Musiqueando 3 (20190422)

La primera vez que escuché Papa was a Rolling Stone de The Temptations me voló la cabeza. Aquel sonido suave que combinaba soul, psicodelia y hasta elementos de doo-wop era algo totalmente adictivo. Y una puerta de entrada a otras bandas de aquel género como los primeros Funkadelic (de los que ya hablaremos largo y tendido otro día), Curtis Mayfield, Ohio Players o Sly & The Family Stone. Pero hay géneros que son fugaces, y el soul psicodélico fue uno de ellos, el funk lo fagocitó en pocos años y muchos de sus artistas principales derivaron hacia ese género. Esta semana durante mis exploraciones musicales me encontré con una señora que parece ser que está empeñada en volver a esta vía,  Kadhja Bonet. Su voz es de una delicadeza estremecedora y su álbum “Childqueen” una auténtica joya. Tal vez reducirlo a la etiqueta “soul psicodélico” sea un poco reduccionista pues se trata de una artista que, por el momento, parece desafiar los límites preestablecidos de los géneros musicales, que a ratos pica de Billie Holiday, a ratos de los Isley Brothers y Rare Earth y que tampoco hace ascos a acercarse al “cinematic soul” de los primeros setenta 70.

Parecía que el folk metal a estas alturas era un género ya demasiado trillado y explotado para que saliese algo sorprendente, algo que prometía mucho pero que se había estancado en las mismas fórmulas pagano/vikingas por las que no paran de apostar  los sellos europeos para mayor regocijo y erección de adolescentes de Coristanco que se creen hijos de Heimdall. Y entonces, al más puro estilo Gengis Khan, a finales de 2018 desde Mongolia aparecen estos moteros hunos llamados The Hu que son absolutamente delicia y novedad. Todo es genial, desde el nombre hasta la estética, sin olvidar lógicamente la música que es lo que nos trae aquí: una fusión entre hard rock, heavy metal y folclore mongol, algo así como si Huun Huur Tu hubieran tenido un hijo con Skyclad. De momento solo tenemos dos vídeos en youtube, parece ser que financiados por alguna entidad pública del despoblado país asiático, pero en verano de 2019 llegará su primer LP. El interés por mi parte no puede ser mayor ¿se confirmará una de las sorpresas del panorama metalero o se quedarán en fenómeno de Youtube? Espero lo primero, pero mientras espero al menos disfrutaré de lo que hay.

Seguimos por Asia, más hacia oriente. Hay pocos proyectos más prolíficos que los japoneses Acid Mothers Temple, si hacemos caso a la Wikipedia suman 80 entregas en estudio entre 1995 y 2019, sin contar ep, directos, singles o splits. Solo en 2018 publicaron 9 discos. Este Either The Fragmented Body Or The Reconstituted Soul ya fue publicado por el sello peruano Necio Records allá por 2017, pero ahora nos traen una reimpresión en vinilo de edición limitada. El disco se abre con una referencia/broma/homenaje a Funkadelic titulada Faggot Brain. Le sigue un trabajo de casi una hora dividida en 6 temas donde el space rock, la psicodelia, el folk ácido y el progresivo danzan juntos lanzándose chorretones de color musical y llevándonos a volar por paisajes marcianos lisérgicos en una orgía de complejos desarrollos instrumentales. Desde los sitares que dan aires de música sacra a La Nóvia a cambiar radicalmente un tema como si cambiáramos de emisión en una radio en Magic Bohemian & Mistic Nuns. No es un disco fácil de escuchar por su excesiva experimentación pareciendo a ratos que estamos ante la banda sonora de una performance teatral experimental, requiere de varias escuchas para cogerle el punto e introducirse en su sonido. Y lo que promete el disco es que los directos de Acid Mothers Temple & The Melting Paraiso U​.​F​.​O. deben ser veradera locura.

Han pasado 20 años desde que Nigel Kennedy grabara The Kennedy Experience, donde homenajeaba con su violín a Jimi Hendrix haciendo arreglos clásicos sobre las composiciones del genio de Seattle. Desde aquello, y en vista de la buena aceptación comercial de la tendencia, muchos concertistas clásicos se han apuntado a la tendencia de adaptar composiciones de pop/rock/populares a su terreno clásico, siendo seguramente David Garrett en más exitoso. A esta tendencia se sumaron también una pareja de griegos, creo que hermanos: el violoncelista Konstantinos Boudounis y la violinista Lydia Boudounis, que bajo la denominación String Demons han publicado dos largos y un EP desde 2015. Su primer largo de 2016, Fear of the Bach, describe muy bien el espíritu de esta formación: fusionar con su formación clásica elementos de jazz, pop  y heavy metal. Creo que tienen alguna relación familiar con el guitarrista y director griego Evangelos Boudonis (junto a quien participaron en su concierto 200 Guitars LIVE at Megaron), pero mis conocimientos de griegos no pasan de haber aprendido a dar los buenos días para un viaje a Atenas, así que no he podido profundizar en eso.

¿A qué sabe el Soylent Green? Pues depende de la persona, claro, pero esta ración en concreto sabe a fusión entre metal, rock progresivo, alguna nota funk en algún ritmillo y mucho guitarreo. Una banda de músicos experimentados de Compostela que no temen que el futuro les alcance pues ya se han labrado una reputación: la base rítmica de los desaparecidos The Codename, Pablo a la batería y Jano al bajo, despliegan sus talentos marcando los ritmos sobre los que se explaya Óscar “Jumpin” ametrallando con riffs y solos de guitarra. Esta primera entrega de Soylent Green Project que nos dejan a través de Bandcamp, Music for Brontosaurus, es una grabación en directo en el local de ensayo. Se nota que no es una grabación de estudio pero también deja entrever buenas ideas, un aperitivo mientras esperamos por más novedades de esta banda.

En nada arranca el tour americano de los Overkill después de una gira europea en marzo que no pisó la península Ibérica y en la que presentaron su última entrega, The Wings of War, otro excelente álbum de thrash metal del que hablarán cuatro gatos, porque mientras que en cada lanzamiento de Metallica la gente disecciona sus temas para ver si hay 30 segundos de un riff que se parezca mínimamente a algo de Master of Puppets y justificar así que “Metallica están de vuelta” de Overkill simplemente se pasa, se asume como normalidad su tremenda y excepcional regularidad. En los ochenta sacaron clásicos del género, en los 90 se mantuvieron activos y fieles a su estilo cuando les pegaba el viento en contra y todavía siguen en forma, valga como muestra de esta década los cinco trabajos que han publicado: la abrían en 2010 con el excelente Ironbound y aunque sus siguientes lanzamientos no tuvieron el punch de ese sobresaliente álbum sí se mantuvieron en un nivel notable. Está claro que no reinventan la rueda, pero su metal es directo, efectivo y con pegada, macarreo neoyorkino que bebe en sus orígenes tanto de Motorhead, Black Sabbath y Judas Priest como de sus paisanos Misfits y Sex Pistols.

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El Bandcamp de la Quincena: Duel – Live At the Electric Church

Esta semana en El Bandcamp de la Quincena nos tomamos un vuelo hasta el mítico estado de Texas, cuna de tantas grandes bandas. Desde Austin vamos a pegarle una escucha a lo último de los Duel.

Tras dos discos de gran calidad como fueron Fears of the Dead y Witchbanger, ambos con el sello Heavy Psych Sounds, los Duel regresaron a su ciudad natal para recoger una muestra de su directo en The Electric Church. Si bien habríamos disfrutado más de un show más largo, lo que nos entregaron el pasado mes de abril es solo una pequeña muestra de su directo. Algo más de media hora repartida entre 6 temas, cuatro de ellos del Fears of the Dead.

Duel live

Aunque sea escaso en duración, este Live At the Electric Church es una buena demostración de la energía que el cuarteto de Austin desprende en directo, una “tapita” de lo que es un concierto de Duel. Su sonido proto-metálico primitivo, setentero y pesado podría definirse como ZZ Top meets Pentagram, tal vez con un toque de Danzig en la líneas vocales, y les emparenta con sus compatriotas de The Sword.

Live ath the Electric Church es una buena forma de acercarse al sonido de una de las bandas más excitantes de la escena estadounidense actual, un pequeño resumen de sus dos trabajos previos y una pequeña demostración de su potente directo.

El Bandcamp de la Quincena: Castle – Deal Thy Fate

Esta semana en El Bandcamp de la Quincena nos vamos sacudimos la lluvia y nos vamos a la siempre soleada California, a tomarnos una buena ración de heavy metal con los Castle.

Ya hace 9 años de su primera demo, 7 de su primer disco (In Witch Order) y 6 de su espectacular segundo disco, Blacklands: Castle no son unos desconocidos que vengan a subirse a la ola del rock de temática ocultista ahora que Ghost lo han puesto de moda, son una banda con una carrera sólida que, el pasado mes de octubre, nos entregaban su quinto álbum, Deal Th Fate, para encarar un próximo 2019 que marcará el décimo aniversario de la banda.

Castle

Oscilando entre el doom metal, el heavy clásico y el hard rock más oscuro Castle en este Deal Thy Fate no ocultan haber escuchado más de un disco de Black Sabbath, Pentagram o Danzig, incluso con alguna nota macarruzo-motera de Orange Goblin o algún deje más melódico en las guitarras que recuerda al Ozzy de los dos trabajos de Randy Rhoads. Podríamos emparentarlos también con el sonido de bandas actuales como Duel u Orchid, y por la voz femenina es imposible no añadir también a Christian Misstress.


La dupla formada por el guitarrista Mat Davis y la bajista, vocalista y alma líder de la banda Elizabeth Blackwell funciona con precisión de reloj nuclear: él construye unos riffs tremendamente pegadizos y ella añade una voz melódica, agresiva y muy de la vieja escuela del heavy metal, elaborando una suculenta ración de nueve himnos de metal oscuro, poderoso y de la vieja escuela. No he encontrado información sobre si Al McCartney, que había sido su batería por muchos años, ha sido el encargado de los parches en este trabajo. Un disco redondo hecho con las cosas muy claras, donde desde la portada firmada por Patrick Zoller sabemos perfectamente qué nos encontraremos: heavy metal oscuro.


El Bandcamp de la Quincena: Iron Hunter – Mankind Resistance.

Hace solete esta semana por las Rías Baixas, así que para allí nos vamos a tomarnos unos copazos de albariño mientras le pegamos una oída al primer largo de Iron Hunter.

Publicado hace cosa de un mes por Fighter Records, la división menos extrema del mítico sello madrileño Xtreemmusic, me veía en el dilema moral de si debía comentar un disco donde toca un ex-compañero de banda mío, ya que muchos dirán que es peloteo y amiguismo. Pero por otra parte, tampoco es que me haya importado un carajo nunca lo que digan cuatro pelagatos amargados, así que vamos a meternos en harina.

Iron Hunter es uno de los múltiples proyectos en los que milita el vocalista y fotógrafo gallego Emi Ramírez, en esta ocasión acompañado de otro pluriempleado del heavy metal gallego como Paco Paz a la guitarra, el guitarrista Alex Sixtrings, el bajista Anxo Silva y el batería Alex Outeiro. La apuesta musical se mueve entre el heavy metal más clásico de herencia NWOBHM y el speed metal de corte europeo de la última mitad de los 80, un poco en la onda de las bandas de la llamada New Wave of Traditional Heavy Metal, con momentos que pueden recordar a otros grupos contemporáneos de ese movimiento como White Wizzard, Cauldron o Skull Fist. En 2017 publicaron un EP titulado Killing Machine y este año nos traen con Mankind Resistance un trabajo de 8 nuevas canciones, más el tema que daba título al citado EP como bonus track.

Iron Hunter

El disco se compone principalmente de temas de heavy metal tradicional donde el peso melódico recae sobre las guitarras dobladas, con algún medio tiempo como I’ll Die For you, algunos escarceos con el power/speed en The Deathbringer o Beyond the Black Hole o con un sentido homenaje al estilo de Mark Reale en la instrumental Starchaser. Hay momentos en los que el timbre de la voz puede recordar a Thomas Rettke de Heaven’s Gate, aunque con un deje más nasal y un agudo más suave a lo Jack Rucker de Warlord. Las iniciales In the Heat of the Night y Street Warriors, con un guitarreo que me ha recordado a Tokyo Blade, es un buen avance de lo que ofrecerá el disco en los siguientes 35 minutos: heavy metal donde no se reinventa la rueda y los temas se ejecutan con buen gusto y respeto por el género. Aunque mi tema favorito del disco ha sido Save The World, que me ha tenido un deje muy americano entre Fifth Angel y los Queensryche de The Warning. Como puntos positivos pondría el trabajo guitarrero y la composición de las melodías vocales y, como punto negro y más negativo, la producción de las voces y los coros es lo que me ha sonado más flojo.

Mankind Resistance suena a un disco de heavy metal realizado con un punto de madurez que lleva a los músicos a no buscar la filigrana gratuita, a no pretender abarcar más de lo que pueden morder y a no apuntar a metas a veces fantasiosas en las que caen bandas más jóvenes. Un disco hecho desde el conocimiento y el cariño al género, que no pretende vender nada revolucionario ni novedoso sino una serie de temas sólidos, compuestos con buen gusto y elegancia y perfectamente ejecutados. Es heavy metal que solo quiere ser heavy metal, y está perfecto siendo así.

El Bandcamp de la Quincena: Hypnos – GBG Sessions.

Desde Suecia nos llega esta semana el disco a reseñar en el Bandcamp de la Quincena.

Publicado el pasado 20 de abril por el sello The Sign nos llega una nueva entrega de esta banda de Göteborg, un disco de 2018 pero que suena como si hubiera sido compuesto y grabado 40 años atrás.

Hypnos GBG

Formados en el año 2013 estos Hypnos no tardaron en llamar la atención del sello Crusher Records, publicando dos LP y un 7” con ese sello. Ahora nos traen esta nueva entrega, estas GBG Sessions, donde regraban cinco de esos temas en directo desde un estudio y añaden alguna novedad y alguna sorpresa.

El disco se abre con las dos canciones nuevas: Aint no Fool y Border Patrol, dos piezas cuyo sonido nos transporta a los inicios de la NWOBHM, a un heavy metal primitivo, veloz y melódico, ¿Como la primera entrega de sus compatriotas Enforcer? Mmmmm, no, con un espíritu similar pero en su caso más rockero. Las guitarras podrían estar sacadas del primer disco de Iron Maiden o de los momentos más heavies de Thin Lizzy y la voz suena como una mezcla entre Bruce Dickinson y el Joey Tempest de la época más metalera de Europe. Tras eso llegan las revisiones de sus temas antiguos con piezas como Hands of Evil, donde su sonido se acerca a los Judas Priest de los años 70, una Looking Out donde la velocidad se duplica para ofrecernos una pieza de rocanrol heavirulo y desenfrenado a la Girlschool o temas como Nightmares, The Mountain o 1800 donde el blues se hace con el mando y hasta coquetean con la psicodelia, por una parte con mucho de sus compatriotas Graveyard y por otro con cierto aire a Wishbone Ash en esas dobles guitarras. Como sorpresa final, una versión de Gimme, Gimme, Gimme de Abba, que ya parece obligatorio que todo grupo sueco haga una versión de sus compatriotas eurovisivos (este mismo tema también había sido metalizado previamente por Yngwie Malmsteen)

Se trata de una grabación un poco rara el sacar un directo desde un estudio, pero supongo que tendrá algo que ver con el cambio de sello. En cualquier caso, una buena colección de temas para introducirse en el universo de estos Hypnos.

El Bandcamp de la Quincena: IMARi ToNES – Jesus Wind

En El Bandcamp de la Quincena de esta semana vamos con algo altamente freak, altamente freak y con regusto a heavy metal clásico. Y así damos por cerrada la sección para este 2017, ya que la próxima entrega nos pilla con 2018 despertando.

IMARi ToNES son una banda ya veterana, con varios discos en su haber y que practican un heavy metal melódico de marcada influencia clásica, con puntos de hard rock o hasta de pop. Son originarios de la ciudad de Yokohama, capital de la prefectura de Kanagawa… y son una banda de metal cristiano. Sí, una banda de metal cristiano japonesa. Aunque Japón es un país mayoritariamente sintoista y budista, el cristianismo tiene mayor penetración de lo que podemos llegar a pensar en la isla nipona: fue introducido en el siglo XVI por los católicos portugueses, que por entonces se instalaban en el Pacífico ocupando Macao, Timor Oriental o Bombai, y expandido posteriormente por los jesuítas y franciscanos españoles. Posteriormente, a principios del siglo XVII, el culto católico en Japón fue prohibido y perseguido hasta el siglo XIX, cuando el inicio de la era Meiji derrogó esa prohibición, que volvería temporalmente durante la II Guerra Mundial. Y de este contexto, de cristianismo como una religión minoritaria y perseguida en el pasado, nace también el sonido de estos IMARi ToNES, que se definen a si mismos como la primera banda de metal cristiano de Japón.

Jesus Wind

Fuera de la cuestión religiosa y centrándonos más en lo musical, Jesus Wind es el disco más metalero en la trayectoria de esta banda que firma ya 15 álbumes. La mención a Stryper no por evidente es menos justificada en este caso, como también lo es, por los modos del frontman Tak con la guitarra, hablar de Van Halen o de Quiet Riot. La influencia del pop asiático combinada con sonoridades más heavies también tienen un deje de B’z o Janne Da Arc, y en los temas más cañeros el peso de los míticos nipones Loudness no falta. Como buen grupo de metal asiático, su desempeño instrumental es impecable, con un metal muy de guitar-hero, dejando el foco en el virtuosismo en los solos y arreglos de guitarra del antes citado Tak, quien toma también las labores de vocalista. La base rítmica, formada por el bajista Hassi y el batería Jake, es sólida y se permite algún guiño complejo y progresivo en algún tema, un poco del palo de los también cristianos King’s X. Como curiosidad, en uno de sus anteriores trabajos el productor fue nada menos que el mítico Sascha Paeth.

En este Jesus Wind nos encontramos 15 cortes donde el heavy de temas como la inicial Jee-You, Repent o Bushido se dan la mano con canciones con sensibilidades más pop como The Peace, God’s People o la final New Jerusalem. IMARi ToNES afirman que este Jesus Wind es un recorrido por el pasado, presente y supuesto futuro de la historia de la espiritualidad y la religión en el país del Sol Naciente.

El concepto “metal cristiano japonés” resulta chocante, sobre todo desde una óptica occidental, pero más allá de cuestiones religiosas Jesus Wind es un buen trabajo de heavy metal, algunos dirían que hasta es divino.

El Bandcamp de la Quincena: The Wizards – Full Moon in Scorpio (26/11/2017)

Esta semana nos hacemos una escapadita a Euskadi para paladear uno de sus más deliciosos platos: una ración completa de buen heavy rock, cocinado al viejo estilo de los 70 y aliñado con un poco de épica.

Wizards gif

¿Habéis visto Wizards, de Ralph Bashki? Es una peli fantástica de animación de 1977 que nos sitúa en un mundo futuro post-nuclear donde los humanos supervivientes a la guerra se han convertido en mutantes degenerados, donde diversas criaturas fantásticas han surgido de las entrañas de la tierra para ocupar las regiones libres de radiación (sí, los creadores de Hora de Aventuras seguro que la vieron como diez o doce millones de veces) y donde los pueblos libres están amenazados por las ansias del poder totalitario. Un mundo donde la magia se da la mano con la tecnología militar pre-apocalíptica y donde se nos presenta el clásico relato de enfrentamiento entre fuerzas del bien y del mal.

¿A qué viene el párrafo de arriba? A que la música de estos chavalotes de Bilbao va muy en sintonía con las sensaciones que transmite esa película. En la música de The Wizards podríamos usar muchas etiquetas: hard rock, heavy metal, doom metal, epic doom, proto-metal, metal setentero, stoner, occult rock... y podría darte una idea aproximada, pero no puedes prejuzgarlos en base a rígidos etiquetados. Ellos tienen momentos en los que rinden pleitesía a la oscuridad de Black Sabbath y Pentagram, tienen otros donde se acercan más al rock de Blue Oyster Cult, los primeros Kiss o Thin Lizzy, y por momentos las líneas vocales nos acercan a los primeros trabajos de Danzig o a Ian Atsbury de los esenciales The Cult. Un sonido pesado, épico y setentero que les emparentaría directamente con bandas contemporáneas como Orchid y The Sword.

Full Moon in Scorpio

Este Full Moon in Scorpio es el segundo larga duración de The Wizards y salió hace unos meses al mercado, a principios del verano, aunque se comenzó a grabar en abril de 2016 en los euskaldunes estudios Gaua y se ha masterizado en los estudios de Jessie Cannon en New Jersey. Han contado con la producción y los arreglos de Dean Rispler, que también toca la guitarra en un tema, y para el artwork no se la han jugado y han apostado por una garantía de trabajo profesional como es Branca Studio.

El disco se abre con dos cañonazos hardrockeros setenteros como Avidya y Calliope (Cosmic Revelations), un tema donde la voz nos lleva a una versión metalizada del Sonic Temple. Con Odinist cambian de tercio y se van a unos terrenos más heavies entre Cirith Ungol y la NWOBHM, un sonido que también muestran en Who are you, Mr Gurdjieff?. Stardust por su parte se muestra como un tema de cadencia pesada, una composición larga y épica que, junto con la final When we were gods nos muestra  claramente la influencia del primer Danzig sobre esta banda, mientras temas como Leaving the past behind (en el que cuentan con la colaboración de toda una leyenda como Ross The Boss) o Halftones to Eternity  encajan más en la onda del primer proto-doom setentero.

Un disco muy completo Full Moon in Scorpio, redondo, muy bien elaborado y finalizado. Un trabajo que guiña el ojo a ese olde 70’s heavy metal pero sin caer en la copia ni en lo repetitivo. Entre tanta banda que ahora pretende mostrarse como “auténtica” y “con raíces” estos The Wizards son una deliciosa píldora de realidad.