The Answer, la respuesta irlandesa.

Se llaman “la respuesta”, y desde luego lo son. La respuesta a las plegarias de miles de fans del rock más clásico, que hacía tiempo echábamos de menos una banda con los cojones bien puestos para hacer buena música, sin avergonzarse de sus influencias blueseras y setenteras pero sin convertirse tampoco en una mera banda de imitadores. The Answer tienen personalidad, pero también un marcado toque de bandas como Led Zeppelin, AC/DC, Taste o los primeros Aerosmith. Incluso por momentos su sonido me recuerda mucho al de aquel efímero proyecto Coverdale/Page de principios de los 90, o a los temas más enérgicos de los Black Crowes.

La cantera irlandesa siga estando en plena forma, la pequeña isla esmeralda que nos dio a Thin Lizzy, Gary Moore y Rory Gallagher no descansa a la hora de parir rockeros de raza, bandas con regusto a whiskey destilado tres veces y madurado varios años en barril de roble, bandas con las que beber cerveza junto a los colegas o tapar el ruido de un apretoncillo sexual furtivo. Eso te ofrecen The Answer.

Y el concierto de ayer en Compostela no fue una excepción. Sin teloneros y con unos minutejos de retraso provocados porque la organización del ciclo Compostela Rock aprovechó para anunciar los próximos bolos (Diamond Dogs y Corizonas) saltaron los hijos de Boadicea a las tablas para descargar hora y media de rock and roll. Con un frotman que es un ciclón, un hippie que se mueve poseído como si Robert Plant bailara un tango con Jim Morrison, derrochando simpatía y complicidad con el público, lograron meterse a la sala en el bolsillo. Tampoco es por restar méritos al resto de la banda, que hacen un gran trabajo. En conciertos como este es cuando uno se da cuenta de lo mal acostumbrados que estamos de ver a tanta banda de mierda sobreproducida en festivales, que de tanto tragar a Children of Bodom, Dragonforce, Sonata Arctica, Edguy o Gamma Ray uno parece que se acostumbra a que la cagada, los fallos en la ejecución de los temas, sean lo habitual en un concierto. Claro, luego ves a un grupo de verdad y dices “joder, estos no han dado una nota fuera de su sitio”, como sorprendido. Y es que ser un virtuoso en los tiempos del ProTools está al alcance de cualquier Alexi Laiho de la vida, pero ser un guitarrista de verdad sobre las tablas es otro asunto.

Cayeron temas de sus tres discos, centrándose sobre todo en el “Revival”, que era el que presentaban en esta gira, pero sin olvidarse de “Rise” y “Everyday Demons”, de los que cayeron temas como Come Follow Me, Under the Sky, Evil Man o Never Too Late. No se entretuvieron demasiado con solos interminables, dejando simplemente algún guiño para un mínimo lucimiento de pocos segundos y centrándose en la música, en las canciones, dejando a un lado el pajillerismo.

Fueron la respuesta a muchas preguntas y a muchas plegarias, una banda que si hay justicia en el rock and roll algún día debería poder llenar grandes pabellones, aunque parece que esos tiempos ya pasaron. Una banda que parece haber viajado en el tiempo desde los setenta a nuestros días, secuestrando la esencia del buen rock.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s