Cinco géneros, cinco películas (vol III)

Tercera parte del ciclo de cine, que cada día crece más. Empezó con la idea de dos partes, y ya estoy con la tercera, la cuarta programada y tal vez una quinta…

  • Easy Rider (road movie): Aunque creo que ya hablé de ella en el pasado, está claro que esta excepcional road movie, a cargo de Dennis Hopper y Peter Fonda, merecía el lugar de honor en su género. Dos moteros, tras cobrar una pasta por un traslado de droga, deciden hacer un viaje cruzando EEUU para ir a celebrar el Mardi Grass a New Orleans. Por el camino se toparán con diversos personajes que retratan lo más variopinto de la sociedad estadounidense de la época: un abogado alcohólico, unas hippies, varios gañanes violentos. Para regar toda esta historia, una de las bandas sonoras más acertadas de la época, cargada de hits del rock clásico como Jimi Hendrix, Steppenwolf, etc. Le temen a la libertad, gran verdad pronunciada por Jack Nicholson, que borda su interpretación (aunque por lo que parece, decidió curtirse a base de whiskazos y porros antes de empezar a actuar, lo cual ayuda bastante para ese papel)
  • Halloween (slasher): Dentro del género de terror de tío con cuchillo muuuuuy grande, o slasher para los angloparlantes, está claro que Viernes 13 y Halloween ocupan dos lugares privilegiados. Aunque en la batalla entre Jason y Myers, yo soy del segundo. Además, la presencia de un clásico de los Blue Oyster Cult en la banda sonora, siempre decanta la balanza. Dirigida por el rey de la serie B John Carpenter y estrenada en 1978, aunque no te lo creas fue un éxito entre la crítica. Halloween daba un paso adelante, con una atmósfera opresiva sin precedente en el género y alcanzando unas cotas de violencia entonces inusitada. Realmente, si ves la primera parte de La Matanza de Texas te darás cuenta de que es bastante menos hemoglobínica que Halloween. Todo el argumento de la película se centra en Mike Myers, que a la tierna edad de 6 años comete su primer asesinato (su hermana y el novio de esta) y que 15 años después logra huir del psiquiátrico para cometer nuevos crímenes en la noche de Halloween. Pero Myers no es un maníaco cualquiera, es la encarnación del puro mal, es imparable, indestructible, lo que dará lugar… a varias secuelas de la película. Halloween contó con un presupuesto de 325.000 $ y ha logrado recaudar 150 millones, siendo una de las películas más rentables de la historia, y dejándonos una de las caras más famosas del terror.
  • La chaqueta metálica (bélica): Stanley Kubrick es otro maestro de maestros (como los ya citados en esta serie Peckimpah, Wilder… y si me apuras Carpenter, aunque me llamen hereje), la fotografía de sus películas es simplemente acojonante. La de Barry Lyndon o la de 2001:Odisea en el espacio deberían ser de estudio obligatorio en las escuelas de cine (igual lo son, nunca he estado en ninguna). En este caso, Kubrick realiza una reflexión sobre la barbarie bélica y la condición humana, ambientada en la guerra de Vietman. La película se divide en dos partes: En la primera nos muestra el entrenamiento de los reclutas, toda la fase de instrucción, cómo el sargento instructor trata de endurecer a sus hombres y la forma en la que alguno no soporta la presión y acaba por convertirse en una máquina asesina sin sentimientos ni despojada de toda cordura. La segunda se sitúa en el campo de batalla, en la violencia cruda y en la sinrazón de la guerra, donde el protagonista trata de refugiarse en un cinismo práctico que acaba por resquebrajarse ante la barbarie que ven sus ojos. El mundo es una mierda, pero me alegro de estar vivo, un razonamiento resignado y tristemente real que cierra el filme con una escena de lo más curiosa. Kubrick, un maestro en todos los géneros que ha tocado, demuestra su buen hacer en el bélico, como ya había hecho años antes con Senderos de Gloria, y es que hay quien parece haber nacido tocado con un talento especial para la narración audiovisual.
  • Taxi Driver (drama): Una prostituta pre adolescente, un camello proxeneta, un ex veterano de Vietnam perturbado e incapaz de integrarse en la sociedad… Scorsese irrumpía con fuerza en 1976, con la película que acabó de lanzar su carrera tras la prometedora Malas calles, acompañado de un impresionante Robert de Niro, una jovencísima Jodie Foster y un siempre genial Harvey Keitel, el maestro del papel secundario que ha demostrado que lo de que no hay papeles pequeños es totalmente cierto. Taxi Driver nos cuenta la historia de un ex veterano de Vietnam, con una moral estrictamente conservadora pero adicto a la pornografía, con un comportamiento errático y problemas para lograr ser aceptado, que decide comenzar a trabajar conduciendo un taxi en el turno de noche neoyorkino. En este mundo de noche será donde entre en contacto con una joven prostituta preadolescente que huyó de casa de sus padres, y con su chulo, un camello proxeneta. Entre medias, nuestro taxista intentará mantener una relación con una joven colaboradora de un candidato a la presidencia que, tras huir de él al descubrir algunas peculiaridades de su carácter, acaba volviendo a sus brazos cuando se convierte en un héroe. Un retrato de corrupción, violencia, hipocresía y planteando una cuestión ¿está más loco el personaje del taxista o la sociedad americana?. Se llevó cuatro nominaciones a los Oscar, la Palma de Oro en Cannes y convirtió a Scorsese en uno de los directores de moda en el momento. La escena de De Niro frente al espejo y el controvertido final… historia del cine, con mayúsculas.
  • Batman: El caballero Oscuro (superhéroes): En los últimos años tanto Marvel como DC han decidido explotar sus franquicias con múltiples películas. Por desgracia, la gran mayoría son una puta mierda: The Punisher, Lobezno: Orígenes, Daredevil, Superman returns, Electra, El motorista fantasma, Catwoman, Los Cuatro fantásticos… Lo cual hace que las pocas decentes sean como una bendición para los amantes del género. Y dentro de dicho género brilla con luz propia la segunda parte de la trilogía de Nolan sobre Batman, con un impresionante Heath Ledger como Joker, y unos siempre sólidos Michael Cane, Morgan Freeman y Gary Oldman como secundarios de lujo. Nolan divide la larga película en dos partes: La primera, con todo el proceso de introducción y posterior caza del Joker está muy cercano al cine negro más clásico, investigación y trampas varias para cazar al criminal, estratégico juego de ajedrez entre el héroe y el villano. Pero a partir de la conversión Dent/Dos Caras (dando por hecho que has leído comics de Batman esto último no fue un spoiler) el film toma un cariz más enérgico, hacia el cine de acción, con un ritmo trepidante. Gran ejercicio narrativo de Nolan, girando alrededor de la idea de la gloria y la responsabilidad.

Y con esto finiquitamos el Vol III. Al final alargamos hasta el 5. A estas alturas supongo que ya no sabéis a qué ateneros y qué esperar… así que ferpecto, os sorprenderá

Cinco géneros, cinco películas (vol II)

En fin, segunda parte tras el Vol I llega la segunda parte de “Cinco géneros, cinco películas” que finalmente se extenderá hasta el volumen IV. ¿Por qué? Pues por ejemplo porque el género “comedia” decidí dividirlo en 3, como veréis a continuación: Comedia dramática, comedia absurda y comedia gamberra. Y junto a estos tres géneros en esta entrada también trataremos la ciencia ficción y el “survival horror“. Así que vamos allá.

  • El apartamento (comedia dramática): Dirigida por el genio y maestro de maestros Billy Wilder, con un Jack Lemmon impresionante, El Apartamento logró aquel año arrasar en los premios de la academia llevándose 5 Oscars y otras tantas nominaciones más. La historia nos sitúa en el New York de la época, donde un joven oficinista descubre la forma de medrar en la empresa: Dejar su apartamento a los directivos para que se lleven allí a sus amantes. Pero el plan se empezará a estropear cuando se enamore de la amante de uno de sus jefes, lo cual le llevará a una serie de enredos cada vez más complejos. Por medio de este argumento Wilder nos transporta a un relato sobre hipocresía social, duplicidad moral, falta de escrúpulos a la hora de utilizar a las personas como objetos y un humor inteligente, sutil, cínico y un pelín negro por momentos. En dos palabras OBRA MAESTRA.
  • La vida de Brian (comedia absurda): Brian de Nazareth nace el mismo día que Jesucristo y vive una existencia casi paralela a la suya, aunque sea por accidente. En medio de la ocupación romana se une a un grupo disidente judío y acaba convertido en un profeta sin él buscarlo. Hablar de La Vida de Brian es hacerlo del punto álgido de la carrera del grupo cómico inglés Monty Python. Ya habían tenido éxito en la televisión y conseguido relevancia en el cine con sus anteriores películas, pero La Vida de Brian fue su pasaporte hacia la historia. Estrenada en agosto de 1979, la película se convierte en una corrosiva sátira tanto política como religiosa, hecho este último que ha llevado a que todavía a día de hoy siga prohibida su proyección en algunos pueblos de EEUU y Reino Unido. Incluso hubo debates televisados en la BBC donde varios representantes de distintas ramas del cristianismo debatían si la película debía considerarse blasfema o no. Los Monty Python, imbuídos por un espíritu provocador, gamberro y desafiante que llegaba más allá de la línea que había marcado la generación del punk británico, dejaron múltiples gags para la historia. Y para el final, nada menos que el temazo Always look on the bright side of life.
  • Le llamaban Trinidad (comedia gamberra): Aunque a largo plazo Bud Spencer y Terence Hill abusaron en exceso de sus personajes y de repetir los mismos gags hasta la saciedad, no se puede negar que varias de sus primeras películas son comedias muy bien logradas. Le llamaban Trinidad, primera parte de una trilogía que se completa con Le seguían llamando Trinidad y Y después de llamaron El Magnífico, nos muestra las claves de su posterior filmografía: Chistes tabernarios, mamporros por doquier, acrobacias de Terence Hill que intenta seducir a toda mujer que se le cruza y la típica dualidad “gruñón pero con buen corazón” de Bud Spencer. De ambientación western, nos cuenta la historia del forajido ligón Trinidad (Terence Hill), que en su vagar por el desierto se encuentra con que su hermano, un ladrón de ganado interpretado por Bud Spencer, ha sido nombrado sheriff de un pequeño pueblo, donde espera a que el resto de su banda salga de la cárcel para dar un buen golpe. Con la intención de seducir a dos hermanas mormonas, Trinidad intentará convencer a su hermano de ayudarlas y hacerle la vida un poco más difícil al alcalde del pueblo. Si te estabas esperando un guión sesudo y complejo… va a ser que no, pero si quieres un rato de risa y choteo, no te la pierdas.
  • Dark City (ciencia ficción): Dirigia por Alex Proyas, más conocido por ser el director de El Cuervo, esta película australiana de 1998 ha sido llamada la hermana mayor de Matrix. Producida por el mismo estudio, parte de sus fondos y decorados fueron reutilizados luego por los hermanos Wachowsky. Al igual que Matrix juega a revisar el mito de la caverna de Platón en un ambiente cyberpunk oscuro y opresivo, aunque en este caso centrándose más en los diálogos y la investigación, al estilo del cine negro de los 50, que en los tiroteos y las secuencias de artes marciales que usaron los Wachowsky, estando realmente más cerca del cine de David Lynch. En Dark City se nos plantea una ciudad que parece no tener límites, donde el protagonista se despierta en la escena de un crimen, aquejado de una fuerte amnesia. Poco a poco irá descubriendo que unos personajes, los Ocultos, manipulan la realidad de la ciudad a su antojo. Si todavía no la habéis visto, creo que la reedición de la película de 2008, con el montaje del director está mejor que la que salió en cines. Dark City es una pequeña joya olvidada, no la dejéis pasar.
  • Asalto a la comisaría del distrito 13 (survival horror): Tras un intenso debate tabernario sobre si esta peli era acción, thriller o si la podíamos meter en survival horror, ha acabado aquí. Porque me da la gana que para algo el blog es mío. A pesar del infame remake con Ethan Hawke, este clásico de 1976 de John Carpenter sigue siendo un film muy válido. El argumento: Un bus que transporta a tres presidiarios para en una comisaría para buscar medicamentos para uno. Dicha comisaría va a ser cerrada a la mañana siguiente por traslado, y sólo quedan dentro un par de agentes de guardia y poco equipo. En medio de esa situación llega un ciudadano corriente que ha matado, por venganza, al miembro de una peligrosa banda que asesinó a su hija en un tiroteo, por lo que el resto de la banda aparece siguiéndole y asediando la comisaría con ansias de linchamiento. Y ahí comienza la acción: la banda intenta penetrar en el recinto y los de dentro sobrevivir. Con un reparto de desconocidos y un presupuesto de sólo 100.000$, escueto incluso para la época, Carpenter logra sacar adelante una película muy resultona, divertida, tensa y con personajes carismáticos. En un principio pretendía hacer un western, muy influenciado por Rio Bravo, pero la falta de presupuesto le llevó a darle una ambientación contemporánea. Películas como esta demuestran que Carpenter es un maestro cuando se trata de trabajar con pocos medios.

Y con esto toca su fin el Vol II. Próxima entrada… Vol III (mañana o pasado)