Diez discos en directo que tienes que escuchar sí o sí

He de empezar esta entrada diciendo que me ha costado elegir sólo 10, hubo un momento en que llegué a 16 más o menos “cómodo”, pero los 6 últimos descartes fueron “duros”.

Desde que empecé con el podcast la verdad es que apenas he escrito sobre música, tal vez porque se me da mejor pincharla, pero llevo un par de días con este artículo en la cabeza, tal vez por el (tardío) descubrimiento que es esa joya de Live Bullet de Bob Seger al que llevo enganchado un par de semanas. Pero no adelatemos acontecimientos y vamos con este listado, este top 10 de directos.

  • Dee Purple - Made In Japan
    El Made in Japan de Deep Purple lo cambió todo, abre esta lista porque es el disco que cambia el concepto de “disco de grandes éxitos con cuatro aplausos” que hasta aquel momento reinaba en los discos de rock en directo por “capturar la energía del directo“. Esas épicas improvisaciones, ese sonido poderoso, esa locura entre el público nipón… una de las piedras angulares del rock y de la carrera de los legendarios Purple, con el no menos legendario Martin Birch a los controles, y eso que Ian Gillan decía que no había dado la talla, que estaba todavía convaleciente de una neumonía. Pero a pesar de eso su interpretación de Child in Time es uno de los pináculos del hard rock setentero.
  • Thin Lizzy - Live and Dangerous

    A pesar de que siempre se diga que este Live and Dangerous tiene demasiados overdubs (o retoques) en estudio sigue siendo una clara muestra, un vivo retrato, de la energía de aquellos imparables Thin Lizzy de mediados de los 70 sobre el escenario. Los temas fueron recogidos en Londres durante la gira del Johnny The Fox y en Toronto durante la de Bad Reputation (y se dice que algunas tomas también están sacadas de un directo en Philadelphia de esa misma gira), y fueron mezcladas y “retocadas” en Francia para acabar viendo la luz en verano de 1978. El set list se centra en los grandes clásicos de la banda, dejando como momentazo que todos recodamos la forma en que enlazan el último acorde de Cowboy Song con el inicio de The Boys are Back In Town, algo que dicho así puede sonar chorra, pero que escuchando el vinilo provoca una sensación de subidón tremenda.
  • Live Bullet de Bob Seger
    El inspirador de esta lista, este disco en directo, junto a su entrega de estudio de ese mismo año (1976) Night Moves, fue el responsable de que Bob Seger dejara de ser un músico importante en el noroeste de EEUU para serlo a nivel mundial. El fenómeno local comenzaba, con este Live Bullet, a dar el salto al siguiente nivel. Su rock and roll guitarrero, de la vieja escuela, sonaba todavía más enérgico y poderoso en esta entrega en vivo, capturada en el mítico Cobo Hall de Detroit. Temas como sus clásicos Ramblin’ Gamblin’ Man o Heavy Music logran una nueva dimensión, sin olvidar versiones como la inicial Nutbush City Limits de Tina Turner o el Bo Diddley del legendario bluesman de mismo nombre.
  • Rainbow - On Stage
    De nuevo Martin Birch en los controles, de nuevo Ritchie Blackmore en las guitarras, de nuevo temazos, de nuevo largas improvisaciones y solos… pero esta vez no son Deep Purple, aunque la leyenda está a su nivel: los Rainbow de Blackmore, Dio y Cozy Powell, un Big Three de verdad y no los de LeBron James. A día de hoy podemos encontrar más discos en directo de esa etapa, algunos con mejor set list, pero este On Stage se convirtió en su momento en la primera captura de la magia de esta banda sin par. Durante el medley de Starstruck con Man on the Silver Mountain, el momento en que Dio canta a capella, eso es increíble, es magia, es uno de los momentos insuperables del rock, de los momentos en los que recordamos por qué amamos la música.
  • UFO - Strangers in the Night
    Este disco marcaba el final de una época en los UFO, una de las bandas más infravaloradas del hard rock británico de los 70. Grabado en la gira de otoño de 1978 por los EEUU recoge temas de varios conciertos, incluyendo el último con Michael Schenker hasta su regreso en 1993. Y el carpetazo a la fructífera era Schenker, que tan buenos discos nos dejó, lo daban con este excelente album en vivo, que además nos muestra fielmente la labor del germano en las guitarras dado que se negó a regrabarlas en estudio por haber abandonado ya el grupo cunado se estaba masterizando y mezclando el disco, por lo que sus solos en Rock Bottom o Doctor Doctor no tienen truco. Strangers in the Night logró bastante éxito comercial en Reino Unido, llegando al número 7 de las listas de ventas, si bien en USA no acabó de despegar quedándose en el 42.
  • Motorhead - No Sleep 'till Hammersmith
    No creo que Lemmy pensara, cuando la prensa musical británica tildaba a Motorhead de ser “la peor banda del mundo” que menos de un lustro más tarde le estaría arrebatando el número uno de las listas de ventas británicas a UB40 con Ace of Spades. Tras un triunvirato mágico de discos conformado por Bomber, Overkill y Ace Of Spades el potente trío británico, con su formación más legendaria que no la más duradera ni la original, decidían grabar varias fechas de la gira de presentación de este último para lanzar un disco en directo. Irónicamente ningún tema del No Sleep ‘Till Hammersmith está grabado en el legendario Hammersmith Odeon, sino que se recogieron conciertos en Leeds, Newcastle, Norfolk y Belfast. El título viene de una frase que estaba escrita en el autobús de gira, ya que solían terminar las giras en ese legendario auditorio. A principios de los dosmiles la discográfica Metal-Is publicó una edición extendida de este directo con varias tomas descartadas y un libreto con fotos inéditas y anécdotas (como la del nombre de la gira o la reacción de Lemmy cuando le dijeron que el disco estaba de número 1).
  • The Allman Brothers Band - At Fillmore East
    Duane Allman estaba llamado a ser uno de los grandes de la historia de la guitarra (bueno, y realmente lo fue) hasta que un accidente de moto se lo llevó. Su dominio de slide y su feeling bluesero le colocaban como el sucesor natural de Jimi Hendrix en el Olimpo de la guitarra del rock estadounidense, pero no tardó en unírsele en el camino de la desgracia. La Allman Brothers Band marca el comienzo de la transición del blues hacia el llamado southern rock que tendrá su culminación en los Lynyrd Skynyrd, y en este trabajo nos dan una muestra del virtuosismo de sus miembros. Porque si Duane era enorme, su pareja guitarrística Dickey Betts no se quedaba atrás (como guitarrista, no entremos en escabrosos temas personales). Las interpretaciones del Stormy Monday de T-Bone Walker, In Memory of Elizabeth Reed o la rendición final de 23 minutos con Whipping Post capturan y maravillan al oyente en esta joya del blues rock. ¿Y de qué se ríen en la portada de este At Fillmore East? Hay varias versiones, y todas tienen que ver con lo que oculta Duane entre sus manos… y lo dejo a tu imaginación.
  • Bruce Springsteen & the E Street Band - Live 1975/85
    Cuando Springsteen decidió sacar un disco en directo junto a la E-Street Band lo hizo a lo grande. Una caja con múltiples vinilos recogiendo 40 canciones, grabadas a lo largo de una década, entre las giras de Born To Run y Born in the USA. La verdad es que no entendía el fanatismo de los seguidores de el boss hasta que le vi en concierto, sobre las tablas hay pocos que puedan competir con su intesidad y profesionalidad. Este disco recoge los elementos típicos de sus conciertos, como las improvisaciones por parte de los músicos o las largas presentaciones habladas en los temas. Los pelos como escarpias en la inicial Thunder Road (personalmente, creo que el mejor tema de la larga trayectoria de Springsteen) o en su homenaje a Woody Guthrie versionando This Land is Your Land, la canción que casi manda al bueno de Guthrie al talego en los tiempos de la caza de brujas. Este Live 1975-1985 se convirtió también en el primer quíntuple album en alcanzar el top 10 en ventas en los EEUU (y supongo que no debe haber muchos más).
  • The Last Waltz
    The Last Waltz es a la vez un disco en directo y una banda sonora. La despedida de The Band, grupo que había grabado en estudio y girado con múltiples artistas como Ronnie Hawkins o Bob Dylan, fue grabada por Martin Scorsese para realizar un documental, y publicada a su vez como triple vinilo. El concierto cuenta con una docena de colaboraciones ilustres, con nombres como Joni Mitchell, Muddy Waters, Bob Dylan, Neil Young, Van Morrison o Eric Clapton. Es tan obligada la escucha del disco como el visionado del propio concierto/documental.
  • Cheap Trick - At Budokan
    Y vamos a cerrar este listado con los divertidos y beatleianos Cheap Trick y su At Budokan. En 1978 no eran una banda especialmente famosa todavía, excepto en Japón. En el país del sol naciente estos geniales músicos despertaban devoción y locura casi al estilo de sus adorados Beatles. Epic Records decidió que debían grabar un directo allí, que en principio iría destinado en exclusiva al mercado japonés. Algunas copias llegaron a los USA como rarezas de importación y allí empezó a crecer la demanda. Varios meses después Epic, viendo el filón, lanzaba el disco en el resto del mundo, convirtiéndose en aquel momento en el disco más exitoso de Cheap Trick, vendiendo 3 millones de copias y catapultando al grupo a un nuevo nivel de fama, convirtiendo los singles I Want you to Want Me, Surrender y Ain’t That Shame en los favoritos del público. Años después se publcaría una “secuela”, titulada At Budokan II con los temas que no habían sido incluídos en el disco, y finalmente una reedición de 1998 incluiría el concierto completo bajo el título de At Budokan: The Complete Concert.

En el tintero se quedan joyas como el Alive! de Kiss, el excepcional Live… In the Heart of the City de Whitesnake, el poderoso Staying A Life de los Accept, la selvática descarga de Ted Nugent en Double Live Gonzo, el mítico The Song Ramains the Same de Led Zeppelin, la clase de Rory Gallagher en su Irish Tour o el Unleashed in the East de los Judas Priest, es lo malo de elegir sólo 10, que te dejas cien fuera de la lista. En todo caso, estos 10 son de obligado cumplimiento, diez auténticos mandamientos del rock and roll que se resumen en que amarás a la distorsión sobre todas las cosas y compartirás la birra con el prójimo.

Y ya van 44 años sin Jimi Hendrix

¿Víctima de los excesos o de una conspiración gubernamental? Siempre nos quedará esa duda sobre el fallecimiento de Jimi Hendrix hace hoy 44 años en Londres. Un genio con mayúsculas, un maestro, un músico que no sólo revolucionó el rock sino todo el mundo de la guitarra eléctrica.

Su obra en vida fue corta, tres discos de estudio sin contar sus primeros años como músico de sesión, pero se han publicado un sin fin de directos y material de estudio inédito póstumo. Nos queda toda esa obra para recordar la genialidad del músico más grande que haya parido la ciudad de Seattle.

Mujeres en el heavy metal: más allá de Doro Pesch y Angela Gossow

A raíz de recuperar el artículo de voces infravaloradas del rock (y de un curioso debate unas horas antes Lee Aaron/Doro) he recibido una queja de que aquello era, figuradamente, un campo de nabos. Como ya dije en ese momento, yo creía que al no ejercer como historiador me libraba de debates revisionistas, pero al final también aparecen, y para que no se me acuse de escribir con un sesgo patriarcal tocará entonces hacer un recorrido por la historia de la mujer en el heavy metal.

Cuando nos remontamos a los orígenes del estilo es cierto que encontramos muy poca presencia femenina, tanto en los antecedentes como en los primeros años. ¿Se trata de un estilo que excluye de forma pretendida a las mujeres? Simplicándolo podrías dejarlo en una actitud machista, pero creo que sería importante profundizar en las raíces del estilo, en el contexto social y enconómico en el que nace esta música. Si en los 70 se empiezan a poner los pilares del metal, para mi destacando sobremanera tres grupos como son Black Sabbath, Rainbow y Judas Priest para entender esta evolución (habría que citar a muchas más bandas, pero a niveles de sonido, estética, temáticas… estas son las tres bandas que yo creo capitales para entenderlo). Luego será sobre todo la NWOBHM la escena musical que acabe de definir el sonido y la estética heavy. Tanto en la NWOBHM como en los orígenes de los Judas o de Sabbath encontramos como elementos comunes el tratarse de bandas formadas por jóvenes de clase obrera, trabajadores poco cualificados de la industria pesada. El heavy metal es una música que crece en ese ambiente de hombres jóvenes trabajadores, lo cual lleva a que tanto la temática de las canciones como los valores que buscan transmitir tengan ese contexto: masculino y de clase obrera. Por un lado lleva a actitudes machistas y homófobas entre algunos fans/bandas (fans que por otra parte no eran conscientes de la homosexualidad de Rob Halford ni de la relación de su sexualidad con los orígenes de su estética de cuero negro) y en otros casos, aunque no sea de una manera tan agresiva y consciente, sí provoca una situación hermética hacia la entrada de mujeres en las bandas y en la escena. La industria discográfica además potenciará esto, en su búsqueda del máximo beneficio se encargará de exagerar estas características para centrarse en el que creen su público masivo. No será hasta los dosmiles cuando esa misma industria decida dar más cancha a grupos con presencia femenina, en búsqueda de un ampliación de mercado.

Esta búsqueda de mercado ha llevado a que proliferen entre los grupos comerciales dos tipos de vocalistas: cantantes pseudo-operísticas vestidas de góticas y vocalistas de metal-core/death metal melódico de estilo gutural. Fuera de esta onda comercial de los últimos años, sin irse demasiado por el underground, podemos encontrar a bandas como Kobra & The Lotus, Battle Beast o Halestorm, y en una onda más heavy tradicional, aunque más underground, los polacos Crystal Viper capitaneados por la vocalista Marta Gabriel. Los tiempos actuales son menos excluyentes para los grupos con presencia femenina, al menos en el terreno más comercial del metal (los círculos underground serían otro cantar, pero a pesar de esto también se ha progresado bastante).

Imitando al artículo que ha suscitado esta entrada me remontaré al pasado para buscar a cinco ilustres pioneras, como dice el título más allá de Doro Pesch, la vocalista que suele verse como icono femenino del heavy metal clásico. Vamos con aquellas mujeres que allanaron el camino hacia la actual apertura.

  • Girlschool: Si antes hablaba de la importancia de la NWOBHM como el momento clave para acabar de definir/fijar los tópicos del heavy metal es de justicia empezar por la banda femenina por excelencia de esa escena. En América triunfaban ya bandas de rock duro como The Runaways, Suzi Quatro o Heart. Y el heavy inglés tenía su alternativa patria en estas londinenses que en verano de 1980 publicaban su primer disco, titulado Demolition, con singles como este Demolition Boys. Ganarían notoriedad girando por el Reino Unido junto a otros dos puntales del heavy metal como eran Motorhead y Saxon, practicando un heavy muy rockero y rudo. Con altos y bajos en su actividad, algunos cambios de formación y superando la muerte de su guitarrista original Kelly Johnson tras perder la batalla contra el cáncer, el grupo se ha mantenido girando desde finales de los 70 hasta la actualidadGirlschool
  • Lee Aaron: Vocalista canadiense de impresionante registro, comenzó a despuntar en la música practicando un heavy metal épico y melódico. Conforme su carrera fue avanzando abandonó el heavy metal en favor, en primer lugar, de un hard rock melódico y comercial a finales de los 80/principios de los 90, y posteriormente probaría suerte en otros campos como musicales, ópera o jazz comercial. Pero a pesar de estos cambios muchos fans la seguirán recordando por su etapa más metalera con himnos como este Metal Queen donde da buena muestra de sus épicas virtudes vocales.Lee Aaron
  • Wendy O. Williams:La reina del shock rock y una de esas historias trágicas que pueblan la historia del rock and roll. Nacida en los EEUU, emigró al Reino Unido a vivir como artista alternativa en 1976 y pilló de lleno toda la movida punk. En 1978 regresaría a los EEUU para montar la legendaria banda punk Plasmatics. Tras eso vendría una carrera en solitario, más orientada hacia un heavy rock muy americano, con tres discos en los que contaría con colaboraciones de primeros espadas del rock como Lemmy o los miembros de Kiss. En 1991 dejaría la música, abrazaría el cristianismo y se retiraría a una granja para dedicarse al cuidado y reahabilitación de animales heridos. En 1993 cometería su primer intento de suicidio, y acabaría por qutiarse la vida en 1998 tras varios intentos fallidos. Su actitud extrema y destructiva la convierten en influencia clave para otras carismáticas damas del rock como Ruyter Suys o Texas Terry.Wendy O. Williams  con Plasmatics
  • Sabina Classen: Mucho antes de que Angela Gossow pusiera de moda los guturales entre vocalistas femeninas Holy Moses surgían en la escena del thrash metal germano capitaneados por esta agresiva y carismática vocalista, que competía en brutalidad con Kreator, Sodom o Destruction sin amilanarse (y sin ayudas de pitchshifter y rever, como algunas de sus sucesoras). Una auténtica pionera en esas lides, una cantante adelantada a su tiempo que no está reconocida como debiera dentro del mundillo del thrash metal. Sabina Classen - Holy Mother
  • Azuzena Dorado: Y cerramos esta selección con otra historia triste del rock: la de Azuzena Dorado, la voz femenina del heavy metal español en los 80. Si era una época complicada para que una mujer triunfara en el heavy metal, mucho más en España. Sumemos que además se decía que era lesbiana (no olvidemos que en aquel momento todo un referente como Rob Halford no era capaz de atreverse a dar el paso de salir del armario) para complicar más la cosa. Pero tenía una gran voz y carisma a raudales, lo que le permitió derribar todos esos prejuicios y lograr un relativo éxito en España y Latinoamérica. Se cuenta que en un festival el público le empezó a gritar que enseñara las tetas, y su respuesta fue, señalando a Mariskal Romero “¿Por qué no le pedís a él que enseñe los huevos?“, puro macarreo vallecano de la época. Tras dos buenos discos de heavy metal decidió lanzarse en solitario dando un viraje hacia un rock más suave que no logró demasiado éxito. Intentó volver al heavy en su segundo disco, pero ya no era el mejor momento. A principios de los 90 decidió dejar la música por problemas económicos, dedicándose a la hostelería. Allá por 2005, cuando trabajaba en un posible regreso a los escenario, falleció a causa de un aneurisma pulmonar.Azuzena Dorado

Y desde luego que se queda una gran lista de nombres fuera de esta lista, como pasa siempre que se hacen listas. Pero al menos aprovechemos este recorrido como recuerdo de algunas figuras injustamente olvidadas en la historia del heavy metal, y como oportunidad para sumergirse en sus carreras.

Atomic Rooster – Death Walks Behind You

Por variar un poco, que iba mucha informática seguida, toca retomar la serie de joyas musicales. Y toca retomarla con otros olvidados de los años setenta: Atomic Rooster.

Este Death Walks Behind You era su segundo disco y salía pocos meses después del primero. La banda estaba formada originalmente por ex miembros del grupo de Arthur Brown, siendo el teclista Vincent Crane el centro de la banda y único miembro fijo a lo largo de los años.

Con una perturbadora portada que usaba un dibujo de William Blake  presentaron un disco muy de la época: blues rock psicodélico que apuntaba hacia el hard rock y el progresivo. El disco mantiene un tono oscuro y sobrenatural desde el inicio con Death Walks Behind You, tema que posteriormente sería versionado por Paradise Lost. La sigue VUG, un tema instrumental más cercano al progresivo. Tomorrow Night muestra un sonido más hippie pero sin alejarse de un blues rock standar que en algún momento podrías emparentar con Free y que, claramente, era el tema “single” del disco. Seven Streets nos devuelve a un tema más oscuro y pesado, sensación de oscuridad que se perpetúa con Sleeping for Years, cuyo inicio podría parecer algún experimento de alguna banda drone actual, para dar paso a un tema de blues rock con dejes de funk. I can’t take no more por su parte trae de regreso los arreglos progresivos de teclado sobre una base de hard rock bluesero. Dos instrumentales cierran el disco: primero la melódica Nobody Else y luego la experimental, paranoica y extaña Gershatzer.

Un gran disco de una banda que no conoció el éxito comercial, pero que se ha mantenido activa muchas décadas en el underground.

JPT Scare Band – Sleeping Sickness (1973-1976)

La historia de JPT Scare Band es curiosa. No sacaron su primer disco hasta 1994 a pesar de haberse fundado a principios de los años 70. Puede que fuesen demasiado raros e innovadores incluso para la época más rara e innovadora de la historia del rock and roll.

JPT Scare Band - Sleeping Sickness
JPT Scare Band – Sleeping Sickness

El nombre del grupo procede las iniciales de sus miembros: Jeff Lintrell (batería), Paul Grigsby (bajo) y Tony Swope (guitarra), y lo de Scare Band viene por lo tenso y tenebroso de sus composiciones. La influencia de las atrevidas y psicodélicas guitarras de Jimi Hendrix junto al blues pesado y distorsionado del disco debut de Blue Cheer, más una buena dosis de jazz y ácido, inspiraron las mentes de este trío de Kansas para componer estos temas durante los setenta. Porque aunque este disco no vería la luz hasta el año 2000 de la mano de Monster Records, todos los temas fueron grabados por la banda en su local de ensayo en el periodo 1973-1976.

Puede intuirse en esta colección de siete temas un alto componente de improvisación, suponiendo que las sesiones de grabación fueron más bien jam sessions donde la banda daba rienda suelta a su creatividad, planteando desarrollos instrumentales largos donde las voces juegan un papel apenas secundario.

Contraportada

Desde la inicial Sleeping Sickness, un cuarto de hora de paranoia hendrixiana cargada de fuzz intercalado con partes limpias. Extravagancia, experimentación, imaginación… Slow Sick Suffle no baja el listón, nos lleva de paseo por el infierno, pesadillas venéreas que provocan vigilias ácidas, pura locura. King Rat nos hace de nuevo a volar con 13 minutos de guitarrazos psicodélicos. It’s too late o I’ve been waiting nos transporta a pasajes más blueseros, más Cactus o Led Zeppelin, mientras que Acid Acetate Excursion o Time To Cry se mueven por registros de absoluta psicodelia. Por cierto, en esta última la línea de bajo es impresionante.

Siete temas que conforman más de una hora de grabación dada su larga duración, conformando un enorme discazo que por suerte no se perdió para siempre tras años guardando las grabaciones en un sótano. Curiosamente la banda sigue activa y desde su primer lanzamiento en los años 90 han publicado discos con bastante asiduidad.

JPT Scare Bande

Pioneros del heavy metal y el stoner, JPT Scare Band no recibieron apenas reconocimiento durante sus primeros años a pesar de su estilo musical innovador y arriesgado, si bien han alcanzado finalmente en status de banda de culto pionera por parte de la crítica y de publicaciones especializadas como Classic Rock Magazine o This Is Rock.

Captain Beyond – Captain Beyond

Rod Evans es conocido principalemnte por haber sido el primer cantante de Deep Purple, con los que grabó tres discos (y algún single de más o menos éxito como Hush) antes de que Ian Gillan ocupara su puesto en 1969.  Tras su salida de Purple intentó lanzar una carrera en solitario, publicando un single con Capitol Records que pasó sin pena ni gloria. La mayoría de la gente piensa que entre eso y su “reunión” de Deep Purple de 1980 (“reunión” que consistió en él y cuatro mercenarios y que acabó con una demanda de los managers de los entonces separados Purple que hicieron que perdiera el derecho a cobrar royalties por sus grabaciones con el MKI de la banda) estuvo retirado de la música, pero nada más lejos de la realidad. Tras el fracaso de su primer (y último) single en solitario Evans decidió crear una nueva banda, y así nacieron en 1971 Captain Beyond.

Captain Beyond disco debut
Captain Beyond – 1972

No era Rod el único famoso veterano en esta formación, donde también militaban el ex batería de Johnny Winter, Bobby Caldwell, y los ex bajista y ex guitarrista de Iron Butterfly, Lee Dorman y Larry ‘Rhino’ Reindhart respectivamente. La banda no obtuvo demasiado éxito comercial con ninguno de sus tres discos, a pesar de lo cual podemos considerar este disco debut como una verdadera joya y uno de los precursores del heavy metal.

El disco muestra claramente tres vertientes en sus temas: una hard rock bluesero, otro prog y con ciertos toques de pop heredados de los Beatles y una más psicodélica con algunos toques de jazz. Piensa en el sonido de las antiguas bandas de los miembros (sobre todo los primeros Purple y Iron Butterfly) y en las que parecen sus mayores influencias: Cream, Vanilla Fudge y Jimi Hendrix.

El disco está concebido como una sola canción, sin existir separación entre los temas, que en algunos casos se entrelazan y en otros tienen una pequeña pieza instrumental como nexo de unión. En total 13 pistas, si bien su disfrute completo se logra con la escucha del álbum seguido y ordenado. Entre los temas podrás disfrutar de las partes más duras en la inicial Dancing Madly Backwards, con Mesmerization Eclipse o la oscura I can’t feel nothing (part I); mientras que la parte más psicodélica vendrá de la mano de Myopic Void, As The Moon Speaks To The Sea o Astral Lady. El lado más prog y artístico caerá de la mano de Raging River of Fear, Frozen Over y Thousand Days of Yesterdays. En todo caso, sería mejor hablar de fragmentos que de canciones, porque la “canción” es todo el álbum y algunos fragmentos por si solos además parecen no tener mucho sentido.

Captain Beyond

No son tan duros como Deep Purple, Uriah Heep o Black Sabbath ni tienen ese toque folkie de Jethro Tull o Led Zeppelin, y desde luego a nivel de ventas y repercusión mediática estaban a años luz de los cinco grupos citados, pero Captain Beyond son una banda que encandilará a aquellos fans de la saga Purple y del rock británico más duro de los 70. Al igual que otros contemporáneos suyos, lograron un trabajo que 40 años después sigue sonando fresco e interesante. Por desgracia tras el siguiente disco, en 1973, se separarían a causa de las bajas ventas. En 1976 volvieron (sin Rod Evans) para sacar un tercer disco y volver a deshacerse tras la gira; y en 1998 hubo un nuevo regreso con Reindhart, Caldwell y varios mercenarios que daría al traste en 2003. Reindhart no paró de intentar una reunión de la formación original durante años, hasta que el cáncer se lo llevó en enero de 2012. Evans en cambio siempre se negó a recuperar esta banda y volver a intentar lanzarse con grandes giras (cuentan las leyendas que entre su salida de Captain Beyond y su intento de Deep Purple ejerció de médico en los EEUU y que, posteriormente al fracaso y el juicio purpeliano, volvió a ejercer la medicina). Una pena, porque habría sido interesante verles interpretar una última vez esta gran obra, 35 minutos de inspiración repartidos en fragmentos muy variados.

West, Bruce and Laing – Why Dontcha

La historia de Felix Pappalardi es una de las más tristes del rock and roll. El tío era puro talento: un muy competente bajista, buen vocalista, gran compositor y excepcional productor. Trabajó produciendo el grueso de los discos de Cream, además de otras bandas como Hot Tuna, The Dead Boys, algún disco en solitario de Jack Bruce o  los discos de su propia banda, Mountain.  Pero la tragedia se cruzó en su vida, primero en 1972 cuando un problema en el tímpano le obligó a dejar la música en directo bajo riesgo de acabar padeciendo una sordera total, relegándole al rol de compositor, productor y músico de estudio, y forzándole a abandonar Mountain. En 1983 sería asesinado por su mujer en su piso de Nueva York, según parece de forma accidental.

¿A qué viene contar la historia de Felix Pappalardi aquí? Pues a explicar el génesis de esta banda: West, Bruce and Laing. Si conoces la carrera de Mountain te habrás dado cuenta de que hablamos de Leslie West y Corky Laing, guitarrista y batería respectivamente de la mítica banda estadounidense. Y el sustituto de Pappalardi no podía ser otro que Jack Bruce, el gran bajista de Cream. Porque a fin de cuentas eso es lo que es esta banda, la continuación de Mountain. Pero al contrario que otras bandas, en aquel momento tuvieron la decencia de cambiarse de nombre, si bien la onda es totalmente continuista. Picoteando en un hard rock que bebe muchísimo del blues sureño pero a su vez apunta en términos de distorsión y “densidad” a lo que luego sería el heavy metal. De hecho la formación de la banda se fraguó en el tour de Mountain de 1971 por Reino Unido, cuando Pappalardi anunció que dejaría la música en directo al acabar la gira.

Why Dontcha se convirtió así en el primer disco de West, Bruce and Laing, aunque podría haber sido el siguiente disco de Mountain o de Leslie West en solitario perfectamente. De hecho la primera gira de la formación fue previa a la grabación del disco, dando conciertos con temas de Cream, Mountain y versiones de clásicos del blues. Se dice también que el disco tardó en grabarse mucho más de lo esperado por culpa de los abusos del trío con las drogas y el alcohol. 
Este debut se abre pues con el tema/título Why Dontcha, una clara muestra de hacía donde discurrirá el trabajo: un riff de hard rock bluesero pegadizo, con esencia sureña, que sabe dejar mucho peso al bajo dentro de la composición (y es que con un titán como Jack Bruce al bajo no puedes taparle con guitarras sobrecargadas), sin alargarse en exceso y sin arreglos barrocos, con un sonido crudo como un buen chuletón. Out into the fields, por su parte, tiene un deje más hippie, más en la onda del sonido Cream, con un gran trabajo de guitarras de West. The Doctor es un rock and roll cargado de distorsión, muy en la onda de lo que podría ser el Mississippi Queen de Mountain, y que fue el single más radiado del disco en la época. La armónica es el instrumento predominante en la bluesera Turn Me Over, donde la guitarra con slide también tiene un peso capital. Cierra lo que sería la cara A del disco (si al vinilo nos remitimos) la versión del Third Degree de Eddie Boyd y Willie (como no!) Dixon, otro blues de la vieja escuela cargardo con una dosis extra de distorsión donde West hace llorar a su guitarra y Bruce se luce al final con un gran solo. Lo que sería la cara B comienza con Shake Ma Thing (rolling jack), rock and roll clásico, con piano, ascendencia blues y ritmo vacilón y sexual, para ponerse los zapatos de gamuza azul y mover los pies al ritmo de la distorsionada melodía. Una etérea y frágil balada como While You Sleep es lo que vendrá a continuación, con un cierto aire a los Allman Brothers o a Joe Cocker. Y tras el descanso vuelve el rock and roll old school de la mano de Pleasure, donde el piano vuelve a cobrar importancia (gran trabajo de Jack Bruce también como pianista) y donde la guitarra de West de nuevo lleva el tema al puro éxtasis.  Love is Worth the Blues, no me preguntes por qué, me recuerda al Play With Fire de los Rolling Stones, a pesar de que reconozco que no suena muy parecida, puede que use la misma progresión de acordes en la subida que hace en los estribillos. Cierra el disco Pollution Woman, un tema que se abre con un ritmo muy Sly Stone y que me recuerda, al igual que la segunda canció del disco, a los trabajos de Cream, con un toque más hippie y psicodélico por medio.

Un muy buen disco de blues rock/hard rock para amantes tanto de Cream como, sobre todo, de Mountain. De haber salido bajo la denominación de la banda primigenia habría logrado seguramente más repercusión, pero no debes dejarte llevar a engaño, es un discazo aunque lo veas como una banda nueva. Tanto Jack Bruce como Leslie West están al nivel que se les debe exigir a dos máquinas del rock and roll como ellos.