SquashFS: Creando archivos de sólo lectura para ahorrar espacio.

SquashFS es un sistema de archivos comprimido de sólo lectura para Linux. Se diseñó para utilizarlo en sistemas de memoria muy limitada, por ejemplo en muchos live-Cd de Linux, en el firmware de un router (y en general para sistemas embebidos), aunque también puede ser utilizado para ahorrar espacio. Veamos cómo:

Imagina que tu empresa tiene carpetas donde almacena los documentos de la última década organizados en carpetas por años. Lo más habitual es que estos archivos no vayan a ser modificados sino simplemente consultados. SquashFS nos permitiría comprimirlos, ahorrándonos espacio e incluso mejorando la velocidad de lectura.

El procedimiento a seguir consta de dos pasos: crear una imagen de disco con SquashFS para comprimir los datos y montarla en el sistema para acceder a ellos. Para lo primero tenemos el comando mksquashfs, cuxa sintaxis sería algo así: mksquashfs [directorios a comprimir] imagenDestino.sqsfs -comp [el algoritmo de compresión a usar] -b [tamaño de bloque ]. Vale, que visto así acojona pero os pongo un ejemplo práctico, donde comprimiremos las carpetas Facturas-2010, Facturas-2011 y Facturas-2012 en una imagen de SquashFS llamada HistoricoFacturas201012, usando el algoritmo de comprsión xz (que es la opción que nos da un mayor ratio de compresión) y con un tamaño de bloque de 1024kb (1 mega). Si no definís tamaño de bloque, por defecto serán 64kb:

mksquashfs facturas-2010 facturas-2011 facturas-2012 historicofacturas201012.sqsfs -comp xz -bs 1M

Con eso habremos creado una imagen de disco de sólo lectura en formato sqsfs, por lo que sólo nos queda montarlo como si fuera un disco para poder acceder a su lectura:

mount historicofacturas201012.sqsfs Facturas_10_12/

Si posteriormente quisiéramos extraer una de estas carpetas, por ejemplo para eliminar algún archivo, nos bastaría con el comando unsquashfs, usado tal que así unsquashfs [opciones] nuestraimagen.sqsfs [Directorios o archivos que extraemos]

Con nuestro ejemplo:

unsquashfs historicofacturas201012.sqsfs facturas-2010

Por defecto usará como directorio de extracción squashfs-root. Esto puede cambiarse usando la opción -d con el comando antes citado.

Fight – War of Words (1993)

Vamos a ponernos en situación: 1992, tras la gira de Painkiller, que a la postre se convertirá en uno de los discos más influyentes del heavy metal en esa década, Rob Halford abandona Judas Priest. Durante esa gira se llevaron de teloneros a los emergentes Pantera (que también posteriormente se convertirán en una de las bandas más influyentes y reverenciadas de su generación) y Rob se enamora de su sonido. El primer lanzamiento post-Judas de Rob Halford contará de hecho con la colaboración de miembros de Pantera: el tema Light Comes Out of Black, que formará parte de la BSO de la película Buffy la Cazavampiros. Satisfecho con el resultado, el vocalista decidirá formar una nueva banda que siga esos derroteros musicales: Fight. Para ello reclutará al batería con el que grabó Painkiller y realizó esa gira de presentación, el increíblemente preciso y contundente Scott Travis (ex-Racer X). Con un 40% de los últimos Judas Priest no les cuesta conseguir un contrato con Epic Records para editar su primer disco, que es el que nos ocupa. El resto de la banda la formarán el entonces prometedor guitarrista Russ Parrish, que años más tarde ganaría fama en las filas de la paródica banda Steel Panther, el bajista Jay Jay y otro guitarrista llamado Brian Tilse (ambos procedentes de una banda llamada Cyanide). Con esta formación se irán a grabar a Holanda y en septiembre de 1993 publicarán este War of Words.

Hay que empezar recordando que en este momento Halford todavía conserva intacta su potencia y su registro, y para no dejar dudas abre el disco con dos cañonazos llenos de agresividad: Into de Pit, dejándose la voz en un registro muy agudo, y Nailed to the Gun. El estilo baterístico de Travis casa perfectamente con estos temas, donde su metronómico manejo del doble bombo y su tremenda pegada confieren a los temas una pegada similar a la que mostraba Vinnie Paul en los primeros trabajos de Pantera. El talento de Rob para escribir y adaptarse a un nuevo registro queda también patente con estas piezas, probablemente las dos más recordadas del disco y las que más ha explotado en sus posteriores giras en solitario.

Fight-War_Of_Words-Frontal

Tras el poderoso inicio del album la banda levantará el pie del acelerador con Life in Black, donde un riff oscuro e hipnótico me trae a la mente a John Crist y su trabajo en los primeros discos de Danzig. Y siguiendo a rito de medio tiempo, aunque ahora con un riff más directo, entra Inmortal Sin, donde Halford nos regala una muestra de su tremenda versatilidad. Y con War of Worlds volverá el registro vocal más agudo y agresivo junto a un guitarreo más cañero. El ecuador del disco llega con otro medio tiempo pesado, oscuro y con líneas melódicas: Laid to Rest, que en algún momento me trae a la cabeza las atmósferas de No Quarter o Kashmir de Led Zeppelin. Y si Pantera, entre su caña, podían ofrecer baladas como Cemetery Gates, el Metal God no iba a ser menos y nos regala la preciosa, pero intensa, For All Eternity. Jugando con arreglos de guitarra muy blueseros arranca Little Crazy, un tema que con otra producción habría pasado por una pieza de boogie rock y que fue el single del disco, alcanzando en los EEUU el puesto número 21 en las listas de éxitos (el disco llegaría al 83 en el Billboad 200). Y tras este tema más rockero entran tres piezas de nuevo de metal más trallero: Contortion, Kill It y Vicious, las tres cortadas más o menos por el mismo palo. Y para cerrar Reality, a new beginning nos devuelve el ritmo más pesado y de medio tiempo. Esta pista oculta, a partir del minuto 9:43, un tema llamado Jesus Saves como bonus track.

Fight

Se le podría achacar al disco que a ratos se vuelve monótono y que tras los dos trallazos de salida pierde algo de fuerza, por buscarle puntos negros. Por otra parte no podemos sino alabar la grandeza de Rob Halford, que en este trabajo abarca gran cantidad de registros sin flaquear en ningún momento. Junto a él, los otros dos pilares que sostienen el album serán Travis, mostrándonos uno de sus trabajos más sólidos, y un Parrish que a pesar de su juventud no se achica y se marca un trabajo sobresaliente.

Fight documental grabación

En los 90 salieron imitadores del sonido Pantera de debajo de las piedras. En este caso el que se subía al carro era uno de los maestros de esta banda completando un disco excelente. Tras esta primera entrega llegaría un EP de remzclas llamado Mutations, un segundo disco bastante más flojo titulado Small Deadly Space, una colaboración con Trent Reznor bajo el nombre de Two bastante decepcionante y un glorioso regreso al sonido del heavy metal más clásico con Resurrection, ya firmando el disco como Halford. En general una pieza que todo amante del metal de los 90 debería acercarse a escuchar y que ha quedado demasiado olvidada en la historia.

Richard Thompson – Sweet Warrior (2007)

Cuando se abarca un nuevo disco de un músico veterano uno ya no pide que reverdezca viejos laureles, no se pretende que mantenga el nivel de sus obras maestras publicadas años atrás. Sweet Warrior llegaba en 2007 como el 12º disco en solitario de Richard Thompson, uno de los renovadores del folk inglés en las filas de Fairport Convention a finales de los 60 y compositor experto en escribir hits par otros músicos. Thompson contaba por aquel entonces con 58 años y, desde luego, ya no tenía que demostrar nada a nadie. Pero a pesar de todo esto, volvió a la primera fila musical marcándose una nueva obra maestra con este trabajo, dejando bien claro que todavía veía muy lejos la jubilación.

Combinando tanto folk inglés como americano con rock clásico, y haciendo uso de su inagotable colección de recursos como guitarrista, en Sweet Warrior nos encontramos con un disco que podría haber sido firmado por Bob Dylan acompañado de The Band, y que nunca se grabará.

Richard Thompson directo Cambridge 2006

Para no dejar dudas, el disco comienza fuerte: Needle and Thread y I’ll never Give It Up demuestran que Thompson llegaba con tanta o más energía que en sus años de juventud. Incluso su voz parecía haber rejuvenecido, si comparamos con los trabajos justo anteriores. La temática bélica está presente en el disco, en temas como la tremenda Dad’s Gonna Kill me, un tema que relata el sinsentido de la guerra de Irak desde la mirada de un marine con una letra llena de argot militar y de cierta retranca, o la intensa balada Guns are the tongues. En She sang angels to rest nos encontramos en cambio a un Thompson más tranquilo y preciosista, acompañando su voz y guitarra de viola y arpa en una hermosa y elaborada balada. En Take Care the Road You Choose parece querer dejarnos claro que él fue el maestro e inspirador del admirado Mark Knopfler, y en Mr. Stupid saca su particular sentido del humor para demostrar que incluso los Monty Python fueron una influencia para él.

Richard Thompson - Sweet Warrior

Fuera del Reino Unido tal vez Richard Thompson no tenga la fama de otros músicos, pero cualquier amante de Bob Dylan, Mark Knopfler, Neil Young o Bob Seger disfrutará de esta pieza maestra. Un disco tan recomendable como sus viejos clásicos Henry the Human Fly, Action Packed o el I want to see the bright lights tonight que grabó con el dúo que formaba con su entonces pareja Linda Thompson.

Sabicas & Joe Beck – Rock Encounter (1966)

Ya hacía mucho que no escribía una reseña de un disco para la sección Joyas Musicales, pero os había prometido que dicha sección volvería con fuerza ahora que no hay podcast. Y reenganchamos con esta curiosidad de 1966,

Sabicas en España ha sido un músico maltratado. Mientras Paco de Lucía o Camarón han sido encumbrados a lo más alto del panteón del flamenco, mientras el navarro Agustín Castellón Campos “Sabicas” ha permanecido en un segundo plano. No tanto así en el panorama internacional, donde su nombre sí suele citarse como uno de los más grandes del flamenco. Nacido en 1912, se exilió durante la Guerra Civil, primero a Francia y luego a Argentina, país en el que viviría hasta que la llegada de los gobiernos militares le llevaron a marcharse a Nueva York. Durante los años 40 y 50 fue el principal responsable de la popularización del flamenco en el continente americano mientras en su país de origen era ignorado por motivos políticos.

Allá por 1966 varios músicos de jazz ya trabajaban en proyectos de fusión con el flamenco. El productor y guitarrista Joe Beck se plantea hacer lo propio con el rock, y aprovecha sus contactos en el mundillo musical para llegar hasta Sabicas, que es convencido por su hermano para participar en un proyecto que, según declararía él más adelante, no le interesaba demasiado. La idea es fusionar el sonido de la guitarra flameca de Sabicas con el estilo blues-rock de la época de Joe Beck, contando con una banda de eficientes mercenarios, entre los que destaca como bajista el virtuoso Toni Levin.

Sabicas Joe Beck Rock Encounter

El resultado final fue un disco innovador y valiente, que no sería muy bien recibido comercialmente y que tardaría unos años en ser publicado. Se abre con Inca Song, donde el flamenco se combina con melodías andinas que tras un par de minutos dan paso a un tema de rock bastante standar para la época donde la guitarra flamenca pierde peso y no reaparece hasta los úlimos segundos. En Joe’s Tune el tema comienza como una pieza de flamenco más clásica, con la guitarra española en primer plano y el resto de instrumentos sumándose poco a poco a la canción. Zapateado hace honor a su título, comenzando con ese típico ritmo de taconeo para ir derivando hacia un tema de rock de más de 9 minutos. Zambra seguramente sea el tema que más me gusta del disco, y donde la guitarra flamenca mejor se integra con el sonido del grupo de rock. Handclaps da un momento de respiro con unas palmas flamencas que introducen el tema Flamenco Rock, donde Sabicas se marca una impresionante demostración técnica. Bulerías es el único tema cantado del disco, adelantándose muchos años al concepto de La leyenda del tiempo de Camarón. Cierra el disco el otro tema que creo que mejor integra los sonidos de rock y flamenco, La Farruca.

En general da la impresión en varios temas de que se han pegado las partes de rock junto a las de flamenco, pero también hay que valorar que se trate de un experimento, previo a la irrupción de Smash y del rock andaluz. Tal vez Joe Beck no fuera el músico ideal para este proyecto, dada la gran diferencia a nivel técnico existente entre él y Sabicas, pero en general es un trabajo muy valioso tanto por su importancia histórica como por su calidad musical, destacando tanto las líneas de bajo de Levin como la guitarra flamenca.

Cambiando el color de fondo del Centro de Software de Ubuntu para verlo en temas oscuros

Como os comentaba no hace mucho, actualicé de ElementaryOS Luna a ElementaryOS Freya. Posteriormente le metí el tema Numix, que estéticamente ha quedado fetén, pero que tenía un problema muy grande (típico de los temas oscuros GTK, por cierto): el fondo del centro de software es demasiado claro y la letra es blanca, lo que provoca que sea imposible leer el texto.

¿Hay solución? Claro que sí, que para algo esto es software libre y podemos meter mano. Lo bueno del centro de software es que la estética está definida en un archivo CSS, así que podemos editarlo cómodamente.

Lo primero es abrir el archivo /usr/share/software-center/ui/gtk3/css/softwarecenter.css con un editor de texto y con permisos de administrador para poder trastear, por ejemplo con el comando

sudo gedit /usr/share/software-center/ui/gtk3/css/softwarecenter.c

Una vez con el archivo abierto, casi al principio de todo, tienes una línea que pone los siguiente:

@define-color super-light-aubergine #F4F1F3;

Ahí se define el color de fondo del Centro de Software, que es un gris muy clarito, por lo que al estar ahora la fuente en blanco por el tema no se verá. La cosa es ponerle un gris más oscuro, así que la solución es comentar esta línea y cambiarle el color por otro tal que así (le voy a poner un gris oscuro):

@define-color super-light-aubergine #8A8A8A;

Y esto deja un resultado como el de la siguiente foto:
Centro Software Modificado

No es muy estético, pero ahora ya se lee. Podéis elegir otro color si queréis, tened en cuenta que el texto oscila entre blanco y negro, por lo que estos dos no son recomendables, el resto ya a vuestro libre albedrío.

Stephen Curry, you, the real MVP

Llevaba tiempo sin escribir sobre baloncesto por aquello de que es el tema que menos visitas atrae al blog, pero me voy a permitir pisarle la frase a Kevin Durant, machacada en tantos Memes el año pasado, para rendir homenaje al merecido MVP de esta temporada.

Y es que no podría haber deseado un sucesor en el trono individual mejor para Kevin Durant. Si a Durantula, que este año por desgracia ha pasado un calvario de lesiones que nos ha impedido disfrutar de su juego, le definí durante el mundial de 2010 como “El perfecto arsenal de recursos ofensivos” a Curry en aquel campeonato le apodé “el mago”. Venía de hacer un excelente año como rookie después de haber sido ninguneado en el draft del 2009 (número 7 tras dominar en la universidad de Davidson) y formó parte del joven equipo que arrebataría a España el trono mundial (posteriormente revalidaría en 2014 ese título). Curry en aquel momento era uno de los proyectos más excitantes de la NBA, pero un par de años después las alarmas se encendían: las lesiones le hacían perderse 40 partidos en el año del lockout, el mismo año en que el entonces MVP Derrick Rose se rompía por primera vez (y comenzaba el rosario de lesiones que han mermado a otro de los que prometían ser el futuro de la NBA).

Curry 2011

Pero tuvimos suerte, y esos problemas han quedado en el pasado. Tras la salida de Monta Ellis del equipo su importancia creció y se hizo un sitio definitivo en el firmamento de la NBA.

Curry contra los Wizards

Dicen que en el baloncesto todo se aprende, menos los centímetros. En el caso de Curry este es bueno en todo lo que puede aprenderse: maneja el balón como Jason “Chocolate Blanco” Williams, penetra a canasta con la decisión de Allen Iverson y tira casi como el mismísimo Drazen Petrovic. Un prodigio con talento natural, pero cuyo éxito final sólo puede alcanzarse a través de una compleja y metódica ética de trabajo. Curry no destroza aros como LeBron o Griffin (el número uno de su draft), pero encandila a todo el que ama el baloncesto con su creatividad y su genio, llevándonos a la memoria por momentos a genios como Magic Johnson o Pete Maravich.

Curry MVP 2015

Merecido premio por un año impresionante, dominando la liga regular y barriendo en primera ronda. ¿Estamos ante el inicio de la “era Curry” o será cosa de una sola temporada? El tiempo lo dirá, de momento todavía se están jugando los play-off, por lo que podemos seguir disfruntado del MVP. Así que si pasas cerca de San Francisco además de flores en tu cabeza llévate una camiseta de Steph.