Musiqueando 5 (20190523)

La semana pasada recordábamos que llevamos 9 años sin Dio y me entró la vena melancólica. Porque la voz de Ronnie James ha significado mucho para mi durante años, no solo por las horas dándole vueltas a las cintas de Heaven and Hell y Long Live Rock and Roll en el walkman cuando estaba en el instituto, ni por los recuerdos de compartir cervezas con muy buenos amigos en las tres veces que tuve suerte de verle en directo. No, aunque haya tenido un romance con su voz durante más de 20 años, desde que un amigo me grabara en Long Live Rock and Roll de Rainbow, no son los buenos recuerdos los que hacen mi relación con su música tan especial sino los malos: hubo una época en la que tenía una situación laboral horrible, en una empresa/chiringuito en la que trabajaba sin contrato porque el empresaurio decía “estamos pendientes de una subvención de la Xunta para este proyecto, pero hay que ir empezando, cuando llegue la pasta lo formalizamos”, donde las jornadas se estiraban hasta las 12 o 13 horas, llegando una vez a tirarme consecutivas 36 horas en dicha oficina sin dormir, donde no sabía si cobraría o cuánto cobraría a fin de mes (en cuatro meses currando allí cobré de menos en tres)… en fin, una puta mierda con la que tragas porque necesitas dinero sí o sí hasta que de puro agotamiento mandas todo a la mierda. Bueno, pues en esa época me subía al bus todos los días, me enchufaba los auriculares de mi mp3 y ponía The Last In Line, siempre The Last In Line, el disco entero. ¿Por qué? Porque extrañamente me daba energías para afrontar la incierta jornada. Así que no voy a hablar de su influencia en los inicios del heavy metal, de su importancia en la historia del rock o de su rango vocal: para mi Dio es tan grande simplemente porque escucharle me hacía sentirme mejor cuando estaba jodido.

Mi descubrimiento musical excitante de los últimos días son The Main Squeeze, un grupo estadounidense (Bloomfield, Indiana) de funk que no hace ascos al rock clásico ni al soul y que, nueve años después de su formación, ya cuentan con tres discos de estudio, dos directos y un puñado de sesiones en su canal de Youtube donde hacen diversas versiones, desde darle una capa de rock a temas bailables de los últimos años a meterle un groove y una voz a lo Jackson 5 a clásicos del rock setentero, algo heredado de sus inicios como grupo para tocar en fiestas universitarias. Por compararlos con algunos de sus contemporáneos te diría que son más rockeros que Vulfpeck y más funkies que Vintage Trouble pero que la cosa anda entre esas dos bandas. Este verano se lanzarán a una gira Europea por lo que tendremos oportunidad de disfrutarlos a este lado del Atlántico.

Para los amantes de géneros como el afrobeat, el funk brasileño, la bossa-nova o el highlife el sello inglés Mr.Bongo es un referente, una gente que, además de publicar novedades o de importarlas a Europa, lleva treinta años, desde la apertura de su primera tienda física en 1989 en Londres, reeditando trabajos que era extremadamente difícil conseguir, discos que se publicaron entre los 60 y los 80 en África o América Latina en sellos locales en muchos casos ya desaparecidos y que ahora ellos devuelven a la vida a través de sus múltiples subsellos. Lo que nos ocupa hoy es una de sus últimas reediciones, un trabajo de highlife que publicó el sello ghanés Essiebones music en 1982, con los legendarios Ebo Taylor y Pat Thomas, junto a la banda base Uhuru Yenzo, regalándonos media hora de música donde los géneros tradicionales de Ghana se fusionan con el funk y el jazz. Hitsville-Revisited se titula el disco compuesto por cuatro temas, de Ebo Taylor, Pat Thomas & Uhuru Yenzo.

El potencial del arte para transformar la realidad, la fuerza de la música como motor para la evolución y la transformación social, construir un mundo mejor mediante el trabajo artístico, cambiar marcos mentales a través de las producciones de la cultura popular… son cuestione elevadas, temas para el debate filosófico y sociológico. Pero también son el viento que impulsa las velas de Ith, un proyecto que busca trascender lo musical para implicarse en lo social, un grupo que a través de sus composiciones orientadas al rock más clásico busca luchar contra el soterramiento social y artístico del gallego, contra el racismo, el machismo y en general los ataques contra la diversidad y los derechos humanos. Su último vídeo, de la canción Só Eu, es una muestra de esto: una denuncia de la hipocresía de una Europa que deja morir en el Mediterráneo a miles de personas que huyen en busca de refugio y auxilio. Tal vez no sea la canción que mejor define su sonido pero sí lo es de su compromiso social.

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Musiqueando 3 (20190422)

La primera vez que escuché Papa was a Rolling Stone de The Temptations me voló la cabeza. Aquel sonido suave que combinaba soul, psicodelia y hasta elementos de doo-wop era algo totalmente adictivo. Y una puerta de entrada a otras bandas de aquel género como los primeros Funkadelic (de los que ya hablaremos largo y tendido otro día), Curtis Mayfield, Ohio Players o Sly & The Family Stone. Pero hay géneros que son fugaces, y el soul psicodélico fue uno de ellos, el funk lo fagocitó en pocos años y muchos de sus artistas principales derivaron hacia ese género. Esta semana durante mis exploraciones musicales me encontré con una señora que parece ser que está empeñada en volver a esta vía,  Kadhja Bonet. Su voz es de una delicadeza estremecedora y su álbum “Childqueen” una auténtica joya. Tal vez reducirlo a la etiqueta “soul psicodélico” sea un poco reduccionista pues se trata de una artista que, por el momento, parece desafiar los límites preestablecidos de los géneros musicales, que a ratos pica de Billie Holiday, a ratos de los Isley Brothers y Rare Earth y que tampoco hace ascos a acercarse al “cinematic soul” de los primeros setenta 70.

Parecía que el folk metal a estas alturas era un género ya demasiado trillado y explotado para que saliese algo sorprendente, algo que prometía mucho pero que se había estancado en las mismas fórmulas pagano/vikingas por las que no paran de apostar  los sellos europeos para mayor regocijo y erección de adolescentes de Coristanco que se creen hijos de Heimdall. Y entonces, al más puro estilo Gengis Khan, a finales de 2018 desde Mongolia aparecen estos moteros hunos llamados The Hu que son absolutamente delicia y novedad. Todo es genial, desde el nombre hasta la estética, sin olvidar lógicamente la música que es lo que nos trae aquí: una fusión entre hard rock, heavy metal y folclore mongol, algo así como si Huun Huur Tu hubieran tenido un hijo con Skyclad. De momento solo tenemos dos vídeos en youtube, parece ser que financiados por alguna entidad pública del despoblado país asiático, pero en verano de 2019 llegará su primer LP. El interés por mi parte no puede ser mayor ¿se confirmará una de las sorpresas del panorama metalero o se quedarán en fenómeno de Youtube? Espero lo primero, pero mientras espero al menos disfrutaré de lo que hay.

Seguimos por Asia, más hacia oriente. Hay pocos proyectos más prolíficos que los japoneses Acid Mothers Temple, si hacemos caso a la Wikipedia suman 80 entregas en estudio entre 1995 y 2019, sin contar ep, directos, singles o splits. Solo en 2018 publicaron 9 discos. Este Either The Fragmented Body Or The Reconstituted Soul ya fue publicado por el sello peruano Necio Records allá por 2017, pero ahora nos traen una reimpresión en vinilo de edición limitada. El disco se abre con una referencia/broma/homenaje a Funkadelic titulada Faggot Brain. Le sigue un trabajo de casi una hora dividida en 6 temas donde el space rock, la psicodelia, el folk ácido y el progresivo danzan juntos lanzándose chorretones de color musical y llevándonos a volar por paisajes marcianos lisérgicos en una orgía de complejos desarrollos instrumentales. Desde los sitares que dan aires de música sacra a La Nóvia a cambiar radicalmente un tema como si cambiáramos de emisión en una radio en Magic Bohemian & Mistic Nuns. No es un disco fácil de escuchar por su excesiva experimentación pareciendo a ratos que estamos ante la banda sonora de una performance teatral experimental, requiere de varias escuchas para cogerle el punto e introducirse en su sonido. Y lo que promete el disco es que los directos de Acid Mothers Temple & The Melting Paraiso U​.​F​.​O. deben ser veradera locura.

Han pasado 20 años desde que Nigel Kennedy grabara The Kennedy Experience, donde homenajeaba con su violín a Jimi Hendrix haciendo arreglos clásicos sobre las composiciones del genio de Seattle. Desde aquello, y en vista de la buena aceptación comercial de la tendencia, muchos concertistas clásicos se han apuntado a la tendencia de adaptar composiciones de pop/rock/populares a su terreno clásico, siendo seguramente David Garrett en más exitoso. A esta tendencia se sumaron también una pareja de griegos, creo que hermanos: el violoncelista Konstantinos Boudounis y la violinista Lydia Boudounis, que bajo la denominación String Demons han publicado dos largos y un EP desde 2015. Su primer largo de 2016, Fear of the Bach, describe muy bien el espíritu de esta formación: fusionar con su formación clásica elementos de jazz, pop  y heavy metal. Creo que tienen alguna relación familiar con el guitarrista y director griego Evangelos Boudonis (junto a quien participaron en su concierto 200 Guitars LIVE at Megaron), pero mis conocimientos de griegos no pasan de haber aprendido a dar los buenos días para un viaje a Atenas, así que no he podido profundizar en eso.

¿A qué sabe el Soylent Green? Pues depende de la persona, claro, pero esta ración en concreto sabe a fusión entre metal, rock progresivo, alguna nota funk en algún ritmillo y mucho guitarreo. Una banda de músicos experimentados de Compostela que no temen que el futuro les alcance pues ya se han labrado una reputación: la base rítmica de los desaparecidos The Codename, Pablo a la batería y Jano al bajo, despliegan sus talentos marcando los ritmos sobre los que se explaya Óscar “Jumpin” ametrallando con riffs y solos de guitarra. Esta primera entrega de Soylent Green Project que nos dejan a través de Bandcamp, Music for Brontosaurus, es una grabación en directo en el local de ensayo. Se nota que no es una grabación de estudio pero también deja entrever buenas ideas, un aperitivo mientras esperamos por más novedades de esta banda.

En nada arranca el tour americano de los Overkill después de una gira europea en marzo que no pisó la península Ibérica y en la que presentaron su última entrega, The Wings of War, otro excelente álbum de thrash metal del que hablarán cuatro gatos, porque mientras que en cada lanzamiento de Metallica la gente disecciona sus temas para ver si hay 30 segundos de un riff que se parezca mínimamente a algo de Master of Puppets y justificar así que “Metallica están de vuelta” de Overkill simplemente se pasa, se asume como normalidad su tremenda y excepcional regularidad. En los ochenta sacaron clásicos del género, en los 90 se mantuvieron activos y fieles a su estilo cuando les pegaba el viento en contra y todavía siguen en forma, valga como muestra de esta década los cinco trabajos que han publicado: la abrían en 2010 con el excelente Ironbound y aunque sus siguientes lanzamientos no tuvieron el punch de ese sobresaliente álbum sí se mantuvieron en un nivel notable. Está claro que no reinventan la rueda, pero su metal es directo, efectivo y con pegada, macarreo neoyorkino que bebe en sus orígenes tanto de Motorhead, Black Sabbath y Judas Priest como de sus paisanos Misfits y Sex Pistols.

Groovie!

Venga, vamos con otra lista de youtube. Desde hard rock clásico con dejes funky hasta rap metal, pasando por funk clásico, jazz fusión, pop con influencia soul, funk metal, hasta algo de rock con dejes disco… vamos, una lista para mover los pies.

La polémica y no definitiva lista de bajistas

Seguimos con las polémicas y no definitivas listas, tras la de discos esenciales, la de directos, la de guitarristas y la de baterías. Ahora vamos con la de bajistas. De nuevo, como siempre digo, sin orden concreto (más allá del top 5, que sí son mis cinco favoritos y la razón de que toque este instrumento, así que les dejo en negrita)

  • Neil Murray
  • Geddy Lee
  • Geezer Butler
  • Victor Wooten
  • John Entwistle
  • Bob Daisley
  • Jaco Pastorius
  • Stanley Clarke
  • Marcus Miller
  • Andy Fraser
  • Jonas Hellborg
  • Victor Bailey
  • Pete Way
  • Flea
  • Phil Lynott
  • Dennis Dunaway
  • John Paul Jones
  • Nibbs Carter
  • Carol Kaye
  • Dale Peters
  • Glenn Hughes
  • Berry Oakley
  • Doug Wimbish
  • Doug Pinnick
  • Bootsy Collins
  • Larry Graham
  • Tal Wilkenfeld
  • Chris Squire
  • Gary Thain
  • George Porter Jr.
  • Donald “Duck” Dunn
  • Scott Reeder
  • Tevor Dunn
  • Roger Glover
  • Rudy Sarzo
  • Juan Alderete//John Alderete
  • John Deacon
  • Les Claypool
  • Pepe Bao
  • Esperanza Spalding
  • Robert “Kool” Bell
  • T.M. Stevens
  • Rhonda Smith
  • Jimmy Bain
  • Sean Malone
  • Tim Commerford
  • Greg Lake
  • Noel Redding
  • John Wetton
  • Jack Bruce

Y para entreteneros, os dejo este vídeo que recopila varias líneas de bajo míticas y reconocibles

La polémica y no definitiva lista de los 50 Mejores Baterías

Ya hubo una polémica y no definitiva lista de guitarristas en este blog, y como estos días he visto que la Rolling Stone ha publicado una de baterías he optado por hacer lo mismo. Y ¿por qué hoy 5 de abril? Porque es el aniversario de la muerte de mi batería favorito de todos los tiempos: Cozy Powell.

Así que tra el vídeo en recuerdo de Cozy os dejo la lista, encabezada por él.

  1. Cozy Powell
  2. Ian Paice
  3. Neil Peart
  4. Jeff Porcaro
  5. Barriemore Barlow
  6. John Bonham
  7. Rod Morgernstein
  8. Carmine Appice
  9. Keith Moon
  10. Lenny White
  11. Buddy Miles
  12. Bill Ward
  13. Mike Bordin
  14. Mike Mangini
  15. Ginger Baker
  16. Cindy Blackman
  17. Chad Smith
  18. Virgil Donati
  19. Deen Castronovo
  20. Tommy Clufetos
  21. Adrienne Davies
  22. Dennis Chambers
  23. Vinnie Colaiuta
  24. Jody Linscott
  25. Danny Carey
  26. Bobbye Hall
  27. Bill Bruford
  28. Terry Bozzio
  29. Marco Minneman
  30. Gene Krupa
  31. Dave Weckl
  32. Buddy Rich
  33. Stewart Copeland
  34. Mikkey Dee
  35. Eric Carr
  36. Future Man
  37. Butch Trucks
  38. John Fishman
  39. Scott Travis
  40. Billy Cobham
  41. Nick Menza
  42. Gregg Bissonette
  43. Vinnie Paul Abbot
  44. Carl Palmer
  45. Brian Downey
  46. Aynsley Dunbar
  47. Steve Smith
  48. David Garibaldi
  49. Bobby Jarzombek
  50. Igor Cavalera

La lista va  sin mayor orden concreto que los cinco primeros puestos, que sí son mis cinco preferidos en ese orden concreto, así que vale que os quejéis de que falta nosequién, pero no me digáis que x está por encima de y, porque no llevan un orden claro.