Hank III – Damn Right, Rebel Pride

Banjos, steel guitars, contrabajos, acústicas, acordeones, violines… country rebelde de la vieja escuela mezclado con actitud punk e intensidad metalera. A Hank Williams III le viene de casta el ser músico, no en vano lleva el nombre de su abuelo, leyenda del country.

La carrera de Hank III se mueve por varios frentes: sludge, doom rock, hardcore.. la música que le enganchó en su adolescencia, pero donde realmente destaca con maestría es con su country old schoool. Esto no es Dolly Parton, Garth Brooks o Billy Ray Cirus, Hank III hace country rebelde, macarra, con un toque oscuro. Busca sus raíces en los discos de su abuelo Hank Williams, en los de su padre Bocephus o en el Johnny Cash más oscuro. Está claro que este chaval ha mamado country y buena música sureña desde la cuna.

El disco comienza con una reinvidicación familiar, con el tema The Grand Ole Opry (Ain’t so grand), donde ataca al veterano programa de radio criticando, muy visceralmente y sin ahorrar insultos, que sólo den cancha al country más comercial y dejando fuera a los músicos más rebeldes, su padre y su abuelo incluídos, y criticando que en su día no querían ni al mismísimo Johnny Cash. Al escuchar Wild & Free no puedo evitar pensar en los discos más clásicos de Johnny Cash, con un toquecillo más blues en la parte final. Me & My Friends es toda una reividicación de su orgullo rebelde, del rock and roll way of life en clave de suaves sonidos sureños. Tras esta relajación una fiestera Six Pack of Beers nos devuelve un toque de desenfreno y humor. I Wish I know, en cambio, es un clásico tema de desamor, de borrachera en una barra lamentando un amor perdido, preguntándose qué hizo mal, qué la hizo escapar. Stoned and alone y 3 Shades of Black son dos temas country muy apañaditos, que podrían sonar en cualquier emisora comercial del estilo (como el Grand Ole Opry criticado al principio), pero con un deje sufridor y depresivo. Pero para mi el momento más intenso del disco viene con la dupla de temas If you can’t help your own y Candidate to Suicide. Suenan seguidas en el disco, y si la primera nos introduce en un country con dejes de folk blues la segunda deriva hacia un country más oscuro. Marcan como un punto de inflexión en el disco, ya que los temas más optimistas están en la primera parte y los más oscuros comienzan a partir de la segunda. Vale la pena destacar también H8 Line, con una producción bastante agobiante y psicodélica, y PFF, un homenaje a GG Allin donde la palabra fuck se repite constantemente.

Este Damn Right, Rebel Pride puede ser un buen disco para que un amante del rock se introduzca en el sonido country, asequible pero sin la babosidad comercial de algunos artistas hit del estilo. A fin de cuentas, Hank además de venir de una familia country es un tío que toca con Phil Anselmo y gente de Eyehategod. ¿Un metalero haciendo country? ¿un músico country haciendo metal? ¿un punky amante de los banjos? ¿o simplemente un músico con influencias muy variopintas que intenta abarcar todos los palos que disfruta?

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