Derrick Rose

Hacía tiempo que un chaval no revolucionaba así la NBA.  Mucho tiempo, puede que desde que LeBron decidió presentarse al Draft. ¿Quién daba un duro por los Bulls al principio de esta temporada? Decían «Los Bulls son prometedores,  pero Boston, Miami, Orlando y New York tienen más equipo». Si hasta había quien dudaba de que pudieran quedar por encima de Atlanta o de los Sixers. En la quiniela más optimista les daban el cuarto puesto, y si tenían la suerte de que se hundiera algún favorito. Pero la temporada regular ha terminado y no sólo han sido el mejor equipo del este, sino de toda la NBA. 62-20, el mejor balance desde la segunda retirada de Jordan. ¿Y en Play Offs? Pues de momento Indiana les ha apretado las tuercas en los dos primeros partidos, pero se han llevado los dos, y con un Rose salvaje (39 puntos en el primer partido, 36 en el segundo). ¿MVP? A tenor de los resultados debería serlo pero ¿lo será?. Si entendemos MVP literalmente, como Jugador Más Valioso, debería serlo. Un jugador que lidera (25 puntos, 7.7 asistencias) a un equipo por el que pocos dan un chavo a ser el mejor equipo de la liga, que ha sido séptimo en anotación y décimo en asistencias ¿no se lo merece?

Comparémosle con las otras estrellas de la NBA que podrían optar al título: ¿Lebron? Grandes números pero Miami, con su Big Three, acabó a 5 victorias de los Bulls. ¿Alguno de los Spurs? Han hecho una gran temporada, pero ninguno de sus jugadores ha destacado de sobremanera sobre el resto, al igual que los de los Celtics, han sido triunfos. ¿Stoudemire? Los Knicks, a pesar de haber fichado también a Carmelo, han acabado sextos. ¿Durant? Da la impresión de que su progresión se ha cortado esta temporada y Oklahoma tampoco ha firmado una temporada tan buena como se esperaba de ellos. ¿Love? Ha hecho un año de record pero jugando en el peor equipo de la liga. ¿Kobe? Con todo el equipazo de los Lakers han estado irregulares.

Parece que es la opción más clara pero ¿podría caer en manos de otro? También hay motivos, desde luego. El primero es su edad. No suelen dar el MVP a jugadores muy jóvenes y si Rose lo ganara sería el primer MVP de la historia con edad para ser todavía jugador universitario. Por descontado vaya que también sería el jugador más joven de la historia en ganarlo, más joven que Magic, Bird, Kareem, Shaquille, Kobe o Jordan. Además, a veces se ha mostrado inconsistente en el tiro, con porcentajes muy bajos en muchos partidos y mostrando una laguna, u oportunidad de mejora si queremos decirlo de forma más positivista, en su tiro en suspensión, tanta desde la media como desde la larga. Además, da la impresión de que está todavía un escalón por debajo del nivel de los más grandes de la liga. De su esfuerzo para mejorar en esos puntos flacos y de las lesiones dependerá que dentro de 20 años su nombre esté junto al de Jordan, Magic o Duncan o, por contra, se le cite entre esos jugadores que no llegaron a dar el último paso por una razón u otra, como Grant Hill, Mitch Ritchmond o Bob MacAdoo

El ocaso de los dioses

Este artículo fue originalmente publicado en el fanzine del Pub TNT (Santiago de Compostela) en abril de 2011. Si mi colaboración con el mismo continúa iré subiendo por aquí los artículos que vayan apareciendo. En fin, espero que lo disfrutéis.

El ocaso de los dioses:

Con la venia de sus señorías, y ahora que se acerca el primer aniversario de la muerte de Dio, me permitiré hablar en esta primera columna sobre el fin de una era que, indefectiblemente, se acerca.

No podemos quejarnos y llorar, sabíamos que pasaría. Las bandas que empezaron a forjar su carrera en los 70 empiezan a acercarse a la jubilación: los Scorpions y los Judas este verano hacen sus giras de despedida, y se comenta que dentro de no mucho les seguirán los AC/DC, o por lo menos el albañil Brian Johnson, al que los años y el cáncer de garganta sufrido hace un lustro empiezan a pesar demasiado. Se ha confirmado que para 2012 habrá gira de Black Sabbath con Ozzy a las voces, también con tintes de adiós. Y aunque para algunos no es plato de gusto aceptarlo, no serán los únicos. Esta segunda década del siglo XXI nos traerá muchas retiradas. El tito Alice (Cooper) ya está rozando la edad de la retirada, Coverdale lleva unos añitos dando síntomas de flaqueza (recordemos el esperpento que protagonizó en Coruña en 2008, durante la gira de Good to be Bad) e incluso el incombustible Lemmy afirma en entrevistas que, con esta edad, ya necesita viagra.

Y es que el tiempo pasa para todos. Las bandas que en mi adolescencia eran punta de lanza de la modernidad, como Korn, Limp Bizkit o Machine Head, día a día se van convirtiendo en dinosaurios. Pantera incluso en banda de culto tras el asesinato de Dimebag. Dentro de una década les encasquetarán la etiqueta de viejos y serán denostados por los talibanes del moderneo, y otros como los Maiden o Slayer probablemente estarán anunciando a doble bombo y platillo una gira de despedida.

¿Y qué pasará en el futuro? No me refiero al manido tema de “¿hay relevo?”, porque el que quiera buscar bandas de calidad las encontrará siempre, tal vez no en el mainstream, como antaño, porque hace tiempo que los medios han dado de lado a ese gran océano de estilos que se engloban bajo los términos metal y rock and roll (y los que tienen una cierta presencia… mejor no opino), pero si se esfuerza en bucear fuera del mundillo que venden los gurús mercachifles de siempre, más allá de lo es portada en las revistas del mundillo, algo aparecerá.

Cuando yo pienso en el futuro en lo que no puedo parar de pensar es en las canciones. El que ya no haya bandas que llenen estadios, que ya no aparezcan en la MTV, es algo que me resbala. Me da igual el metal como negocio, lo que yo disfruto es el arte. Pero ¿qué pasará con todo ese trabajo? Cientos de grandes temas que se perderán para siempre “como lágrimas en la lluvia” ¿o viviremos la época dorado de los “grupos tributo”? Ya en los últimos tiempos están viviendo un gran boom, no se van a hacer ricos con esto pero suelen hacer más caja que cualquier banda underground. En el jazz clásico las piezas más populares se convirtieron en standares sobre los que improvisar, es evidente que en el mundo actual, donde la mayoría de las grandes bandas ya no son dueñas de su trabajo sino que estos están en manos de abogados, discográficas, gestoras de derechos de autor y demás carroñeros y necrófagos del negocio musical, por cuestiones de royalties, eso es algo totalmente inviable. Gene Simmons decía que su pretensión era que Kiss siguieran cuando él y Paul se retiraran, con otros miembros, claro que hablamos de una banda que lleva haciendo giras de “despedida” desde el 2000, y que siempre han funcionado más como una empresa que como una banda de rock and roll. ¿Llegará el día en que Rapid Fire, Whole Lotta Rossie o Cat Scratch Fever sean obras patrimonio de la humanidad? ¿El día en que esos riffs se transformen en un standar que todos podamos reutilizar?

Hello world!

Hola mundo!

Como buen informático he decidido dejar un Hello World como primer post, por el toque nostálgico. A fin de cuentas ¿qué programador no ha hecho alguno?

Y como buen rockero añado un «Lemmy is god!», si bien tampoco estoy seguro de querer centrarme sólo en el rock and roll. Más bien me dedicaré por aquí a ir contando mis paranoias, y cada cual que opine y lea lo que quiera.