el código PHP y HTML que corresponda

$fp = fopen($archivoCache, 'w'); //Abrimos el archivo con el cache

fwrite($fp, ob_get_contents());//Escribirmos el archivo
fclose($fp);//Cerramos el archivo IMPORTANTE!!!!! que mucha gente se olvida
ob_end_flush(); //limpiamos el buffer para evitar errores

En fin, creo que con estas instrucciones comentada ya os vais pispando todos de cómo funciona la cosa. Par el ejemplo di un tiempo de 10 minutos (ajustad vosotros según creáis conveniente) y la variable $elnombrequecorresponda pues… eso, que ahí ponéis el nombre que corresponda al archivo que queréis cachear.

En fin, chavatares, con esto me voy a dormir, que es tarde… o puede que no, porque no se si mi ordenador a cambiado o no la hora automáticamente. Si mañana llego tarde a todas partes le echaré la culpa. Un cibersaludo!!