John Carpenter “for dummies”: ¿Por dónde empezar con su filmografía?

Mi idea original era escribir un “Director for dummies” al mes, pero el inicio de 2019 se me ha liado mucho por cuestiones de trabajo, familiares y demás. Con mucho retraso (esto tendría que haberlo escrito en enero) llega la segunda entrega, donde cambiamos radicalmente: si para el primer capítulo tuvimos a Fritz Lang en este vamos a hablar de John Carpenter.

Los lectores habituales ya sabéis de mi amor por su trabajo, en varios artículos he recomendado varias películas suyas, como en la segunda y la tercera entrega de la saga Cinco Películas, Cinco Géneros o como en mi recomendación de películas de terror claustrofóbicas.

Nacido en Carthage, Nueva York, en 1948 dicen sus biógrafos que ya desde niño tenía claro que quería hacer cine, realizando sus primeros cortos en el instituto con una cámara Super8. Su familia venía del mundo artístico pues su padre dirigía el departamento de música de la universidad de Western Kentucky, donde comenzó sus estudios para trasladarse posteriormente a la USC californiana en 1968, donde continuaría sus estudios de cine, que dejaría inacabados para poder centrarse en su primera película. En 1970 saboreaba su primer éxito siendo todavía estudiante, pues el corto The Resurrection of Broncho Billy se llevaría el Oscar a mejor cortometraje, siendo Carpenter el editor, co-guionista y compositor de la banda sonora. En 1974 lanzaba su primera película, Dark Star, y en 1978 conseguía su primer éxito de taquilla con Halloween. Los ochenta serían los años dorados de Carpenter: combinaría con maestría películas de acción, ciencia-ficción y terror logrando algún éxito más en taquilla y también firmando algunas películas que, a pesar de no tener tanto éxito en ventas, se convertirían en clásicos de culto. Los 90 se le harían más cuesta arriba y en los dosmiles estaría en un estado de semi-retiro, con solo un par de películas y un par de capítulos de la serie Masters of Horror, pero curiosamente más centrado en explotar su faceta como músico.

Se me ha hecho especialmente duro elegir tres en este caso, pero ahí vamos:

Asalto a la comisaría del Distrito 13

Voy a copiar directamente lo que dije sobre ella en otro artículo: “filmada en 1976 con un ajustado presupuesto de 100000 dólares. Afirma que se inspiró en dos películas para escribir el guión: Rio Bravo, de Howard Hawks y La Noche de los Muertos Vivientes de Romero. El planteamiento es simple: Un grupo de policías y de criminales resisten dentro de una comisaría el ataque de un numeroso  y vengativo grupo de pandilleros. Años después el propio Carpenter se auto-plagiaría tomando varios elementos, y alguna escena casi plano a plano, en Fantasmas de Marte.”

Esta película es una joya por su efectividad y simpleza, en serio que siempre he pensado que Carpenter hace magia: los actores no son buenos, los medios técnicos son limitados… pero te atrapa, te engancha. Logra crear un ambiente opresivo con muy poca cosa, logra meter al espectador dentro de las escenas, hacerle vivir la tensión de la situación. Hay un capítulo en la segunda temporada de The Punisher, en Netflix, donde se marcan un homenaje bastante claro, y ahí se ve como Carpenter con menos medios lograba hacerlo mucho más efectivo.

1997: Rescate en Nueva York

Filmada en 1981 tras dos éxitos de taquilla consecutivos: Halloween y La Niebla. Carpenter pasaba por su momento de mayor popularidad y el cine de acción se ha convertido en el género preferido de América, así que Goldcrest lo tiene claro: necesitan que Carpenter haga una película de acción. Carpenter la hace, pero a su manera: el ambiente es futurista, distópico, post-apocalíptico. Una América fascista y caótica retratada a través de actores sobrados de carisma: Ernest Borgnine, Lee Van Cleef, Donald Pleasence o un Isaak Hayes que retrata a uno de los mejores villanos mesiánicos que se hayan visto.

Y para culminar la obra nada menos que Kurt Russell convertido en Snake Plissken, el antihéroe definitivo. Un Russell que era en aquel momento una elección controvertida, pues se le asociaba a una imagen “blanda” tras haber participado en varias películas familiares de Disney, pero que logró disipar todas las dudas creando un personaje inolvidable, un personaje cínico, individualista, callado, ingobernable e implacable que se inspiraba en los personajes violentos de perfil vigilante que habían triunfado en los 70.

Halloween

Es posible que a muchos os sorprenda, pero cuando se estrenó en 1978 Halloween fue un éxito de crítica. Su violencia explícita, que hoy por hoy sería denostada por los críticos, en aquel entonces fue alabada como un soplo de aire fresco. Si en 1974 había sido La Matanza de Texas la película independiente que había revolucionado el cine de terror, Halloween era la película que finalmente definía el género de terror slasher inspirando por Psicosis de Hitchcock y que, en 1980, culminaría con la primera entrega de Viernes 13. Halloween introduce varios tópicos del género: el asesino como personaje principal de la historia, los jóvenes dedicándose al sexo y a las drogas antes de ser asesinados, el asesino que vuelve a la vida dentro de la misma película creando una sensación de mal indestructible…

Era la tercera película de Carpenter y se convertiría en su primer éxito en taquilla, convirtiéndose en aquel momento en la película más rentable de la historia, costando poco más de 300000 dólares y recaudando 70 millones en todo el mundo, además de dar lugar a una saga que generaría enormes beneficios a través de sus secuelas.

Muchos críticos han argumentado que la película puede fomentar el sadismo por la glamourización del asesino o que pretendía mandar un mensaje moralista pues es habitual que los adolescentes estén consumiendo drogas o practicando sexo antes de ser aniquilados. El director ha rechazado ambas visiones de forma explícita, argumentando que nadie en su sano juicio debería tomar a Myers como un ejemplo positivo y que, en cuanto al comportamiento de los adolescentes, simplemente consideraba que ese era el comportamiento del adolescente medio de la época.

Y hasta aquí llega esta lista. Ha sido duro dejar fuera títulos como La Cosa, Dark Star, Golpe en la Pequeña China, They Live! o La Niebla, pero creo que para hacerse una idea general, estas son las tres películas más idóneas para empezar a paladear el cine del gran John Carpenter. El maestro de la Serie B, un director que tal vez tuviera momentos flacos en la década de los 90, pero que en general nos dejó un buen puñado de títulos inolvidables y que, sobre todo, tiene una personalidad propia muy fuerte que le permitía coger todo lo que había aprendido del cine de los años 50 con el que se crió, de aquellos westerns y aquellas películas de marcianos o de monstruos, y mezclarlo para impregnarlo con su propia esencia.

Anuncios

Sobreviviendo: 7 películas aterradoras y claustrofóbicas.

Una clave para toda historia de terror es la existencia de un peligro mortal amenazando las vidas de todos o al menos alguno de los personajes. Puede ser un peligro explícito, aterrador a plena luz, o puede ser un peligro sutil sugerido entre sombras, pero siempre tiene que existir la combinación de la certeza de una amenaza junto a la sensación de carecer de control sobre la situación. Para acentuar esto último nada mejor que añadir un contexto donde el movimiento de los personajes se encuentra restringido, donde la posibilidad de huida está limitada. Si eres de quien disfrutan de esa sensación de peligro agobiante y claustrofóbica seguramente puedas degustar y apreciar esta serie de películas:

  • Asalto a la comisaría del distrito 13:  Una de las primeras películas de John Carpenter, filmada en 1976 con un ajustado presupuesto de 100000 dólares. Afirma que se inspiró en dos películas para escribir el guión: Rio Bravo, de Howard Hawks y La Noche de los Muertos Vivientes de Romero. El planteamiento es simple: Un grupo de policías y de criminales resisten dentro de una comisaría el ataque de un numeroso  y vengativo grupo de pandilleros. Años después el propio Carpenter se auto-plagiaría tomando varios elementos, y alguna escena casi plano a plano, en Fantasmas de Marte.asalto
  • La noche de los muertos vivientes: Filmada en 1968 por un joven descendiente de gallegos afincado en los Estados Unidos, es una película que cambiaría el cine de terror para siempre. George Romero daba aquí inicio al cine de zombies que posteriormente nos traería películas tan populares como Demons, Nueva York bajo el terror de los Zombies, Shawn of the Dead, 28 Días Después o No Perturbar el Sueño de los Muertos. Pero sin esta cinta de Romero el término zombie no nos haría pensar en un cadáver putrefacto andante sino en un personaje de la mitología caribeña. De hecho no se usa la palabra zombie en toda la película y, años después, el propio Romero afirmaba que la idea principal de la película era mostrar el comportamiento de la gente durante un cataclismo impensable, inasumible para la mente humana. Fueron muertos que se alzaban de sus tumbas, pero podrían haber sido una invasión alienígena, una plaga de insectos carnívoros o un terremoto. La cuestión es que 50 años después de su estreno los muertos andantes de Romero siguen muy vivos, y es que estar atrapado con un grupo de desconocidos en una casa rodeada de cadáveres revividos caníbales sigue siendo un concepto terrorífico. Como curiosidad, la película por un tema de derechos ha quedado para dominio público desde hace años.

  • La Última Casa a la Izquierda: Me debatía entre esta y Las Colinas Tienen Ojos, ambas de Wes Craven. Filmada en 1972 con un presupuesto de 87000 dólares sigue siendo una película perfectamente aterradora por su violencia, sadismo y realismo, a pesar de algún puntual fallo de guión. En esta película nos encontramos dos partes diferenciadas: una tipo slasher, con criminales sádicos y víctimas adolescentes, y otra de venganza donde la sangre y la violencia no rebajan sus niveles mientras los criminales reciben un escarmiento brutal y despiadado.La última casa
  • Funny Games: El género de terror había sido quemado en Hollywood durante la segunda mitad de los 80 (que duró hasta 1993, como todo el mundo sabe) con contínuas secuelas de sus sagas más populares: Pesadilla en Elm Street, La Matanza de Texas, Halloween, Viernes 13, Muñeco Diabólico… así que en los 90 poca gente tenía ganas de explorar el terror. En 1996 Craven lanzaba Scream, diseccionando los tópicos del género, pero la bocanada de aire fresco llegaría durante Cannes en 1997: Funny Games, del alemán Michael Haneke, impactaba al público del festival y recibía la loa de la prensa. Sadismo, tortura y violencia añadiendo la indefensión de recibir el ataque en su propio hogar, rompiendo su entorno seguro. Haneke lograba así llamar la atención de la industria con esta cruda y atemorizante película.funny games
  • Alien: El octavo pasajero: Ridley Scott sabía que tras el estreno de Star Wars, en 1977, la gente tenía ganas de más historias ambientadas en el espacio. Un año y unos meses después, con esta combinación entre terror  y ciencia ficción,comenzaba una de las sagas más conocidas y lucrativas del cine. Sin ayuda posible, encerrados en una nave (En el espacio nadie puede oír tus gritos, rezaba la promo), con una voraz criatura dándoles caza y con la sospecha instalada entre todos los personajes veremos a Sigourney Weaver convertir a su Ellen Ripley en uno de los personajes más icónicos del cine, una de las heroínas definitivas de la ciencia ficción.Alien
  • Cube: El mismo año en que Haneke revitalizaba el terror con Funny Games el canadiense Vincenzo Natali filmaba la película que arrasaría en la edición de 1998 del festival de Sitges. Un laberinto de habitaciones cúbicas con trampas, sin más contexto, sin conocer el porqué ni las motivaciones de su fabricación, simplemente una trampa letal y agobiante donde la colaboración es esencial para resolver sus complejos rompecabezas.Cube
  • La Cosa: Carpenter de nuevo, pero ahora con más pasta. De nuevo se inspiraba en Howard Hawks, pero en este caso para marcarse un remake de El Enigma de Otro Mundo y, teóricamente, inicia una trilogía apocalíptica lovecraftiana que continúa en El Príncipe de las Tinieblas y concluye con En la boca del Miedo. Atrapado en una base en medio de la Antártida con un bicho terriblemente destructivo y absolutamente impredecible, el bueno de Kurt Russell nos regala uno de sus mejores papeles y Carpenter la que seguramente haya sido su película más recordada, o al menos la más taquillera.La Cosa