13 Tebeos para conocerme mejor

Llevaba tiempo sin escribir por aquí por tres motivos, os los resumo así nomás (como dice el popular youtuber): primero porque parte de mi tiempo libre lo he dedicado a hacer un par de cursos muy básicos de redes, por aquello de saber un poco de todo. Segundo, porque también he invertido tiempo en retomar (15 años después) mi actividad como guionista de tebeos (aunque de momento no tengo a nadie que los dibuje). Tercero, porque ChatGPT ha provocado que caigan las visitas en los artículos técnicos sobre trucos de programación o de ofimática (la gente pregunta «ChatGPT ¿cómo valido un DNI con javascript?» y me quedo sin una visita) y no sabía muy bien hacia qué enfocarme. 

Hoy mientras pululaba por Twitter (me niego a usar el nuevo nombre porno que le ha puesto Iloncio) vi a una persona que ponía una lista de “13 películas para conocerme mejor” y he pensado “¿Por qué no hago lo mismo con tebeos?”, pero después he recapacitado “¿y si lo hago en mi Instagram que, a fin de cuentas, va sobre tebeos?” y finalmente he decidido “Qué hostias, lo hago en mi blog que no escribo desde mayo y esto tiene chicha”, además aquí tengo espacio para daros la chapa de por qué me flipa cada tebeo (si no queréis que os dé la brasa y sólo os interesa la lista… pues miráis los títulos destacados en negrita).

Corto Maltés – Fábula de Venecia (Hugo Pratt): Voy a empezar esta lista con mi tebeo favorito. Suelo decir que creo que no hay una obra en ningún medio que recomendaría “a todo el mundo” porque cada persona tiene unos gustos diferentes, pero hago una excepción y es con este tebeo. Si alguien que no lee cómics quiere empezar y me pregunta, intentaré recomendarle cosas afines a sus gustos pero siempre incluiré también este. El único tebeo que recomendaría a mi compañero acérrimo seguidor de Alan Moore, a mi amiga que sólo lee novela gráfica sesuda, al colega fan de la BD francesa, a mi primo concejal del PP, a mi madre y a una familiar aficionada a las novelas de misterio de Agatha Christie. Tenemos una fábula que también es como una representación teatral, una historia influenciada por el movimiento del realismo mágico que Pratt conoció en sus años en Argentina y en la que los misterios de las logias masónicas, el esoterismo cabalista hebreo y hasta el ocultismo cristiano se dan la mano en la tensa Italia de entreguerras en la que el monstruo del fascismo crece imparable. Como en casi todas las historias de Corto tendremos a personajes reales del mundo de la cultura de la época interactuando con los personajes ficticios. En cuanto al apartado gráfico nos encontramos un dibujo de línea sencilla coloreado a la acuarela, que transforma la Venecia hoy en día destrozada por el turismo en un escenario mágico, onírico y misterioso. Incluso existe una obra llamada La Venecia Secreta de Corto Maltés, de Guido Fuga, que sirve como guía para visitar los lugares que aparecen en este tebeo.

Portada de Corto Maltés

Batman – El regreso del Caballero Oscuro (Frank Miller, Lynn Varley, Klaus Janson): Hay muchos motivos para no soportar a Frank Miller, como el tufillo randiano de alguna de sus obras o su sesgo machista que en ocasiones roza la pura misoginia, pero también hay que admitir que fue uno de los grandes renovadores del cómic en el último cuarto del siglo XX. Miller primero se convirtió en el autor más importante del cómic «comercial» o «industrial» siendo autor estrella en Marvel y DC y, después, se convirtió en referente del «cómic de autor» con Sin City o 300. En El Regreso del Caballero Oscuro DC le encarga una miniserie a Miller para relanzar a Batman, un personaje que según sus encuestas es el favorito de los lectores pero que no está vendiendo bien desde hace años. Acompañado de Klaus Janson como entintador, que ya trabajó con él en Marvel, y de Lynn Varley, que es probablemente la mejor colorista de tebeos del mundo en ese momento, Miller intentará recuperar el tono oscuro de la gloriosa época de Neal Adams y Dennis O’Neil presentando a un Batman cincuentón, más violento y cínico, desencantado y enfadado. Visualmente el resultado es espectacular, las composiciones de página son rompedoras y consiguen una narrativa visual sobresaliente, tremendamente fluida y donde la influencia del expresionismo alemán que después explotará en Sin City empieza a asomar. Además el color de Varley es perfecto y consigue elevar todo el apartado gráfico a cotas de leyenda. Una obra esencial del cómic de superhéroes.

Portada de Batman

Entender el Cómic (Scott McCloud): Si Fábula de Venecia es el tebeo que recomiendo a todo el mundo, Entender el Cómic es el que recomiendo a toda persona interesada en profundizar en este medio. Scott McCloud nos presenta un ensayo sobre cómics utilizando el cómic como medio, reforzando la principal idea que defiende esa obra, que el cómic es un medio válido para contar cualquier cosa. No es una historia cronológica del cómic, aunque hay algo de historia, ni un manual sobre hacer tebeos, tema que aborda en otra obra llamada Hacer Cómics, sino una forma de definir este medio y sus características más únicas y definitorias, una herramienta para entender mejor lo que estás leyendo y a veces incluso para profundizar en por qué te gusta tanto un tebeo en concreto.

Portada de Entender el Cómic

Mortadelo y Filemón – Corrupción a Mogollón (Ibáñez): Aprendí a leer con tebeos de Mortadelo así que no podía faltar aquí alguno de sus álbumes. No es que crea que este es el mejor, aunque sí es mi favorito, una sátira de la corrupción de la España de los 90 a través del Caso Roldán en el que el autor catalán de la escuela Bruguera utiliza la caricatura para parodiar a los protagonistas de la política de la época. Aunque al centrarse en un tema entonces de actualidad algunas referencias se han quedado obsoletas, por lo que hay cosas que han envejecido mal, otras tristemente siguen estando igual de vigentes pues las lacras de la corrupción y el nepotismo siguen muy presentes. En esta obra los dos queridos personajes principales tendrán que buscar por medio planeta a un director corrupto de la Guardia Viril con un más que sorprendente parecido físico con Luís Roldán llamado Rulfián, que se ha fugado con millones del presupuesto del cuerpo, con los habituales gags de confusiones lingüísticas absurdas, mamporros por doquier, disfraces delirantes y pequeños chistes insertados en el fondo de las viñetas.

Portad de Mortadelo

Hellboy – Despierta el Demonio (Mike Mignola, James Sinclair): Soy un fanático del Hellboyverse, es un hecho público y conocido que es uno de mis universos tebeíles favoritos y Mike Mignola uno de mis dibujantes de cabecera. A decir verdad lo que más he disfrutado son las historias cortas que solían inspirarse en cuentos populares de distintas culturas, pero dentro de las historias largas también hay algunas que me encantan y de todas ellas Despierta el Demonio es mi favorita. La historia, la primera larga en la que Mike se encarga del guión al 100% (previamente John Byrne se había ocupado de los diálogos), tiene vampiros, nazis, fantasmas, diosas griegas, traumáticas revelaciones que perseguirán al personaje durante toda la serie y un dibujo de Mignola superlativo, con su característica línea simple y sus ambientes cargados de sombras y claroscuros. Una de mis series favoritas de todos los tiempos, una historia sencilla fantásticamente ilustrada, uno de los mejores tebeos americanos de los 90 y una lectura que siempre me trae felicidad. Añado una nota corrigiendo una errata que cometí: la primera historia en la que Mike Mignola se encarga al 100% del guion es la historia corta Los Lobos de San Augusto publicada en Dark Horse Presents, por eso añado el matiz que Despierta El Demonio es la primera larga.

Portada de Hellboy

Watchmen (Alan Moore, Dave Gibbons): Lo que empezó como una idea para introducir a los personajes de Charlton Comics en el universo DC acabó siendo uno de los tebeos definitivos de los años 80, uno de los cómics de superhéroes más importantes de la historia, una miniserie que influenciaría casi todo el género «supers» de finales de los 80 y principios de los 90. Alan Moore firma un guión que casi podríamos considerar metalingüístico, donde usa el cómic de superhéroes para contarnos la historia del género y analizar sus tópicos, además cargado de pequeños detalles en los que no da puntada sin hilo, un cómic en el que cada relectura nos puede hacer caer en algo nuevo. En el dibujo el trazo fino, pulcro, anatómicamente realista y milimétricamente preciso de Dave Gibbons es el ideal para materializar las viñetas minuciosamente descritas por Moore. Aunque es un clásicom no es una obra que recomiende a todo tipo de lectores, la verdad es que creo que se disfruta más si se lee tras haber consumido mucho cómic de superhéroes de los 60-70 antes, porque permite apreciar mejor muchas de sus referencias. Son muchos los críticos que tiempo después han culpado a Watchmen, a la antes citada El Regreso del Caballero Oscuro y al primer tomo del Sandman de Gaiman, Preludios y Nocturnos, de la ola de oscuridad y violencia que inundó el cómic americano de superhéroes de principios de los años 90. Mi opinión es que son tres obras magníficas y que no hay que responsabilizar a sus autores de los excesos cometidos por su influencia mal asimilada.

Portada de la reedición integral de Watchmen

The Tomb of Drácula (Marv Wolfman, Gene Colan): en este caso voy a recomendar una etapa dentro de una serie regular, una de mis favoritas y que con 18 años me tenía obsesionado. Drácula es mi novela favorita, Tomb of Drácula es una serie que se sitúa en la Inglaterra de los años 60-70 para continuar la historia con los descendientes de los personajes originales y nuevas adiciones como Drake, el último miembro del linaje de Drácula, o la primera versión de Blade con estética disco-funky y cuchillos de madera. Colan dibujó toda la serie de forma espectacular, adaptando su estilo más propio del género de superhéroes a una aventura de horror, Wolfman comienza en el número 12 a encargarse del guion y es quien logra dar consistencia a la serie, con historias que respetan la novela original y que mes a mes enganchan al lector. Un tebeo maravilloso que se mueve entre los géneros de terror y aventuras, que inserta también elementos del tebeo de superhéroes americano y que nos ofrece muchas horas de diversión.

Portada de un número de Tomb of Dracula

Las Aventuras de Max Fridman – ¡No Pasarán! (Vittorio Giardino): Max Fridman es un espía que vive tiempos convulsos, quiere jubilarse para llevar una vida tranquila con su hija en Suiza, pero el ascenso del fascismo en la Europa de entreguerras no se lo permite. Vittorio Giardino es uno de los grandes exponentes de la línea fina europea, un dibujante excepcional que llena de detalles sus preciosas viñetas y que además sabe escribir buenas historias, maestro del género noir que también ha hecho exitosas incursiones en el erótico. En está obra, que realmente se compone de tres álbumes aunque se ha recopilado como tomo único, podremos seguir a Max a través de la Guerra Civil Española buscando a un viejo camarada suyo de las brigadas internacionales, una aventura de espías llena de conspiración, espías y traiciones, con un final amargo y una visión algo pesimista del mundo.

Portada de ¡No Pasarán!

Bella Muerte (Kelly Sue DeConnick, Emma Rios, Jordie Bellaire): Este es un tebeo en el que todo es perfecto,el guión de Kelly Sue DeConnick que nos narra un cuento con tintes mitológicos y folclóricos es sublime, sólido, los personajes están bien construidos y acabas empatizando y preocupándote por ellos, la historia engancha desde la primera página, el ritmo es perfecto para mantener siempre atento al lector pero sin apabullar, está muy bien escrito. El dibujo de Emma Ríos es pirotécnico, espectacular, combina con maestría absoluta las escuelas americana, europea y japonesa, con fondos detallados, con sensaciones de vértigo y velocidad muy conseguidas, con paisajes de gran belleza sin sacrificar la fluidez narrativa. Finalmente el coloreado de Jordie Bellaire acaba por elevar todo el conjunto, probablemente la mejor colorista de tebeos de la última década, ganadora de múltiples premios Eisner en esa categoría. Los tres volúmenes que hay publicados hasta el momento son excepcionales, aunque si tengo que decantarme por mi favorito este sería el primero, que a modo de leyenda nos cuenta una historia de castigo y búsqueda de la redención centrada en la hija de la muerte. Una de las mejores series de la última década.

Portada de Bella Muerte desplegada

Goradze, zona segura (Joe Sacco): Cuando os hablaba antes de Entender el Cómic de Scott McCloud insistí en que uno de los puntos centrales de ese ensayo es demostrar que el cómic es un medio que permite contar cualquier cosa. Yo eso realmente ya lo tenía asimilado cuando lo leí, y lo tenía asimilado porque previamente había leído los tebeos periodísticos de Joe Sacco. Este dibujante maltés es también un ávido reportero, un periodista que nos presenta sus profundos reportajes a través del cómic, que ha retratado el conflicto Palestino-Israelí en Gaza, los estrados del fracking en las comunidades indígenas canadienses o la guerra de los Balcanes. Yo tengo 38 años al día de escribir esto, así que los telediarios que veía mi abuelo durante mi infancia narraban constantemente los horrores de las guerras en la antigua Yugoslavia, lugares como Zagreb, Belgrado, Sarajevo, Dubrovnik, Mostar, Bijelo Polje, Srebrenica o Goradze se volvieron tristemente habituales y automáticamente asociados a la guerra, la brutalidad y la tristeza. En este reportaje ilustrado Sacco nos cuenta la historia del sitio de Gorazde, un municipio de Bosnia de población mayoritariamente bosníaca que permaneció meses sitiado por las fuerzas serbobosnias tras la ocupación de Zepa y Srebrenica, recurriendo tanto a su exploración sobre el campo como a entrevistas a civiles y soldados. Una aterradora y realista visión sobre la guerra que estremeció a Europa durante los años 90.

Portada de Gorazde

Beowulf (David Rubín, Santiago García): Beowulf es un poema épico medieval, una epopeya cuya importancia en la historia de la cultura anglosajona es similar a la que pueda tener El Cantar de Mio Cid en la castellana o el Lebor Gabála Érenn en la irlandesa, una obra que ha inspirado cientos de relatos heroicos durante siglos e incluso a autores como JRR Tolkien o Michael Crichton. En este tebeo nos encontramos con dos pesos pesados del tebeo estatal como el madrileño Santiago García, seguramente el guionista más versátil y capaz de abarcar múltiples géneros de forma exitosa del país, y el ourensano David Rubín, fantástico dibujante que maneja todos los recursos del medio con absoluta maestría. Su reinterpretación del poema es visualmente impresionante, mostrándonos fielmente los tres actos del mismo, trasladando fielmente el texto a los parámetros del tebeo contemporáneo. Además me gustaría destacar que tiene una de mis portadas favoritas.

Portada de Beowulf

Astérix y Los Normandos (Albert Uderzo, René Goscinny): No digo que este sea el mejor álbum de Astérix, ya que discutir sobre una obra tan legendaria, completa e influyente es bastante complicado y hasta diría que bizantino, pero es mi favorito por ser el primero que leí y le guardo un cariño especial, si nos referimos a calidad realmente hay varios álbumes de la etapa original de Uderzo y Goscinny que podrían estar aquí, porque el dibujo de Uderzo es excelente, sí, un gran ejemplo de la BD francesa para todos los público que hace un fantástico uso de la caricatura para introducir referencias a personajes populares contemporáneos, pero son los guiones del genial René Goscinny, con una capacidad para escribir gags brillantes y de un humorismo universal, los que elevaron esta serie al olimpo del tebeo. Aquí tenemos a un adolescente de ciudad que no se adapta a la vida en el rural, un retrato del choque generacional en cuanto a gustos, unos vikingos que quieren descubrir qué es el miedo y a todos los queridos personajes habituales de esta serie repartiendo los clásicos mamporros a las tropas romanas y devorando ávidamente enormes jabalíes. También es probablemente la obra en la que el bardo Asuranceturix tiene un papel más destacado, un álbum que arranca sonrisas con facilidad.

Portada de Astérix

En un rayo de sol (Tillie Walden): Si hay algo que tiene Tillie Walden que me sorprende es la madurez de su estilo desde sus inicios, y es que con la mayoría de edad recién estrenada publicó El Fin del Verano y es una obra a la que no se le ve ninguna fisura a pesar de su juventud. Tras esa irían llegando otras obras exitosas, generalmente centradas en personajes adolescentes que afrontan las crisis de la llegada de la edad adulta, el despertar de su sexualidad y el vértigo de salir abiertamente del armario, temas que ha sido capaz de llevar con éxito a géneros como el terror, con su incursión en el universo zombie de The Walking Dead en su serie Clementine Lives! o, como en el caso que nos ocupa, la ciencia ficción. La importancia de En un Rayo de Sol para mí reside en que fue la obra que echó abajo mis prejuicios sobre el formato web para presentar cómics. Siempre había pensado que los webcómics estaba bien para historias muy cortitas, tal vez viñetas de humor gráfico o microhistorias de un par de páginas… pero entonces Tillie me vuela la cabeza con una novela gráfica de ciencia ficción publicada por capítulos en formato web, ahí empiezo a pensar “Sí, este formato también vale para todo”, incluso para una space opera en un futuro en el que solo existen mujeres que surcan el espacio pilotando esbeltas naves pisciformes. Aunque posteriormente se publicó en papel, podéis disfrutarla también en su formato web original.

Portada de En Un rayo de Sol

Ahora que releo el último comentario sobre los webcómics, no quiero que parezca que desprecio las historias cortas, de hecho casi todos los guiones que yo escribo son para historias muy cortitas, Tales from the Crypt o Creepy son de mis colecciones favoritas y considero The Long Tomorrow de Moebius y O’Bannon una de las obras claves del tebeo de ciencia ficción, y es una historia que se desarrolla en 16 páginas.

Hasta aquí llega mi lista y siento que me he dejado docenas de obras, faltan algunos de mis dibujantes favoritos como Enki Bilal, Bill Sienkiewicz, Moebius, Esteban Maroto o Fernando de Felipe, faltan también muchos de mis referentes en el guion como Ann Nocenti, Alex de Campi, Neil Gaiman o El Torres, faltan historias de algunos de mis personajes favoritos como Conan, Superlópez, Lobezno, Tintín o Boone Dias pero quise limitarme a 13 como en el tuit y he decidido centrarme el obras que han cambiado mi forma de percibir determinadas características del medio. En fin, ahora sólo me queda recomendaros que si no habéis leído todos esos fantásticos tebeos intentéis hacerlo, seguramente muchos os encantarán (no diré todos, porque como dije al principio cada persona tiene sus gustos).

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