Witchcraft – The Alchemist

Antes de dejaro y pirar “asobal” como el balonmano (que ya son horas) creo que es un buen momento para añadir a la lista otra “joya musical”. Joyita escandinava y de los dosmiles, década infravalorada en lo musical por culpa de un mainstream que no vale para ver (metalcore, melodeath, emocosa, “post power metal”,  mierdaymedia…) pero con un underground que genera muy buenas opciones. Aunque por el Facebook me apremian a meter en esta lista al Hisingen Blues de los Graveyard, creo que antes le toca el turno a este disco de los suecos Witchraft:

El sonido es lo primero que llama la atención de este disco: la producción, sin dejar de ser moderna, tiene color. Es old school pero con la tecnología de la new school, todo suena tremendo. Como si Cream hubieran viajado en el tiempo para sacar otro disco. Y es que Witchcraft no son una banda de doom metal al uso, van allá de Black Sabbath y se acercan a la psicodelia y el blues blanco previos. Beben tanto de Cream y Blue Oyster Cult como de Steppenwolf, pican un poco de The Doors y Pink Floyd pero no dejan de lado a Grand Funk Railroad ni a Led Zeppelin. Blue Cheer y Pentagram dándose la mano con Jethro Tull y Terry Reid (nota mental: otro disco que tengo que meter en la lista, el Seed of Memory de Reid)… en serio, un discazo como la copa de un pino.

Con una colección de riffs que son cosa seria y la voz penetrante de Magnus Pelander nos introducen en el Walk Between the Lines que abre el disco, enorme comienzo para enorme discazo. Pero si esta corona tiene un verdadero diamante engarzado ese es If Crimson was your color, de temática fantástica y riff digno de Clapton antes de empezar a dar asco, es un tema que te incita a cabalgar a lomos de un dragón entre coloridas nubes de humos varios sobre un paisaje marciano, mientras el viento mece tu melena y hace aullar a tu espada. Puestos a destacar más temas, Hey Doctor destila esencia Black Sabbath/Pentagram, si bien con un toque un pelín menos metalero, más bluesero, mientras que Samaritan Burden me recuerda a los James Gang o la Jimi Hendrix Experience, tal vez por un toquecillo de groove funky. El tema título del disco, dividido en tres partes para cerrar el álbum es otro de los megamomentazos: jugando con momentos folk Zeppelianos, se desliza en pasajes relajados dignos de The Doors, Pink Floyd y hasta The Straws, para golpearnos repentinamente con arrebatos Sabbathicos.

Si te gustan los 70, si lo tuyo es el rock, el blues, la música con la que beber cerveza, reir y llorar… The Alchemist de Witchcraft es un disco que tienes que escuchar. Son los deberes, una obligación. Hazte un favor, escúchalo y me lo agradecerás.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s