Gracias otra vez.

El pasado sábado vi Los Hombres que Miraban Fijamente a las cabras y, tras comentarlo en Facebook, un amigo me replicaba que no entendía cómo todavía no la había visto a estas alturas. Le contesté que yo no me doy prisa con los estrenos, que me tomo con calma el cine… y me replicó que la película tiene casi una década. Lo comprobé en IMDB y era cierto, 9 años que habían pasado casi desde su estreno.

¿A qué viene esto? A que hoy hace siete años ya que empecé este blog: era abril de 2011, estudiaba FP y era el único que apostaba por los Mavericks para llevarse el anillo de campeones de la NBA. Creo que todas esas decisiones fueron buenas (el blog, el FP y apostar por los Mavs). Han pasado los años y el blog ha ido creciendo: de 80 visitas el primer mes a una media de 1300 al día en lo que llevamos de año. Está claro que no es Gizmodo, pero tampoco permanece instalado en la irrelevancia.

¿Por qué seguir a estas alturas? Pues hay una cosa que me motiva mucho en mis estadísticas, y es cuando veo que muchas visitas llegan a través de URL de intranets de facultades o de institutos de FP donde se ha enlazado algún artículo de corte técnico. Me hace sentir que aporto un poco de valor a la sociedad.

Así que gracias por leerme y perdonad esta nota nostálgica de hoy.

Pasito a pasito, cuatro años ya

Pues ya vamos por el cuarto aniversario de este blog, que muchos dijeron que no llegaría a cumplir el primero. Como todos los años anteriores, ha habido una serie de cambios, siempre en busca de lo que más interesa a mis lectores.

Por un lado el intento de lanzar una serie de relatos no acabó de funcionar (por mi parte, que no estuve muy inspirado, se quedó en uno y punto, aunque si algún día se me ocurre algo que no sea pura y dura pornografía retomo la cosa). Las nuevas leyes draconianas de propiedad intelectual españolas dejaron a mi podcast en una situación de indefensión que me llevaba a una encrucijada: dejarlo, dejar de poner música, dedicarme a la música libre no sometida a esas leyes. Esto último me habría gustado, pero me habría quitado demasiado tiempo en investigar, así que opté por dejar esa línea (o al menos por “congelarlo”). La desaparición del podcast provocará, por otra parte, que retome la sección de Joyas Musicales, que estaba bastante abandonada (consideraba “¿para qué voy a hablar de un disco si puedo poneros un par de temas que os metan el gusanillo en el cuerpo”). De hecho ya tengo un par de discazos pendientes de ser analizados.

En fin, muchas gracias a todos por seguir leyendo estas paranoias. Y si mi queréis mucho… compradme merchandising!!!!!!!!!!! (no, es coña, pero bueno, si os mola alguna consumid, consumid)